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Brujas, enclavada en el corazón de Flandes, es sin lugar a dudas,
una de las ciudades mas pintorescas y románticas de Europa. El pasado
y el sabor medieval se hace latente en cada uno de sus rincones,
en sus fachadas, calles, iglesias, y plazas. Brujas, es un reducto
de tranquilidad, romanticismo y seducción. Un paseo en barca por
sus canales, el placer de degustar cualquiera de sus innumerables
manjares gastronómicos, sentarse en una terraza, contemplando sus
notables edificios y gloriosas plazas-rodeados de tulipanes y multicolores
flores, o visitar alguno de los numerosos museos y centros de arte
diseminados por toda la ciudad, es mas que suficiente para acercarse
a esta encantadora y bellísima ciudad que guarda entre sus muros
y jardines parte de la historia de europa. Brujas, ha sabido mantener
la magia y el esplendor de épocas pasadas, y a su vez es una ciudad
moderna, viva y dotada con todos los servicios necesarios para los
turistas que la visitan. Es recomendable prescindir del coche para
visitar su núcleo urbano.

Las alternativas son mas que sugerentes: paseos en coches de caballos,realizar
un recorrido en barca para poder degustar de los mas hermosos rincones
atravesando los canales medievales o realizar una pequeña excursión
a pie por el centro histórico en torno a la Plaza Mayor, en la que
nos encontraremos con espléndidas fachadas como la Corte Provincial,
o el monumento mas imponente de toda la ciudad: el Campanario Beffoi,
con su gran carillón; desde lo mas alto de la torre, se disfruta
de una bellísima panorámica de toda la ciudad. Siguiendo esta ruta
monumental en torno a la Plaza Mayor, nos encontramos con el Antiguo
Tribunal de Justicia, el Archivo Civil y el Ayuntamiento. Otro punto
de indiscutible visita es la Basílica de la Sagrada Sangre, en la
que se conserva la reliquia de la Santa Sangre regalada por el conde
de Flandes, al regresar de las cruzadas La ciudad cuenta con muchos
museos de gran interés: el Gruuthusemuseum, donde se recogen objetos
y obras de arte antiguos, el Groeningenmuseum, en el que se exhibe
una muestra de pintura de los Paises Bajos desde el siglo XV hasta
nuestros días.

Para completar esta interesante visita a Brujas, no nos podemos
olvidar de uno de los lugares mas románticos de toda la ciudad:
el pequeño lago "Minewater",o lago del amor, poblado de numerosos
cisnes, y el jardín de "Beguinaje", a su alrededor se agrupan pequeñas
casítas habitadas por monjas benedictínas que llevan aún ropas típicas
del siglo XV. Descanso, cultura y unas grandes pinceladas de mágico
romanticismo integran esta pequeña gran ciudad, enclavada en el
corazón de la vieja europa.

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