SECCIÓN DE BICICLETA DE MONTAÑA
ASOCIACION DE EMPLEADOS DE LA CAIXA, MADRID

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CAZANDO LIEBRES POR VILLAVICIOSA DE ODON

Antes de empezar nos comenta la ruta Goyo y nos dice unas palabras proféticas: “Es una ruta muy sencilla menos en una zona en la que hay que pasar entre el campo de golf y el río”

Las palabras se quedan flotando en el aire pero nosotros (ajenos a la profecía) comenzamos la ruta.

Salimos de Villaviciosa, cruzamos un bosque con una valla alrededor (el mismo del fin de semana anterior) y empezamos a seguir la ruta hacia el norte a buen ritmo. De pronto el camino comienza a estrecharse, el río se nos muestra a la izquierda, un campo de golf aparece a la derecha (esto me suena). Luis va abriendo la marcha cuando de repente una liebre sale del campo de golf y salta al río, Luis ni se lo piensa y salta tras la liebre, la liebre se le escapa y unas zarzas le salvan de caer al río. La caída acaba sin mayores males (faltó la foto) y seguimos avanzando a ritmo lento pues la ruta es bastante técnica y en algunos tramos incluso nos tenemos que bajar de las bicis. De repente Goyo tiene una salida de pista pero rebota contra el suelo para evitar ser fotografiado. Continuamos la ruta y nueva salida de pista pero esta vez es capturado por nuestros reporteros.

Terminamos de pasar la zona técnica pues ya empezaba a convertirse en un infierno y el camino se abre, seguimos teniendo el río a la izquierda y avanzamos siguiendo un bosque bastante curioso. Al final llegamos a una carretera por la que cruzamos el río para así empezar a volver por el margen contrario.

Al poco rato, tras cruzar un arroyo tenemos a la vista el impresionante Castillo de Villafranca], pasamos al lado de la estación de seguimiento de la agencia espacial europea y subimos un repecho que le da algo de desnivel a la etapa. Tras esto vino una buena bajada para enlazar con la ruta de ida. Según volvemos subimos un cerro a la izquierda para volver rodeando el campo de golf por el otro lado. Finalmente nos metemos en Villaviciosa y nos tomamos un par de jarritas de cervezas para hidratar (observamos que existe gente del bar que lleva horas hidratándose).

En resumen, una ruta divertida siguiendo el río y con un bonito bosque. No hubo averías ni pinchazos. *

Carlos Morán Díaz

*Nota de la Redacción: Menos mal que las caidas no puntuan.