9.8.08
Buenaprensa con sospecha
Habrán oído o leído ustedes, como yo, en sienes y sienes de sitios que la famosa fecha y hora del 8 del 8 de 2008 a las 8:08, en la que se inauguraron los Juegos Olímpicos, fue elegida por el comité organizador chino por sus elementos simbólicos, supersticiosos, y casi mágicos, ya que el ocho es el número de la buena suerte en China... Lo cual encaja estupendamente con nuestros prejuicios occidentales sobre las culturas orientales, milenarias, misteriosas, bastante incomprensibles para nosotros, y llenas de supersticiones.
Así que ayer me llevé una gran sorpresa cuando leí en Deia, en un texto firmado por Jon Larrauri, titulado Una fecha redonda, pero no la prevista (sólo en papel), algo que no había visto mencionado por ninguna parte (lo cual no significa, claro, que no lo hayan dicho ya otros): que en realidad la fecha originalmente propuesta (en 2001) para iniciar los juegos era el 25 de julio, que luego el comité organizador pensó que hacía demasiado calor en Pekín en esas fechas y en 2003 propuso posponer la fecha de comienzo tres semanas, al 15 de agosto, y que el COI dijo que no, porque entonces acabarían demasiado tarde y entrarían en colisión con otras competiciones internacionales, y aceptó sólo un retraso de dos semanas, fijando la fecha de comienzo para el 8 de agosto. Así que la fecha mágica... la escogió el COI (luego, eso sí, los chinos decidieron la hora).
Un punto positivo para el señor Larrauri y para Deia, que desmontan en buena parte el mito que circula por ahí, pensé yo. Pero no, porque buscando hoy el enlace online para colocarlo aquí he encontrado un texto casi idéntico, con el mismo titular, en El Heraldo de Aragón, sin firma, y en Lavanguardia.es, el día anterior, firmado por Efe. Así que el punto bueno se va para Efe, y al Deia hay que decirle que está feo firmar como propio lo que es una edición muy ligera de una nota de agencia.
Así que ayer me llevé una gran sorpresa cuando leí en Deia, en un texto firmado por Jon Larrauri, titulado Una fecha redonda, pero no la prevista (sólo en papel), algo que no había visto mencionado por ninguna parte (lo cual no significa, claro, que no lo hayan dicho ya otros): que en realidad la fecha originalmente propuesta (en 2001) para iniciar los juegos era el 25 de julio, que luego el comité organizador pensó que hacía demasiado calor en Pekín en esas fechas y en 2003 propuso posponer la fecha de comienzo tres semanas, al 15 de agosto, y que el COI dijo que no, porque entonces acabarían demasiado tarde y entrarían en colisión con otras competiciones internacionales, y aceptó sólo un retraso de dos semanas, fijando la fecha de comienzo para el 8 de agosto. Así que la fecha mágica... la escogió el COI (luego, eso sí, los chinos decidieron la hora).
Un punto positivo para el señor Larrauri y para Deia, que desmontan en buena parte el mito que circula por ahí, pensé yo. Pero no, porque buscando hoy el enlace online para colocarlo aquí he encontrado un texto casi idéntico, con el mismo titular, en El Heraldo de Aragón, sin firma, y en Lavanguardia.es, el día anterior, firmado por Efe. Así que el punto bueno se va para Efe, y al Deia hay que decirle que está feo firmar como propio lo que es una edición muy ligera de una nota de agencia.
Etiquetas: buenaprensa, deia, el heraldo, la vanguardia




