31.1.05
Pie de foto creativo
Suelo responderme a esas preguntas con la siguiente idea: la malaprensa debe ser bastante más abundante de lo que parece, ya que dedicando a esto un ratillo al día como hobby (y con la ayuda de un grupo creciente de voluntarios, entre los que destacan Wonka y Salvatierra de Barros), encuentro todos los días uno o más ejemplos, siguiendo simplemente la pista de titulares llamativos y sospechosos, y sin tener normalmente conocimientos previos especializados de la materia de que se trate. Es decir, que la mayoría de la malaprensa que aparece aquí reflejada es la más obvia, la punta del iceberg, la que cualquier lector entrenado y con ganas de pensar por su cuenta puede detectar (y por eso la más censurable, porque el periodista bien entrenado también debería detectar, y evitar).
Pero, me digo, en esa retahíla autojustificativa, seguramente hay muchísima más malaprensa que pasa desapercibida si uno no sabe nada del caso específico, o si no puede acceder a las fuentes utilizadas por el periodista. ¿Cuántas entrevistas mal transcritas leeremos? ¿Cuántas descripciones sesgadas de acontecimientos que no contemplamos o de los que no hay imágenes?
Viene todo esto a cuento de una fantástica pifia que según parece cometió ayer en portada El País. El titular principal era "Al Qaeda reitera la amenaza contra los iraquíes que acudan hoy a votar", y lo acompañaba esta imagen (a cuatro columnas).
El pie de foto era el siguiente: "Un grupo de 'marines' reparte pasquines a los iraquíes con información sobre dónde y cómo votar en la provincia de Al Anbar, al oeste de Irak." La mayoría de nosotros no presta atención a estos detalles, pero si uno lo piensa bien, el panfleto tiene poco aspecto de informar de dónde y cómo votar. El color, la foto, el breve texto, no parecen propios de un folleto de ese tipo. La página web, cuya dirección aparece legible, escrita integramente en árabe, con el mismo fondo y foto, parece más bien un lugar para rellenar un cuestionario y enviarlo, incluyendo comentarios, que para buscar en una base de datos el lugar o las horas de votación.
El misterio se ha aclarado esta mañana en la tele, según me informa Paula (muchas gracias):
Como no sé árabe, no puedo comprobar la exactitud de lo que dice Paula. Pero suena bastante creíble. Si es así, lo interesante sería saber quién puso el pie de foto equivocado, si Reuters o El País, y cómo pudo llegar a ponerse, puesto que parece obvio que quien sacó la foto, supiera o no árabe, debería saber qué eran esos folletos. De manera que alguien, en la agencia o en el periódico, directamente se inventó la explicación sobre lo que estaba escrito en los folletos.Acaba de terminar el programa Ruedo Ibérico de informativos-antena3 que presenta Montserrat Domínguez. Entre los contertulios había una periodista de AL Jazeera que ha dicho que ayer --domingo 30 enero 2005-- en la portada de El País se cometió este error:
En el pie de foto pone: "Un grupo de marines reparte pasquines a los iraquíes con información sobre dónde y cómo votar en la provincia de Al Anbar, al oeste de Irak. /Reuters"
En realidad, según esta periodista árabe, en el papel que el marine sostiene en la mano (que se ve muy claro en primer plano) pone: "si usted sabe algo sobre armas de destrucción masiva o terrorismo pónganse en contacto con...."
Según ella, muchas de las noticias del mundo árabe se interpretan igual de mal!
No afecta al fondo de la noticia, ni es demasiado trascendente, pero me refuerza en mi impresión de que por debajo de la punta del iceberg que yo soy capaz de ver, debe haber mucho, mucho hielo.
Actualización (1-feb): Paula me envía una enlace a un artículo de la página InDret, donde se cuentan varios jugosos casos resueltos por tribunales españoles y extranjeros, en relación todos ellos a pies de fotos erróneos. El más chusco: un padre y un hijo utilizados para ilustrar una información sobre chaperos y clientes. Así que el El País sigue una larga tradición.
28.1.05
Primicia mundial
El diario británico 'The Guardian' ha destapado que la petrolera Exxon Mobil financia a un prestigioso grupo científico para que elabore informes en los que se minimiza la importancia del cambio climático.El pequeño problema es que The Guardian no ha destapado nada, ni lo ha pretendido, ya que las contribuciones de Exxon Mobil al George C. Marshall Institute son públicamente reconocidas por la propia Exxon en un boletín colocado en su página web. Lo que The Guardian "denuncia" es que el George C. Marshall Institute, en colaboración con otra organización británica llamada The Scientific Alliance, ha publicado un informe y ha organizado reuniones en el Reino Unido (una de ellas ayer) para contrarrestar la visión dominante sobre el calentamiento global, con considerable repercusión en los medios.
Según el rotativo británico, este hecho se ha producido después del anuncio del Gobierno de Londres de que el calentamiento global será su principal objetivo durante su presidencia del G8.
Para completar la confusión, el artículo de El Mundo termina así:
El instituto estadounidense recibió en 2003 una financiación de 51.000 libras de Exxon Mobil y una suma sin especificar el pasado mes.Busco y rebusco en la noticia del Guardian y no veo que en ningún sitio nadie haya negado esa financiación. Lo que aparece, y deber ser la fuente de la confusión, es:Según 'The Guardian', los científicos consultados han negado este extremo, mientras que los reponsables de Exxon Mobil han negado cualquier relación con la conferencia de Londres.
Prof May writes that during the 1990s, parts of the US oil industry funded sceptics who opposed action to tackle climate change. A Scientific Alliance spokesman said today's meeting was sponsored but funders did not influence policies. ExxonMobil said it was not involved.Lo que se traduce más o menos como: "El profesor May dice que durante los años 90, sectores de la industria petrolera de EEUU financiaron a escépticos que rechazaban actuar para atacar el problema del cambio climático. Un portavoz de Scientific Alliance dijo que la reunión de hoy estaba patrocinada, pero que los financiadores no influían en las políticas. ExxonMobil dijo que no participaba.
Conclusión: alguien en la agencia Servimedia tiene que refrescar sus conocimientos de inglés. Y alguien en El Mundo tiene que aprender a usar Internet para verificar lo que las agencias le cuentan. O nos iremos a leer directamente The Guardian y pasaremos de El Mundo. Ahora que lo pienso...
27.1.05
La cultura y el mercado
Uno de los tópicos más manidos de las secciones culturales es el de la supuesta contradicción entre el malisísimo y rastrero mercado y la Cultura (con mayúsculas, por favor), noble, elevada, angelical, espiritual, y por tanto, ajena a las bajas pasiones materiales que mueven a los mercaderes. Curiosamente, este discurso suele utilizar para pedir subvenciones para la "cultura", sin que nadie parezca caer en la contradicción latente.
En todo caso, en cuanto se escribe sobre negocios y cultura, podemos anticipar que el papel del malo está adjudicado de antemano: no es el mayordomo, es el mercado, responsable de todo lo malo y nada de lo bueno que pase en el mundo de la cultura. Por ejemplo, elmundolibro.com del 18 de enero publicaba el reportaje "Fuera de catálogo, el limbo de los libros," con este jugoso antetítulo: "El mercado se impone a la literatura". Veamos en que consiste la contraposición.
Los libreros de viejo sufren cuando tienen que desprenderse de los volúmenes que han permanecido en sus librerías durante algún tiempo. No obstante, se ganan la vida con ello. La suya, más que una profesión, es una vocación.Los libreros de viejo son los héroes de este cuento, amiguitos. Ellos se ganan la vida con algo, pero no es una profesión. Las profesiones deben ser aquellas actividades en las que uno se gana la vida sin disfrutarlo.
Aun contando con el avance del libro electrónico y de las nuevas tecnologías, parece que esta rara especie tiene su supervivencia asegurada: las editoriales -grandes, pequeñas y medianas- cada vez tardan menos tiempo en descatalogar sus libros.Está claro: los libros descatalogados son "extraídos del mercado". Y entonces entran en el mundo mágico de los libreros de viejo. Claro, ellos no forman parte del mercado, porque el mercado es malo, y ellos son buenos. Por eso ellos no regatean precios cuando compran libros de segunda mano, ni intentan vender los que tienen al mayor precio posible, dada su rareza, interés, o fama. Qué va. Ellos no se rigen por las leyes de la demanda y la oferta.Obras de todo tipo que, una vez extraídas del circuito de mercado, los lectores han de buscar por donde pueden.
...Ante tanta desaparición uno puede culpar a la lógica de mercado. Las editoriales, como cualquier otra empresa, viven de vender; pero en este juego de libros desaparecidos quizá demasiado rápido entran más factores.
El mercado, cómo no, hace desaparecer los libros. Digo yo que también los hará aparecer. En cuanto a las editoriales, ya se sabe, son empresas, que viven de vender (no como los libreros de viejo, que viven del aire).
José Manuel Quesada es librero de viejo ¿O debemos decir librero de descatalogado? .... Desde su librería, Alejandría (sita en Sevilla), Quesada apostilla: “Los libreros de viejo nos estamos convirtiendo en el fondo de las librerías de nuevo. Antes, si un libro no estaba en el catálogo de novedades, el librero -entonces un conocedor de la literatura y de su oficio y no un mero vendedor- buscaba en el almacén de la librería en cuestión”. Y el caso es que lo encontraba. Pero hoy la cosa es bien distinta: estamos en un país en el que se edita la barbaridad de 78.000 títulos anuales, y es un riesgo para las editoriales imprimir grandes tiradas.
Esta sí que es buena. ¿Pues no van las malvadas editoriales, enemigas de la literatura, y de todo lo bueno, y editan al año la "barbaridad" de 78.000 títulos? ¡¡¡Qué brutas!!! Así no hay librero que se sepa lo que hay o no hay en el almacén, ni almacén que resista, claro. Si es que de verdad, con lo bien que estaríamos si sólo editasen, no sé, 10.000 títulos.
Como me señalaba Alber en su mensaje,
¿Por qué son muchos libros? ¿Por qué se considera que hay que publicar mucho menos? No sé, pero a mí se me ocurre que lo sano sería afirmar lo contrario: Hay que publicar mucho más, caray, todo lo que se pueda.
Olvidamos que la mayor parte de las publicaciones son llevadas adelante por editoriales privadas que lo que pretenden con ello es ganar dinero (o,al menos, no perderlo). Desde ese punto de vista, lo que se edita es exactamente lo que el mercado admite. Parece ser que, para algunos, los editores españoles son unos señores dispuestos a dilapidar (sus) montañas de dinero sólo para inflar las estadísticas anuales del Ministerio de Cultura. Y claro que muchos libros no se venden. ¿Pero a qué viene tanta mojigatería con el sector del libro? En muchos otros sectores también hay productos que no se venden y eso se asume como una dinámica propia del mercado.
En el fondo, la única explicación que se me ocurre para una afirmación tan gratuita como la de que "se publica una barbaridad" es que cada cual la compara con lo que uno está capacitado para leer. Pero claro, hay que entender que la inmensa mayoría de libros que se editan, a uno le importan un carajo: un manual de veterinaria, un libro de autoayuda, un cuento infantil, un libro técnico, un manual de instrucciones, etc.
Ay, amigo Alber, sigues adorando al becerro de oro del mercado, y no comprendes lo malo que es esto para la literatura. Tendrías que leer con más atención al señor Quesada:
“Incluso las pequeñas editoriales que cuentan con el respaldo de grupos potentes se ven obligadas a editar por pedidos. Sacan, por ejemplo, una tirada de 500 ejemplares y no vuelven a reeditar hasta que tienen un número de pedidos considerable”, añade Quesada, quien preside La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla.
Está claro. Que las editoriales saquen muchos libros, con tiradas ajustadas, y no impriman más que lo que se vende, es malo. Sería mucho mejor que saquen menos títulos, desde el principio con una gran tirada, se venda o no. Esto sería estupendo para "la literatura", pero claro, la pobre, es víctima del mercado. ¿Por cierto, para qué gremio podría ser bueno que se hicieran grandes tiradas de los libros, sin saber si se van a vender o no?
En fin, les dejo que lean el resto del artículo, donde nos cuentan cosas como que los derechos de autor son también un factor explicativo de la desaparición de libros (pero no, por lo que parece, de su aparición); que las nuevas tecnologías y el libro electrónico también "acechan" (¿?); que la producción poco flexible de las editoriales [¿pero no habíamos quedado en que producían en pequeñas cantidades y bajo demanda?] les lleva a producir muchos más ejemplares de los que se venden, que luego llevan vidas miserables en almacenes, se malvenden, se regalan, o se destruyen [¿pero entonces no se descatalogarán, no?]; y también que las nuevas tecnologías, aunque "parece mentira" [¿?] echarán uno mano al libro.
En última instancia, siempre podremos acudir a los "libreros ‘vocacionales’ dispuestos a subir y bajar escaleras en busca de aquella edición de ‘Los viajes de Gulliver’ que usted leyó en la infancia", porque "si uno no tiene la celeridad del mercado editorial puede quedarse en un abrir y cerrar de ojos sin su objeto de lectura. Viviendo en este mundo de prisas y del sálvese quien pueda, sería un suicidio acogerse a las mismas leyes de las novedades y lo inminente también en la lectura."
26.1.05
Aún hay más
Bastan unos segundos para darse cuenta de que literalmente la noticia no puede ser cierta, porque una parte importantísima de "los europeos" no tiene conexión a Internet en su puesto de trabajo. En parte eso queda capturado implícitamente en la expresión de ABC de que se quedan "en la oficina", lo que sugiere que la población de referencia excluiría a los millones de personas que no trabajan en una mesa con un ordenador.
Supongamos entonces que lo quisieran decir fuera que, de los europeos con conexión a Internet en su puesto de trabajo, el 20% se queda un rato después de acabar la jornada laboral para consultar cosas en la red. Aún así, ¿alguien se lo cree? ¿cuántas personas conocen ustedes que podrían responder afirmativamente a esta pregunta? ¿una de cada cinco?
Aunque es verdad que la "sociología de proximidad" (o sentido común) juega malas pasadas (como pasa a quien no entiende que el partido A gane las elecciones, cuando él sólo conoce a gente que vota al partido B), si se practica bien es una herramienta esencial para detectar errores o disparates. Y este es casi con seguridad el caso: los textos no son muy precisos, pero se nos informa de que el estudio se ha realizado "a partir de información de 5.000 lectores 'on line' de los principales periódicos europeos, incluidos los españoles".
Estamos casi con seguridad, entonces, ante un cuestionario autoadministrado, con una muestra auto-seleccionada, entre personas que leen los periódicos en Internet. Representatividad, por tanto: ninguna. Validez de las conclusiones, en relación incluso con la población que tiene acceso a Internet en el trabajo: cero.
Explicaciones de por qué esto sale en los periódicos como si tuviera algún valor: tampoco se me ocurren.
25.1.05
¿Qué les pasa?
El 43% de los hogares españoles con acceso a Internet (el 28% del total) utiliza la banda ancha para conectarse a la Red...Es decir, el titular debería decir más bien: un 12% de los hogares españoles dispone de banda ancha. Un error de algo más del 330%. Se ve que en ABC no se han querido quedar a la zaga de sus competidores. Pero en este caso no tienen la excusa de que el original está en inglés: el dato correcto está en el propio texto de la noticia.
La impresión que tengo, por lo que he visto en alguna otra ocasión, es que hay alguien en la sección de Sociedad del ABC que planta titulares cortos e impactantes, sin importarle demasiado distorsionar el significado de la noticia en la que se basa el titular.
Con todo, si fuera uno menos racionalista, se preguntaría qué tiene de especial este tema de Internet en los hogares para generar en tan pocos días tres titulares erróneos, cada uno con un gazapo distinto. Naturalmente, no hay nada especial: las coincidencias más asombrosas normalmente no lo son, si uno piensa en cuántas se producen, en comparación con todas las posibles coincidencias que no se dan. Pero eso lo dejamos para otro día.
24.1.05
¡¡¡Ande vaaaas!!!
Pero claro, esas estadísticas, como cualesquiera otras, pueden ser mal interpretadas, y trasladarnos impresiones erróneas sobre la ventaja que nos sacan los países, digamos, más modernos. Por ejemplo, la sección Navegante (dedicada a tecnologías e Internet) de El Mundo titulaba el viernes 21 de enero: El 52% de los hogares de EEUU, con tecnología Wi-Fi. Y empezaba así:
La mayoría de los hogares de Estados Unidos ya utiliza acceso inalámbrico a Internet, lo que se conoce como tecnología Wi-Fi, frente a conexiones Ethernet, según un informe difundido por la firma Parks Associates, que muestra que esta tecnología ha ganado adeptos en los últimos tiempos. De esta forma,´el 52% de los hogares de EEUU disponen de conexión inalámbrica a la Red.Si sabe usted algo (poco) de informática, este párrafo le sonará raro, porque se están mezclando muchas cosas distintas.
- La conexión Wi-Fi y la conexión Ethernet no son propiamente formas de conectarse a Internet, sino formas de conectarse a una red local. Naturalmente, si esa red local tiene a su vez acceso a Internet (que será normalmente por cable de banda ancha, ADSL o una conexión de alta capacidad, como las de las empresas), conectarse a la red local permite, indirectamente, conectarse a Internet.
- En efecto, de lo que habla el informe de Park Associates, no es de cómo se conectan los hogares norteamericanos con Internet, sino de cómo conectan entre sí diversos ordenadores en una red doméstica, aquellos que la tienen.
- Y por supuesto, la base para el cálculo del 52% se refiere sólo a aquellos hogares norteamericanos que tienen una red de ordenadores doméstica.
Lamentablemente, la nota de prensa de Parks Associates no dice cuántos son éstos últimos. Pero una pequeña búsqueda permite saber que para finales de 2004 se esperaba que hubiera unos 16 millones de hogares con redes domésticas. No he encontrado datos precisos del número de hogares en USA, pero varias fuentes me permiten ver que son algo más de 100 millones.
Conclusión: el 52% debe aplicarse a aproximadamente un 16% de los hogares, con lo cual, el titular debería decir algo así como "Un 8% de los hogares de EEUU, con tecnología Wi-Fi". Un pequeño error del 650%, más o menos.
El País del mismo viernes lo hizo algo mejor, ya que se dio cuenta de que la base del porcentaje no son todos los hogares americanos, pero no acertó con la auténtica. Tituló la noticia "La conexión sin cables a Internet se impone en EE UU", y en el subtítulo decía "Un sondeo de la firma Parks Associates revela que un 52% de las casas con acceso a Internet ya utilizan Wifi".
Como ya hemos visto, la auténtica base para el cálculo son los 16 millones de hogares (aproximadamente) que tienen red doméstica, no los 75 millones con conexión a Internet. Así que el error esta vez es sólo del 470%, aproximadamente.
Es una mejora. A ver si alguien encuentra algún periódico que rebaje el error sólo al 200 ó 300%, y les damos algún premio a la precisión periodística.
22.1.05
The Numbers Guy
Son artículos preocupados por los mismos temas que toco en Malaprensa. Bueno, si algún periódico español se anima a hacer una columna semejante... ya sabe dónde hay un voluntario (je, je).
(Gracias a Wonka por la pista)
21.1.05
Charles for Chancellor!!!
La Cámara de los Comunes también estudiará el uso que el príncipe Carlos hace de los 24.000 euros que el Ducado de Cornwall genera al año para sus gastos, con los que paga, entre otras cosas, a sus 84 empleados y los gastos de oficina de su novia, Camilla Parker Bowles.Caramba con Carlos. Como dice Javier:
Entre los ceros y los euros nos armamos unos líos.... Buen fin de semana.¿Y si lo llamamos para ministro de Economía? Fíjate que con 24.000 eurillos (o sea, cuatro milloncitos de las antiguas pesetitas) y al nivel de vida de Gran Bretaña, el tío paga "entre otras cosas" (sic) a 84 empleados y los gastos de oficina de la nena. Veo yo muy domados a los sindicatos británicos, quién lo iba a decir, ahora que manda un laborista... Ni la Thatcher soñó con eso.
(Gracias a Javier Cuchí).
20.1.05
El por qué de los gráficos
Los jóvenes van cada vez menos a misa. El porcentaje de chicos con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años que se declaran católicos practicantes se ha reducido a la mitad y ha pasado del 28 en 2000 al 14,2 en 2004, según datos del último informe Juventud en España, elaborado por el Instituto de la Juventud. En cambio, se ha incrementado el porcentaje de los católicos no practicantes (del 44 al 49).Lo cierto es que los números son correctos (en el sentido de que son esos los datos publicados en los respectivos informes del Instituto de la Juventud, y parecen derivarse de preguntas formuladas en los mismos términos los dos años), pero a mí la verdad me parecen francamente extraños. Sobre todo cuando se ve la serie de datos a largo plazo, que muestra una gran estabilidad del dato de los practicantes, desde mediados de los ochenta, hasta esta súbita caída de 2004 (en realidad la encuesta es de 2003).
Habría que ver con cuidado los cuestionarios, las muestras, el peso en las mismas de las diferentes edades (la proporción de los más jovencitos sobre el total de los de 15 a 29 ha disminuido, y quizá ahí esté parte de la explicación del fenómeno). Quizá antes de titular a cuatro columnas parecería recomendable dar unas cuantas vueltas más a los números, preguntar a los autores...
En todo caso, la razón por la que hoy incluyo aquí este texto es el gráfico que lo acompaña, del que sí es responsable El País, y que es éste:
Suponiendo que todos los datos fueran comparables (la encuesta de 1967 seguramente no se realizó con el mismo método que las posteriores), el gráfico transmite impresiones equivocadas, al no poner los años, en el eje de ascisas, con una escala adecuada, que respete las proporciones en las distancias entre ellos. Un gráfico correcto (saco los datos iniciales y finales del propio gráfico de El País, y los intermedios de aquí) tendría más o menos este aspecto (perdón por el tamaño, que no sé arreglar sin ayudas que no tengo a mano) :
Lo que permitiría ver que la caída de la práctica religiosa que se supone que ha sucedido entre 1999 y 2003 es aún más fuerte que la sucedida entre 1967 y 1987 (sería mejor si hubiera datos intermedios, pero estos son los que tenemos), y destacaría, precisamente lo llamativo, históricamente, de esos datos.
Ahí está la gracia de los gráficos: en que permiten ver rápidamente cosas que los números a palo seco no transmiten tan fácilmente. Pero claro, hay que hacerlos con un poco de cuidado.
18.1.05
Demos la bienvenida como se merece a Qué!
Pero la verdad es que hace un tiempo que los gratuitos son los periódicos más leídos en España, así que quizá no venga mal incorporarlos de vez en cuando, no vaya a parecer que están libres de todo pecado. Además el mundo de los gratuitos está ahora muy agitado porque salió ayer un nuevo competidor, Qué!, con una tirada, según parece, superior a la de los otros dos grandes medios, 20 minutos y Metro Directo.
Además, Qué! se ha ganado un sitio de honor en Malaprensa, pues en la portada de su primer número en la edición de Madrid, publica como noticia principal, a cuatro columnas, una noticia titulada "Las mujeres cobran menos", con el antetítulo "Presentado un informe que vuelve a confirmar la injusticia" y un recuadro que dice, en letras enormes: "Un 34,7% de discriminación". Luego en el texto de la portada se dice que:
En iguales condiciones laborales, las mujeres perciben un 34% menos de sueldo que los hombres, porcentaje que alcanza el 50% en el sector privado.Y en las páginas 2 y 3 dedican amplio espacio al asunto, diciendo literalmente lo que en portada sólo se daba a entender: "Cobran un 34% menos por hacer el mismo trabajo que ellos".
Estamos ante una obvia estadística mutante, que por otra parte recogen también, con diferentes grados de confusión, muchos otros medios, lo que vendría efectivamente a demostrar que los estándares de calidad de unos y otros no difieren mucho.
¿En qué consiste la mutación? En que el estudio de Manpower, como se puede leer entre líneas en el texto que, con pequeñas variaciones, repiten los diferentes medios, no dice en ningún lugar que el salario por hora de hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo difiera en un 34,7%. Dice que el salario bruto que percibe, como media, las mujeres, es un 34,7% por ciento menor que el de los hombres. Pero ahí se suman todos los sueldos de todos los hombres y mujeres que trabajan en España, sea cual sea su cualificación, el número de horas que trabajan, el sector en el que estén, los años de experiencia, etc...
El lector atento de los periódicos puede descubrir, con esfuerzo, el "truco", cuando lee que entre las causas explicativas de las diferencias se incluye que las mujeres trabajen, como media, un 13% menos de horas al mes, lo que ya explicaría un tercio de la diferencia salarial.
De todos modos, en descargo de Qué! y los sopotrocientos medios que dicen cosas parecidas, hay que señalar que el informe de Manpower que da origen a la noticia no tiene por dónde cogerlo. Para empezar, dice que las mujeres ganan un 34,7% menos que los hombres, cuando en realidad son los hombres los que ganan un 34,7% más que las mujeres (la base del porcentaje es el sueldo medio femenino, no el masculino). Igualmente, cuando se dice que en el sector privado las mujeres ganan el 50% menos que los hombres (lo cual significaría que los hombres ganan el doble), se quiere decir en realidad que los hombres ganan el 50% más que las mujeres (1.489 frente a 992 euros). Como en el resto del texto no se dan los datos de partida no es posible comprobarlo, pero sospecho que todas las comparaciones porcentuales expresadas en el texto estén igualmente mal calculadas.
Después de los primeros párrafos, de comparación global de sueldos entre hombres y mujeres, el resto va desgranando las comparaciones por sectores, por tamaños de empresa, por número de horas trabajadas, por años de experiencia... El problema es que esa comparación se hace variable por variable, y nunca se combinan, con lo que muy probablemente se estén comparando cosas incomparables.
Un sólo ejemplo ilustrativo (lo demás les dejo que lo intenten desbrozar por su cuenta, que tiene mérito, porque la prosa es intragable):
La desigualdad se acrecienta a medida que aumentan los años de experiencia laboral.- La experiencia es otra de las variables que repercuten en la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. La desigualdad salarial se acentúa a partir de los 29 años de experiencia laboral: mientras que hombres y mujeres con años de experiencia laboral de entre 5 años y hasta 29 años, las diferencias salariales van aumentando desde el 12% hasta el 28%, a partir de los 29 años el salario del hombre es un 73% superior al de la mujer. La explicación a esta gran diferencia es que son pocas las mujeres con un nivel de formación elevado que permanecen en el mercado de trabajo durante más de 30 años.¡¡¡Qué escándalo, con más de 29 años de experiencia, la diferencia salarial es del 73%!!! Pero el propio texto nos da la pista para ver que estamos comparando lo incomparable: se nos señala que los niveles de formación de los hombres y las mujeres con 30 ó más años de experiencia laboral son muy diferentes. Y seguramente por tanto, son simplemente distintos los trabajos que realizan, y los años de permanencia en el puesto de trabajo, y la experiencia laboral acumulada.... en fin, casi todos los factores que inciden en el salario. Se están comparando peras con manzanas, así de simple.
Naturalmente, puede argumentarse que todas esas diferencias en formación, en la experiencia acumulada, etc... se derivan precisamente de que hombres y mujeres no han tenido las mismas oportunidades en el pasado de estudiar, de conciliar la vida familiar y laboral.... Bien, pero eso no convierte en discriminatorias las diferencias salariales que pueda haber hoy por trabajos diferentes, con grados de experiencia diferentes, con niveles de formación diferente.
Para resolver este problema de la comparación entre datos que pueden depender de muchas variables diferentes existen métodos matemáticos que los señores de Manpower deberían conocer, y que permiten distiguir el efecto de cada uno de los factores. Así, si ponemos juntos tipo de puesto de trabajo, años de experiencia, sector, horas trabajadas, tamaño de la empresa, nivel de formación y sexo, y los analizamos todos juntos, podríamos calcular cuál es el efecto sólo del sexo, aislado de todo lo demás. No es demasiado difícil, pero los de Manpower no han querido o no han sabido hacerlo. Quizá porque entonces no saldrían en todos los periódicos.
En fin, supongo que si los señores de Manpower, todos licenciados sin duda, son capaces de producir una castaña como esta, debe ser mucho pedir que los periodistas digan "menuda chapuza" y la cuelguen en el pincho del retrete, que es donde debería estar. Pero les juro que no es tan difícil. No hay que ser doctor ni licenciado para distinguir los errores básicos de las malas estadísticas. Basta con pensar un poco y fijarse en dos ó tres cosas. Si quiere ir entrenándose les propongo el excelente libro que ya cité, de Joel Best, Damned Lies and Statistics. Es una lectura amena y muy pedagógica.
Actualización: Wonkapistas incluye una referencia a un estudio académico que sí ha hecho, al parece, en buena parte, el análisis de las diferencias intentando discernir los efectos de muchos posibles factores explicativos. Los resultados son bien distintos a los de Manpower. Es un estudio muy técnico y de difícil lectura, que no lleva la notita de prensa adjunta. Pero un periodista "fino" podría, al menos, saber a quién tiene que preguntar para que le ayude a desentrañar lo que dice. O a poner en perspectiva lo que dice Manpower.
Los masters también dicen paridas
Algunas perlas:
Se dice que existe una burbuja especulativa cuando el precio de mercado de un bien se ha disparado por encima de su precio real. O sea, que hay burbuja inmobiliaria si lo que hoy se paga por los pisos es disparatado respecto al precio real.Concepto innovador donde los haya, éste del "precio real". Y fantástica la confusión entre precio y valor. Es de primera semana del primer curso de microeconomía.
Pero, ¿cómo saber cuál es el precio real de un piso? Y en caso de que sea muy inferior al de mercado, ¿por qué la gente paga más de lo que realmente es su valor?
Antes del pinchazo de una burbuja especulativa, se ha instalado entre la gente tres creencias. La primera es que a nadie le importa o preocupa que la mayoría de causas que inicialmente desataron el aumento de los precios hayan desaparecido o perdido fuerza.Bueno, si los precios siguen subiendo será porque sigue habiendo causas que lo expliquen, aunque no sean las mismas que originalmente dieron lugar a la subida (suponiendo que tal cosa pueda ser identificada). ¿Qué importa que las causas hayan cambiado?
La segunda creencia es que, incluso pocos días antes del pinchazo [¿¿y el día del pinchazo por la mañana??] y sin motivos que lo justifiquen, mucha gente afirma que los precios van a seguir subiendo.La primera frase está mal redactada, y además no dice nada más que una tautología: si hay "pinchazo" de una burbuja, el pinchazo tiene que ser súbito e inesperado. Si no, no sería tal pinchazo. Por otra parte, las profecías que se autocumplen también pueden darse en sentido contrario. Si todo el mundo percibe que los precios de los pisos van a bajar, puede perfectamente darse un "pinchazo" "sin motivos que lo justifiquen" (otra frase gloriosa: ¿ante qué autoridad hay que justificar los motivos para comprar o vender a un precio?).
Tal creencia provoca una espiral tipo bola de nieve que toma forma de profecía que se autocumple y no hace sino aumentar más y más la burbuja.
Sigue el articulista reprochando a los pisos que se encarezcan cuando ya no hay ninguno de los motivos que en el pasado "explicaron" la subida de precios. O sea, los precios suben sin razón, los malditos.
Y ahora viene lo mejor. Repitiendo una estadística mutante el señor Trías de Bes nos sacude con esto:
¿quién puede asegurar que hay sobrevaloración? La medida del esfuerzo financiero inmobiliario es muy fácil y reveladora. Indica qué porcentaje de los ingresos mensuales debe dedicar una familia a la hipoteca de su vivienda. En 1999, el 26% del sueldo debía ir a la vivenda. En el año 2001 se disparó al 36%. En estos momentos, los españoles deben dedicar un 54% de su salario al pago de la vivienda.Falso de toda falsedad, como vimos hace unos días, y como el propio sentido común le debería indicar al señor articulista. Pero no se para ahí:
Para darse cuenta de lo desmesurado de esta cifra, sepamos que el sistema bancario no recomienda otorgar una hipoteca cuando lo que hay que pagar cada mes supera el 33% de los ingresos mensuales. Se considera que, de hacerlo, estaría incurriendo en un elevado riesgo de morosidad.Efectivamente. Por eso los bancos no lo hacen, y la estadística mutante del 54% es falsa. Y por eso, como anotaba el otro día Salvatierra de Barros, las estadísticas de morosidad están en España en valores mínimos: porque los bancos no están prestando dinero a la gente de forma que tengan que dedicar el 54% de su sueldo a comprar un piso.
Pues nada, que como en el serial aquel de "los ricos también lloran", los profesores también desbarran. Y claro, si ellos dan este ejemplo, qué fechorías no harán los periodistas.
17.1.05
Maravillas chinas
Hace algún tiempo me ocupé en Malaprensa de la corresponsal del ABC en Cuba que padecía un cierto síndrome de Estocolmo, y nos contaba lo tristes y preocupados que estaban todos los cubanos con las enfermedades de Fidel Castro.
Hoy podemos ver otro ejemplo de crónica entusiasta desde una dictadura, en el artículo que firmó el viernes 14 de enero Rafael Poch para La Vanguardia, titulado "China: La revolución demográfica". La cosa empieza así:
Hace 25 años, China, un país catastróficamente superpoblado, inició una política de planificación familiar que ha sido modelo para el mundo en desarrollo y paradigma de la tendencia global: la llamada “política del hijo único”. ¿Qué queda hoy de aquella política?, ¿qué cambios experimenta y qué consecuencias ha tenido?Pregunta relevante: ¿cómo se determina que una política ha sido "modelo" para el mundo en desarrollo? Probablemente porque haya sido seguida en muchos otros lugares. ¿En qué lugares del mundo se ha copiado o intentado copiar esa política? .... No se me ocurren. Entonces, ¿en qué sentido ha sido "modelo"? ¿Quizá en el de la propaganda del propio gobierno chino?
Gracias a su “política de hijo único” iniciada hace 25 años, la natalidad de China está hoy por debajo de la de Estados Unidos o Francia.Frase crucial que enuncia, con rotundidad, la relación causa-efecto entre la política gubernamental y los cambios demográficos. No obstante, el propio artículo informa más tarde de que hay otras cosas que han contribuido también al cambio demográfico. En efecto:
En el país más poblado del mundo, la gran novedad de la demografía es que el extraordinario cambio socioeconómico de la sociedad, está transformando radicalmente la planificación familiar. Originalmente basada en la disciplina y la coerción, hoy se está convirtiendo, cada vez más, en un asunto casi regulado automáticamente por la lógica de la urbanización y la modernización.El problema es que los cambios socio-económicos de los que habla se han dado también en los últimos 25 años, por lo que la distinción entre los efectos de la política del gobierno y los de los cambios económicos resulta muy difícil de hacer en términos de primero uno, luego otro. Más bien parece que los dos han coexistido desde el principio.
En los últimos 25 años, China ha ahorrado al mundo 300 millones de habitantes, una población equivalente a la de la Unión Europea. Con eso se ha ahorrado también mucho a si misma. La resta ha economizado al estado chino gastos por valor de 893 millardos de dólares, ha evitado impactos aun más considerables y dolorosos que los que sufre actualmente en el medio ambiente y en el consumo de recursos, y ha aliviado el desempleo y la pobreza, estima Wu Camping, profesora de estudios sobre la población de la Universidad Renmin de Pekín.Estupendo y equilibrado párrafo en la mejor línea colectivista. El balance de la política es positivo porque se han "ahorrado" al mundo 300 millones de habitantes, el estado chino se ha ahorrado también muchos gastos (hombre, algún ingresillo también habrían generado los 300 millones de chinos más, suponemos, aunque quizá el cálculo sea neto), y se ha aliviado el desempleo y la pobreza (probablemente cierto). Bien está todo ello, pero no estaría de más incluir alguna reflexión sobre lo que se ha podido perder por el camino. Un poquito de libertad individual perdida por unos cientos de millones de personas quizá merecería una línea en el texto. Pero no, hombre, no hay tal cosa, porque resulta que casi todos los chinos están de acuerdo:
La política de hijo único se percibe en la sociedad china como algo necesario, incluso entre quienes quisieran tener más hijos, y pese a que su aplicación pueda resultar férrea y estricta, y haya generado no pocas resistencias, especialmente en el medio rural.Una cosa y su contraria: la política se percibe como necesaria "en la sociedad china", pero su aplicación ha generado resistencias, y en su aplicación ha sido "férrea".
Sin el consenso social, la disciplina de la población, y la organización y coerción del estado, la política del hijo único no habría sido posible.Más de lo mismo: consenso social y coerción del estado como explicaciones del éxito de la política parecen un tanto contradictorias. Si hay consenso la coerción debería ser mínima. Y al revés. Las dos cosas a la vez, y en grandes dosis, no pueden explicar el éxito de la política. Por otra parte, desconozco el estado de los estudios de opinion pública en China pero algo me hace sospechar que no serán todavía lo suficientemente amplios, rigurosos y libres como para que con tanta claridad se pueda hablar del "consenso social". Un indicio de cuánto consenso social debe haber nos lo dan los siguientes párrafos:
La ONU ha elogiado la política demográfica china, pero una política familiar en un país en desarrollo diferente, con menos organización y sin la presencia del gobierno en el último rincón de su territorio, habría tenido resultados menos eficaces, opinan los expertos.Ya se ve que el consenso social es muy grande. Por eso hace falta un vecino en cada aldea encargado de apoyar la planificación familiar y un letrero en cada fábrica alentando a la esterilización. Pero ojo, no se vayan a pensar que el gobierno chino es una dictadura sin sentimientos. Su política es de una flexibilidad encomiable:
“A diferencia de Brasil, aquí tenemos un sistema muy centralizado, cuando se dicta una política se cumple bastante rápido, la centralización es estricta y eso da eficacia a la política”, dice Xie Zhenming, vicedirector del Centro de Investigación de Población y Desarrollo de Pekín.
En todos los distritos hay oficinas y departamentos de planificación familiar y en todas las aldeas hay vecinos encargados de ella. En fábricas y estaciones de ferrocarril se pueden leer letreros como, “Cada ciudadano responde de la prosperidad del país, cada marido de la planificación familiar”, o; “La esterilización de un miembro de la familia, es una honra para toda ella”. También, “Tened menos hijos, plantad más árboles”, o; “Es mejor que una familia se desmorone, que el desmoronamiento del país”.
Otro aspecto remarcable de esa política ha sido su flexibilidad -particularmente ante las realidades del mundo rural- y frecuente puesta al día, lo que ha redundado en su aplicabilidad. En diferentes provincias hay diferentes normas -como la posibilidad de tener hijos para divorciados que se vuelven a casar, o la de tener un segundo hijo pasados cuatro años después del primero- en algunas, como el Tibet, apenas se aplica la política general, y las minorías nacionales tienen normas mucho más permisivas. Desde mediados de los ochenta, todos los residentes rurales de China pueden tener un segundo hijo si el primero fue una niña.Cuánta generosidad. Nada de esto tiene que ver, por supuesto, con que en esos territorios la política se haya encontrado con las antes citadas "resistencias". No, sin duda, los mandarines que gobiernan desde Pekín pensaron desde el primer día en una política flexible, adaptada, y con grandes concesiones para las provincias del interior. Cuánto me gustaría ver los textos de los setenta y los ochenta donde se anunciaban todas esas flexibilidades. Pero aún hay más:
...desde el 2002 la ley establece la persecución de funcionarios que usen la coerción en la aplicación de los programas de planificación, algo antes considerado normal. No es que la política del hijo único se relaje, sino que se transforma y adapta.Ni el diario oficial del Partido Comunista lo diría mejor, vamos. Es tal el consenso social que, desde 2002, no hay que aplicar la coerción en los programs de planificación. Una prueba más de una política que, ojo, no se relaja (faltaría más), sólo se transforma y adapta (¿no les suena esto a George Orwell?).
Todos los cambios recientes han venido, por lo que parece, porque en el este del país el crecimiento económico y la urbanización han hecho que la tasa de natalidad haya bajado muchísimo, y los hijos deseados por las parejas de esas zonas sean ya como media menos de dos. Pero no hay que bajar la guardia:
La sugerencia de que la urbanización y la modernización están convirtiendo la política del hijo único en algo automático y autorregulado parece clara, pero dar a la gente la plena libertad de elegir en todas partes, sería ir demasiado lejos; “en el este de China (la zona rica) tal libertad no amenazaría los objetivos demográficos, en el oeste, donde la fertilidad media continua siendo alta, si”, se considera.Así que libertad para los que ya hacen lo que quiere el estado que hagan, y a los demás, no. Política encomiable sin lugar a dudas.
La tasa de natalidad es muy dispar por provincias; 4 por mil en Shanghai, 5 en Pekín, 17 en Yunnan y 12 de media en el conjunto del país, lo que está por debajo de la de Estados Unidos y de Francia. La previsión general es que la zona próspera y costera del este de China alcance el crecimiento cero demográfico en el 2010. China central y occidental, donde se localiza el “tercer y cuarto mundo” del país, tardará aun 20 o 30 años más en alcanzar esa misma estabilización.Lo que vuelve a poner en duda el aserto inicial y fundamental del artículo: que la gran reducción de la natalidad sea obra fundamentalmente de la política del hijo único, y no más bien de una combinación entre esta y los grandísimos cambios económicos del este del país. No se preocupen, que el estado chino seguirá dirigiendo el país con mano férrea, pero flexible, según la gozosa combinación descrita en este artículo. Porque lo que no se puede permitir es que la gente se desmande:
Según la estimación optimista, basada en una tasa total de fertilidad de 1,8 hijos por mujer/pareja, el conjunto de China no alcanzará el crecimiento cero hasta el año 2034, cuando se llegue al máximo de 1486 millones de habitantes. Según la estimación pesimista, con una tasa de 2 hijos por mujer /pareja, la población se estabilizará en el 2043 en un máximo de 1557 millones. Es decir, la población del país crecerá aun otros 200 o 300 millones antes de alcanzar el crecimiento cero. Eso significa rozar la catástrofe pues, según la estimación general, la máxima población que los recursos del país puede sostener es 1600 millones de habitantes. Sin la política del hijo único, China estaría hoy en esa situación.Cuánta precisión, y cuántas sospechas de arbitrariedad en muchas de las cifras. Desde luego, el cálculo de que el país sólo puede "sostener" a 1600 millones de habitantes no se tiene en pie. Mientras haya comercio internacional no hay ninguna cifra mágica de población máxima sostenible por un determinado territorio del planeta. Me apostaría algo a que hace 20 ó 25 años, cuando nadie preveía el boom económico de China desde entonces, habría afirmaciones semejantes para poblaciones mucho menores. Pero todos tranquilos, que la política del hijo único del gobierno chino es la solución.
14.1.05
Exagera que algo queda
El titular sin duda es llamativo. Intrigado por saber exactamente de qué enfermedades mentales hablaba (¿quizá la anorexia?), y cómo se delimitaba exactamente la relación causa-efecto, me encontré con que la cifra aportada por el señor Kyprianus es simple y llanamente la de suicidios, y él ha hecho la rápida y resolutiva deducción de que para matarse hay que ser un enfermo mental (deprimido cuando menos), así que ya está producida la estadística mutante.
Como atenuante hay que mencionar que Grecia, de donde supongo que procede el comisario, tiene según nationmaster la segunda tasa de suicidio más baja de Europa (5,9/1000.000 habs en 1995), sólo por encima de Albania (2,9/100.000) y muy alejada de países como Suecia (20) ó Bélgica (37,3), donde trabaja el señor comisario. Quizá por ello el comisario piense que suicidarse es de locos. Pero bromas aparte, es una ligereza simplemente equiparar los suicidios con las enfermedades mentales.
Lo que pasa es que el comisario se deja llevar, y acaba diciendo cosas como ésta:
"Las enfermedades mentales son tan mortales como las físicas, e incluso que el cáncer. En Europa, hay más suicidios que víctimas en la carretera u homicidios. Por tanto, la salud mental dispone de poca atención y podemos considerar las enfermedades mentales como el asesino invisible de Europa. "3 falsedades en un párrafo. No está mal. Primero: ya hemos dicho que la igualación entre suicidios y enfermedades mentales es puramente especulativa. Segundo: tasa de mortalidad por cáncer en Europa, según Nationmaster (sólo para 13 países): más de 300 por 100.000 habitantes; es decir más de cinco veces más alta que el país con mayor tasa de suicidos. Tercero: ese fabuloso "por tanto, la salud mental dispone de poca atención...". Es un non sequitur como pocos se han visto. Con el mismo razonamiento, puesto que hay muchos muertos por cáncer, se deducirá también que hay poca atención médica a esa enfermedad.
En fin, pa' suicidarse.
13.1.05
Un asunto personal
He aquí la pieza, debidamente comentada:
Un 'tercer grado' bajo las jaimas de Madrid
[Mal empezamos: Titular sesgado que toma partido por los que critican a la encuesta, con una figura metafórica muy grave: un "tercer grado"]
SOS Racismo denuncia el tono criminalizador de un sondeo de la Complutense en hogares marroquíes
Llaman al timbre. Se te meten en casa sin tener cita.
[Nadie se mete en tu casa: te dice que está haciendo una encuesta, y que si quieres participar. Si dices que no: se acaba la cuestión]
Te encañonan a punta de bolígrafo y a quemarropa interrogan. Ra-ta-ta-ta-tá.
[Te hacen preguntas de un cuestionario al que has accedido a responder; todas ellas permiten responder "no sabe/no contesta"]
«¿Quiénes viven en el hogar?».
[Se pregunta en miles de encuestas que se hacen en España y en todo el mundo]
«¿Con qué frecuencia lee el Corán?». «¿Con qué frecuencia suele rezar en la mezquita?» [Preguntas equivalentes en encuestas a españoles: "¿con qué frecuencia va usted a misa?" "¿Se considera usted una persona religiosa?"].
«En el último mes, ¿cuántas veces se ha reunido con amigos que fueran musulmanes?». «¿En qué medida está de acuerdo con la siguiente frase: 'Los atentados del 11 de Marzo en Madrid fueron un acto de defensa del islam'?»...
[Llevamos años preguntando a los vascos en encuestas si están de acuerdo con la violencia de ETA]
El inmisericorde tercer grado [la encuesta voluntaria] tiene en vilo a la comunidad marroquí residente en la capital, [los autores de la encuesta han recibido la queja de exactamente una de las personas encuestadas: este dato lo tenía el periodista cuando escribió la noticia] que ha alertado [alertan personas, grupos o asociaciones no comunidades] de la encuesta acoso, [¿en qué consiste el acoso?] el sondeo submarino [¿qué tiene de submarino, si los entrevistadores se presentan como tales, explican lo que hacen, dan el nombre de la empresa que les ha contratado?] que se ha colado [no: ha pedido permiso para entrar] en el salón familiar y los ha puesto a todos [200 personas entrevistadas] bajo sospecha [¿sospecha de qué, de leer el Corán, de ir a la mezquita, de verse con personas de su misma religión?], el periscopio asomando bajo la mesa camilla.
Lo denuncia SOS Racismo [ya tenemos el sujeto del verbo alertar], a cuya Oficina de Información y Denuncias han llegado pidiendo asilo ético [¿qué es eso?] los aludidos [¿quiere decir los encuestados? ¿"los"? ¿todos? ¿cuántos? SOS Racismo nunca ha dicho a los autores de la encuesta cuántas personas se han dirigido a ellos para protestar] y en busca de respuestas: que por qué se les pregunta esto y lo otro [los autores del estudio han respondido sobre eso a la única persona que se quejó ante ellos; SOS Racismo no puede responder a esas preguntas], que por qué tienen sus datos los encuestadores [pregunta respondida también por los autores a la misma, única persona, que se ha quejado sobre ello], que quién puede creer que se alegran ellos, precisamente ellos, siempre ellos, de la masacre del 11 de Marzo... [¿quién habla de alegrarse?; la pregunta sobre el 11-M (ver más arriba) habla de si es una defensa justa del Islam; las preguntas sirven para conocer las opiniones, para eso se hacen, ¿hay preguntas tabú que no se pueden hacer? ]
«Hay preguntas que afectan directamente a la libertad religiosa de las personas, como las referidas a sitios donde se ha recibido formación islámica, si se envía dinero a alguna organización, intensidad de vivencia del hecho religioso...» [ninguna pregunta de una encuesta voluntaria, que incluye entre las opciones de respuesta el "no sabe/no contesta" afecta a la libertad de nadie: uno puede no contestar al conjunto de la encuesta, o no contestar a esa pregunta en particular; el CIS y todas las empresas privadas españolas preguntan cotidianamente a la gente por sus ideas políticas, su religiosidad, su sexualidad y no sé cuántas cosas más: nadie ha sugerido nunca que preguntar esas cosas viole la libertad religiosa, política o sexual de nadie], se queja SOS Racismo en una carta remitida a los autores del interrogatorio, la consultora IMOP (Instituto de Márketing y Opinión Pública) [La consultora IMOP respondió a esa carta. ¿Por qué no se cita literalmente también algunas de sus respuestas?]. «Creemos que indagar sobre estas cuestiones genera miedos y susceptibilidades legítimas en las personas encuestadas [El miedo y la ignorancia son libres]. Se pueden estar violando principios básicos que consagran la intimidad y los derechos de las personas» [No se están violando, y SOS Racismo lo sabe, y también el periodista.].
La encuesta de la discordia es un encargo de la Universidad Complutense de Madrid. Resulta que el sondeo forma parte de un proyecto académico internacional, financiado por la Comisión Europea, sobre las incorporación de inmigrantes musulmanes en varias áreas de Europa: una realizada entre personas residentes en Londres llegadas desde Bangladesh, obra de la University College of London; otra, hecha entre ciudadanos turcos que llegan a Berlín, firmada por la Universidad de Bielefeld; la última, la perpetrada por la Complutense. [Casi le sale un párrafo entero sin malicia ni insididas, pero el periodista no puede aguantarse. Tiene que poner lo de "perpetrada" para que quede claro su punto de vista.]
«Usted ha sido elegido al azar para tomar parte en este estudio.Le ruego que acepte contestar a este cuestionario», se lee en el encabezamiento [Justo y cierto: los encuestados fueron elegidos al azar entre inmigrantes marroquíes]. Y a responder [si uno quiere]: «¿Ha asistido alguna vez a una escuela islámica?». «¿Trabaja o hace negocios con gente que vive en Marruecos?» [¡¡cómo se atreven!!]. «¿Con qué frecuencia viaja allí?» [¡¡qué pregunta tan terrible!!]. «¿Participa regularmente en las actividades de una organización religiosa?».
Más de un centenar de cuestiones [de las cuales, con dificultad, el periodista entresaca 3 ó 4 delicadas] indagan sobre lo divino y lo humano, sobre lo que uno hace o deja de hacer [Justamente esa es la función de las encuestas]. Tanto, que SOS Racismo se ha dirigido ya por carta a IMOP y a la universidad pidiendo explicaciones [esto ya se ha dicho antes; también he dicho yo que SOS Racismo ha recibido amplias respuestas, que se omiten]y reservándose el derecho de acudir a los tribunales [será a la boda de algún amigo porque aquí no hay nada que denunciar].
La pregunta tenía un precio [quiere decir la encuesta]. A 12 euros se ha pagado cada encuesta realizada [¿Y? ¿Hay alguna empresa de encuestas en este país que use voluntarios? ¿Qué relevancia tiene esto para la "noticia" que está contando el plumilla este? ¿Cuánto le han pagado a él por escribir esta mierda?]. A las huestes [¿por qué no hordas?]de encuestadores se les daba un mapita del objetivo, sus datos personales, su domicilio y teléfono... [¿cómo sabe que era un mapita y no un mapazo?; ¿les daban un mapa de las personas a las que iban a entrevistar? ¡Qué mapa más raro!]Todo sacado del censo del Ayuntamiento, cuyos técnicos de estadística han facilitado los datos a la consultora.
«Estamos ante una cesión de información ilegal. [No lo cree así el ayuntamiento] A la gente no se le explicaba para qué era el trabajo [No se explica en ninguna encuesta; pero se les daba el nombre de la empresa que lo hacía, para que pudieran ponerse en contacto con ella si algo no les gustaba y así lo hizo una persona, ninguna más]; se plantea que todos han sido elegidos al azar, pero previamente se tiene una radiografía completa, nombre, apellidos... [No es incompatible: se hace una elección al azar de una lista de personas de las que se tienen los nombres y apellidos; esto es exactamente lo que se hizo, como se le ha explicado a SOS Racismo y al periodista]», cuenta Diego Lorente, portavoz de SOS Racismo. «Luego están las consideraciones éticas: después de los atentados del 11-M, la gente marroquí no está como para que vayamos a su casa a tomar un café y a preguntarles que qué les pareció aquello... [¿Están los vascos para que se les pregunte por el plan Ibarretxe? ¿Sobre ETA? ¿Están los españoles para que se les pregunte sobre el 11-M? ¿Por qué lo hacemos todo el rato y esto no viola alguna extraña consideración ética?]Lo que se provoca es miedo, y una sensación terrible de estar continuamente bajo sospecha por venir de donde vienes» [¿Cuántas personas han tenido esas sensaciones? ¿Cuántas denuncias ha recibido SOS Racismo?].
Cierto es que tanto los directores del estudio de la Complutense como los de IMOP se han comprometido formalmente a garantizar la absoluta confidencialidad de los datos, a no entregarlos a terceros, a no utilizarlos con fines distintos a los declarados y a destruirlos una vez terminado el trabajo [es decir: han hecho todo bien, a pesar de lo cual, este texto lleva párrafos y párrafos echándoles mierda encima]; pero el caso es que a la comunidad musulmana les sabe a cuerno quemado el asunto [¿cómo sabe el periodista lo que piensa "la comunidad musulmana"? ¿se lo habrá contado SOS Racismo? ¿cómo lo saben ellos? ¿les habrán hecho a una encuesta? ¡¡¡Ah, no, que no se puede!!! SOS Racismo y el periodista saben lo que piensa la comunidad musulmana sin preguntárselo, por ciencia infusa. Qué lástima que los profesores de universidad no tengan esta capacidad, para evitarse estos engorrosos trabajos y de paso que periodistas ociosos y desvergonzados les acusen de racismo].Y, a decir de diversas asociaciones [¿dos?], la legalidad del interrogatorio [encuesta voluntaria] está en entredicho.
Si bien el artículo 11.2 de la Ley de Protección de Datos dice que se pueden ceder ficheros personales entre administraciones públicas con fines estadísticos, el artículo 11.3 especifica que eso será posible sólo cuando al encuestado se le aclare para qué es la encuesta, quién hay detrás y su finalidad. Algo que no recoge la misma, denuncian, ni le ha sido comunicado a los inmigrantes elegidos. [Se les decía que era una encuesta sociológica y quién la hacía]
A Said Azzouzi, portavoz de la organización Ibn Batuta, colectivo de marroquíes en España, la encuesta le parece tan inocente como un polvorín. «Con preguntas de este tipo lo que se hace es generar más miedo entre una población que ya está asustada de por sí.¿Quieren conocer a los marroquíes que viven en Madrid? [Sí: por eso les hacemos encuestas; sin ellas no podemos conocerlos] No los prejuzguen nunca» [¿Quién prejuzga? ¿Preguntar es prejuzgar?].
[Lo que viene a continuación se ofreció en una columna separada de la noticia principal, con menor tipo en el titular]
La empresa encuestadora: «Hay demasiada susceptibilidad»
MADRID.- «Quizás hubiera sido más correcto que, en el documento que se le daba a los encuestados, hubiéramos puesto que los datos personales se iban a destruir posteriormente, especificar que no iban a ser cedidos a nadie... No sé hasta que punto es precriptivo hacerlo, porque nosotros sabemos que, por ley, estamos obligados a guardar el anonimato», admitía ayer Isabel Peleteiro, directora técnica de IMOP. «En cualquier caso, creemos que la encuesta no atenta contra nadie. Hay demasiada susceptibilidad. A los católicos también se les pregunta si van mucho a misa y no pasa nada». [Los autores de la encuesta creen que han hecho lo correcto, pero el periodista empieza con esa afirmación, sino con una especie de "disculpa" sobre un aspecto marginal de sus declaraciones]
Lamentando el revuelo, la consultora a la que se le encargó la encuesta aclaraba que se había obrado «de buena fe», «honestamente», «contratando a intérpretes marroquíes»... [¿Ha encontrado el periodista alguna prueba de lo contrario, aparte de la paranoia de algún entrevistado, secundado por una ONG? Si todo el sustrato de su noticia son miedos de personas no identificadas, ¿por qué dice en el texto que la encuesta es un "tercer grado inmisericorde", que ha sido "perpetrada"?] Un total de 200 personas han formado parte de la encuesta. Con un nivel de respuesta «no especialmente bajo». [Es decir: la negativa a contestar es comparable a la de cualquier encuesta hecha entre españoles: buena medida de la "alarma" creada en la comunidad marroquí.]
Berta Alvarez, profesora del departamento de Sociología III de la Universidad Complutense y principal encargada del estudio, considera que la acusación «está fuera de toda medida». [Y ha aportado todo tipo de explicaciones al periodista para justificarlo. Por ejemplo, que un alto porcentaje de los encuestados respondieron, al final de la encuesta, que les había parecido bien responder a ella, y que si volvieran a hacerles una encuesta semejante volverían a participar. ¿No es este dato digno de ser reseñado?]
«Dudé mucho en incluir la pregunta de los atentados del 11-M», [lógico: es delicado, pero no tabú] señala, «pero al final todos han respondido que nada tienen que ver con el islam... Que nadie dude de que nuestra intención era mejorar el conocimiento mutuo y la convivencia». [Pobrecilla. No sabía con quién hablaba. Con un impresentable que ha escrito un texto panfletario utilizando todas las armas retóricas a su alcance para presentar la encuesta voluntaria a 200 personas como si fuera un interrogatorio forzoso y malintencionado a todos los inmigrantes marroquíes en Madrid.]
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A mis preguntas habituales de Malaprensa añado otras ¿por qué tanta mala baba de parte del periodista? ¿por hacerse el gracioso? ¿el literato? ¡¡¡Esas primeras frases con el ra-ta-ta-tá.!!! ¿Quién se cree que es? ¿Qué cree que está escribiendo? ¿Una novela? ¿No se da cuenta del daño que hace con sus irresponsables acusaciones a empresas, instituciones y personas? ¿Le da igual? ¿Le produce placer usar su tribuna para hacer daño a gente que es tan palmario que ha hecho su trabajo razonablemente bien y que no tiene ninguna agenda oculta?
12.1.05
Las no-noticias
Por ejemplo, en relación con el famoso asunto de la liberalización del comercio textil, el otro día oí en la radio las declaraciones de un portavoz de una asociación de productores españoles, que en medio de su discurso introdujo un dato interesantísimo: en el último año el euro ha subido muchísimo (como un 30%), frente al dólar, moneda en la que se compran muchísimas de las importaciones textiles, y sin embargo el IPC del sector textil del año pasado ha sido algo más del 2%.
Cito los datos de memoria, que no sé si eran exactos, pero lo que me surge es una pregunta interesante que no he visto no ya contestada, sino ni siquiera planteada, en los medios: si estamos en una economía con mercados competitivos, y los precios en origen de ciertos productos han bajado en los últimos dos años un 40 ó un 50% (en euros) ¿no deberían haber bajado mucho los precios de algunos productos aquí? Seguramente no un 40 ó un 50%, porque el coste de origen de los productos, más el transporte hasta aquí (que también se pagará normalmente en dólares) es sólo una parte de los costes, a la que hay que sumar los costes de distribución y venta locales, los costes de marketing, etc... Pero sí parece que debería haber habido, en algunos productos, bajadas significativas de precios. ¿Hay algún sector en el que esto haya pasado? ¿No hay ninguno? ¿Debería haber alguno, teniendo en cuenta el porcentaje de las ventas que procede de importaciones? ¿Si no lo ha habido, por qué no?
Como digo, ninguna de estas preguntas la he visto ni siquiera planteada en los medios. Supongo que requiere demasiado esfuerzo.
11.1.05
Esto cansa, pero hay que decirlo
Ambos titulares son totalmente engañosos. ¿Por qué? No hay más que leer los resultados completos de la encuesta, incluida su ficha técnica, para verlo: la muestra especial para el País Vasco se compuso de 400 personas, y el margen de error para ese caso es de +- 4,90%.
Creo que esto ya ha aparecido en otra ocasión, pero lo repito: el margen de error es el valor que tenemos que sumar y restar al dato obtenido en la muestra para calcular la horquilla de datos dentro de la cual podemos estimar, con una alta probabilidad, que estará el dato real en la población. Cuanto más pequeña es la muestra, mayor el margen de error. Dada una muestra de 400 personas, por tanto, hay que sumar y restar a cada proporción obtenida en la muestra 4,90% para calcular la horquilla de datos en la que podemos decir que debe estar el valor en el conjunto de la población.
Por tanto, todo lo que podemos decir, con un 95,5% de probabilidad es que los que se oponen al Plan Ibarretxe en el País Vasco están entre el 37,4% y el 47,2%; y los que están a favor se encuentran, con el 95,5% de probabilidad, entre el 34,1% y el 42,9%. Las dos horquillas de datos se superponen, y por lo tanto, no es posible decir con ninguna confianza si en la población del País Vasco habrá más gente a favor o en contra del Plan Ibarretxe. Simplemente, la diferencia es demasiado pequeña (en realidad, con una diferencia tan pequeña en los resultados, ni siquiera una muestra de 1.000 entrevistas, con un margen de error aproximado de +-3% permitiría decir con seguridad cuál de los dos grupos es mayor en la población).
Ningún sociólogo responsable debería permitir avalar con su nombre o el de su empresa la difusión en estos términos de los resultados de una encuesta. Ningún medio de comunicación serio debería difundir así los datos de una encuesta. Pero claro, contando horquillas de 9,8 puntos no hay titular, ni hay noticia. Qué lástima.
10.1.05
Suponiendo que...
El País del sábado 8 de enero titula "Las llegadas en pateras cayeron el 18% en 2004" y subtitula: "El año pasado se produjeron 14 naufragios, con 81 muertos y 60 desaparecidos". La precisión de los datos, y sobre todo del subtítulo da una pista del origen del error. ¿Cómo saben con tanta exactitud cuántos naufragios ha habido? ¿Todas las barcas que parten de Marruecos están controladas desde que salen? Si así fuera, ¿cómo es posible que haya un sólo naufragio? ¿Es que no hay ninguna barca que haya podido partir de Marruecos, por ejemplo hacia Canarias, y naufragar lejos de nuestras costas, antes de ser detectada?
En realidad, lo que ha caído el 18% es el número de personas interceptadas. Suponiendo que la "tasa de intercepción" (inmigrantes clandestinos interceptados/total inmigrantes clandestinos) haya permanecido estable, el titular de El País sería exacto. Pero el propio texto de la noticia alega lo contrario: que cada vez es más eficaz el sistema de detección de pateras, por lo que habría que suponer que la tasa de intercepción es mayor, y entonces la llegada de inmigrantes ilegales habría disminuido aún más.
Sobre los naufragios se puede decir algo parecido. Si hay mejor detección y mayor cooperación de Marruecos (esa es la historia oficial), deberíamos suponer que los naufragios no detectados habrán disminuido.
Es decir, que el gobierno no sabe publicitar bien sus logros (supuestos, a falta de otros datos) y, claro, el periodista no se da cuenta de las contradicciones. Ya se ve que el corta y pega funciona tanto con los excesos propagandísticos como con los raros casos de timidez auto-laudatoria. Una pena.
7.1.05
Si él lo dice...
Las reglas de Malaprensa me hacen excluir, normalmente, artículos de opinión, y entrevistas, porque entiendo que la responsabilidad sobre los errores o disparates en este tipo de textos recae sobre sus autores (o entrevistados), y la corrección en esos casos no tiene que producirse ex-ante, sino a través de la discusión y el debate público, por vía de otros artículos, entrevistas, o cartas al director, en el que el autor del disparate sea refutado.
Pero el caso de las notas de prensa es más dudoso. Muchas veces he criticado aquí que un periódico recoja sin más como verdad lo que dice una nota de prensa de parte interesada en un asunto. Al menos, suelo decir, que titulen: "Un estudio afirma que...". O que dejen claro en el titular que es una afirmación de parte interesada.
Pero aún así, se puede conseguir, con las palabras adecuadas, que la información de parte interesada suene a "verdad descubierta". Por ejemplo, El Periódico titula hoy "UGT alerta del riesgo sanitario de productos textiles asiáticos." Y empieza así:
El secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, reclamó ayer a la Generalitat un estudio sobre las consecuencias para la salud de la utilización de productos textiles importados desde países asiáticos, entre ellos China, elaborados con sustancias prohibidas por la Unión Europea y que podrían ser cancerígenas. "Tanto la UE como la Generalitat tienen que garantizar la salud de los ciudadanos", apostilló.El resto de la noticia habla de los otros "peligros" del textil, los derivados del fin del sistema de cuotas y el peligro para la industria española.
Resulta cuando menos curioso que después de muchos años de importaciones de textiles de países asiáticos, sea precisamente ahora cuando la UGT tiene noticias de que puedan contener sustancias cancerígenas. Pero en todo caso, por lo que parece, el dirigente sindical hizo una declaración en la que no mencionó (o no se recoge en la noticia) ningún estudio o fuente que refrendara sus declaraciones. Si lo miramos bien, tampoco dijo que hubiera riesgos sanitarios: sólo que "podría haberlos".
¿Cómo debería recoger afirmaciones como estas un periódico? ¿No debería pedir, quizá, al autor de las declaraciones, alguna información adicional? ¿Alguna fuente, alguna referencia? ¿Debería hacer una investigación propia? Si se publica sin ningún tipo de averiguación adicional, ¿no debería dejarse más claro que son declaraciones interesadas de parte? ¿Puede ir en un titular una afirmación alarmista como ésa, basada en una acusación tan vaga como "podrían ser cancerígenas" (si no lo son, nadie ha mentido)?
En el libro de Joel Best, que citaba el otro día, Damned Lies and Statitics, he encontrado esta magnífica e irónica cita de Scott Adams, el autor de la tira cómica Dilbert: "Reporters are faced with the daily choice of painstakingly researching stories or writing whatever people tell them. Both approaches pay the same." Traducción propia: "Los periodistas se enfrentan a diario con la elección entre investigar con mucho esfuerzo sus textos o escribir cualquier cosa que alguien les diga. Los dos enfoques se pagan igual." Algo de esto parece que hay.
5.1.05
Estadística mutante
La repetición hace cada vez más difícil que se detecte el error, porque como todo el mundo la repite, todo el mundo la da por buena sin cuestionarla y así la cifra falsa se convierte en un "hecho" citado en decenas de lugares. Si la estadística es llamativa o espectacular, y si coincide con las opiniones o los prejuicios de quien la lee, es casi seguro que será repetida sin dudar, de manera que, como la falsa moneda, la estadística mutante desplaza a la estadística correcta.
Pues bien, varios periódicos del 5 de enero nos proponen, en titulares, una estadística mutante, que creo haber visto en otras ocasiones, pero no había aparecido aún en Malaprensa. Se trata, una vez más, del sector de la vivienda, y la "noticia" es ésta, en versión, por ejemplo, de El Mundo: "Las familias españolas destinan el 55% de su salario anual a la compra de una vivienda". Prácticamente idéntico texto aparece en ABC, La Razón, El Periódico y no sé cuántos más.
El disparate es de tal nivel que asombra (una vez más) que todos los medios, sin rechistar lo repitan.
Vayamos por partes. Tal y como está formulado el texto querría decir que la media de TODAS las familias españolas dedicaría el 55% de su salario a la compra de vivienda. Como hay millones de familias que viven en casas que ya están pagadas, esto sería totalmente absurdo, porque los que viven en casas que están pagando tendrían que estar dedicando entonces aún mucho más, no sé, el 70% ó el 80% de su sueldo. Imposible de toda imposibilidad.
¿Quizá el texto se refiere sólo a las familias que están pagando por la compra de la casa en la que viven? De nuevo imposible. Basta mirar alrededor para ver que hay, de nuevo, millones de familias pagando créditos de hace 15 ó 10 años, que apenas les resultan gravosos; que hay otras muchas familias que, incluso con créditos recientes, por muchas posibles razones (sueldos altos, dos sueldos, ayudas familiares, ahorros previos, venta de casa previa, residencia en lugares más baratos...) gasta muchísimo menos que el 55% de los ingresos familiares en la compra de la casa.
¿A quién se refiere entonces la estadística? ¿Tal vez se refiera a las familias que han comprado una vivienda en el último año? Ni siquiera eso. En realidad la estadística tan mal interpretada por todos los periódicos no se refiere a ninguna familia que haya comprado ningún piso realmente.
Como se puede entender, con un poco de esfuerzo, en el propio texto de El Mundo, la estadística mutante es simplemente una comparación entre el salario medio de los españoles (individual, no familiar) y la financiación (no se explica a cuántos años) de una vivienda media de tamaño medio. Por tanto, el titular debería decir, en lugar de lo que dice algo como esto: "Una persona sóla que ganase el salario medio, y comprara, sin tener ahorros ni otra vivienda previa que vender, una vivienda media de tamaño medio, pagaría el 55% de su sueldo para financiar la compra de la vivienda". Lo cual es seguramente, una cifra muy alta, y tal vez preocupante. Pero no es, ni mucho menos lo que dicen hoy casi sin faltar ningungo, todos los periódicos.
Mi capacidad de asombro se va agotando, pero no puedo dejar de pensar en todos esos periodistas que esta mañana han copiado y pegado la noticia, los que la han maquetado, sus jefes de sección... ¿Nadie se ha preguntado cómo es posible que esa cifra sea cierta cuando seguramente ninguno de ellos conoce a nadie a su alrededor que pague el 55% de su sueldo para financiar la vivienda?
Actualización (17 de enero): este artículo de El País, reproducido aquí, y firmado por todo un MBA , profesor de Esade y conferenciante reproduce la parida en términos más o menos literales:
En estos momentos, los españoles deben dedicar un 54% de su salario al pago de la vivienda.Para darse cuenta de lo desmesurado de esta cifra, sepamos que el sistema bancario no recomienda otorgar una hipoteca cuando lo que hay que pagar cada mes supera el 33% de los ingresos mensuales. Se considera que, de hacerlo, estaría incurriendo en un elevado riesgo de morosidad.
Niveles "elevados" de bacterias
¿Ha encontrado la OCU niveles "elevados" de bacterias en el jamón cocido y el salmón? Eso dicen ellos mismos, pero también dicen:
La OCU no ha detectado niveles preocupantes de patógenos, pero eso no quiere decir que no pueda ocurrir; de hecho, la presencia de enterobacterias en 4 jamones y 1 salmón indica que podrían aparecer otros patógenos.Novedoso concepto: niveles elevados, pero no preocupantes. Dice Iñaki:
Si no son preocupantes, no son elevados. No hay más que leer el texto antes de publicarlo. Lo preocupante es que la OCU ponga tales titulares sensacionalistas y que los periódicos publiquen lo que les llega sin leer más que los titulares.Claro, pero ¿cuántos periódicos hubieran publicado algo si el titular hubiera sido "la OCU no encuentra niveles preocupantes de patógenos en el jamón y el salmón"?