La primera frase que oyes cuando alguien se entera de que ese par de inquietos diablillos que corretean a tu alrededor, no es que parezcan tener la misma edad, sino que la tienen, vamos, que son mellizos, es: ¡ Vaya, eso si que es una suerte... dos de una sola vez y ya a vivir! ...
Y si además resulta que son niña y niño entonces
"te ha tocado la lotería" ¡Bueno, bueno! ... lo del "ya a vivir" vamos a dejarlo, eh, que habría que decir mucho al respecto, y la verdad que no todo negativo, pero tampoco positivo, vamos, que eso del doble trabajo, doble amor, doble felicidad, y lo que quieras doble, puede llegar a la categoría de slogan pero sigue sin ser exacto del todo. Y por lo que respecta al "te ha tocado la lotería" la verdad es que siempre me he preguntado ¿me lo dirán con segundas? Mis mellizos, Luis David y Julia, van a cumplir ocho años, y es cierto que desde que pasaron de los seis empezamos a salir de penas, pero hasta llegar a ese punto... ¡Mamma mía! ... De lo único que estaba completamente segura era de odiar esa montaña de revistas sobre bebés que no escribían mas que falsedades sobre gemelos y mellizos, con esos padres gemelares con sonrisa de oreja a oreja contando cómo cuando nacieron Laurita y Rebeca todo fue risa y felicidad y con echar una horita más en cambiar los pañales extra, que ya se sabe que donde comen uno comen dos, pues un camino de rosas, vamos.
Decía,
que Luis David empezó en su séptima noche y ya no dejó
de llorar a todo trapo hasta pasados los dos meses...
Todos los padres coincidireis conmigo en que el recuerdo
de la primera Navidad de tu bebé es especialmente
imborrable. Tengo que reconocer que es cierto. Esa
primera Navidad, Luis David, con un mes recién
estrenado, empezó a llorar a media tarde del día 23 de
Diciembre y no dejó de hacerlo hasta bien entrada la
tarde del día 25. Por suerte (para mí y el vecindario) Julia decidió ser toda una princesita mientras su hermano era un bruto descosido, y la verdad es que no había niña: se quedaba tan quietecita y tan callada en su cuco que corrías el riesgo de olvidarte de ella. De hecho eso fue lo que pasó en una ocasión... pero ya llegaremos a esa parte... Así que desde bien pequeñitos ya establecieron la primera de las pautas de conducta destinadas a desmontar las creencias ancestrales de la sabiduría popular sobre gemelos y mellizos. A saber: Los mellizos nunca tienen las mismas necesidades al mismo tiempo. Si tus dos bebés hacen lo mismo al mismo tiempo, ya sea llorar, ponerse enfermos o reclamar la comida, míralos atentamente pues corres el riesgo de haberte traído un bebé cambiado de la consulta del pediatra. Como resultado de mi propia experiencia puedo confirmar que es una ley indiscutible. Cuando uno llora el otro calla, cuando uno tiene hambre el otro no, cuando uno empieza a dormir bien por la noche el otro se despierta cada hora. Si acabas de venir del pediatra porque uno de ellos tenía fiebre (y te ha confirmado el médico, que muy atentamente ya le ha echado un vistazo a ambos, para ahorrarte otra visita, que el segundo está sano como una manzana), pues bien, como digo, si acabas de llegar del pediatra, al día siguiente tendrás un segundo bebé enfermo pero con síntomas ligeramente distintos, lo que te obligará a ir de nuevo al médico. Y así hasta infinito. (continuará...) Si eres padre/madre de mellizos o gemelos y también "odias" esas revistas en las que todo parece taaaaan fácil, escribe a LadyLuna tus experiencias o anécdotas y las pondré en esta Cabaña. ~*~*~*~*~*~ important ~*~*~*~*~*~ ~*~*~*~*~*~ Los ositos, gatitos y "double
happiness" son de Midi "My Love" se usa con
permiso del autor ~*~*~*~*~*~ Estás visitando Salvo excepciones expresas, todo el
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