La
ingeniería
inversa es,
según la
Wikipedia, el
proceso mediante el cual se averigua
cómo funciona algo para poderlo reconstruir bajo
circunstancias diferentes. En el caso de la
informática, la ingeniería inversa suele referirse a los
programas que controlan equipos, circuitos, tarjetas o procesadores, y
también al proceso de desensamblar aplicaciones compiladas para
averiguar cómo están hechas y poderlas adaptar a otra
arquitectura, otro sistema operativo o para que funcionen con
dispositivos distintos de
aquellos para los que inicialmente fueron diseñadas. Este tipo
de ingeniería inversa es legítimo siempre que la
aplicación que se desensambla o el circuito que se quiere
controlar se haya adquirido de manera legal y lo permita la licencia
que lo acompaña.
Como ejemplos de ingeniería inversa para equipos, tarjetas,
procesadores o circuitería tenemos los controladores de
«chipsets» que han sido adaptados a otros sistemas
operativos. Abundan los ejemplos de adaptaciones de estos controladores
en sistemas que se ejecutan sobre núcleo Linux, aunque
también los hay en sistemas que se ejecutan sobre otros
núcleos.
Como ejemplos de ingeniería inversa para aplicaciones existen
los programas de emulación. Normalmente suelen crearse
descifrando el modo interno de funcionamiento de aquello que pretenden
emular, lo que supone desensamblarlas y descifrar el código
desensamblado para modificarlo convenientemente de modo que funcione
sobre el sistema operativo o el procesador, placa o tarjeta sobre que
se pretenda.
Esto es así porque generalmente se recurre a la
ingeniería inversa cuando el programador de la aplicación
original no facilita información sobre el código fuente,
o el fabricante
del circuito o procesador no revela información sobre las
especificaciones técnicas de su producto.
¿Qué tiene que ver
Acuática con todo esto?
En realidad el proceso de producción no tiene
nada que ver, en ninguna de sus fases. En la producción de
Acuática todo se
hace siempre con aplicaciones de fuente abierta, con lo que la
ingeniería inversa en las aplicaciones se vuelve innecesaria.
Pero en algunas pruebas fuera del proceso estricto de producción
se comprueba que los resultados sean visibles desde otros sistemas
operativos. Y aquí es
donde
Wine entra en escena. Wine
(publicado bajo la licencia GNU/GPL) es el nombre
del programa que hace de puente entre la API de otro sistema operativo
con Debian. Su nombre proviene de un
acrónimo recursivo: Wine Is Not an Emulator, aunque debido al
uso
que se le da, algunas personas de manera extraoficial cambian el origen
del acrónimo a Win Emulator.
¿Afecta todo esto
en algún punto a la licencia de Acuática?
No. Acuática llevará licencia Creative Commons, que permite
utilizar el producto o cualquiera de sus
partes, alterarlo bajo ciertas premisas, redistribuirlo o incluso
venderlo siempre y cuando se mencione al autor en los créditos
principales. La alteración derivativa del
contenido principal se permite en tanto que el autor original no
responde de los cambios efectuados, aunque debe aparecer en el producto
alterado como autor del material original.
Siempre se permite el uso de cualquier aplicación mientras se
haya accedido a ella de forma legítima y se respete
al pie de la letra su licencia. No importa que en un proyecto se
utilicen aplicaciones o ficheros que tengan distintas licencias entre
sí
siempre y cuando no entren en conflicto o no se incumpla ninguna de
ellas. En concreto, en Acuática se utilizan aplicaciones con
licencia GNU/GPL y algunos modelos 3D con licencia de Creative Commons.
© 2006 Juan Javier
Martínez
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