PINTAR TIRADORES
Este procedimiento es una ayuda para quienes pretendan pintar los tiradores de las puertas del color de la carrocería. No soy un experto en pintura, por lo que es posible que alguna de las operaciones que realice sean notablemente mejorables, pero el resultado final es aceptable y, desde luego, mucho mas económico que llevarlo al taller a pintarlo.
Lo primero que hay que localizar es la pintura. Para ello tomaremos nota del nombre que hay en la etiqueta de la carrocería (está en la parte izquierda del vano del motor, sobre la aleta). Si la pintura no es metalizada, el coste será muy reducido (del orden de 20 € el kg), sin embargo, si la pintura es bicapa, los costes se disparan, ya que el color va a salir por unos 30€ el kg. y la laca por unos 60€ el kg.
Una vez localizada la pintura, existe la posibilidad de que nos la vendan dentro de un spray, o bien en una lata. En éste último caso será necesario utilizar una pistola. Yo he preferido esta opción, ya que dispongo de un aerógrafo con el que puede dosificarse la pintura perfectamente (sobre todo en piezas tan pequeñas como un tirador de puerta)

DESMONTAJE
Los tiradores se desmontan fácilmente. Sin necesidad de quitar el guarnecido de las puertas (de lo contrario no los hubiera pintado).
En el lateral de la puerta hay un tapón de plástico negro:

Lo quitaremos con la ayuda de un destornillador plano:

Una vez desmontado queda a la vista el tornillo allen que sujeta la parte fija del tirador de la puerta:

Aflojaremos el tornillo sin miedo a que se nos caiga por dentro de la puerta, ya que es un tornillo cautivo, que no se va a salir de su alojamiento aunque esté suelto (todo un detalle por parte del diseñador de la pieza):

Una vez suelto el tornillo, tiraremos de la parte fija del tirador en la dirección de la flecha. Levantar la parte móvil del tirador puede ayudar a sacarlo, ya que la primera vez está un poco duro. No hay que hacer palanca con destornillador. Sólo insistir, que termina saliendo con la mano:

Este es el aspecto de la pieza del tirador del conductor (con cerradura). El resto son un poco menos aparatosos:

En esta situación, si levantamos la parte móvil del tirador, notaremos que el muelle del que tira se queda enganchado, como si se hubiera soltado y el tirador no hiciera su función. Luego veremos por qué.
A continuación desplazaremos lateralmente el tirador y lo sacaremos.

En la siguiente fotografía he marcado con un círculo rojo el gancho que acciona el mecanismo del tirador:

Este gancho se encarga de tirar hacia adelante de la pieza blanca que se vé en la siguiente fotografía.
Esta pieza la han diseñado de tal modo que al tirar de ella hacia adelante y hacia la derecha (tal y como está en la foto), se queda enganchada en su posición más adelantada. Basta con empujarla hacia la izquierda para que se desenclave y se vaya a su posición normal (mas atrasada). De nuevo estamos ante un gran detalle del diseñador, ya que facilita notablemente el montaje del tirador.

Si a la hora del montaje se nos ha desenganchado y está en su posición retrasada, no seremos capaces de colocar el tirador, ya que queda mas atrás de lo que el gancho del tirador llega. En ese caso, simplemente meteremos el dedo y tiraremos de la pieza blanca hacia fuera y hacia la derecha. Si lo hemos hecho bien se quedará enganchada en una posición más adelantada. Cuando vayamos a poner el tirador, lo presentaremos en el agujero y lo desplazaremos hacia la izquierda. En ese momento el propio tirador empujará la pieza blanca hacia la izquierda y se desenclavará. Se oirá un "clak" y el tirador quedará en su posición normal.
PINTADO
Lo primero que hay que hacer con los tiradores es eliminar un poco la textura rugosa que poseen. De este modo no será necesario dar una capa de pintura tan gruesa para que no se note dicha textura. Esa operación la realizaremos con lija de agua de grano muy fino (360, por ejemplo). De paso, la superficie quedará perfectamente limpia y preparada para pintar.
En esta foto puede observarse un tirador ya lijado (izquierdo) y el otro sin lijar (derecho):

Taparemos con cinta de carrocero todas aquellas partes de los tiradores que no deban ser pintadas. Y aprovecharemos para poner unas pinzas de ropa que nos permitan sujetar las piezas y ponerlas sobre una superficie sin que se vuelquen mientras se seca la pintura.

Al ser de plástico, se requiere la aplicación de una imprimación para plástico en primer lugar. Se aplicará y se dejará secar el tiempo adecuado.
Posteriormente se pintarán las piezas con la pintura. En mi caso, utilizando el aerógrafo Holbein Y-4, fué necesario diluir la pintura con la misma cantidad de disolvente nitro que pintura y aplicar una presión de 3 kg/cm2 en el compresor.
Hay que aplicar toda la pintura posible, pero sin llegar a que el espesor sea tan grande que se descuelgue. Si esto sucede, una vez seca es muy difícil de eliminar esa gota. Así que es recomendable hacer alguna práctica en una superficie de prueba.
Una vez seca la pintura opté por aplicar una segunda mano, ya que el texturado del tirador todavía era algo visible. Así que en primer lugar lijé toda la superficie pintada con lija de 360 al agua. Esta operación ha de hacerse con extremo cuidado, ya que no se puede eliminar mucha capa de pintura. En ningún caso puede llegar a aparecer el fondo negro de la pieza original. Simplemente se trata de eliminar el brillo y parte de la textura rugosa del tirador. Tendremos especial cuidado en todas las aristas, ya que es ahí donde es mas fácil llegar a eliminar toda la pintura.
A continuación, tras limpiar las piezas concienzudamente, se aplica la segunda mano de pintura. Si se diluye un poco más será más fácil obtener un buen brillo, aunque tambiés será más fácil que se descuelgue.
Es recomendable sujetarlas en una tabla y meterlas en el horno precalentado a 50 grados (si es eléctrico. No vayais a montar un numerito).

El resultado, para no ser un profesional, puede considerarse muy aceptable:

