SECCIÓN DE BICICLETA DE MONTAÑA
ASOCIACION DE EMPLEADOS DE LA CAIXA, MADRID

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MAXMARCHA EN MARRUECOS

¡Hola beteteros de Maxmarcha! Al fin regrese de mi aventurilla por tierras bereberes.

La verdad es que al ponerme a escribir esta pequeña crónica y volver a recordar algunos de los momentos vividos y sitios vistos, lo primero que me viene a la mente es ¡alucinante! ¡impresionante! ¡espectacular!... y así podría seguir hasta agotar calificativos de este estilo. Son de esas experiencias que no me cansaré de recomendar a todo ciclista que conozco.

El 9º RAID AL MAGRIB 2007, que así se llamaba, constaba de 420 Km. por el sur de Marruecos, entre el Atlas, el Todra, el Sagro y el Sahara, dividido en seis etapas, no todas de los mismos Km. o parecidos, pues mientras había una etapa de 35 Km. solamente, había otras bastante mas largas de 100 y 120 Km.

Es un Raid semi-competitivo, es decir, cada día había un tramo donde se tomaban los tiempos de paso del que quería competir, generalmente coincidiendo con algún puerto de montaña. Alguien podría pensar que así se fomenta la competitividad o algún mal rollo parecido, pero he de deciros que ha pasado todo lo contrario, “piques” sanos (¿quien no lo hace en cada ruta del finde?), muchas risas (sobre todo al terminar la etapa y recordar los momentos), y sobre todo, un pequeño toque de pimienta a cada etapa, aunque algunas ya tenían suficiente por si solas. Aun así, no ha sido algo excesivamente duro, cualquiera de los que salimos a las rutas de maxmarcha podría hacerlo sin ningún problema. Ahora os preguntareis “¿Has competido? ¿Cómo has dejado el pabellón de Maxmarcha?”. Si, he competido, ya os comentare cuando os vea como he quedado, eso si el pabellón ha quedado alto.

Sobre mi experiencia personal, deciros que ha sido de lo mejor y más bonito que he hecho nunca, no solo sobre la bici, en general sobre cualquier otra actividad. Ambiente impresionante entre todos los componentes del Raid, participantes, organización, guías, conductores… La organización perfecta, no nos ha faltado de nada en ningún momento, tanto durante las etapas (agua, fruta en abundancia, frutos secos…), como cuando llegábamos a los alojamientos, solo teníamos que preocuparnos de pedalear y pasarlo bien.

Y que deciros de Marruecos. A quien lo conozca no le voy a descubrir nada, pero a mi personalmente me ha encantado sus gentes… sus pueblos… sus montañas…y sobre todo… su LUZ.

Pues bien, todos estos ingredientes mezclados entre si y combinados con una de mis pasiones favoritas, la bici de montaña, dan como resultado una experiencia inolvidable.

Bueno, no os aburro más, que si por mí fuera estaría hablando y no pararía, casi mejor, os cuento más cositas cuando nos veamos en la próxima salida de Maxmarcha ¿vale?

Venga, un abrazo para tod@s.

Isra.