11.4.05
Para qué sirve un gráfico
Sé que me repito. Pero hay ciertas cosas que hay que volver a contar de vez en cuando. Por ejemplo, que los gráficos se añaden a los textos (periodísticos y otros) para mejorar la comprensión del texto. Los gráficos "truncados", es decir, aquellos que en uno de sus ejes (normalmente el de ordenadas, el eje vertical) no empiezan desde cero, pueden darnos impresiones muy deformadas de la realidad.
Ejemplo de hoy en El País (€):

Los dos gráficos distorsionan severamente la impresión visual sobre:
- la distancia en la motorización (vehículos/1.000 habs) entre España y otros países;
- el aumento en la motorización entre 1995 y 2002 en todos los países;
- el ritmo de aumento del parque de vehículos en España entre 1991 y 2004.
¿Por qué truncan los ejes verticales los autores de estos gráficos? Sospecho que lo que piensan es que si no lo hacen las diferencias entre las diferentes barras (de distintos países, o de distintos años) no se distinguen bien, o no se aprecian bien los cambios. Pero el objeto de un gráfico no es que las diferencias entre años o países se vean siempre muy grandes. El objeto es ilustrar precisamente sobre las dimensiones de esas diferencias. Si son muy grandes, estupendo. Pero si son pequeñas, y truncamos el eje vertical para que parezcan grandes, traicionamos completamente el significado y la utilidad de los gráficos.
El truncado es totalmente engañoso y arbitrario. ¿Por qué la base del gráfico de la izquierda es 350 y no 300 ó 250? ¿Por qué la de la derecha no es 5? ¿Por qué no truncar también este gráfico, que aparece debajo, por ejemplo en el nivel 0,5?

Probablemente, el autor del gráfico ha pensado que aquí no era "necesario" truncar, porque incluso partiendo de cero, se veía claramente una fuerte pendiente ascendiente. En cambio, en los otros dos gráficos, si de deja el eje vertical partiendo de cero saldrían columnas demasiado parecidas, y las diferencias entre ellas no se apreciarían mucho. Pero ese es precisamente el objeto del gráfico: ilustrar visualmente sobre las relaciones entre datos.
Sospecho que todo esto pasa por que los gráficos se dejan en manos de personas preocupadas por el aspecto, y no por el contenido. Alguien debería supervisarlos para que no se deforme la realidad, como en este caso, para conseguir que los gráficos tengan mucha pendiente y las diferencias entre barras sean muy visibles.
Ejemplo de hoy en El País (€):

Los dos gráficos distorsionan severamente la impresión visual sobre:
- la distancia en la motorización (vehículos/1.000 habs) entre España y otros países;
- el aumento en la motorización entre 1995 y 2002 en todos los países;
- el ritmo de aumento del parque de vehículos en España entre 1991 y 2004.
¿Por qué truncan los ejes verticales los autores de estos gráficos? Sospecho que lo que piensan es que si no lo hacen las diferencias entre las diferentes barras (de distintos países, o de distintos años) no se distinguen bien, o no se aprecian bien los cambios. Pero el objeto de un gráfico no es que las diferencias entre años o países se vean siempre muy grandes. El objeto es ilustrar precisamente sobre las dimensiones de esas diferencias. Si son muy grandes, estupendo. Pero si son pequeñas, y truncamos el eje vertical para que parezcan grandes, traicionamos completamente el significado y la utilidad de los gráficos.
El truncado es totalmente engañoso y arbitrario. ¿Por qué la base del gráfico de la izquierda es 350 y no 300 ó 250? ¿Por qué la de la derecha no es 5? ¿Por qué no truncar también este gráfico, que aparece debajo, por ejemplo en el nivel 0,5?

Probablemente, el autor del gráfico ha pensado que aquí no era "necesario" truncar, porque incluso partiendo de cero, se veía claramente una fuerte pendiente ascendiente. En cambio, en los otros dos gráficos, si de deja el eje vertical partiendo de cero saldrían columnas demasiado parecidas, y las diferencias entre ellas no se apreciarían mucho. Pero ese es precisamente el objeto del gráfico: ilustrar visualmente sobre las relaciones entre datos.
Sospecho que todo esto pasa por que los gráficos se dejan en manos de personas preocupadas por el aspecto, y no por el contenido. Alguien debería supervisarlos para que no se deforme la realidad, como en este caso, para conseguir que los gráficos tengan mucha pendiente y las diferencias entre barras sean muy visibles.




