EL MARRÓN.......
El marrón que me han colocado Luis y Gregorio de Max Marcha, es casi tan extenuante como la primera subida de la ruta de este pasado domingo al poblado de La Marañosa entre los municipios de Perales del Río y San Martín de la Vega. Por lo tanto, pongamos plato pequeño, piñón grande y comencemos a subir la cuesta...
La verdad es que ha sido un placer haber conocido a la gente de Maxmarcha, y sobre todo poder pedalear con ellos por los caminos del municipio de Pinto y sus alrededores.
Comenzamos en el aparcamiento que se encuentra situado enfrente del Centro Comercial Plaza de Éboli al lado justo de la ermita de San Antón y desde allí nos dirigimos por la calle de las Alpujarras a la rotonda de la Guardia Civil para subir por el puente que cruza la E-5 y dirigirnos dirección Madrid al comienzo de la Cañada Real junto la carretera del vertedero. Pasados los altos arbustos que medio tapan la entrada a la cañada Real y tras recorrer menos de un kilómetro, dejamos la Cañada a nuestra izquierda y tomamos la pista que nos conduciría a lo largo del municipio de Pinto hasta el cruce con la carretera de Perales del Río a San Martín de la Vega.
El camino nos llevo por medio de campos de cultivos, olivares y barbechos sin dejar de contemplar el verde las jóvenes gramíneas y de las hojas de los olivares. Cabe destacar que aunque este camino no tiene ninguna dificultad tiene subidas y bajadas pero que no supusieron un impedimento para que José Angel de Maxmarcha nos diera conversación durante todo el camino como si para él no existieran ni piedras, ni subidas ni bajadas. Todo esto estaba a punto de acabar, para felicidad de su garganta y la tranquilidad de nuestros oídos, pues cruzando la carretera de Perales del Río a San Martín de la Vega, se vislumbraban las primeras alturas de La Marañosa, caracterizadas por su repoblación, en otros tiempos, de pinos.
Cruzada la carretera y la cadena que medio corta la continuidad del camino y, como acompañándonos como aves de mal agüero, el ambiente se hizo mas callado, las nubes se hicieron mas plomizas... todos mirábamos de reojillo a las laderas de nuestra izquierda pensando quizás que no habría que subir hacia aquella parte de la montaña, o por lo menos que al que se le había ocurrido la ruta, no se acordaría el camino a seguir.
Un recodo, dos recodos...me cago en ...un banco de arena... y la leche...una cuesta de pelotas se empezaron a oír bajar los cambios, a oír también recordatorios hacia familiares y amigo del precursor de la mencionada ruta...y después solo respiraciones entrecortadas que me hacían recordar momentos mejores que los que estábamos pasando...”Sigue...sigue...ya subimos, ah...ah...ah...mételo todo mételo todo que ya llegamos, así...así...apártate que yo me voy...”
Después de este “subidón de orgasmos” y tras buscar el corazón de algunos de nosotros que había llegado antes que nosotros mismos al final de la cuesta nos adentramos en los pinares de La Marañosa.
Cabe destacar, que Jesús "Paquetón" de Maxmarcha, haciendo halago de su fortaleza física, y haciéndonos ver que la subida anterior no había hecho mella en él se internó, pasando por el corto pero brutal repecho del camino, en los pinares. No se sabe ni como ni por que pero la caída de este “super baiker” al intentar pasar el repecho fue más propia de nuestra imaginación que de la realidad, pues al tocar el suelo se levantó raudo y veloz como cabra montesa en las estribaciones de Gredos...pedazo leche que se dio el tío, por no subir andando...jejejeje (de las que todos se ríen menos el que se la da)
Una vez en el pinar el paisaje cambio mágicamente, ya no estábamos rodeados de campos de cultivo sino en la mitad de un pinar que bien podría estar situado en la zona norte de la sierra de Madrid. Subimos y bajamos por innumerables caminos hasta que llegamos a la cerca que delimita el poblado de la marañosa, antiguo poblado militar donde estaba y sigue estando ubicada la fabrica de productos químicos que da el nombre a la zona en la que nos hallamos... “La Marañosa “
Pegados a la cerca y en continua bajada, nos acercamos a la carretera de asfalto que da acceso al poblado desde la carretera de Perales del Río a san Martín de la Vega. Una vez en esta carretera no tuvimos más que pedalear cómodamente hasta la carretera de San Martín de la Vega y cruzarla por este mismo cruce.
Para hacer un poco de historia, y dándonos cuenta de la importancia que tenia en otros tiempos la Fabrica del Ejercito en Armamento Químico de La Marañosa, la carretera ahora asfaltada por la cual hemos bajado y su continuación mas allá de la carretera de San Martín de la Vega, es la antigua carretera (se pueden seguir viendo señales de trafico colocadas) que unía Pinto y el poblado de La Marañosa y que mas tarde se usaría para comunicar el vertedero con Pinto y se llamaría Carretera del Vertedero. Es curioso pensar que las dos partes extremas de esta antigua carretera están asfaltadas (Acceso a la Marañosa y entre Pinto y el Vertedero Municipal clausurado ya hace más de un año) el tramo central, que no tienes ningún mantenimiento, en la jerga de la Mountain bike la llamamos “La Pedrera” (os podéis imaginar como esta).
Una vez cruzada la carretera de San Martín de la Vega y sin adéntranos en la antigua carretera, tomamos un camino a la izquierda que va paralelo a la carretera en dirección a San Martín de la Vega, pero bordeando los pinares que quedan a este lado de la carretera y que nos llevaran en rápidos “sube y baja” hasta la glorieta de la Warner Bros en las inmediaciones de San Martín de la Vega al pie del camino de Gózquez de Arriba antigua casa solariega y finca agrícola, donde se grabó parte de las escenas de la película, “Los Fantasmas de Goya”.
La ruta en este trayecto fue maravillosa, caminos rápidos, bajadas curvilíneas, suelo buen estado, y sobre todo, compañía más que agradable. Fue en este tramo donde aprovechamos para parar a tomarnos un merecido ágape y descansar unos instantes antes de quedarnos fríos. Barritas de Isostar, Pan de higo, nueces, y frutos secos todo un manjar para el buen paladar de unos auténticos “Baiker de Moda”.
Una vez volvimos a montar sobre nuestras “machinas” y antes de quedarnos fríos nos dejamos llevar por los caminos, esta vez casi todos hacia abajo hasta llegar a la rotonda del parque de ocio de la Warner. Hacia tiempo que no pasaba por allí pero pudimos confirmar con nuestros propios ojos la puerta metálica que han colocado junto con un cartel del prohibido el paso Coto de Caza y propiedad Particular, todo esto mal colocado, pues el camino al que hace relación los mencionados carteles, no es un camino privativo de la finca, sino una camino de paso entre fincas, que va desde el municipio de Pinto a la finca agrícola Gozquez de Abajo y a la Acequia Real De Aranjuez .
Una vez que llegamos a este punto y después de salvar la puerta (que les quede claro a otros baikers, senderista y “licántropos” de la naturaleza que se puede pasar por un lateral entre el camino y el terraplén) nos dirigimos hacia la localidad de San Martín de la Vega y más concretamente hacia los cerros que nos llevarían a la otra localidad vecina de Valdemoro.
Una vez de camino y casi en la entrada del municipio de San Martín de la vega, no se YO a que lumbreras o avispado de la mountain bike se le ocurrió subirse por un cerro, que más que un cerro era una autentica ****** y que cuando varios de nosotros empezamos a subir se oyó decir a Gregorio... “no jodas que no tenemos que subir por ahí para seguir la ruta...”...jejeje (Gregori...eso te pasa por no ir de los primeros en cabeza... al fin y al cabo, los videos que grabaste ¿que?....supongo que cojonudos ¿o no?.
Una vez pasado esta pequeña broma, o putada, según quien la cuente atravesamos el municipio de San Martín de la Vega y llegamos a los olivares que dan comienzo a los cerros que nos llevarían a Valdemoro.
Hay que decir a todos aquellos que se animen a realizar esta ruta que nosotros pasamos los olivares y atravesando una carretera de nueva construcción pero que en días próximos quedaría vallada con tela metálica el acceso a la misma, creyendo que la única posibilidad de paso que puede existir es un puente que hay bajo la carrtera, en las proximidades, pero que no podemos asegurar que llevara al camino de los cerros.
El camino de los cerros....pues como todos los caminos de los cerros después de treinta y tantos kilómetros subiendo y bajando cuestas...otra ******, y si este encima tiene repecho al final...pues ya sabéis...orgasmos a tope.
Decir que cuando íbamos subiendo por los cerros (no de Úbeda sino de Valdemoro) nos encontramos a otros dos compañeros del municipio de Pinto que nos acompañaron prácticamente hasta el final y que desde estas líneas aprovechamos para mandarles un fuerte saludo y nombrar de nuevo al Paquetón de Maxmarcha y que me perdone por lo de elemento, que una de las veces que mire hacia a tras iba subiendo los cerros con una mano y hablando por el móvil con la otra como si estuviéramos en la calle de serrano de Madrid...¡menudo par de pelotas que le echaba¡, anda que iba yo a coger el móvil antes de acabar la cuesta...
Cuando llegamos al final de la subida de los cerros, cabe destacar, el valeroso gesto de Felipe queriendo ir a buscar a los compañeros de Maxmarcha que se habían quedado más atrás y que no habían llegado todavía... (Entre tu y yo Felipe..., que a mi no me engañas, que tu los habías visto venir y te tiraste el moco haciendo que los ibas a buscar...eso si...quedaste cojonudamente chaval. (Que es broma no te mosquees hombre...)
Una vez pasado los cerros y llegados a la glorieta que forma el camino que viene de Pinto (Camino de la estación de Valdemoro) hacia las Bolitas del Airón y el camino de la sub- estación eléctrica por el cual bajamos nosotros, ya solo nos quedaba el ultimo tramo de la ruta, un camino muy cómodo, que atraviesa un par de granjas y que bordea en su último tramo los almacenes generales del Corte Ingles en Madrid.
Cruzamos la carretera que va a Valdemoro y que en fechas recientes fue conocida por haberse caído desde un puente un camión encima de las vías del tren de cercanías, precisamente fue en ese mismo lugar donde estuvimos parados antes de cruzar la carretera donde se produjo el accidente. Cruzada la carretera y enfilando ya para la localidad Pinteña y dentro de su municipio, aparecimos en el camino llamado de los Bidones o Camino del Colesterol (ya que la mitad de los que tenían colesterol en Pinto, hace años, venian a este camino a andar) entramos en el Parque Juan Carlos Primero y en el cual aprovechamos para hacernos las fotos oficiales de la ruta. Bueno después de todo como me pasa siempre este marrón no ha sido tan malo ni la subida tan fiera, pues me ha servido para recordar con mucha alegría a la buena gente y mejores amigos de Maxmarcha. Nombrar desde aquí y dar las gracias por esta ruta tan agradable a: Olga,la fémina de Maxmarcha, Luis, Gregorio, Felipe, José Angel, Israel, Jose Luis, José Rául, Jesú spor parte de Max Marcha y a José alias “Polaco” y a Saul “el niño” del Club Amigos del Mountain Bike de Pinto.
Bueno queridos amigos, supongo que montaremos en otras rutas juntos y hasta que llegue ese momento, y como decimos en mi grupo de Mountain Bike... NOS VEMOS...EN LOS CAMINOS.
Manuel Sopeña, Manu

