31.5.04
Era inevitable
(La pista para este texto viene de esta página de Magonia, blog que no conocía y encontré accidentalmente.)
El viernes pasado se estrenó la película El día de mañana, basada en la idea de un cambio súbito de clima que produce innumerables catástrofes. Los propios autores, en la promoción de la película, dicen que está libremente y exageradamente inspirada en los riesgos del calentamiento global.
Era de temer que con motivo de este estreno se publicaran artículos de "divulgación" que en lugar de aclarar las cosas las confundieran. De los que yo he visto, la perla es un artículo publicado el 23 de mayo en El Semanal, el suplemento dominical con mayor difusión en España (se entrega con ABC, El Correo Español y otros muchos periódicos), que empieza así:
"Mientras medio mundo puede asfixiarse de calor con el calentamiento global, el
otro medio corre el riesgo de morirse de frío. Es el argumento de una
nueva película, El día de mañana, pero también el pronóstico de un informe secreto del Pentágono."
Más adelante, tras salpicar el texto de varias sugerencias conspiratorias, se refería a "la Administración Bush, responsable de una cuarta parte de la emisión mundial de gases invernadero". Resulta que los que emiten esos gases no son los consumidores y productores, sino la administración. Quizá el periodista piensa que la Casa Blanca es como una central térmica a lo bestia, con grandes chimeneas. Pensándolo bien, se hace difícil imaginar cómo se puede vivir en Washington, si el gobierno allí situado emite nada menos que la cuarta parte de los gases de efecto invernadero. Debe ser como vivir en un garaje con el motor de un coche encendido.
En fin, pero volvamos al Pentágono: resulta que la administración Bush "se las está teniendo que ver con el propio Pentágono. Éste asegura en un informe que el cambio climático es un problema de «seguridad nacional» que exige una «respuesta inmediata»."
Y sigue (siento citar tanto):
"Dicho documento, silenciado por las autoridades, pero recogido en algunos medios de comunicación, arroja datos escalofriantes. Afirma que en el año 2020 algunas ciudades europeas, como Amsterdam, ya estarán anegadas, que el paisaje británico se asemejará mucho al de Siberia, que en el hemisferio sur la temperatura subirá una media de tres grados y que "el desorden y el conflicto [generados por las nefastas consecuencias económicas de la alteración climática] podrían convertirse en endémicos";. ¿Excesivo? Quizá, pero entre sus autores figuran nombres ligados a organismos con fama de cautos. Por ejemplo, Andrew Marshall, consejero militar del Gobierno estadounidense durante las pasadas tres décadas, o Peter Schwartz, consultor de la CIA. Estos y otros ilustres personajes se han decidido a sacar a la luz el informe después de que la Administración Bush lo haya tenido medio año durmiendo en el fondo de un cajón."
Pone los pelos de punta, ¿verdad? Pues relájense, porque no es para tanto. Una pequeña investigación sobre el tema en Internet permite averiguar las siguientes cosas:
1. El informe "secreto" fue supuestamente desvelado el 22 de febrero por The Observer, que es algo así como la versión dominical del Guardian, periódico británico de orientación más bien izquierdista.
2. El informe, que ya había sido divulgado por Fortune un tiempo antes, no es "del Pentágono", sino para el Pentágono. La diferencia es muy importante, y se relaciona con el punto siguiente.
3. El informe es un ejercicio de simulación de escenarios, en el que los autores, a petición del Pentágono, imaginan "qué pasaría si...". Parece que este tipo de informes son muy habituales, y sirven al Pentágono para elaborar estrategias de todo tipo. En este caso se trataba de pensar en escenarios posibles en relación con el cambio climático.
4. Los autores, directivos de una empresa llamada Global Business Network, no son científicos del clima sino consultores de negocios y del gobierno, expertos en "imaginar futuros". Su trabajo consistió en imaginar las posibles consecuencias de un cambio más extremo y más rápido que los considerados más probables por los climatólogos.
5. Para más información, el propio informe está disponible en la red. En su primera página hay un recuadro con el título "Imaginando lo impensable", que explica que el escenario considerado no es el más probable, sino simplemente "posible".
6. Todo esto se sabe desde muy poco después de la publicación del supuesto secreto en el Observer. Véase lo que dice uno de los autores en el San Francisco Chronicle el 25 de febrero: "the report is 'not a suppressed secret report, it is not a prediction of imminent (doom). ... They got it all wrong.'" [El informe no es 'un informe secreto escondido, no es una predicción de catástrofe inminente... Lo han entendido todo mal.']
¿Cómo es posible que tres meses después El Semanal informe de esta historia y no se entere de los desmentidos de los autores? ¿Cuántas fuentes ha consultado el autor de la noticia en El Semanal antes de publicar su texto?
El viernes pasado se estrenó la película El día de mañana, basada en la idea de un cambio súbito de clima que produce innumerables catástrofes. Los propios autores, en la promoción de la película, dicen que está libremente y exageradamente inspirada en los riesgos del calentamiento global.
Era de temer que con motivo de este estreno se publicaran artículos de "divulgación" que en lugar de aclarar las cosas las confundieran. De los que yo he visto, la perla es un artículo publicado el 23 de mayo en El Semanal, el suplemento dominical con mayor difusión en España (se entrega con ABC, El Correo Español y otros muchos periódicos), que empieza así:
"Mientras medio mundo puede asfixiarse de calor con el calentamiento global, el
otro medio corre el riesgo de morirse de frío. Es el argumento de una
nueva película, El día de mañana, pero también el pronóstico de un informe secreto del Pentágono."
Más adelante, tras salpicar el texto de varias sugerencias conspiratorias, se refería a "la Administración Bush, responsable de una cuarta parte de la emisión mundial de gases invernadero". Resulta que los que emiten esos gases no son los consumidores y productores, sino la administración. Quizá el periodista piensa que la Casa Blanca es como una central térmica a lo bestia, con grandes chimeneas. Pensándolo bien, se hace difícil imaginar cómo se puede vivir en Washington, si el gobierno allí situado emite nada menos que la cuarta parte de los gases de efecto invernadero. Debe ser como vivir en un garaje con el motor de un coche encendido.
En fin, pero volvamos al Pentágono: resulta que la administración Bush "se las está teniendo que ver con el propio Pentágono. Éste asegura en un informe que el cambio climático es un problema de «seguridad nacional» que exige una «respuesta inmediata»."
Y sigue (siento citar tanto):
"Dicho documento, silenciado por las autoridades, pero recogido en algunos medios de comunicación, arroja datos escalofriantes. Afirma que en el año 2020 algunas ciudades europeas, como Amsterdam, ya estarán anegadas, que el paisaje británico se asemejará mucho al de Siberia, que en el hemisferio sur la temperatura subirá una media de tres grados y que "el desorden y el conflicto [generados por las nefastas consecuencias económicas de la alteración climática] podrían convertirse en endémicos";. ¿Excesivo? Quizá, pero entre sus autores figuran nombres ligados a organismos con fama de cautos. Por ejemplo, Andrew Marshall, consejero militar del Gobierno estadounidense durante las pasadas tres décadas, o Peter Schwartz, consultor de la CIA. Estos y otros ilustres personajes se han decidido a sacar a la luz el informe después de que la Administración Bush lo haya tenido medio año durmiendo en el fondo de un cajón."
Pone los pelos de punta, ¿verdad? Pues relájense, porque no es para tanto. Una pequeña investigación sobre el tema en Internet permite averiguar las siguientes cosas:
1. El informe "secreto" fue supuestamente desvelado el 22 de febrero por The Observer, que es algo así como la versión dominical del Guardian, periódico británico de orientación más bien izquierdista.
2. El informe, que ya había sido divulgado por Fortune un tiempo antes, no es "del Pentágono", sino para el Pentágono. La diferencia es muy importante, y se relaciona con el punto siguiente.
3. El informe es un ejercicio de simulación de escenarios, en el que los autores, a petición del Pentágono, imaginan "qué pasaría si...". Parece que este tipo de informes son muy habituales, y sirven al Pentágono para elaborar estrategias de todo tipo. En este caso se trataba de pensar en escenarios posibles en relación con el cambio climático.
4. Los autores, directivos de una empresa llamada Global Business Network, no son científicos del clima sino consultores de negocios y del gobierno, expertos en "imaginar futuros". Su trabajo consistió en imaginar las posibles consecuencias de un cambio más extremo y más rápido que los considerados más probables por los climatólogos.
5. Para más información, el propio informe está disponible en la red. En su primera página hay un recuadro con el título "Imaginando lo impensable", que explica que el escenario considerado no es el más probable, sino simplemente "posible".
6. Todo esto se sabe desde muy poco después de la publicación del supuesto secreto en el Observer. Véase lo que dice uno de los autores en el San Francisco Chronicle el 25 de febrero: "the report is 'not a suppressed secret report, it is not a prediction of imminent (doom). ... They got it all wrong.'" [El informe no es 'un informe secreto escondido, no es una predicción de catástrofe inminente... Lo han entendido todo mal.']
¿Cómo es posible que tres meses después El Semanal informe de esta historia y no se entere de los desmentidos de los autores? ¿Cuántas fuentes ha consultado el autor de la noticia en El Semanal antes de publicar su texto?
29.5.04
12 páginas completas de malaprensa
Cuando empecé este cuaderno de bitácora, dudé si titularlo prensa-basura, evocando, además de los contratos-basura, y la tele-basura, una página muy interesante que en parte me inspiraba, la de ciencia-basura de Steve Milloy (que tiene sus sesgos, pero nadie es perfecto).
Me contuve, porque el título me parecía demasiado agresivo. Pero a veces dudo si hice bien.
El pasado martes 25 El Mundo publicó un suplemento de 12 páginas, titulado 50 carreras, en el que (por cuarto año) publicaba una guía para los estudiantes universitarios. Supuestamente, el cuadernillo publica la lista de los cinco mejores centros españoles donde estudiar cada una de las 50 titulaciones más demandadas.
Dicho simple y llanamente: este suplemento es un fraude.
Se dice que la clasificación de los centros se basa (entre otras cosas) en 25 indicadores de calidad de los centros, suministrados por los propios centros. Pero esos datos no existen. Las universidades no los han podido dar, porque no los tienen. Así de simple.
Si alguien quiere ver los datos que hay, y que no hay, sobre la eduación universitaria en España, le invito a que lea el libro Educación superior y futuro de España, de Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez. Me conta que los autores dedicaron muchas semanas de trabajo a desentrañar los datos existentes, y a tratar de conseguir aproximaciones a algunos de los indicadores que dice manejar El Mundo (nada menos que centro por centro, cuando muchos no existen ni por universidad).
De hecho, esos 25 criterios, presentados con gran fanfarria en la página 2 del suplemento, desaparecen en el resto del documento. Nada se nos dice de la puntuación que hayan obtenido los distintos centros, ni siquiera los cinco "mejores" en cada titulación. Sólo en el caso de los tres primeros se dan algunos de esos indicadores, los más básicos (número de alumnos y profesores, nota de corte, plazas, duración de estudios y precio orientativo). E incluso aquí ya se ve que faltan datos para algunos centros, como el número de profesores.
También dice El Mundo que los datos de esos 25 criterios se han combinado (no se sabe cómo) con las opiniones de 5.000 profesores de Universidad, 500 directores de Recursos Humanos, y un número no especificado de estudiantes y colegios profesionales. No se da ninguna información en todo el suplemento sobre cómo se ha hecho esa "encuesta". No hay ficha técnica, no hay información sobre tasas de respuesta, no hay nada sobre la muestra... ¿Son 5.000 los profesores contactados o los que han respondido? Como yo mismo recibí la encuesta por correo electrónico, con respuestas abiertas, y no estandarizadas, simplemente no me creo que se hayan procesado 5.000 respuestas abiertas.
Finalmente, las pequeñas reseñas que acompañan a los tres "mejores" centros de cada titulación parecen hechas con exactamente con el mismo rigor (ninguno) que el resto del suplemento. Mis amigos profesores de Sociología en la Complutense (supuestamente la número 1 de España) se han quedado de piedra al enterarse de la "necesidad de manejo" del inglés en su facultad. Pues sus alumnos que protestan vivamente cuando les intentan pedir que hagan alguna que otra lectura en inglés no se han debido enterar.
En fin, que la cosa no tiene por donde cogerla. Pero aquí El Mundo no ha sido víctima inocente de alguna ONG que les ha pasado una nota de prensa con números exagerados o mal definidos. No, aquí El Mundo dice que tiene unos datos, elaborados por ellos mismos, que no puede tener.
Es un escándalo.
Me contuve, porque el título me parecía demasiado agresivo. Pero a veces dudo si hice bien.
El pasado martes 25 El Mundo publicó un suplemento de 12 páginas, titulado 50 carreras, en el que (por cuarto año) publicaba una guía para los estudiantes universitarios. Supuestamente, el cuadernillo publica la lista de los cinco mejores centros españoles donde estudiar cada una de las 50 titulaciones más demandadas.
Dicho simple y llanamente: este suplemento es un fraude.
Se dice que la clasificación de los centros se basa (entre otras cosas) en 25 indicadores de calidad de los centros, suministrados por los propios centros. Pero esos datos no existen. Las universidades no los han podido dar, porque no los tienen. Así de simple.
Si alguien quiere ver los datos que hay, y que no hay, sobre la eduación universitaria en España, le invito a que lea el libro Educación superior y futuro de España, de Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez. Me conta que los autores dedicaron muchas semanas de trabajo a desentrañar los datos existentes, y a tratar de conseguir aproximaciones a algunos de los indicadores que dice manejar El Mundo (nada menos que centro por centro, cuando muchos no existen ni por universidad).
De hecho, esos 25 criterios, presentados con gran fanfarria en la página 2 del suplemento, desaparecen en el resto del documento. Nada se nos dice de la puntuación que hayan obtenido los distintos centros, ni siquiera los cinco "mejores" en cada titulación. Sólo en el caso de los tres primeros se dan algunos de esos indicadores, los más básicos (número de alumnos y profesores, nota de corte, plazas, duración de estudios y precio orientativo). E incluso aquí ya se ve que faltan datos para algunos centros, como el número de profesores.
También dice El Mundo que los datos de esos 25 criterios se han combinado (no se sabe cómo) con las opiniones de 5.000 profesores de Universidad, 500 directores de Recursos Humanos, y un número no especificado de estudiantes y colegios profesionales. No se da ninguna información en todo el suplemento sobre cómo se ha hecho esa "encuesta". No hay ficha técnica, no hay información sobre tasas de respuesta, no hay nada sobre la muestra... ¿Son 5.000 los profesores contactados o los que han respondido? Como yo mismo recibí la encuesta por correo electrónico, con respuestas abiertas, y no estandarizadas, simplemente no me creo que se hayan procesado 5.000 respuestas abiertas.
Finalmente, las pequeñas reseñas que acompañan a los tres "mejores" centros de cada titulación parecen hechas con exactamente con el mismo rigor (ninguno) que el resto del suplemento. Mis amigos profesores de Sociología en la Complutense (supuestamente la número 1 de España) se han quedado de piedra al enterarse de la "necesidad de manejo" del inglés en su facultad. Pues sus alumnos que protestan vivamente cuando les intentan pedir que hagan alguna que otra lectura en inglés no se han debido enterar.
En fin, que la cosa no tiene por donde cogerla. Pero aquí El Mundo no ha sido víctima inocente de alguna ONG que les ha pasado una nota de prensa con números exagerados o mal definidos. No, aquí El Mundo dice que tiene unos datos, elaborados por ellos mismos, que no puede tener.
Es un escándalo.
28.5.04
De cómo el 23% se transforma en el 100%
Lo de las encuestas es un pozo sin fondo. El Mundo del miércoles 26 de mayo nos deleitaba con este titular: "A los universitarios madrileños les gustaría trabajar en Cataluña pero rechazan hacerlo en el País Vasco." Información proveniente, por supuesto, de una encuesta mal interpretada.
Sólo hay que leer el primer párrafo para descubrir el desaguisado. Resulta que Cataluña es la primera en la lista de comunidades autónomas elegidas como potenciales sitios en los que les gustaría trabajar; y el País Vasco es la más nombrada entre los sitios en los que no les gustaría trabajar.
Pero ¿cuáles son los porcentajes? Pues los que escogen Cataluña como posible destino son el 23% y los que dicen que no quieren ir al País Vasco el 26%. A la inversa, tres cuartas partes de los estudiantes no han dicho que quieran ir a Cataluña, ni que no quieran ir al País Vasco.
Pero para el titular, las opciones escogidas por alrededor de una cuarta parte de los encuestados se transforma en lo que quieren "los universitarios madrileños".
¿Se puede hacer peor?
Sólo hay que leer el primer párrafo para descubrir el desaguisado. Resulta que Cataluña es la primera en la lista de comunidades autónomas elegidas como potenciales sitios en los que les gustaría trabajar; y el País Vasco es la más nombrada entre los sitios en los que no les gustaría trabajar.
Pero ¿cuáles son los porcentajes? Pues los que escogen Cataluña como posible destino son el 23% y los que dicen que no quieren ir al País Vasco el 26%. A la inversa, tres cuartas partes de los estudiantes no han dicho que quieran ir a Cataluña, ni que no quieran ir al País Vasco.
Pero para el titular, las opciones escogidas por alrededor de una cuarta parte de los encuestados se transforma en lo que quieren "los universitarios madrileños".
¿Se puede hacer peor?
27.5.04
Precaución, amiga conductora
(Aportación a malaprensa de Wonka. Muchas gracias)
La Vanguardia titula en su edición del 26 de mayo de 2004: “Las mujeres son más precavidas al volante” (registro gratis). La base de dicha afirmación es un estudio de la Fundació RACC en el que se compara la siniestralidad de hombres y mujeres con su participación en el “censo” de conductores. A falta de saber qué es dicho censo, la noticia nos informa de que las mujeres representan el 37% de los conductores, pero sólo el 24% de las víctimas mortales en carretera en 2002 (y el 29% de los heridos graves). Es decir, su participación no es tan distinta de la que le correspondería en términos brutos. Sin embargo, esos términos brutos lo son demasiado, pues para calcular los riesgos relativos de hombres y mujeres habría que tener en cuenta cuánto conducen unos y otros, y, por lo que sabemos, conducen con más frecuencia y hacen más kilómetros al volante los hombres que las mujeres, y no sólo su coche particular sino profesionalmente. De manera que habría que relativizar aún más la comparación entre el 24% de víctimas y el 37% de mujeres conductoras. Además, muchas de las víctimas de accidentes de tráfico son víctimas “pasivas”, no protagonistas de la conducta de riesgo que puede haber llevado al accidente.
El resto del artículo, siguiendo, supongo, a la nota de prensa del RACC, intenta sustentar la misma idea basándose en los juicios subjetivos de hombres y mujeres recogidos mediante una encuesta. Lo que ocurre es que las comparaciones vuelven a ser muy poco relevantes: no está claro que “las mujeres cumpl[a]n más las normas de tráfico”: parecen más las que dicen respetar los semáforos (88,9 frente al 82,7% de los conductores varones), y parecen también más las que dicen acatar los límites de velocidad (87,5 frente a 82%), pero habría que ver si las diferencias son estadísticamente significativas. En cualquier caso, son diferencias menores.
En definitiva, puede que sean más precavidas, que, como dice el artículo tengan un sentido del riesgo distinto del de los varones, pero hacen falta mejores datos para sustentar estas afirmaciones.
La Vanguardia titula en su edición del 26 de mayo de 2004: “Las mujeres son más precavidas al volante” (registro gratis). La base de dicha afirmación es un estudio de la Fundació RACC en el que se compara la siniestralidad de hombres y mujeres con su participación en el “censo” de conductores. A falta de saber qué es dicho censo, la noticia nos informa de que las mujeres representan el 37% de los conductores, pero sólo el 24% de las víctimas mortales en carretera en 2002 (y el 29% de los heridos graves). Es decir, su participación no es tan distinta de la que le correspondería en términos brutos. Sin embargo, esos términos brutos lo son demasiado, pues para calcular los riesgos relativos de hombres y mujeres habría que tener en cuenta cuánto conducen unos y otros, y, por lo que sabemos, conducen con más frecuencia y hacen más kilómetros al volante los hombres que las mujeres, y no sólo su coche particular sino profesionalmente. De manera que habría que relativizar aún más la comparación entre el 24% de víctimas y el 37% de mujeres conductoras. Además, muchas de las víctimas de accidentes de tráfico son víctimas “pasivas”, no protagonistas de la conducta de riesgo que puede haber llevado al accidente.
El resto del artículo, siguiendo, supongo, a la nota de prensa del RACC, intenta sustentar la misma idea basándose en los juicios subjetivos de hombres y mujeres recogidos mediante una encuesta. Lo que ocurre es que las comparaciones vuelven a ser muy poco relevantes: no está claro que “las mujeres cumpl[a]n más las normas de tráfico”: parecen más las que dicen respetar los semáforos (88,9 frente al 82,7% de los conductores varones), y parecen también más las que dicen acatar los límites de velocidad (87,5 frente a 82%), pero habría que ver si las diferencias son estadísticamente significativas. En cualquier caso, son diferencias menores.
En definitiva, puede que sean más precavidas, que, como dice el artículo tengan un sentido del riesgo distinto del de los varones, pero hacen falta mejores datos para sustentar estas afirmaciones.
Con envidia
Ya sé que "la hierba del jardín del vecino parece más verde". Pero a veces uno ve cosas en la "prensa extranjera" que le parecen efectivamente "más verdes" que las que encuentra en nuestra propia prensa.
Ejemplo: el New York Times del 26 de mayo publica una carta de los "editores" (el equivalente aquí serían directores) donde se disculpan por los errores cometidos por el periódico en los últimos años en la cobertura de las armas de destrucción masiva en Irak. Confiesan que fueron demasiado crédulos y que no hicieron sus deberes al publicar sin suficientes cautelas informaciones no confirmadas.
Acompañan la carta con un amplio dossier con diferentes ejemplos de noticias que se dieron inadecuadamente.
¿Cuándo algún periódico español hará algo parecido?
Ejemplo: el New York Times del 26 de mayo publica una carta de los "editores" (el equivalente aquí serían directores) donde se disculpan por los errores cometidos por el periódico en los últimos años en la cobertura de las armas de destrucción masiva en Irak. Confiesan que fueron demasiado crédulos y que no hicieron sus deberes al publicar sin suficientes cautelas informaciones no confirmadas.
Acompañan la carta con un amplio dossier con diferentes ejemplos de noticias que se dieron inadecuadamente.
¿Cuándo algún periódico español hará algo parecido?
26.5.04
Prohibido prohibir
Dice un titular de hoy miércoles 26 de mayo en elmundo.es que "La ONU prohíbe una docena de sustancias contaminantes". Tal cosa, por supuesto, no es cierta. La ONU, por suerte o por desgracia, según las opiniones al respecto, no tiene poder ninguno para prohibir el uso de sustancias.
Lo que ha sucedido, como (más o menos) se entiende al leer la noticia, es que, tras ser ratificado por 50 países, ha entrado en vigor un tratado internacional, el llamado Convenio de Estocolmo, que obliga sólo, evidentemente, a los países firmantes, que por el momento son 50, de manera que, a la inversa, se deduce que más de 100 no lo han ratificado, y pueden seguir produciendo y utilizando esas sustancias, si lo desean (aunque los límites que introducen los firmantes al comercio con ellas puede evidentemente tener un impacto también sobre los no firmantes).
La noticia de elmundo dice también que "Algunos de estos contaminantes orgánicos persistentes (también conocidos en la terminología científica como POPs) han demostrado su capacidad para provocar graves daños en el sistema nervioso y reproductivo del ser humano, así como en su capacidad inmunológica."
Habría que ver cuál es exactamente el grado de demostración que existe. Esta es una cuestión complejísima, en la que ahora no puedo meterme, pero quiero al menos dejar constancia de mi escepticismo (que creo que el periodista debería compartir).
Por muchas razones, el conocimiento que tenemos sobre el efecto a largo plazo para la salud humana de las sustancias químicas es todavía muy incompleto. Sospecho que la afirmación tan rotunda de la noticia no proviene de fuentes científicas, sino más bien de ecologistas. Bien está que éstos hagan su argumentos, y nos alerten de los peligros que creen que existen, pero el periodista debería tener cuidado con la reproducción literal de sus afirmaciones.
Lo que ha sucedido, como (más o menos) se entiende al leer la noticia, es que, tras ser ratificado por 50 países, ha entrado en vigor un tratado internacional, el llamado Convenio de Estocolmo, que obliga sólo, evidentemente, a los países firmantes, que por el momento son 50, de manera que, a la inversa, se deduce que más de 100 no lo han ratificado, y pueden seguir produciendo y utilizando esas sustancias, si lo desean (aunque los límites que introducen los firmantes al comercio con ellas puede evidentemente tener un impacto también sobre los no firmantes).
La noticia de elmundo dice también que "Algunos de estos contaminantes orgánicos persistentes (también conocidos en la terminología científica como POPs) han demostrado su capacidad para provocar graves daños en el sistema nervioso y reproductivo del ser humano, así como en su capacidad inmunológica."
Habría que ver cuál es exactamente el grado de demostración que existe. Esta es una cuestión complejísima, en la que ahora no puedo meterme, pero quiero al menos dejar constancia de mi escepticismo (que creo que el periodista debería compartir).
Por muchas razones, el conocimiento que tenemos sobre el efecto a largo plazo para la salud humana de las sustancias químicas es todavía muy incompleto. Sospecho que la afirmación tan rotunda de la noticia no proviene de fuentes científicas, sino más bien de ecologistas. Bien está que éstos hagan su argumentos, y nos alerten de los peligros que creen que existen, pero el periodista debería tener cuidado con la reproducción literal de sus afirmaciones.
Relajación lingüística
(Gracias a A.M.A. por esta simpática aportación)
La portada de la sección de economía de elmundo.es incluía el lunes 24 de mayo el siguiente titular: "La OPEP lanza un mensaje de unidad tras las divergencias surgidas por la propuesta saudí", seguido de una entradilla que decía: "Los países de la OPEP lanzaron un mensaje de unidad y de tranquilidad al mercado tras las divergencias respecto a la propuesta unilateral de decisión de Arabia Saudí para que se aumenten las cuotas de producción y hacer frente al encarecimiento del crudo. Los analistas coinciden en que el precio podría relajarse."
Pues que bien; quizá el precio se vaya de crucero al Caribe, o se tumbe "a la bartola" por algunos meses, o se distienda en sus usos y costumbres morales. Y es que está tan tenso y cansado que bien merece un poco de relajación, lo que han entendido y previsto perfectamente los analistas.
O quizá el que tenga necesidad de relajarse de la tensión de estos tiras y aflojas de los señores de la Opep sea el redactor/traductor de la noticia, que podía haber escrito perfectamente y de modo más apropiado que el precio podría rebajarse, o reducirse. Bien mirado, dada la similitud entre relajarse y rebajarse hasta puede que sea una errata de quién lo transcribe, que se le ha colado también al corrector.
La portada de la sección de economía de elmundo.es incluía el lunes 24 de mayo el siguiente titular: "La OPEP lanza un mensaje de unidad tras las divergencias surgidas por la propuesta saudí", seguido de una entradilla que decía: "Los países de la OPEP lanzaron un mensaje de unidad y de tranquilidad al mercado tras las divergencias respecto a la propuesta unilateral de decisión de Arabia Saudí para que se aumenten las cuotas de producción y hacer frente al encarecimiento del crudo. Los analistas coinciden en que el precio podría relajarse."
Pues que bien; quizá el precio se vaya de crucero al Caribe, o se tumbe "a la bartola" por algunos meses, o se distienda en sus usos y costumbres morales. Y es que está tan tenso y cansado que bien merece un poco de relajación, lo que han entendido y previsto perfectamente los analistas.
O quizá el que tenga necesidad de relajarse de la tensión de estos tiras y aflojas de los señores de la Opep sea el redactor/traductor de la noticia, que podía haber escrito perfectamente y de modo más apropiado que el precio podría rebajarse, o reducirse. Bien mirado, dada la similitud entre relajarse y rebajarse hasta puede que sea una errata de quién lo transcribe, que se le ha colado también al corrector.
24.5.04
Periodismo adivino y periodismo informativo
(Nueva contribución de Salvatierra de Barrios. Gracias)
Titular de ABC de fecha 20/mayo/2004, edición impresa p. 38
Huelga universitaria
Subtítulo: Unos 15.000 docentes secundarán el paro.
Y el texto insiste en adivinar que tanto el día 20 como los sucesivos todos los profesores de las universidades públicas "irán" a la huelga. Todos sin excepción.
Es cierto que se trata de una noticia breve, pero ello no debería estar
reñido con informar adecuadamente.
Titular de EL PAÍS de fecha 20/mayo/2004, edición impresa, p. 5 del Suplemento Madrid:
15.000 profesores de la Universidad pública están convocados hoy a la huelga (de pago). Y el texto entra en comentar más o menos pormenorizadamente el conflicto y mantiene la cifra como la de "convocados".
Va un trecho de un titular a otro ....... Va un trecho de convocar a 15.000
a que 15.000 se pongan en huelga .....
Titular de ABC de fecha 20/mayo/2004, edición impresa p. 38
Huelga universitaria
Subtítulo: Unos 15.000 docentes secundarán el paro.
Y el texto insiste en adivinar que tanto el día 20 como los sucesivos todos los profesores de las universidades públicas "irán" a la huelga. Todos sin excepción.
Es cierto que se trata de una noticia breve, pero ello no debería estar
reñido con informar adecuadamente.
Titular de EL PAÍS de fecha 20/mayo/2004, edición impresa, p. 5 del Suplemento Madrid:
15.000 profesores de la Universidad pública están convocados hoy a la huelga (de pago). Y el texto entra en comentar más o menos pormenorizadamente el conflicto y mantiene la cifra como la de "convocados".
Va un trecho de un titular a otro ....... Va un trecho de convocar a 15.000
a que 15.000 se pongan en huelga .....
De la agencia al periódico (en Internet) sin pasar ningún filtro
Tras un fin de semana de asueto, y poca atención a los periódicos, me ha costado encontrar una noticia del día con un caso de malaprensa. Animado por Wonka (gracias otra vez), creo que podemos incluir en esta sección un mal titular con un error "menor", que tiene la gracia de aparecer por triplicado en El Mundo, ABC, y El País (y seguramente en otros muchos periódicos), al menos en sus ediciones en Internet. Con formulaciones ligeramente diferentes, los tres periódicos dicen en su titular que en 2003 casi "el 20% de las hipotecas" constituidas en países que utilizan el euro se firmaron en España. Pero los tres dicen luego, en la primeras palabras de la noticia propiamente dicha, que "uno de cada cinco euros" suscritos en operaciones de préstamos hipotecarios en la zona euro lo fueron en España.
Evidentemente, no es lo mismo uno de cada cinco hipotecas que uno de cada cinco euros, ni tiene las mismas implicaciones.
Precisamente, sin saber cuál es la proporción del número de hipotecas no podemos saber si la posición destacada de España se debe a que se firman muchas o a que su cuantía media es mucho más alta. Esas y otras informaciones, como el porcentajes de hipotecas constituidas por extranjeros, podrían ayudarnos a poner en perspectiva lo que es un fenómeno que a primera vista es llamativo.
Precisamente, para calibrar lo relevante del porcentaje citado, los tres periódicos nos "informan" de que el 20% es el doble del peso relativo de nuestra economía en la Unión Europea, en términos de Producto Interior Bruto. Aquí hay un nuevo error, que los tres comparten. Si el porcentaje de hipotecas, o de euros hipotecarios, se refiere a la zona euro, el porcentaje lógico de comparación sería con el peso del PIB español en la zona euro. En realidad, efectivamente, este es de aproximadamente un 10% (algo menos), por lo que la comparación está bien hecha, pero el redactor de la agencia se ha equivocado al escribir Unión Europea donde debería decir Unión Monetaria Europea o Eurozona, y los tres periódicos lo han repetido sin percatarse del error. Peligros del periodismo instantáneo de Internet.
Una última duda/reflexión que cabe añadir es si una noticia de este tipo, aún sin las errores del titular y la noticia, aporta una información verdaderamente valiosa y comprensible al lector. Yo personalmente lo dudo.
Evidentemente, no es lo mismo uno de cada cinco hipotecas que uno de cada cinco euros, ni tiene las mismas implicaciones.
Precisamente, sin saber cuál es la proporción del número de hipotecas no podemos saber si la posición destacada de España se debe a que se firman muchas o a que su cuantía media es mucho más alta. Esas y otras informaciones, como el porcentajes de hipotecas constituidas por extranjeros, podrían ayudarnos a poner en perspectiva lo que es un fenómeno que a primera vista es llamativo.
Precisamente, para calibrar lo relevante del porcentaje citado, los tres periódicos nos "informan" de que el 20% es el doble del peso relativo de nuestra economía en la Unión Europea, en términos de Producto Interior Bruto. Aquí hay un nuevo error, que los tres comparten. Si el porcentaje de hipotecas, o de euros hipotecarios, se refiere a la zona euro, el porcentaje lógico de comparación sería con el peso del PIB español en la zona euro. En realidad, efectivamente, este es de aproximadamente un 10% (algo menos), por lo que la comparación está bien hecha, pero el redactor de la agencia se ha equivocado al escribir Unión Europea donde debería decir Unión Monetaria Europea o Eurozona, y los tres periódicos lo han repetido sin percatarse del error. Peligros del periodismo instantáneo de Internet.
Una última duda/reflexión que cabe añadir es si una noticia de este tipo, aún sin las errores del titular y la noticia, aporta una información verdaderamente valiosa y comprensible al lector. Yo personalmente lo dudo.
20.5.04
Si los datos desafían al sentido común... prescindamos del sentido común
Hace unos días criticábamos que el Heraldo de Aragón se había hecho eco alegremente de una encuesta en Internet sobre gente que se dormía en el trabajo. Por si entonces no quedó claro, hay que recordar que las encuestas en Internet no son representativas de la población, normalmente, por una cadena de motivos:
a) La gente que usan Internet son un grupo especial, no representativo de la población;
b) Los que están viendo una página concreta son a su vez un subgrupo específico, no representativo ni siquiera de los usuarios de Internet;
c) Los que ven en una página que hay una encuesta sobre un tema y se molestan en contestar son de nuevo un subgrupo de un subgrupo: gente que tiene suficiente interés por el tema para pasar unos segundos respondiendo y curioseando sobre el resultado.
Por todas esas razones, las respuestas a encuestas colocadas en páginas web, a las que la gente responde voluntariamente no sirven para casi nada más que como puro entretenimiento. Como mucho, pueden dar una idea aproximada de lo que piensan los lectores de esa página web.
Pues bien, el domingo 16 de mayo El País nos deleitó con un reportaje de una página completa sobre "Parejas de la era Internet" (de pago), que tenía el subtítulo "Un 17% de los internautas españoles ha tenido relaciones con personas que conocieron en la Red". Ante lo ambiguo de la expresión "tener relaciones", si seguía uno leyendo, se encontraba con la siguiente frase, que en parte aclara, pero en parte contradice la anterior: "Casi un 17% de los internautas españoles tiene una pareja a la que conoció por Internet, según un estudio de ya.com."
No hace falta leer más para saber que algo (mucho) va mal.
Para empezar el subtítulo y la primera frase de la noticia dicen cosas muy distintas. No es lo mismo "haber tenido [en algún momento, quizá una vez] relaciones con" personas conocidas en Internet, que "tener [en presente] una pareja" a la que se conoció por Internet. O una cosa o la otra. La primera, según como se definan "relaciones" puede ser algo más creíble, pero la segunda suena simplemente imposible.
Sentido común: la capacidad de pensar uno por su cuenta, y a partir de la experiencia propia, combinada con un poco de imaginación razonable sobre las partes de la sociedad que uno no conoce directamente llegar a la conclusión de "esto puede ser verosímil", "esto no lo es". Algo que el público lector debería tener, pero sobre todo algo que deberían tener los periodistas.
Apliquémoslo al caso: haga una pequeña lista mental de todas las personas que conoce y que sean usuarios de Internet (piense en todas las personas de su agenda de direcciones). ¿Cuántas de esas personas tienen una pareja a la que hayan conocido por Internet? ¿Cuántas de esas personas han podido "tener relaciones" con personas conocidas a través de Internet? ¿Una de cada seis?
Naturalmente, forma parte del sentido común reconocer que el mundo no se reduce a nuestro entorno inmediato: los usuarios de Internet son más jóvenes, por tanto muchos de ellos sin relaciones estables, quizá menos conservadores que la media de la sociedad española, aficionados al chat... También habrá gente sóla que en cierto modo se convierte en Internauta precisamente como un medio adicional para conocer gente... Muy bien, pero, ¿hasta hacer llegar la estadística del total de los internautas a uno de cada seis?
En fin, que no puede ser.
¿Y de dónde vienen los datos? ¿Es posible que El País haya caído en la trampa tonta de reproducir datos de encuestas en páginas web? La referencia a un estudio proveniente de ya.como hacía temer lo peor. Pero no es del todo así. El estudio "Las relaciones personales a traves de Internet" es un intento "serio" de estudiar a los usuarios de Internet, para lo que se ha intentado crear una muestra representativa de todos los usuarios de Internet, y se ha enviado a esa muestra un email con el cuestionario, obteniéndose una tasa de respuesta relativamente alta del 66%. Y en el estudio se dice, efectivamente, que el 16,8% de los encuestados mantiene o ha mantenido una relación de pareja con alguien conocido en Internet. Vaya por Dios, ninguna de las dos frases utilizadas al comienzo del reportaje era correcta.
Con todo, los propios autores del estudio advierten: "esta encuesta no responde a los requisitos del muestro probabilístico, donde todos los individuos del colectivo bajo estudio tienen una probabilidad conocida de ser incluidos en la muestra". En lenguaje común: que no se puede garantizar que los que responden sean un grupo representativo del total de los usuarios de Internet.
Pero estas aclaraciones aparecen al final de la segunda página del texto donde se explica el método del estudio, antes de dar paso a las tablas. ¿Es demasiado pedir que el periodista se lea esas dos páginas?
a) La gente que usan Internet son un grupo especial, no representativo de la población;
b) Los que están viendo una página concreta son a su vez un subgrupo específico, no representativo ni siquiera de los usuarios de Internet;
c) Los que ven en una página que hay una encuesta sobre un tema y se molestan en contestar son de nuevo un subgrupo de un subgrupo: gente que tiene suficiente interés por el tema para pasar unos segundos respondiendo y curioseando sobre el resultado.
Por todas esas razones, las respuestas a encuestas colocadas en páginas web, a las que la gente responde voluntariamente no sirven para casi nada más que como puro entretenimiento. Como mucho, pueden dar una idea aproximada de lo que piensan los lectores de esa página web.
Pues bien, el domingo 16 de mayo El País nos deleitó con un reportaje de una página completa sobre "Parejas de la era Internet" (de pago), que tenía el subtítulo "Un 17% de los internautas españoles ha tenido relaciones con personas que conocieron en la Red". Ante lo ambiguo de la expresión "tener relaciones", si seguía uno leyendo, se encontraba con la siguiente frase, que en parte aclara, pero en parte contradice la anterior: "Casi un 17% de los internautas españoles tiene una pareja a la que conoció por Internet, según un estudio de ya.com."
No hace falta leer más para saber que algo (mucho) va mal.
Para empezar el subtítulo y la primera frase de la noticia dicen cosas muy distintas. No es lo mismo "haber tenido [en algún momento, quizá una vez] relaciones con" personas conocidas en Internet, que "tener [en presente] una pareja" a la que se conoció por Internet. O una cosa o la otra. La primera, según como se definan "relaciones" puede ser algo más creíble, pero la segunda suena simplemente imposible.
Sentido común: la capacidad de pensar uno por su cuenta, y a partir de la experiencia propia, combinada con un poco de imaginación razonable sobre las partes de la sociedad que uno no conoce directamente llegar a la conclusión de "esto puede ser verosímil", "esto no lo es". Algo que el público lector debería tener, pero sobre todo algo que deberían tener los periodistas.
Apliquémoslo al caso: haga una pequeña lista mental de todas las personas que conoce y que sean usuarios de Internet (piense en todas las personas de su agenda de direcciones). ¿Cuántas de esas personas tienen una pareja a la que hayan conocido por Internet? ¿Cuántas de esas personas han podido "tener relaciones" con personas conocidas a través de Internet? ¿Una de cada seis?
Naturalmente, forma parte del sentido común reconocer que el mundo no se reduce a nuestro entorno inmediato: los usuarios de Internet son más jóvenes, por tanto muchos de ellos sin relaciones estables, quizá menos conservadores que la media de la sociedad española, aficionados al chat... También habrá gente sóla que en cierto modo se convierte en Internauta precisamente como un medio adicional para conocer gente... Muy bien, pero, ¿hasta hacer llegar la estadística del total de los internautas a uno de cada seis?
En fin, que no puede ser.
¿Y de dónde vienen los datos? ¿Es posible que El País haya caído en la trampa tonta de reproducir datos de encuestas en páginas web? La referencia a un estudio proveniente de ya.como hacía temer lo peor. Pero no es del todo así. El estudio "Las relaciones personales a traves de Internet" es un intento "serio" de estudiar a los usuarios de Internet, para lo que se ha intentado crear una muestra representativa de todos los usuarios de Internet, y se ha enviado a esa muestra un email con el cuestionario, obteniéndose una tasa de respuesta relativamente alta del 66%. Y en el estudio se dice, efectivamente, que el 16,8% de los encuestados mantiene o ha mantenido una relación de pareja con alguien conocido en Internet. Vaya por Dios, ninguna de las dos frases utilizadas al comienzo del reportaje era correcta.
Con todo, los propios autores del estudio advierten: "esta encuesta no responde a los requisitos del muestro probabilístico, donde todos los individuos del colectivo bajo estudio tienen una probabilidad conocida de ser incluidos en la muestra". En lenguaje común: que no se puede garantizar que los que responden sean un grupo representativo del total de los usuarios de Internet.
Pero estas aclaraciones aparecen al final de la segunda página del texto donde se explica el método del estudio, antes de dar paso a las tablas. ¿Es demasiado pedir que el periodista se lea esas dos páginas?
19.5.04
El mejor periodismo no se encuentra en El Mundo
El 10 de mayo la sección de salud de elmundo.es publicaba una noticia con el titular "La mejor medicina no se encuentra en Estados Unidos" (Gracias a Wonka por la pista). Ese titular sólo parece justificado si la noticia nos informa de una de las siguientes cosas:
a) En qué país o países (distintos de Estados Unidos) está la mejor medicina
b) En qué país o países la medicina, si no "la mejor", si es al menos mejor que la de los Estados Unidos.
Pues ni una cosa ni otra. Lo único que cuenta la noticia es que un estudio ha comparado múltiples indicadores de salud y sistema sanitario de cinco países anglófonos (Canada, USA, Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia), llegando a la conclusión de que no es posible hacer un ranking absoluto, y elegir el país con "la mejor medicina", porque cada país tiene sus debilidades y sus fortalezas.
Que tal estudio merezca una noticia en un periódico español es dudoso. Que el titular de la noticia sea el arriba presentado es criticable, al sugerir que "la mejor medicina" existe y se encuentra en alguna parte diferente a los Estados Unidos, cuando la conclusión del informe referido sería que "la mejor medicina" no existe (al menos entre los cinco países analizados).
La noticia puede tener algún interés, con serias reservas por la limitada muestra de países, por poner en cuestión la creencia popular de que Estados Unidos es el sitio al que hay que ir si se tiene una grave enfermedad, porque allí se hace la mejor medicina del mundo. Pero debería haberse buscado otro titular.
¿Qué tal, por ejemplo, "La medicina en Estados Unidos no es siempre la mejor"?
a) En qué país o países (distintos de Estados Unidos) está la mejor medicina
b) En qué país o países la medicina, si no "la mejor", si es al menos mejor que la de los Estados Unidos.
Pues ni una cosa ni otra. Lo único que cuenta la noticia es que un estudio ha comparado múltiples indicadores de salud y sistema sanitario de cinco países anglófonos (Canada, USA, Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia), llegando a la conclusión de que no es posible hacer un ranking absoluto, y elegir el país con "la mejor medicina", porque cada país tiene sus debilidades y sus fortalezas.
Que tal estudio merezca una noticia en un periódico español es dudoso. Que el titular de la noticia sea el arriba presentado es criticable, al sugerir que "la mejor medicina" existe y se encuentra en alguna parte diferente a los Estados Unidos, cuando la conclusión del informe referido sería que "la mejor medicina" no existe (al menos entre los cinco países analizados).
La noticia puede tener algún interés, con serias reservas por la limitada muestra de países, por poner en cuestión la creencia popular de que Estados Unidos es el sitio al que hay que ir si se tiene una grave enfermedad, porque allí se hace la mejor medicina del mundo. Pero debería haberse buscado otro titular.
¿Qué tal, por ejemplo, "La medicina en Estados Unidos no es siempre la mejor"?
18.5.04
Las páginas económicas también fallan con los gráficos
(Aportación de A.M.A. a malaprensa. Muchas gracias)
En El País Negocios del domingo 16 de mayo aparecía un reportaje "La pelea por las grandes fortunas" (de pago) con el gráfico reproducido más abajo (Gráfico 1).
De un cotejo elemental entre datos y gráfico resulta que este no representa ni remotamente a aquellos. Para empezar, los límites elegidos para los tramos de patrimonio no representan propociones similares de una escala lineal ni de una escala logarítmica. Probablemente no sean arbitrarios, pero en cualquier caso no alteran el error de concepto del gráfico.
Este se produce al representar el número de personas de cada segmento de patrimonio con los estratos del triángulo. Tanto porque los irregulares tramos de patrimonio elegidos no deberían corresponderse con estratos de igual altura del triángulo, como por la aparentemente irregular distribución de frecuencias, no se puede trazar un triángulo regular como el ofrecido en el artículo. Así, las 2.550 personas con patrimonio superior a 6 millones de euros representarían un 0,23% de las personas contabilizadas, pero su superficie en el gráfico es aproximadamente del 6%. En el otro extremo, las 699.000 personas con patrimonio entre 0,12 y 0,3 millones, serían casi un 64% de los contabilizados, pero la superficie adjudicada en el triángulo es menos del 44%.
Si se quiere respetar el mismo criterio de iguales alturas para cada estrato, el polígono piramidal resultante sería el marcado en azul en el gráfico 2, en el que las superficies de cada estrato son proporcionales al nº de personas que citan los datos. O sea, un huevo y una castaña se parecen mucho más, sin duda, que esta imagen a la del diario.
Por otra parte, el título del gráfico dice "Tamaño del mercado español por segmentos patrimoniales", pero los únicos datos que parece que representa (mal) son los del número y porcentaje de clientes, que no parece tan representativa del tamaño del mercado como la cifra total de negocio que se mueve, que no se incluye ni en el gráfico ni en el artículo.
Por último, en el mismo artículo hay otra información (esta vez el gráfico parece fiel) que contradice los datos principales expuestos. Se trata de la previsión para 2005 de riqueza financiera acumulada por personas con más de 250.000 $, realizada por The Boston Consulting Group, adjudicando a españa 1.460.000 millones de dólares, que no coincide por mucho con la cifra que resulta de sumar los patrimonios financieros explicados en el artículo. Efectivamente, el patrimonio de las personas incluidas en los dos tramos más altos de la pirámide suma, según el texto del artículo, unos 84.000 millones de euros. Para los dos tramos inferiores, podemos tomar como valor representativo el punto medio de cada tramo (900.000 euros para el tercer tramo y 210.000 para el cuarto), y multiplicarlo por el número de personas en cada tramo, con lo que obtendríamos un patrimonio acumulado de 340.000 y 147.000 millones, respectivamente (como en la pirámide, también en cada tramo abundarán más las personas en la parte más baja, así que esto es probablemente una sobreestimación). Los cuatro tramos sumarían 571.000 millones de euros, o aproximadamente 685.000 millones de dólares, menos de la mitad de la cifra estimada por Boston Consulting Group. Eso, sin tener en cuenta que el punto de corte inferior de Boston Consulting Group, 250.000 dólares, eliminaría a una parte importante del segmento más bajo analizado para España, de manera que la diferencia aún sería mayor. ¿A quién creer?.
En resumen, una chapuza de información, eso si, en papel salmón, que viste mucho.
En El País Negocios del domingo 16 de mayo aparecía un reportaje "La pelea por las grandes fortunas" (de pago) con el gráfico reproducido más abajo (Gráfico 1).
De un cotejo elemental entre datos y gráfico resulta que este no representa ni remotamente a aquellos. Para empezar, los límites elegidos para los tramos de patrimonio no representan propociones similares de una escala lineal ni de una escala logarítmica. Probablemente no sean arbitrarios, pero en cualquier caso no alteran el error de concepto del gráfico.
Este se produce al representar el número de personas de cada segmento de patrimonio con los estratos del triángulo. Tanto porque los irregulares tramos de patrimonio elegidos no deberían corresponderse con estratos de igual altura del triángulo, como por la aparentemente irregular distribución de frecuencias, no se puede trazar un triángulo regular como el ofrecido en el artículo. Así, las 2.550 personas con patrimonio superior a 6 millones de euros representarían un 0,23% de las personas contabilizadas, pero su superficie en el gráfico es aproximadamente del 6%. En el otro extremo, las 699.000 personas con patrimonio entre 0,12 y 0,3 millones, serían casi un 64% de los contabilizados, pero la superficie adjudicada en el triángulo es menos del 44%.
Si se quiere respetar el mismo criterio de iguales alturas para cada estrato, el polígono piramidal resultante sería el marcado en azul en el gráfico 2, en el que las superficies de cada estrato son proporcionales al nº de personas que citan los datos. O sea, un huevo y una castaña se parecen mucho más, sin duda, que esta imagen a la del diario.
Por otra parte, el título del gráfico dice "Tamaño del mercado español por segmentos patrimoniales", pero los únicos datos que parece que representa (mal) son los del número y porcentaje de clientes, que no parece tan representativa del tamaño del mercado como la cifra total de negocio que se mueve, que no se incluye ni en el gráfico ni en el artículo.
Por último, en el mismo artículo hay otra información (esta vez el gráfico parece fiel) que contradice los datos principales expuestos. Se trata de la previsión para 2005 de riqueza financiera acumulada por personas con más de 250.000 $, realizada por The Boston Consulting Group, adjudicando a españa 1.460.000 millones de dólares, que no coincide por mucho con la cifra que resulta de sumar los patrimonios financieros explicados en el artículo. Efectivamente, el patrimonio de las personas incluidas en los dos tramos más altos de la pirámide suma, según el texto del artículo, unos 84.000 millones de euros. Para los dos tramos inferiores, podemos tomar como valor representativo el punto medio de cada tramo (900.000 euros para el tercer tramo y 210.000 para el cuarto), y multiplicarlo por el número de personas en cada tramo, con lo que obtendríamos un patrimonio acumulado de 340.000 y 147.000 millones, respectivamente (como en la pirámide, también en cada tramo abundarán más las personas en la parte más baja, así que esto es probablemente una sobreestimación). Los cuatro tramos sumarían 571.000 millones de euros, o aproximadamente 685.000 millones de dólares, menos de la mitad de la cifra estimada por Boston Consulting Group. Eso, sin tener en cuenta que el punto de corte inferior de Boston Consulting Group, 250.000 dólares, eliminaría a una parte importante del segmento más bajo analizado para España, de manera que la diferencia aún sería mayor. ¿A quién creer?.
En resumen, una chapuza de información, eso si, en papel salmón, que viste mucho.

Gráfico 2. Pirámide que representa realmente las proporciones entre los números de personas con diferentes niveles de patrimonio financiero

17.5.04
Tres errores en siete palabras
El jueves 13 de mayo El Mundo publicaba una noticia con este titular: "El fenómeno migratorio supone la desintegración del 36% de las familias centroamericanas". Leyendo la noticia se descubre que las últimas siete palabras contienen tres errores.
1. Aunque la noticia habla de centroamérica, el "dato" concreto del que proviene el titular se refiere sólo a Guatemala.
2. Incluso para Guatemala, no hay datos sobre porcentajes de familias. El dato que sustenta (equivocadamente) el titular es éste: en Guatemala, "con una población de poco más de 11 millones de habitantes, hay unos cuatro millones de parientes directos de emigrantes, lo que equivale al 36% de la población."
En ninguna otra parte en la noticia aparece la cifra del 36%, luego debe ser este el origen del titular, sobre 36% de familias afectadas por la emigración (luego veremos lo de "desintegradas"). Pero claro: el 36% de las personas con familiares directos en la inmigración no significa el 36% de las familias. Pueden ser más o menos. Para que ambos porcentajes fueran idénticos haría falta que el tamaño medio de las familias con emigrantes y sin ellos fuera igual (dudoso). Y también habría que ver cómo se cuentan los "familiares directos". Por ejemplo, si un adulto con hijos que vive en Guatemala tiene un hermano en la emigración, ¿se le cuenta entre los familiares directos? Probablemente sí. Pero no parece lógico contar a su familia.
3. Suponiendo que el 36% de las familias fueran "parientes directos" de emigrantes. ¿Estarán todas ellas "desintegradas"? Es de nuevo dudoso. Puede que el adjetivo describa bien la situación en la que el marido está en la emigración, y la mujer con los hijos se han quedado en Guatemala (o al revés). Pero si el que está en la emigración es, por ejemplo, un hermano o hermana soltera, ¿está su familia "desintegrada" por eso?
Lo más que se aproxima la noticia a estimar un porcentaje de las familias afectadas por la emigración que resulta severamente dañada por ello es ésto: " Según la Organización Internacional para la Migración, en más del 47% de los hogares en los que se han producido migraciones, sus miembros experimentan problemas de integración social y bienestar psicológico, provocados por la ruptura familiar." No está claro que la estadística se refiera en particular a Guatemala o a Centroamérica, pero suponiendo que así fuera, y equiparando a bulto "desintegración" con "problemas de integración social y bienestar psicológico", podríamos pensar que más o menos la mitad de las familias afectadas por la emigración están "desintegradas". La mitad de ese supuesto 36% sería el 18%.
Seamos serios. ¿Por qué hacer juegos malabares con números de fuentes diversas que se refieren a conceptos poco definidos, en realidades geográficamente distintas? ¿Por qué no titular, simplemente: "El fenómeno migratorio desintegra a millones de familias centroamericanas"?
1. Aunque la noticia habla de centroamérica, el "dato" concreto del que proviene el titular se refiere sólo a Guatemala.
2. Incluso para Guatemala, no hay datos sobre porcentajes de familias. El dato que sustenta (equivocadamente) el titular es éste: en Guatemala, "con una población de poco más de 11 millones de habitantes, hay unos cuatro millones de parientes directos de emigrantes, lo que equivale al 36% de la población."
En ninguna otra parte en la noticia aparece la cifra del 36%, luego debe ser este el origen del titular, sobre 36% de familias afectadas por la emigración (luego veremos lo de "desintegradas"). Pero claro: el 36% de las personas con familiares directos en la inmigración no significa el 36% de las familias. Pueden ser más o menos. Para que ambos porcentajes fueran idénticos haría falta que el tamaño medio de las familias con emigrantes y sin ellos fuera igual (dudoso). Y también habría que ver cómo se cuentan los "familiares directos". Por ejemplo, si un adulto con hijos que vive en Guatemala tiene un hermano en la emigración, ¿se le cuenta entre los familiares directos? Probablemente sí. Pero no parece lógico contar a su familia.
3. Suponiendo que el 36% de las familias fueran "parientes directos" de emigrantes. ¿Estarán todas ellas "desintegradas"? Es de nuevo dudoso. Puede que el adjetivo describa bien la situación en la que el marido está en la emigración, y la mujer con los hijos se han quedado en Guatemala (o al revés). Pero si el que está en la emigración es, por ejemplo, un hermano o hermana soltera, ¿está su familia "desintegrada" por eso?
Lo más que se aproxima la noticia a estimar un porcentaje de las familias afectadas por la emigración que resulta severamente dañada por ello es ésto: " Según la Organización Internacional para la Migración, en más del 47% de los hogares en los que se han producido migraciones, sus miembros experimentan problemas de integración social y bienestar psicológico, provocados por la ruptura familiar." No está claro que la estadística se refiera en particular a Guatemala o a Centroamérica, pero suponiendo que así fuera, y equiparando a bulto "desintegración" con "problemas de integración social y bienestar psicológico", podríamos pensar que más o menos la mitad de las familias afectadas por la emigración están "desintegradas". La mitad de ese supuesto 36% sería el 18%.
Seamos serios. ¿Por qué hacer juegos malabares con números de fuentes diversas que se refieren a conceptos poco definidos, en realidades geográficamente distintas? ¿Por qué no titular, simplemente: "El fenómeno migratorio desintegra a millones de familias centroamericanas"?
13.5.04
Los "fallos" del Senado y sus "soluciones"
El País del jueves 13 de mayo, tras la votación del Senado el miércoles, que aprobó una moción del PP pidiendo al gobierno que no paralice la puesta en marcha de la Ley de Calidad de la Enseñanza:
"El PP es la minoría mayoritaria en el Senado. Un fallo como el de ayer puede ocurrir a tres niveles. El menos grave, como en el caso de ayer, se soluciona con otra moción, y el PSOE ha anunciado dos, una en el Congreso y otra en el Senado. Pero puede ocurrir en la votación de una ley, con dos niveles de gravedad. Si lo que votan los senadores son enmiendas que ha introducido la Cámara alta, por ejemplo, a iniciativa del PP, las puede eliminar de un plumazo el Congreso la semana siguiente. Pero si no son enmiendas sino la ley lo que se vota en el Senado, quedaría así hasta que hubiera una nueva ley que la anulase."
Constitución Española, Título 3, Capítulo 2:
Artículo 90
1. Aprobado un proyecto de ley ordinaria u orgánica por el Congreso de los Diputados, su Presidente dará inmediata cuenta del mismo al Presidente del Senado, el cual lo someterá a la deliberación de éste.
2. El Senado en el plazo de dos meses, a partir del día de la recepción del texto, puede, mediante mensaje motivado, oponer su veto o introducir enmiendas al mismo. El veto deberá ser aprobado por mayoría absoluta. El proyecto no podrá ser sometido al Rey para sanción sin que el Congreso ratifique por mayoría absoluta, en caso de veto, el texto inicial, o por mayoría simple, una vez transcurridos dos meses desde la interposición del mismo, o se pronuncie sobre las enmiendas, aceptándolas o no por mayoría simple.
Preguntas:
1. ¿Quién ha dado a los periodistas de El País la (mala) información sobre los poderes del Senado? ¿Un senador que no sabe votar? ¿Se les ha ocurrido leer el artículo correspondiente de la Constitución (está en Internet, sólo hay que teclear "Constitución Española" en Google)? ¿Saben que es la Constitución donde se especifican estas cosas? ¿Entienden la Constitución?
2. ¿En qué sentido, y para quién, es un "fallo" que el Senado apruebe una moción que no gusta al gobierno? ¿Para quién puede esa votación ser "grave"? ¿Por qué debe ser "solucionado"? ¿La idea de que las discrepancias entre las cámaras se pueden "eliminar de un plumazo" es descriptiva o normativa?
"El PP es la minoría mayoritaria en el Senado. Un fallo como el de ayer puede ocurrir a tres niveles. El menos grave, como en el caso de ayer, se soluciona con otra moción, y el PSOE ha anunciado dos, una en el Congreso y otra en el Senado. Pero puede ocurrir en la votación de una ley, con dos niveles de gravedad. Si lo que votan los senadores son enmiendas que ha introducido la Cámara alta, por ejemplo, a iniciativa del PP, las puede eliminar de un plumazo el Congreso la semana siguiente. Pero si no son enmiendas sino la ley lo que se vota en el Senado, quedaría así hasta que hubiera una nueva ley que la anulase."
Constitución Española, Título 3, Capítulo 2:
Artículo 90
1. Aprobado un proyecto de ley ordinaria u orgánica por el Congreso de los Diputados, su Presidente dará inmediata cuenta del mismo al Presidente del Senado, el cual lo someterá a la deliberación de éste.
2. El Senado en el plazo de dos meses, a partir del día de la recepción del texto, puede, mediante mensaje motivado, oponer su veto o introducir enmiendas al mismo. El veto deberá ser aprobado por mayoría absoluta. El proyecto no podrá ser sometido al Rey para sanción sin que el Congreso ratifique por mayoría absoluta, en caso de veto, el texto inicial, o por mayoría simple, una vez transcurridos dos meses desde la interposición del mismo, o se pronuncie sobre las enmiendas, aceptándolas o no por mayoría simple.
Preguntas:
1. ¿Quién ha dado a los periodistas de El País la (mala) información sobre los poderes del Senado? ¿Un senador que no sabe votar? ¿Se les ha ocurrido leer el artículo correspondiente de la Constitución (está en Internet, sólo hay que teclear "Constitución Española" en Google)? ¿Saben que es la Constitución donde se especifican estas cosas? ¿Entienden la Constitución?
2. ¿En qué sentido, y para quién, es un "fallo" que el Senado apruebe una moción que no gusta al gobierno? ¿Para quién puede esa votación ser "grave"? ¿Por qué debe ser "solucionado"? ¿La idea de que las discrepancias entre las cámaras se pueden "eliminar de un plumazo" es descriptiva o normativa?
Encuestas autoadministradas y malinterpretadas
Aportación a Malaprensa de Salvatierra de Barros (mil gracias):
El HERALDO DE ARAGÓN, el veteranísimo de la prensa escrita, recoge el 12 de mayo en
economía un artículo de EUROPA PRESS con el titular "Uno de cada cinco
españoles se queda dormido en el trabajo por la monotonía y las largas
jornadas". Es un estudio internacional, según EUROPA PRESS, realizado por
MONSTER, una web de empleo. La noticia incluye un link a MONSTER, donde te enteras de que,según ellos, son la caña mundial, descubres que tienen una encuesta abierta
en la que puedes votar (hoy sobre la fecha de implantación del horario de
verano en la empresa) y un enorme listado de encuestas sobre temas a cual
más divertido. Vas a la del sueño laboral y contiene -exclusivamente- la
pregunta "¿Se ha dormido Vd. en el trabajo alguna vez? Respuestas: -en la mesa, en el
baño, en reuniones, nunca". Sin acotación temporal, espacial, ni similar.
Tampoco contiene otras variables de los que han respondido. La encuesta está
cerrada y recoge los datos nacionales tal cual vienen en el artículo de
EUROPA PRESS. Vas a consultar los sites de MONSTER en otros países y sólo
puedes entrar en Bélgica, que hoy tiene una encuesta sobre otro asunto (cómo
puede afectar al empleo un tema belga-nacional).
Puedes votar en cualquiera de las encuestas abiertas de cualquier
país. Yo he votado en la de España y en la de Bélgica y he comprobado que mi
voto se había añadido (aunque, eso sí, no me han dejado votar dos veces,
aunque no lo anuncia expresamente, como hace, por ejemplo, el ABC
cuando lanza encuestas autoadministradas).
Por supuesto que en ningún momento del proceso saben nada de quien responde:
en ningún lugar consta sexo, edad, origen, situación laboral, ni cosa
similar.
¿Y de ahí se saca un informe sobre cómo los pobres trabajadores se duermen
en el trabajo? ¿Con un titular que da a entender que todos los días hay un
20% de currantes roncando/soñando en su mesa? ¿Y EUROPA PRESS se hace eco de
algo así?
Aviados estamos con las encuestas autoadministradas.
El HERALDO DE ARAGÓN, el veteranísimo de la prensa escrita, recoge el 12 de mayo en
economía un artículo de EUROPA PRESS con el titular "Uno de cada cinco
españoles se queda dormido en el trabajo por la monotonía y las largas
jornadas". Es un estudio internacional, según EUROPA PRESS, realizado por
MONSTER, una web de empleo. La noticia incluye un link a MONSTER, donde te enteras de que,según ellos, son la caña mundial, descubres que tienen una encuesta abierta
en la que puedes votar (hoy sobre la fecha de implantación del horario de
verano en la empresa) y un enorme listado de encuestas sobre temas a cual
más divertido. Vas a la del sueño laboral y contiene -exclusivamente- la
pregunta "¿Se ha dormido Vd. en el trabajo alguna vez? Respuestas: -en la mesa, en el
baño, en reuniones, nunca". Sin acotación temporal, espacial, ni similar.
Tampoco contiene otras variables de los que han respondido. La encuesta está
cerrada y recoge los datos nacionales tal cual vienen en el artículo de
EUROPA PRESS. Vas a consultar los sites de MONSTER en otros países y sólo
puedes entrar en Bélgica, que hoy tiene una encuesta sobre otro asunto (cómo
puede afectar al empleo un tema belga-nacional).
Puedes votar en cualquiera de las encuestas abiertas de cualquier
país. Yo he votado en la de España y en la de Bélgica y he comprobado que mi
voto se había añadido (aunque, eso sí, no me han dejado votar dos veces,
aunque no lo anuncia expresamente, como hace, por ejemplo, el ABC
cuando lanza encuestas autoadministradas).
Por supuesto que en ningún momento del proceso saben nada de quien responde:
en ningún lugar consta sexo, edad, origen, situación laboral, ni cosa
similar.
¿Y de ahí se saca un informe sobre cómo los pobres trabajadores se duermen
en el trabajo? ¿Con un titular que da a entender que todos los días hay un
20% de currantes roncando/soñando en su mesa? ¿Y EUROPA PRESS se hace eco de
algo así?
Aviados estamos con las encuestas autoadministradas.
12.5.04
Malvadas empresas se ahorran 8.000 millones de impuestos
El País del pasado lunes 10 de mayo abría su sección de economía con el titular a tres columnas: "Las empresas de telecomunicaciones se ahorrarán impuestos por 8.000 millones" (de pago).
La preposición "por" introduce confusión, ya que caben dos interpretaciones:
a) por una cuantía de 8.000 millones, esto es, pagarán 8.000 millones menos a Hacienda
b) por beneficios de 8.000 millones, esto es, no pagarán a Hacienda lo que correspondería por 8.000 millones de beneficios (al tipo del impuesto del 35%, serían 2.800 millones de ahorro).
Cualquiera de las dos cosas (la primera más que la segunda, claro) hacen rechinar los dientes al lector de a pie, que está a punto de hacer su declaración de la renta. Ya están las grandes empresas escaqueándose, mientras que los pobres ciudadanos pagamos el pato...
Si leemos el subtítulo, el cabreo quizá baje un poco, porque resulta que el "ahorro" se debe a la compensación por las pérdidas millonarias que las empresas han tenido en los últimos años.
Si seguimos leyendo, averiguamos (con dificultad, porque la redacción es bastante oscura) que en aplicación de la Ley del Impuesto de Sociedades, las empresas de telecomunicaciones (como el charcutero de la esquina), si tienen pérdidas durante uno o más años (y en esos años, claro, no pagan nada por Impuesto de Sociedades), pueden "arrastrar" esas pérdidas, durante 15 años, para compensarlas con los beneficios de años futuros (si los tienen). [Añado: algo parecido existe en el IRPF cuando alguien tiene pérdidas patrimoniales (por ejemplo, por vender acciones por debajo del precio al que las compró): si en los años siguientes tiene ganancias patrimoniales, puede descontarse las pérdidas].
Me parece entender que lo que va a suceder entonces es que las grandes empresas de telecomunicaciones, que han perdido 8.000 millones de euros en los últimos años, cuando entren en beneficios (si lo hacen), podrán ir restando a los beneficios, a la hora de pagar impuestos, esos 8.000 millones, y que pagarán impuestos sólo por los beneficios que queden, una vez compensadas las pérdidas de los años pasados (la opción correcta de las dos de arriba es entonces la b)).
Y todo ello, por lo que parece, en aplicación de la Ley del Impuesto de Sociedades, con las mismas reglas que la de cualquier otra empresa que pase por unos años de pérdidas.
Preguntas:
- ¿Es esto noticia? ¿Es la principal noticia de la sección de Economía del día?
- ¿Por qué todo el texto parece transmitir la impresión de que estamos ante algo excepcional o ventajoso? ¿Por qué se habla de "beneficiarse" de un gran ahorro, "ventajas fiscales" o se dice que Telefónica en 2003 se ahorró (en cursivas en el original) el pago de 1.176 millones (si entiendo bien, lo que hizo fue deducir esa cantidad de sus beneficios, y pagar el 35% del resto)?
- ¿Es o ha sido alguna vez noticia con este rango lo que pagan las grandes empresas por Impuesto de Sociedades en los años de grandes beneficios?
La preposición "por" introduce confusión, ya que caben dos interpretaciones:
a) por una cuantía de 8.000 millones, esto es, pagarán 8.000 millones menos a Hacienda
b) por beneficios de 8.000 millones, esto es, no pagarán a Hacienda lo que correspondería por 8.000 millones de beneficios (al tipo del impuesto del 35%, serían 2.800 millones de ahorro).
Cualquiera de las dos cosas (la primera más que la segunda, claro) hacen rechinar los dientes al lector de a pie, que está a punto de hacer su declaración de la renta. Ya están las grandes empresas escaqueándose, mientras que los pobres ciudadanos pagamos el pato...
Si leemos el subtítulo, el cabreo quizá baje un poco, porque resulta que el "ahorro" se debe a la compensación por las pérdidas millonarias que las empresas han tenido en los últimos años.
Si seguimos leyendo, averiguamos (con dificultad, porque la redacción es bastante oscura) que en aplicación de la Ley del Impuesto de Sociedades, las empresas de telecomunicaciones (como el charcutero de la esquina), si tienen pérdidas durante uno o más años (y en esos años, claro, no pagan nada por Impuesto de Sociedades), pueden "arrastrar" esas pérdidas, durante 15 años, para compensarlas con los beneficios de años futuros (si los tienen). [Añado: algo parecido existe en el IRPF cuando alguien tiene pérdidas patrimoniales (por ejemplo, por vender acciones por debajo del precio al que las compró): si en los años siguientes tiene ganancias patrimoniales, puede descontarse las pérdidas].
Me parece entender que lo que va a suceder entonces es que las grandes empresas de telecomunicaciones, que han perdido 8.000 millones de euros en los últimos años, cuando entren en beneficios (si lo hacen), podrán ir restando a los beneficios, a la hora de pagar impuestos, esos 8.000 millones, y que pagarán impuestos sólo por los beneficios que queden, una vez compensadas las pérdidas de los años pasados (la opción correcta de las dos de arriba es entonces la b)).
Y todo ello, por lo que parece, en aplicación de la Ley del Impuesto de Sociedades, con las mismas reglas que la de cualquier otra empresa que pase por unos años de pérdidas.
Preguntas:
- ¿Es esto noticia? ¿Es la principal noticia de la sección de Economía del día?
- ¿Por qué todo el texto parece transmitir la impresión de que estamos ante algo excepcional o ventajoso? ¿Por qué se habla de "beneficiarse" de un gran ahorro, "ventajas fiscales" o se dice que Telefónica en 2003 se ahorró (en cursivas en el original) el pago de 1.176 millones (si entiendo bien, lo que hizo fue deducir esa cantidad de sus beneficios, y pagar el 35% del resto)?
- ¿Es o ha sido alguna vez noticia con este rango lo que pagan las grandes empresas por Impuesto de Sociedades en los años de grandes beneficios?
11.5.04
¿Quién y cuando eligió presidente?
No contento con llamar "presidente electo" a Rodríguez Zapatero casi a diario antes de que lo fuera (21 resultados en la búsqueda entre el 15 de marzo y el 16 de abril), El País volvió a ignorar las reglas básicas de nuestro sistema constitucional al informar el sábado 8 de mayo de los resultados definitivos de las elecciones del 14-M (de pago).
Bajo el titular "Zapatero, primer presidente que supera los 11 millones de votos", la noticia se iniciaba con esta frase: "José Luis Rodríguez Zapatero consiguió en las elecciones generales celebradas el 14 de marzo 11.026.163 votos de un total de 25.891.299 sufragios válidos, lo que le convierte en el candidato que llega a La Moncloa con un mayor número de votos en toda la historia de la democracia." Luego se informaba de que sólo Felipe González en 1982 y Aznar en 2000 habían superado los 10 millones de votos, antes de que Rodríguez Zapatero "fulminara" la barrera de los 11 millones.
Parece un tanto obvio, pero habrá que repetirlo: Rodríguez Zapatero no fue elegido presidente el 14 de marzo, ni recibió aquel día once millones de votos. Fue elegido diputado, por Madrid, en una lista que recibió aproximadamente 1.530.000 votos (en los resultados provisionales del Ministerio del Interior).
Y por supuesto, tampoco fue "presidente electo" entre el 14 de marzo y el 16 de abril. Al contrario que en los sistemas presidencialistas (como, con diferencias, los de Estados Unidos y Francia), en España y los demás sistemas parlamentarios (la mayoría de los demás países europeos, todas nuestras comunidades autónomas) no se elige popularmente al jefe del ejecutivo, sino al parlamento que a su vez elige presidente. En este caso, Rodríguez Zapatero fue elegido el 16 de abril, con 183 votos (los de su partido más 19 de ERC, IU, CC, BNG y Chunta Aragonesista).
Que esto no es una formalidad lo puede atestiguar Rafael Simancas, cuya nota biográfica titulaba con precipitación El País "De concejal número 14 a Presidente" el 29 de mayo de 2003. Por cierto, que en las elecciones de mayo la candidatura más votada fue la del PP, lo que sin duda no convertía a Esperanza Aguirre en "presidenta electa", precisamente porque se esperaba una coalición PSOE-IU.
El de Simancas fue un caso extraordinario, obviamente, pero aún así, sólo cuando un partido obtiene mayoría absoluta en el parlamento podría tolerarse, siendo laxos, el uso el término "presidente electo", para referirse al líder de ese partido.
Cuando, como el PSOE tras el 14-M, el principal partido en un parlamento no tiene la mayoría absoluta, el uso del término es ya casi temerario. Desde luego no fue "presidente electo" Artur Mas en Cataluña, tras las elecciones de noviembre, en las que su partido obtuvo más diputados que ningún otro; ni lo fue en Cantabria Martínez Sieso, líder del PP, tras las elecciones de mayo de 2003, a pesar de liderar el partido con más votos y escaños; ni en 1999 lo fueron Matas en Baleares, ni Lanzuela en Aragón, a pesar de ser en ambas comunidades su partido el más votado.
Podrían buscarse más ejemplos, pero terminaré con uno de política ficción: imaginemos que el 14-M los resultados de PP y PSOE hubieran sido los inversos (PP 164 y PSOE 148) y el resto de los partidos hubieran tenido los mismos diputados que realmente tuvieron. ¿Hubieramos debido llamar "presidente electo" a Mariano Rajoy? Desde luego que no. Si se hubieran repetido, en esa circunstancia, las alianzas entre partidos que vimos en la elección de Rodríguez Zapatero, Rajoy no hubiera sido elegido presidente, a pesar de tener 164 votos e, imaginemos, los famosos 11 millones de votos. En cambio, Rodríguez Zapatero, con los 19 votos añadidos que cosechó en abril, sí podría haber sido elegido presidente en segunda vuelta(167 síes contra 164 noes).
Ni 11 millones ni 12 ni 13 eligen presidente en España. Los votos de los españoles sólo eligen diputados, y son estos los que a su vez eligen presidente.
Bajo el titular "Zapatero, primer presidente que supera los 11 millones de votos", la noticia se iniciaba con esta frase: "José Luis Rodríguez Zapatero consiguió en las elecciones generales celebradas el 14 de marzo 11.026.163 votos de un total de 25.891.299 sufragios válidos, lo que le convierte en el candidato que llega a La Moncloa con un mayor número de votos en toda la historia de la democracia." Luego se informaba de que sólo Felipe González en 1982 y Aznar en 2000 habían superado los 10 millones de votos, antes de que Rodríguez Zapatero "fulminara" la barrera de los 11 millones.
Parece un tanto obvio, pero habrá que repetirlo: Rodríguez Zapatero no fue elegido presidente el 14 de marzo, ni recibió aquel día once millones de votos. Fue elegido diputado, por Madrid, en una lista que recibió aproximadamente 1.530.000 votos (en los resultados provisionales del Ministerio del Interior).
Y por supuesto, tampoco fue "presidente electo" entre el 14 de marzo y el 16 de abril. Al contrario que en los sistemas presidencialistas (como, con diferencias, los de Estados Unidos y Francia), en España y los demás sistemas parlamentarios (la mayoría de los demás países europeos, todas nuestras comunidades autónomas) no se elige popularmente al jefe del ejecutivo, sino al parlamento que a su vez elige presidente. En este caso, Rodríguez Zapatero fue elegido el 16 de abril, con 183 votos (los de su partido más 19 de ERC, IU, CC, BNG y Chunta Aragonesista).
Que esto no es una formalidad lo puede atestiguar Rafael Simancas, cuya nota biográfica titulaba con precipitación El País "De concejal número 14 a Presidente" el 29 de mayo de 2003. Por cierto, que en las elecciones de mayo la candidatura más votada fue la del PP, lo que sin duda no convertía a Esperanza Aguirre en "presidenta electa", precisamente porque se esperaba una coalición PSOE-IU.
El de Simancas fue un caso extraordinario, obviamente, pero aún así, sólo cuando un partido obtiene mayoría absoluta en el parlamento podría tolerarse, siendo laxos, el uso el término "presidente electo", para referirse al líder de ese partido.
Cuando, como el PSOE tras el 14-M, el principal partido en un parlamento no tiene la mayoría absoluta, el uso del término es ya casi temerario. Desde luego no fue "presidente electo" Artur Mas en Cataluña, tras las elecciones de noviembre, en las que su partido obtuvo más diputados que ningún otro; ni lo fue en Cantabria Martínez Sieso, líder del PP, tras las elecciones de mayo de 2003, a pesar de liderar el partido con más votos y escaños; ni en 1999 lo fueron Matas en Baleares, ni Lanzuela en Aragón, a pesar de ser en ambas comunidades su partido el más votado.
Podrían buscarse más ejemplos, pero terminaré con uno de política ficción: imaginemos que el 14-M los resultados de PP y PSOE hubieran sido los inversos (PP 164 y PSOE 148) y el resto de los partidos hubieran tenido los mismos diputados que realmente tuvieron. ¿Hubieramos debido llamar "presidente electo" a Mariano Rajoy? Desde luego que no. Si se hubieran repetido, en esa circunstancia, las alianzas entre partidos que vimos en la elección de Rodríguez Zapatero, Rajoy no hubiera sido elegido presidente, a pesar de tener 164 votos e, imaginemos, los famosos 11 millones de votos. En cambio, Rodríguez Zapatero, con los 19 votos añadidos que cosechó en abril, sí podría haber sido elegido presidente en segunda vuelta(167 síes contra 164 noes).
Ni 11 millones ni 12 ni 13 eligen presidente en España. Los votos de los españoles sólo eligen diputados, y son estos los que a su vez eligen presidente.
10.5.04
¿Anónimo o apócrifo?
Estos días ha estado en discusión el famoso documento sobre los medios de comunicación catalanes y españoles, que parece escrito desde la perspectiva del gobierno tripartito, pero que no tiene firma ni autor conocido. Como se recordará, el documento fue difundido por CiU y la Generalitat ha negado una autoría oficial, pero su secretario de comunicación, Miquel Sellarés, de ERC, parece estar en el centro de la tormenta, y circulan informaciones de que el PSC presiona para que dimita, mientras que ERC se resiste.
Traigo aquí este asunto porque me ha sorprendido el uso reiterado en El País del término apócrifo, para referirse al informe. En sus noticias sobre el asunto del viernes 7, sábado 8, domingo 9 y lunes 10 (todas ellas de pago), se utilizan las expresiones "documento apócrifo", "apócrifo informe" o "informe apócrifo", para referirse al famoso documento. El adjetivo apócrifo no aparece en texto entrecomillado, atribuido a alguna fuente, sino que es elegido por los propios periodistas de El País para describir el informe.
Según la Real Academia apócrifo significa:
1. adj. Fabuloso, supuesto o fingido.
2. adj. Dicho de un libro atribuido a autor sagrado: Que no está, sin embargo, incluido en el canon de la Biblia.
Aunque la Academia no lo recoja, por extensión de la segunda acepción, suele usarse también para referirse a un texto falsamente atribuido a un autor, o a una institución.
Sólo este último sentido puede valer para el famoso informe, pero dada la acusación de CiU, y la negativa de la Generalitat, el uso reiterado del adjetivo "apócrifo" implica tomar partido claramente por la versión del gobierno. Lo cual choca abiertamente con la información, contenida en las mismas noticias, sobre la presión del PSC sobre ERC para que dimita Sellarés, que parece indicar que los desmentidos del gobierno algo ocultan.
En definitiva, ¿saben los redactores de El País en Cataluña quién es el autor del famoso documento? ¿Están completamente seguros de que no procede de alguien que trabaja en el gobierno de Cataluña? ¿Si no es así, por qué usan tan alegremente el término apócrifo?
Quizá deberían aprender de sus jefes de Madrid, que en el editorial del sábado 8 se cubrían un poco las espaldas hablando de un informe "aparentemente apócrifo".
Traigo aquí este asunto porque me ha sorprendido el uso reiterado en El País del término apócrifo, para referirse al informe. En sus noticias sobre el asunto del viernes 7, sábado 8, domingo 9 y lunes 10 (todas ellas de pago), se utilizan las expresiones "documento apócrifo", "apócrifo informe" o "informe apócrifo", para referirse al famoso documento. El adjetivo apócrifo no aparece en texto entrecomillado, atribuido a alguna fuente, sino que es elegido por los propios periodistas de El País para describir el informe.
Según la Real Academia apócrifo significa:
1. adj. Fabuloso, supuesto o fingido.
2. adj. Dicho de un libro atribuido a autor sagrado: Que no está, sin embargo, incluido en el canon de la Biblia.
Aunque la Academia no lo recoja, por extensión de la segunda acepción, suele usarse también para referirse a un texto falsamente atribuido a un autor, o a una institución.
Sólo este último sentido puede valer para el famoso informe, pero dada la acusación de CiU, y la negativa de la Generalitat, el uso reiterado del adjetivo "apócrifo" implica tomar partido claramente por la versión del gobierno. Lo cual choca abiertamente con la información, contenida en las mismas noticias, sobre la presión del PSC sobre ERC para que dimita Sellarés, que parece indicar que los desmentidos del gobierno algo ocultan.
En definitiva, ¿saben los redactores de El País en Cataluña quién es el autor del famoso documento? ¿Están completamente seguros de que no procede de alguien que trabaja en el gobierno de Cataluña? ¿Si no es así, por qué usan tan alegremente el término apócrifo?
Quizá deberían aprender de sus jefes de Madrid, que en el editorial del sábado 8 se cubrían un poco las espaldas hablando de un informe "aparentemente apócrifo".
7.5.04
La UE nos sale demasiado cara
Terminaré la semana con una nota ligera.
El suplemento Domingo de El País incluía el día 2 de mayo un amplio dossier sobre la ampliación de la UE, que incluía una información sobre los problemas lingüísticos de la nueva UE (de pago). Tras explicar las implicaciones del salto de 11 a 20 lenguas, con la multiplicación de las páginas a traducir, o las dificultades para encontrar traductores de ciertas lenguas, como el maltés o el letón, se hablaba también del coste de toda esta operación, en estos términos:
"La UE está dispuesta a seguir invirtiendo en políglotas para defender la diversidad lingüística, y alega que el sistema, el más complejo del mundo, por encima del que utiliza la ONU, no sale tan caro: un par de euros al día por cada ciudadano. Pero lo cierto es que sólo en traducciones el presupuesto se va a disparar de los 550 millones a los más de 800 millones anuales, y que formar a un intérprete es más caro que formar a un médico."
Qué apañada la UE, que se gasta sólo dos euros al día en traducciones por cada ciudadano Un momento: dos euros al día son 730 al año. ¡¡La UE me quita 120.000 pesetas al año para traducciones!! ¡¡Esto es un robo!! 730 euros son el 4% de la renta per cápita española, el 10% de la de los checos y el 20% de la de los letones. Esto es un expolio intolerable...
Por supuesto que no. Como el mismo párrafo muestra, los gastos anuales en traducciones son unos 800 millones, que divididos entre 450 millones de habitantes, resultan a menos de dos euros al año.
Es cierto que con el cambio al euro a todos nos bailan un poco las cifras todavia, pero aún así, un error de esta magnitud no debería haberse colado.
El suplemento Domingo de El País incluía el día 2 de mayo un amplio dossier sobre la ampliación de la UE, que incluía una información sobre los problemas lingüísticos de la nueva UE (de pago). Tras explicar las implicaciones del salto de 11 a 20 lenguas, con la multiplicación de las páginas a traducir, o las dificultades para encontrar traductores de ciertas lenguas, como el maltés o el letón, se hablaba también del coste de toda esta operación, en estos términos:
"La UE está dispuesta a seguir invirtiendo en políglotas para defender la diversidad lingüística, y alega que el sistema, el más complejo del mundo, por encima del que utiliza la ONU, no sale tan caro: un par de euros al día por cada ciudadano. Pero lo cierto es que sólo en traducciones el presupuesto se va a disparar de los 550 millones a los más de 800 millones anuales, y que formar a un intérprete es más caro que formar a un médico."
Qué apañada la UE, que se gasta sólo dos euros al día en traducciones por cada ciudadano Un momento: dos euros al día son 730 al año. ¡¡La UE me quita 120.000 pesetas al año para traducciones!! ¡¡Esto es un robo!! 730 euros son el 4% de la renta per cápita española, el 10% de la de los checos y el 20% de la de los letones. Esto es un expolio intolerable...
Por supuesto que no. Como el mismo párrafo muestra, los gastos anuales en traducciones son unos 800 millones, que divididos entre 450 millones de habitantes, resultan a menos de dos euros al año.
Es cierto que con el cambio al euro a todos nos bailan un poco las cifras todavia, pero aún así, un error de esta magnitud no debería haberse colado.
6.5.04
Audiencias de película
Si otros días me quejaba de que a veces los periódicos recogen acríticamente lo que dicen organizaciones o personas en comunicados e informes, no hay que olvidar que se puede hacer aún peor, exagerando y distorsionando lo que dicen las fuentes originales.
Esto es lo que sucede con la noticia publicada el martes 4 de mayo por elmundo.es (acceso gratuito), con el titular "Las películas españolas superan en audiencia televisiva a las americanas". La noticia empezaba con la frase "las películas españolas han tenido mejores cuotas de audiencia en los últimos meses en televisión que las americanas," y señalaba como fuente un informe de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE).
Sin embargo, como toda evidencia para sostener las afirmaciones del titular y el primer párrafo aparece el dato de que, de las 14 películas españolas programadas en horas de máxima audiencia, en el periodo estudiado, 9 obtuvieron una cuota de audiencia superior al 20%; mientras que de las 166 americanas, lo consiguieron "sólo" 104. Es decir que lo consiguieron el 64% de las españolas y el 62% de las americanas (en realidad, correctamente redondeado, sería el 63%). Y luego se continúa con ejemplos concretos de películas españolas específicas que tienen más audiencia que otras norteamericanas.
Naturalmente, el razonamiento es absurdo. Es como si un profesor dijera "Las notas de los chicos son mejores que las de las chicas" y como toda evidencia aportara que el porcentaje de aprobados de chicos fuera ligerísimamente superior al de chicas, sin prestar atención a los notables, ni a los sobresalientes, ni a la nota media de unos y otros.
Pero además, en la página de la FAPAE, puede verse, al menos por el momento, la nota de prensa que ha dado lugar a la información, titulada, con más moderación, "El cine español obtiene excelentes resultados en las audiencias televisivas". Además del contraste de los porcentajes de películas que superan el 20% de audiencia, se informa de que 5 de las 20 películas más vistas son españolas, lo que representa también un gran éxito relativo (son el 36% de las películas españolas emitidas en horario estelar, frente a las 15 americanas que completan la lista de 20, que representan sólo el 9% de las 166 emitidas). Con todo, la audiencia media de esas 5 películas españolas más vistas fue del 28,6%, y la de las 5 películas americanas más vistas, del 33,3%. Pero el dato crucial que podría justificar un titular como el de Elmundo.es, que es la audiencia media de las películas españolas y americanas, no está en la nota de prensa.
En definitiva, esta vez, la organización que emite la nota de prensa ha sido más cuidadosa con su titular que el periódico que la recoge. ¡¡¡El mundo al revés!!!
Esto es lo que sucede con la noticia publicada el martes 4 de mayo por elmundo.es (acceso gratuito), con el titular "Las películas españolas superan en audiencia televisiva a las americanas". La noticia empezaba con la frase "las películas españolas han tenido mejores cuotas de audiencia en los últimos meses en televisión que las americanas," y señalaba como fuente un informe de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE).
Sin embargo, como toda evidencia para sostener las afirmaciones del titular y el primer párrafo aparece el dato de que, de las 14 películas españolas programadas en horas de máxima audiencia, en el periodo estudiado, 9 obtuvieron una cuota de audiencia superior al 20%; mientras que de las 166 americanas, lo consiguieron "sólo" 104. Es decir que lo consiguieron el 64% de las españolas y el 62% de las americanas (en realidad, correctamente redondeado, sería el 63%). Y luego se continúa con ejemplos concretos de películas españolas específicas que tienen más audiencia que otras norteamericanas.
Naturalmente, el razonamiento es absurdo. Es como si un profesor dijera "Las notas de los chicos son mejores que las de las chicas" y como toda evidencia aportara que el porcentaje de aprobados de chicos fuera ligerísimamente superior al de chicas, sin prestar atención a los notables, ni a los sobresalientes, ni a la nota media de unos y otros.
Pero además, en la página de la FAPAE, puede verse, al menos por el momento, la nota de prensa que ha dado lugar a la información, titulada, con más moderación, "El cine español obtiene excelentes resultados en las audiencias televisivas". Además del contraste de los porcentajes de películas que superan el 20% de audiencia, se informa de que 5 de las 20 películas más vistas son españolas, lo que representa también un gran éxito relativo (son el 36% de las películas españolas emitidas en horario estelar, frente a las 15 americanas que completan la lista de 20, que representan sólo el 9% de las 166 emitidas). Con todo, la audiencia media de esas 5 películas españolas más vistas fue del 28,6%, y la de las 5 películas americanas más vistas, del 33,3%. Pero el dato crucial que podría justificar un titular como el de Elmundo.es, que es la audiencia media de las películas españolas y americanas, no está en la nota de prensa.
En definitiva, esta vez, la organización que emite la nota de prensa ha sido más cuidadosa con su titular que el periódico que la recoge. ¡¡¡El mundo al revés!!!
5.5.04
Esta noticia puede ser perjudicial para su salud
Como sospecho que iremos viendo con el tiempo en malaprensa, una de las áreas con más dificultades para los medios de comunicación es la del periodismo científico. Los medios se encuentran a menudo con la necesidad de resumir al lector en muy poco espacio informaciones largas y complejas, que quizá el propio periodista entiende sólo limitadamente, y en las que la precisión lingüística y numérica es extremadamente importante.
Reconocer esas dificultades, sin embargo, no nos debe impedir ser exigentes también con la información científica en los medios, que representa un reto, pero no una misión imposible.
Por ejemplo, el lunes 26 de abril, la sección de salud de Elmundo.es (acceso gratuito) publicaba una noticia con el titular: "Más de tres copas al día duplica el riesgo de cáncer de colon" (gracias a Wonka por la referencia). La información era un resumen de un estudio basado en más de medio millón de pacientes, dirigido por investigadores de la Universidad de Harvard, y publicado por el Annals of Internal Medicine, a cuya página web se dirigía un enlace (el resumen del artículo se puede ver gratuitamente aquí).
La razón más obvia para incorporar esta noticia de El Mundo a malaprensa está en que el titular habla de que el riesgo se "duplica", al beber más de tres copas, mientras que el cuerpo de la noticia reduce al 51% el aumento del riesgo de los que beben más de 45 gramos de alcohol al día (3 copas), frente a los no bebedores. ¡¡¡Lo que se ha duplicado es el aumento del riesgo, del texto al titular!!!
Pero hay una segunda razón, más sutil, para incluir la noticia en este cuaderno, que tiene que ver con las dificultades para la prensa científica, de las que hablaba más arriba. Casi siempre, los informes y publicaciones científicos recogen avances en el conocimiento llenos de cautelas, matices y especificaciones, que los medios tienen dificultades para recoger. Pero al menos hay que intentarlo, y la noticia de El Mundo falla estrepitosamente en este sentido.
En efecto, el artículo publicado en Annals of Internal Medicine también incluía importantes cautelas, como puede verse en las siguientes secciones del resumen, que traduzco espero que fielmente:
Limitaciones: el estudio incluía sólo una medida de consumo de alcohol en el momento inicial y no pudo investigar el consumo de alcohol a lo largo de la vida, el consumo de alcohol en edades más jóvenes, o los cambios en el consumo de alcohol durante el seguimiento. Tampoco pudo examinar las patrones de comportamiento en relación con la bebida o la duración del consumo de alcohol.
Conclusiones: una única medida de toma de alcohol correlacionada con una elevación relativa modesta de la tasa de cancer colorectal, principalmente en los niveles más altos de consumo de alcohol.
Parece que los dos últimos párrafos de la noticia de El Mundo quieren recoger tímidamente la existencia de algunas limitaciones en el estudio, pero a mi juicio se quedan muy cortos, pues no dejan en absoluto claro uno de los datos fundamentales: que sólo hubo una medida, en un punto de la vida de los pacientes, del consumo de alcohol.
Más importante aún, el titular de la noticia es gravemente engañoso, al presentar como un dato cierto y comprobado, en presente de indicativo ("duplica") lo que es más bien, vistas las limitaciones del estudio, una prometedera línea de investigación. No es tan difícil. Bastaría con un titular como "El alcohol podría aumentar el riesgo de cáncer de colon", que es más breve que el realmente utilizado, pero corresponde mejor al estado del conocimiento. Eso sí, es menos espectacular.
Postdata: la prueba de que puede hacerse bien está en esta página de Reuters (en inglés), recogiendo la misma noticia. Compárense titular y primer párrafo con los de Elmundo.es.
Reconocer esas dificultades, sin embargo, no nos debe impedir ser exigentes también con la información científica en los medios, que representa un reto, pero no una misión imposible.
Por ejemplo, el lunes 26 de abril, la sección de salud de Elmundo.es (acceso gratuito) publicaba una noticia con el titular: "Más de tres copas al día duplica el riesgo de cáncer de colon" (gracias a Wonka por la referencia). La información era un resumen de un estudio basado en más de medio millón de pacientes, dirigido por investigadores de la Universidad de Harvard, y publicado por el Annals of Internal Medicine, a cuya página web se dirigía un enlace (el resumen del artículo se puede ver gratuitamente aquí).
La razón más obvia para incorporar esta noticia de El Mundo a malaprensa está en que el titular habla de que el riesgo se "duplica", al beber más de tres copas, mientras que el cuerpo de la noticia reduce al 51% el aumento del riesgo de los que beben más de 45 gramos de alcohol al día (3 copas), frente a los no bebedores. ¡¡¡Lo que se ha duplicado es el aumento del riesgo, del texto al titular!!!
Pero hay una segunda razón, más sutil, para incluir la noticia en este cuaderno, que tiene que ver con las dificultades para la prensa científica, de las que hablaba más arriba. Casi siempre, los informes y publicaciones científicos recogen avances en el conocimiento llenos de cautelas, matices y especificaciones, que los medios tienen dificultades para recoger. Pero al menos hay que intentarlo, y la noticia de El Mundo falla estrepitosamente en este sentido.
En efecto, el artículo publicado en Annals of Internal Medicine también incluía importantes cautelas, como puede verse en las siguientes secciones del resumen, que traduzco espero que fielmente:
Limitaciones: el estudio incluía sólo una medida de consumo de alcohol en el momento inicial y no pudo investigar el consumo de alcohol a lo largo de la vida, el consumo de alcohol en edades más jóvenes, o los cambios en el consumo de alcohol durante el seguimiento. Tampoco pudo examinar las patrones de comportamiento en relación con la bebida o la duración del consumo de alcohol.
Conclusiones: una única medida de toma de alcohol correlacionada con una elevación relativa modesta de la tasa de cancer colorectal, principalmente en los niveles más altos de consumo de alcohol.
Parece que los dos últimos párrafos de la noticia de El Mundo quieren recoger tímidamente la existencia de algunas limitaciones en el estudio, pero a mi juicio se quedan muy cortos, pues no dejan en absoluto claro uno de los datos fundamentales: que sólo hubo una medida, en un punto de la vida de los pacientes, del consumo de alcohol.
Más importante aún, el titular de la noticia es gravemente engañoso, al presentar como un dato cierto y comprobado, en presente de indicativo ("duplica") lo que es más bien, vistas las limitaciones del estudio, una prometedera línea de investigación. No es tan difícil. Bastaría con un titular como "El alcohol podría aumentar el riesgo de cáncer de colon", que es más breve que el realmente utilizado, pero corresponde mejor al estado del conocimiento. Eso sí, es menos espectacular.
Postdata: la prueba de que puede hacerse bien está en esta página de Reuters (en inglés), recogiendo la misma noticia. Compárense titular y primer párrafo con los de Elmundo.es.
3.5.04
Gráficos mal rotulados
Los medios informáticos han facilitado mucho en los últimos años que los periódicos ilustren sus informaciones de carácter cuantitativo, como las demográficas o económicas, con gráficos de barras o similares. Ciertamente, cuando se usan bien, los gráficos pueden ser muy útiles, resumiendo en una simple impresión visual muchos datos que leídos uno por uno serían mucho más difíciles de digerir.
Pero los gráficos mal hechos pueden no aportar ninguna información, o desinformar. Por ejemplo, en su especial "Ya somos 25," El Mundo en Internet incluye una serie de gráficos (acceso gratuito), con algún problema. En concreto, la subsección de Estadísticas tiene varios gráficos de barras con algunas estadísticas, para los años 2001, 2002 y 2003, de los 25 países de la UE recién ampliada.
Uno de ellos está titulado como "Producto Interior Bruto (PIB) de la UE de los 25". La escala de valores no está rotulada, de manera que no se sabe lo que representan los valores (que van de -2 a +8). Sin embargo, al pasar el ratón por los nombres de los países se ve que los valores son porcentajes. Por ejemplo, para España, los valores para esos tres años son 2,7%, 2,0% y 2,4%.
¿Qué quiere decir que el PIB de España en 2003 fue el 2,4%? ¿El 2,4% de qué? En el gráfico no se nos informa. ¿Quizá se trata del porcentaje de cada país respecto al PIB de la UE? Imposible saberlo, aunque la presencia de algunos valores negativos (en el caso de Malta) hace suponer que no.
En realidad, usando nuestros conocimientos previos, es posible deducir que lo que el gráfico presenta no es el PIB, sino el crecimiento del PIB de cada uno de los países.
Pero claro, un gráfico que requiere saberse los datos de antemano para entenderlo es bastante inadecuado.
(Gracias a A.M.A. por señalar este error).
Pero los gráficos mal hechos pueden no aportar ninguna información, o desinformar. Por ejemplo, en su especial "Ya somos 25," El Mundo en Internet incluye una serie de gráficos (acceso gratuito), con algún problema. En concreto, la subsección de Estadísticas tiene varios gráficos de barras con algunas estadísticas, para los años 2001, 2002 y 2003, de los 25 países de la UE recién ampliada.
Uno de ellos está titulado como "Producto Interior Bruto (PIB) de la UE de los 25". La escala de valores no está rotulada, de manera que no se sabe lo que representan los valores (que van de -2 a +8). Sin embargo, al pasar el ratón por los nombres de los países se ve que los valores son porcentajes. Por ejemplo, para España, los valores para esos tres años son 2,7%, 2,0% y 2,4%.
¿Qué quiere decir que el PIB de España en 2003 fue el 2,4%? ¿El 2,4% de qué? En el gráfico no se nos informa. ¿Quizá se trata del porcentaje de cada país respecto al PIB de la UE? Imposible saberlo, aunque la presencia de algunos valores negativos (en el caso de Malta) hace suponer que no.
En realidad, usando nuestros conocimientos previos, es posible deducir que lo que el gráfico presenta no es el PIB, sino el crecimiento del PIB de cada uno de los países.
Pero claro, un gráfico que requiere saberse los datos de antemano para entenderlo es bastante inadecuado.
(Gracias a A.M.A. por señalar este error).
Titulares disparatados sobre precios disparados
La necesidad de abreviar en los titulares vuelve a jugar malas pasadas a los periódicos. El País del jueves 29 de abril (de pago) titulaba "El precio de la vivienda sigue disparado, con un aumento del 17% en el primer trimestre." Espectacular, y dramático. A ese ritmo, los precios casi se duplicarían en un año (subirían un 87%), y se multiplicarían por más de 3 en dos años.
Afortunadamente, el titular era engañoso, porque el texto de la noticia aclaraba que el aumento del 17% en el primer trimestre se había producido " respecto a idéntico periodo del año pasado." Es decir, que el dato se refería al aumento anual hasta finales del primer trimestre de este año.
¿Justifica la brevedad del titular la errónea impresión que este causa? Creo que no, puesto que en él ha habido espacio para incluir aspectos valorativos como "sigue disparado".
Quizá malaprensa podría organizar pequeños concursos sobre titulares breves pero precisos. El muy simple "La vivienda sube el 17% anual hasta marzo," bastante más breve que el usado por el periódico, es sin duda más preciso, y creo que lingüísticamente correcto, aunque omite la valoración sobre los precios "disparados." Se admiten aportaciones.
Afortunadamente, el titular era engañoso, porque el texto de la noticia aclaraba que el aumento del 17% en el primer trimestre se había producido " respecto a idéntico periodo del año pasado." Es decir, que el dato se refería al aumento anual hasta finales del primer trimestre de este año.
¿Justifica la brevedad del titular la errónea impresión que este causa? Creo que no, puesto que en él ha habido espacio para incluir aspectos valorativos como "sigue disparado".
Quizá malaprensa podría organizar pequeños concursos sobre titulares breves pero precisos. El muy simple "La vivienda sube el 17% anual hasta marzo," bastante más breve que el usado por el periódico, es sin duda más preciso, y creo que lingüísticamente correcto, aunque omite la valoración sobre los precios "disparados." Se admiten aportaciones.





