SECCIÓN DE BICICLETA DE MONTAÑA
ASOCIACION DE EMPLEADOS DE LA CAIXA, MADRID

logo

 

¿REHUSAMOS?

No sé, pero todos los años me toca a mí comenzar con las crónicas!!! Si no es por una razón es por otra, pero siempre me toca!! Que conste que no me importa, el problema es que yo antes tenía un poquito más de tiempo y ahora, desde que me “emancipe” tengo un poquito menos de tiempo (imaginaros por qué….y no seáis mal pensados).

El caso es que el pasado sábado, para algunos era la primera vez este año, nos reunimos otra vez con nuestras monturas en la zona del monte del Pardo. Es curioso, pero estando tan cerca de Madrid, no lo conocía y la verdad es que me sorprendió muy positivamente. Además, hizo una mañana estupenda. Bueno, empezamos la ruta charlando de cómo nos había ido el invierno, de las escapadas a la nieve, de los kilos que habíamos perdido en navidades (Isra, por favor, come un poco que te estás quedando en el chasis!!)… y nada más salir nos encontramos con la primera incidencia, ¿alguien sabe por que dimos ese par de vueltas alrededor del restaurante? Después iniciamos un ascenso por detrás del Palacio de la Quinta que a más de uno le sirvió para recordar que era eso de la bici y que es lo que pasa cuando la cosa se pone empinada.

Continuamos la ruta que nos adentraba en un descenso precioso, algunos iban desbocados y la verdad es que me costaba coger el ritmo, hasta llegar al primer sobresalto de la mañana: un descenso por una cuestecilla de esas que si no piensas te tiras y llegas pero que si lo piensas no bajas, esto último fue mi caso. Algunos valientes bajaron sin incidencias destacables. Después de esto, segunda incidencia que me cuesta la crónica: que mala suerte…pinchazo al canto. Gracias Goyo por dejarme el cacharro ese de aire comprimido para inflar la rueda. La verdad es que este descanso nos sirve para reflexionar y para generar ideas acerca de este maravilloso grupo que hemos creado….seguimos.

Llegados al Pardo y al cruce del río nos encontramos con otra bajadita, de las de no pensar, y la gran mayoría, incluida Olga nos tiramos y bajamos sin incidencias. Excusamos a los que no lo intentaron porque son gente responsable que tienen que rendir cuentas en casa. Pero seguidamente y ya dirección Somontes otra bajadita técnica en la que me dio por pensar un poco y que ocurrió…ostión que me di…y Goyo no seas tan cabrón de querer retratarlo!!!. La verdad es que la bici rehusó!!! y se me levantó de atrás y me tocó dar una voltereta por el campo. Que le vamos a hacer?? Continuamos hacia Somontes cruzando por el club deportivo para volver a enfilar la carretera del Palacio de la Quinta. Aquí nos metimos en una zona bastante bonita y dura en la que como bien dijo Carlos: “nos hemos dado cuenta de que no es que no estemos en forma, si no que es que no tenemos forma”; pero bueno, con el paso de las jornadas lo iremos superando.

Al regresar al Palacio, después de unos 22 Km., algunos tuvieron que marcharse a cumplir con sus obligaciones familiares y otros, por suerte, pudimos dar otra vueltecilla por la zona, esta vez sin muchas incidencias a excepción de que un niño de unos 5 años nos llevó un buen rato con la lengua fuera (como andaba el mamón).

Al final nos salieron 35 Km. muy chulos y que algunos hemos notado durante un par de días en nuestras posaderas. Por cierto, Roberto, POR FAVOR!!! Engrasa esa bici o engaña a Asún y cómprate una “zorrilla” como la de Carlos o Luis. Y tu Luis, que chula esa cámara que llevas en el casco, estás muy guapo con ella.

El Paquete.

 

PD. Isra, nos tienes medio convencidos con lo de Bulgaria.