1.6.05
A vueltas con la publicidad
¿Son los medios responsables del contenido de la publicidad que transmiten? En principio, parece haber acuerdo en que no, como se ha visto en la discusión anterior sobre los anuncios homófobos.
En el caso concreto de la publicidad comercial, además, un medio de comunicación no puede hacer una auditoría de cada afirmación que realizan los anunciantes sobre las virtudes de sus productos. Así que en principio, no podemos exigir a los medios responsabilidad porque los productos anunciados no produzcan los resultados asombrosos que los anuncios proclaman.
¿Pero qué sucede si un producto se anuncia basándose en características del producto que son demostrablemente falsas? Les cuento esto porque acabo de tomarme un café oyendo la radio (la SER, en este caso) y he oído el famoso anuncio de Publipunto Intershopping en el que se anuncia un sistema de gimnasia pasiva llamado Butterfly Master, que, dicen ellos, se basa en sus "exclusivas ondas orgónicas y bióticas". Parece que este anuncio lo ponen en todas las emisoras. Y es tan machacón (llevo meses oyéndolo) que es imposible que alguien en algún medio no se haya preguntado ¿qué es esto de las ondas orgónicas y bióticas?
Busquen en google y se encontrarán sólo una referencia, esta: una discusión en un blog en la que oyentes del anuncio se preguntan precisamente qué demoños son las ondas esas. No hay más. En inglés se encuentra una referencia a orgonic waves, de un tal Carlo Splendore, que cuenta sus intereses científicos así:
En fin, aunque la ciencia "normal" no le da ningún crédito, sigue teniendo influencia en círculos psicoanalíticos, como parece ser esta página de Los Orgones, apropiadamente alojada en Argentina.
Ni Reich ni los psicoanalíticos decían nada, creo, de la estimulación muscular por gimnasia pasiva. Así que seguimos estando donde estábamos: en un anuncio que contiene referencias a ondas inexistentes. Y en cadenas de radio que lo difunden día sí y día también. Y que ganan dinero con ello. ¿Hasta dónde pueden escudarse en su ignorancia?
En el caso concreto de la publicidad comercial, además, un medio de comunicación no puede hacer una auditoría de cada afirmación que realizan los anunciantes sobre las virtudes de sus productos. Así que en principio, no podemos exigir a los medios responsabilidad porque los productos anunciados no produzcan los resultados asombrosos que los anuncios proclaman.
¿Pero qué sucede si un producto se anuncia basándose en características del producto que son demostrablemente falsas? Les cuento esto porque acabo de tomarme un café oyendo la radio (la SER, en este caso) y he oído el famoso anuncio de Publipunto Intershopping en el que se anuncia un sistema de gimnasia pasiva llamado Butterfly Master, que, dicen ellos, se basa en sus "exclusivas ondas orgónicas y bióticas". Parece que este anuncio lo ponen en todas las emisoras. Y es tan machacón (llevo meses oyéndolo) que es imposible que alguien en algún medio no se haya preguntado ¿qué es esto de las ondas orgónicas y bióticas?
Busquen en google y se encontrarán sólo una referencia, esta: una discusión en un blog en la que oyentes del anuncio se preguntan precisamente qué demoños son las ondas esas. No hay más. En inglés se encuentra una referencia a orgonic waves, de un tal Carlo Splendore, que cuenta sus intereses científicos así:
Over the last years, his research interests were mostly addressed to the study of the controversial life energy. He conceived and realised an instrument to detect and measure the bio-energy, also well known as orgone energy.Y así he ido a parar a la "orgone energy", una propuesta del Dr. Wilhelm Reich, alumno de Freud que creía haber descubierto una variante de energía con la que pretendía ¡¡¡curar el cáncer!! (vaya, qué casualidad, cómo se enlazan diferentes historias). Su historia es peculiar, y triste: huyó del nazismo, se refugió en USA, pero allí su promoción de sus ideas no demostradas le acabo creando problemas con la FDA, y una condena por negarse a cumplir sanciones anteriores, que le llevó a la cárcel, donde murió (lean el texto completo de la wikipedia).
En fin, aunque la ciencia "normal" no le da ningún crédito, sigue teniendo influencia en círculos psicoanalíticos, como parece ser esta página de Los Orgones, apropiadamente alojada en Argentina.
Ni Reich ni los psicoanalíticos decían nada, creo, de la estimulación muscular por gimnasia pasiva. Así que seguimos estando donde estábamos: en un anuncio que contiene referencias a ondas inexistentes. Y en cadenas de radio que lo difunden día sí y día también. Y que ganan dinero con ello. ¿Hasta dónde pueden escudarse en su ignorancia?




