“Sí, quiero...”

Este es el momento más emotivo de la boda, el momento en el que contendremos la respiración e intentaremos contener también las lágrimas aunque sin éxito... ¡porque saldrán a borbotones!. Y luego el sacerdote dirá aquello de “Yo os declaro marido y mujer”... ¡Oooh!

Lo cierto es que, aunque lo pronuncien el próximo 4 de agosto, fue un “Sí, quiero” desde que se conocieron, ha sido un “Sí, quiero” cada vez que se ríen juntos, y os garantizo que seguiremos como oyendo “Sí, quiero” muy bajito en cada mirada, en cada caricia que compartan...

Siento ser tan cursi pero ...esta es la única forma de hablar de estas cosas!!

Bueno, todos sabéis el lugar en el que tendrá lugar el bonito enlace, pero para aquellos mas despistadillos aquí tenéis un mapa de la zona.

Cuando termine la ceremonia podremos seguir felicitando a la feliz pareja durante el banquete que tendrá lugar en una finca cercana a la gruta, en la que se servirá el cócktail y donde después degustaremos (delicada forma de decir que nos pondremos las botas) una cena estupenda.

Repetid conmigo... ¡Vivan los novios! (para ir practicando)