002. Imperialismo / Neoliberalismo

nota: aparte de los Cuadernos de M. Harnecker, nos hemos apoyado en la publicación "Del pleno empleo a la plena precariedad", nov 2006, Taifa seminario de economía crítica

1. La aparición de los monopolios

1.1 La reproducción ampliada

Llamaremos REPRODUCCION SIMPLE a aquel proceso de producción que se reproduce siempre a la misma escala.

Llamaremos REPRODUCCION AMPLIADA a aquel proceso de producción que se reproduce a una escala siempre mayor.

Una de las características fundamentales del régimen capitalista de producción, a diferencia del régimen de producción servil, es que sólo puede existir si se reproduce en forma ampliada, destinando una parte importante del excedente al consumo productivo. Esto provoca una continua acumulación del capital, es decir, un continuo crecimiento del dinero destinado a comprar medios de producción y fuerza de trabajo. Crecen las fábricas, se modernizan, se crean nuevas industrias.

Se llama ACUMULACION CAPITALISTA al proceso de desarrollo cada vez más ampliado del proceso de producción capitalista, que para realizarse requiere destinar cada vez más dinero al perfeccionamiento y compra de máquinas y medios de producción en general.

 

1.2 La centralización capitalista

La competencia entre los capitalistas va eliminando, poco a poco, a los capitalistas que van quedando rezagados, y las empresas con una mayor capacidad productiva van apoderándose de todo el mercado. Por esta razón y porque cada vez se necesitan capitales mayores para poder instalar las empresas de alto nivel tecnológico, el capital va convergiendo cada vez en menos manos.

Este proceso de concentración creciente del capital cada vez en menos manos es lo que se llama CENTRALIZACION DEL CAPITAL. Cuando esta centralización abarca a la mayoría de las empresas de una rama de la producción, surgen los monopolios.

Los monopolios son grandes empresas que controlan la mayor parte de la producción de la rama a que pertenecen.

A medida que se van estableciendo los monopolios, va desapareciendo la libre competencia. Los monopolios controlan a su antojo el mercado, en cuanto al precio y a la calidad de los productos, con el único objeto de aumentar sus ganancias.

El argumento de la "libre competencia" que todavía se usa para combatir la economía planificada socialista, es un argumento demagógico que no tiene ninguna base objetiva en la situación actual del desarrollo capitalista, donde la libre competencia se ha visto muy reducida y ha desaparecido de los sectores estratégicos de la producción.

Ahora bien, como cada vez se requiere más cantidad de dinero para instalar nuevas empresas y como también se requieren grandes sumas de dinero para ampliar la producción de las grandes empresas ya instaladas, se produce paralelamente a la centralización de capital industrial una centralización de capital bancario. Muy pocos bancos, ligados a las grandes empresas, controlan todo el dinero que existe en el país.

Pero no sólo se concentran las empresas y los bancos en grandes empresas monopólicas y muy pocos bancos, sino que estas empresas y estos bancos están en muy pocas manos, ya que, a menudo, un mismo grupo de personas es dueño de varias empresas y de uno o más bancos.

De esta manera, un pequeño grupo de personas llega a tener el control económico del país y, a través de él, el control del poder político y de los medios de comunicación de masas, como son la prensa, la radio, la televisión, etc.

 

1.3 Los monopolios tienen el aparato del Estado a su servicio

Los monopolios se aprovechan de su gran poder económico para poner los distintos aparatos del Estado a su servicio. Logran obtener créditos muy convenientes, perjudicando a los pequeños y medianos empresarios que son sectores más necesitados. En el caso español, a través del l. N. I., se impulsó la construcción de empresas estatales con lo que el Estado hizo las grandes inversiones iniciales. A continuación los grupos monopolistas presionaron, a partir de los años 80 del siglo pasado, para que las empresas pasasen a sus manos: muchas obras públicas giran en torno a sus intereses, los mejores caminos, la mejor iluminación, la mejor movilización, los servicios públicos etc.,

Los monopolios fijan los precios. Cuando una empresa, o un grupo reducido de empresas, fabrica un producto en exclusiva, pueden elevar el precio según sus conveniencias, poniéndose de acuerdo, cuando son varias, para hacerlo todas a la vez y en la misma medida. Es ésta la razón principal de que, salvo raras excepciones, en el capitalismo monopolista de nuestros días los precios tiendan a subir constantemente.

 

* * *

Lenin en "El Imperialismo ..." presenta la distribución de los depósitos entre los bancos grandes y pequeños en Berlín de principios del siglo XX

Porcentaje total de depósitos (datos en %):

 

Años En los gran- des bancos berlineses, en número de 9 En los 48 bancos res- tantes con un capital de más de 10 millones En 115 ban- cos con un capital de 1 a 10 millones En los peque- ños bancos con menos de 1 millón
1907/8 . . . . 1912/13 . . . 47 49 32,5 36 16,5 12 4 3

De la misma forma, este cuadro de Lenin muestra el crecimiento de la Banca en Alemania:

Años Sucursales en Alemania Cajas de de- posito y ofi- cinas de cambio Participación permanente en los bancos anónimos alemanes Total de estable- cimientos
1895 . . . 1900 . . . 1911 . . . 16 21 104 14 40 276 1 8 63 42 80 450

... o en Francia

Años Número de sucursales y de cajas Capitales (en mi- llones francos)
  En pro- vincias En París Total Propios Ajenos
1870 . . . . . 1890 . . . . . 1909 . . . . . 47 192 1,033 17 66 196 64 258 1,229 200 265 887 427 1,245 4,363

 

... y un cuadro comparativo de tres países capitalistas

DEPOSITOS (EN MILES DE MILLONES de MARCOS)

  Inglaterra Francia Alemania
  En los bancos En las cajas de ahorro En los bancos En las cajas de ahorro En los bancos En las socieda- des de crédito En las cajas de ahorro
1880 . . . . 1888 . . . . 1909 . . . . 8,4 12,4 23,2 1,6 2,0 4,2 ? 1,5 3,7 0,9 2,1 4,2 0,5 1,1 7,1 0,4 0,4 2,2 2,6 4,5 13,9

 

1.4 Datos de la actualidad. Concentraciones de empresas.

En 1997, las fusiones y adquisiciones de empresas alcanza el importe de los 1,6 billones de dólares; llegan a 2,4 billones en el 98; en 1999, se elevan a 3,4 billones; y alrededor de esa cifra en el 2000. Un ejemplo del 2001: America On Line compra Time Warner por 124.000 millones de dólares. Bill Gates, G. Soros y E. Hison disponen de fortunas superiores a los ingresos de 2.500 millones de las personas más pobres. La absorción no da lugar al mantenimiento de la producción (sea fabril o de servicios) equiparable a la de las empresas antes de la fusión; es un proceso en el que la intencionalidad es cuotas de mercado y no capacidad de producción. En múltiples casos, se procede a un reajuste a la baja de la misma y, por supuesto, a un reajuste del número de trabajadores y trabajadoras y los consiguientes despidos.

Doscientas multinacionales controlan el 25% de la actividad económica mundial (y, sin embargo, sólo dan empleo al 0,75% de los trabajadores y las trabajadoras). De 176 de ellas sus casas matrices corresponden a 6 países, y 74, de las 176, son yanquis. El G-7 (Alemania, Francia, Italia, EEUU, Canadá, Japón, Gran Bretaña) representa el 80% de las multinacionales. Tres grupos de multinacionales acaparan el 65% de la producción de camiones; cinco, el 60% de la de autos; diez, el 60% del mercado de las telecomunicaciones. La producción de estas 200 multinacionales crece el doble que el PIB de los 29 países de la OCDE y supera la producción total de los otros 182 países. Tras ellas, en países concretos, nombres concretos: Ford, Phillips, Ferrero, Heineken, Bosch, Agnelli, Berlusconi, Botín, Cisneros, Amancio Ortega… En conjunto, constituyen una oligarquía mundial con mayor riqueza, poder y privilegios que ninguna otra en la historia.

 

2. El Imperialismo

En Asia, África, América Latina ..., por todos los rincones del llamado "Tercer Mundo" se extiende la misma plaga de miseria y subdesarrollo, en países que frecuentemente se destacan por la gran riqueza de sus recursos naturales. En los países capitalistas desarrollados existen fuertes diferencias sociales y bolsas de pobreza con millones de personas.

Frente a todo esto, la explicación corriente que se da a aquella pregunta es la explicación del llamado círculo vicioso de la miseria. Ella sostiene que: los hombres son pobres porque producen poco y producen poco porque son demasiados pobres.

En el caso del Tercer Mundo, la ideología dominantes nos dice que sólo queda una salida para poder romper este "círculo vicioso de la miseria": recurrir a la "ayuda externa". Sólo mediante ella se podrían hacer las inversiones necesarias que producirían el despegue económico que se necesita para acortar la distancia que separa unos países de otros.

Estados Unidos es hoy la potencia hegemónica mundial. Poco a poco y especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, extendieron su dominio e influencia por todas partes del globo. Tanto en África como en Asia y Oceanía, desplazaron a los imperialistas ingleses, belgas, holandeses, etc., elevándose a la categoría de primera potencia mundial.

A pesar de que el imperialismo fue derrotado y humillado por la heroica lucha de los pueblos de la península indochina (Vietnam, Laos y Camboya) en los años 70 del siglo pasado, la caída de la URSS y el bloque socialista ha dejado las manos libres a los imperialistas desde los años 90 del siglo pasado y, así, vivimos un momento en que la agresividad imperialista se hace sentir sobre todos los pueblos de la Tierra.

En un principio la dominación imperialista de tipo colonial se desarrolló en dos líneas: a) acentuando la explotación de materias primas de los países dominados e importando productos manufacturados, y b) estableciendo un sistema de préstamos que obligaban a dichos países a pagar intereses cada vez más subidos. Asimismo, en dicho período se inicia la instalación de un sistema de transportes mediante la construcción de obras portuarias y vías férreas. Cosa que abre un nuevo mercado a la industria pesada europea y le permite reafirmarse. Hacia finales del siglo XIX, el capitalismo pasa a su fase monopolista e imperialista.

Con el Imperialismo siguen vigentes las leyes del capitalismo:

a) los trabajadores tienen que seguir vendiendo su fuerza de trabajo a la burguesía;

b) la burguesía sigue contratando obreros para apropiarse de la plusvalía que éstos producen;

c) la ganancia sigue siendo la finalidad última del capitalismo.

Pero junto a estas características generales del modo de producción capitalista en cualquier etapa, surgen a partir de fines del siglo XIX y comienzos del XX ciertas características que marcan la aparición de una nueva etapa dentro de este modo de producción. Lenin, el dirigente máximo de la revolución rusa, se dedicó a estudiar esta nueva etapa, a la que denominó imperialista. Siguiendo su estudio podemos distinguir algunos rasgos de este período:

a) Surgimiento de los monopolios;

b) surgimiento del capital financiero;

c) exportación de capitales;

d) formación de los monopolios internacionales;

e) lucha constante por el reparto del mundo entre las grandes potencias y guerras

 

2.1 El surgimiento de los monopolios

Los monopolios surgen a causa de la concentración de la producción en grandes empresas con miles de obreros, de los cuales son dueños unos pocos capitalistas. Por ejemplo, actualmente más o menos un tercio de la producción capitalista mundial es monopolizada por 100 compañías de los Estados Unidos y 100 de otros países capitalistas.

Los monopolios comienzan a dominar la economía capitalista y tratan de obligar a las empresas no monopólicas a ingresar a ellos o bien las arruinan a través de precios competitivos. Una vez establecidos como formas dominantes, los monopolios de un país luchan por vencer a los monopolios de los otros países en el mercado mundial capitalista. Esta lucha, que se da bajo diversas formas, llegó incluso a originar las dos guerras mundiales pasadas. Asimismo, al interior de los países, los monopolios compiten entre sí por dominar el mercado dentro de las distintas ramas de la producción. La competencia capitalista sigue existiendo, entonces, en la etapa imperialista bajo nuevas formas.

 

2.2 El surgimiento del capital financiero

En la esfera de los Bancos, que son empresas capitalistas que se dedican a prestar dinero a interés a los industriales, comerciantes, y latifundistas y a financiar operaciones de tipo especulativo, también empiezan a formarse monopolios a fines del siglo XIX. Llegan a ser tan importantes que ellos determinan a quiénes deben o no conceder créditos. Los Bancos compran acciones de los monopolios industriales y éstos adquieren acciones de los Bancos. Se produce así, a comienzos del siglo XX, la fusión del capital bancario e industrial, dando nacimiento al capital financiero. La capa de la burguesía que controla este capital se llama oligarquía financiera, debido a su gran poderío económico. Esta oligarquía financiera entra en contradicción con los pequeños y medianos empresarios no monopólicos. En Estados Unidos, por ejemplo, el 1% de la población posee el 60% de todas las riquezas del país.

 

2.3 La exportación de capitales

En la fase anterior al imperialismo, los grandes países capitalistas se dedicaban a la exportación de mercancías, especialmente productos manufacturados. Con el dominio de los monopolios financieros pasa a ser más importante la exportación de capitales. Con el fin de dar salida a la gran cantidad de capital acumulado y para lograr obtener la máxima ganancia, los monopolios invierten capitales en otros países, construyendo grandes empresas, fundamentalmente de extracción de materias primas, en una primera etapa. Así logran obtener mercancías a costos muy bajos, debido a que la mano de obra es mucho más barata en estos países. Al mismo tiempo aseguran el control de las fuentes productoras de las materias primas necesaria para la producción industrial de las metrópolis.

Otra forma de exportación de capitales es la concesión de préstamos y la llamada ayuda económica a otros países. Los intereses que obtienen a través de ella son riquezas extraídas a estos pueblos, son recursos que se restan a la economía del país dependiente y constituyen un verdadero saqueo. Además, estos préstamos y esta "ayuda" son utilizados para dominar políticamente al país deudor. Desde un tiempo a esta parte, la exportación de capitales se dirige fundamentalmente al sector manufacturero. Este nuevo interés del capital extranjero se desarrolla a partir de la Segunda Guerra Mundial y se manifiesta de dos maneras: los capitales extranjeros se invierten en la industria nacional incipiente de otros países o en la instalación de sucursales de sus empresas monopólicas en ellos. Esto permite, por una parte, a los países imperialistas controlar los sectores más vitales de la economía de otros países, sometiéndola a sus intereses, y, por otra parte, obtener ganancias mayores que si invirtieran en la industria manufacturera de sus propios países, ya que al vender sus productos en el mismo país donde los producen gastan menos en transportes, pagan menos impuestos y derechos, gastan menos en salarios, logran controlar el mercado al vencer la competencia de las pequeñas industrias nacionales, además de aprovecharse de los recursos estatales que esos destinan al desarrollo.

Succión financiera de la deuda: el pago de los intereses de la deuda es muy superior al incremento de ésta. Esta situación es imposible de sostener por los países de la periferia. Sin olvidar que todos los países del mundo tienen deuda pública, lo cual lleva a preguntarse, ¿quiénes son los deudores? La respuesta es clara: las clases trabajadoras son las "deudoras" porque son las que pagan, mientras que los "acreedores" son las clases pudientes, tanto de ese país como de los demás.

 

2.4 Formación de los monopolios internacionales

La exportación de capitales se generaliza en una etapa precisa del desarrollo capitalista: la etapa de los monopolios, en la cual la agrupación de capitalistas en carteles, sindicatos y trusts domina ya amplios, sectores de la economía de los países colonialistas. La exportación de capital hacia los países coloniales y semicoloniales es la exportación del capital monopólico.

Ahora bien, a nivel internacional se forman los grandes trusts internacionales, que monopolizan la producción de materias primas a escala mundial. Como la competencia entre estos trusts tiene consecuencias desastrosas para los precios y tasas de ganancia, estos trusts debieron llegar a la formación de acuerdos capitalistas a nivel internacional que fijan y limitan la producción total, que aseguraran a cada socio una cuota precisa de la producción, que se reparten el mercado en zonas de venta exclusivas y de aprovisionamiento exclusivo de materias primas, aplicando sanciones a quienes transgreden esta reglamentación.

El número de carteles o monopolios internacionales no ha cesado de crecer desde fines del siglo XIX.

De esta manera, el control monopolista a nivel internacional es mayor que el control monopólico en los propios países de origen.

 

2.5 Lucha constante por el reparto del mundo entre las grandes potencias

Ahora bien, a pesar de los acuerdos a los que llegan estos monopolios internacionales para repartirse las diversas zonas del mundo, las contradicciones imperialistas no desaparecen y pueden llegar incluso a conflictos armados, como lo han demostrado las dos guerras mundiales de este siglo, que fueron, justamente, guerras de carácter imperialista.

El conjunto de países dependientes, semicoloniales y coloniales forman el Sistema Colonial del Imperialismo. Estos países sometidos a las grandes potencias se desarrollan económicamente sólo en aquellos sectores que interesa explotar a los monopolios internacionales,

La industria de estos países no se desarrolla de acuerdo a todas sus posibilidades ni en función de los intereses nacionales. Las masas populares y algunos sectores de la burguesía se ven sometidos a las imposiciones y condiciones ordenadas por las empresas monopólicas extranjeras. Debido a ello se va ampliando y organizando la lucha antiimperialista y crece el odio contra las fuerzas reaccionarias internas que defienden los intereses de los monopolios extranjeros como contra estos últimos, causantes de la deformación de la economía y el conjunto de la vida nacional.

Los países imperialistas deben dedicar importantes sumas de dinero a la producción bélica, tanto para mantener bajo su dominio a ciertas regiones del globo contra los intereses de las otras potencias imperialistas como para luchar contra los movimientos de liberación nacional.

A pesar del fin de la guerra fría, y de que ya no hay potencias militares que puedan poner en peligro el sistema capitalista, continúa la carrera armamentista y la acumulación de arsenales de exterminio cada vez más sofisticados.

 

2.6 Consecuencias para el Tercer Mundo

Al convertir al capitalismo en un sistema mundial, las consecuencias para los llamados países del Tercer Mundo son claras:

a) Los países subdesarrollados se convierten en "monoproductores", según las convenientes del capitalismo internacional

Los países "subdesarrollados" se caracterizan por centrar sus exportaciones en una pequeña variedad de productos, en general productos primarios. Este es el caso, por ejemplo, de Bolivia, donde el estaño es el principal producto de exportación. Una cosa similar ocurre con el petróleo de Venezuela, la carne y la lana en Argentina y el cobre en Chile... o el opio en Afganistán.

En la inmensa mayoría de los casos, no sólo es muy limitado el número de productos que se exportan -nunca más de uno, dos o tres productos ocupan un lugar significativo dentro de las exportaciones-, sino que, al mismo tiempo, son muy escasos los países a los cuales se venden estos productos y a los cuales se les compran los productos manufacturados.

Para América Latina este país es Estados Unidos, cuya penetración económica y política llega a ser dominante después de la Primera Guerra Mundial. Ella se consolida a través de la Alianza para el Progreso y la Organización de Estados Americanos y más recientemente con los Tratados de Libre Comercio. En estas organizaciones los países aparecen representados como iguales. Sin embargo, el real desequilibrio de fuerzas entre los países latinoamericanos y Estados Unidos, país imperialista que domina sus mercados externos, hace que éste pueda utilizar las más variadas formas de presión a fin de lograr ventajas para sí a costa del desarrollo de estos países.

En general, los Estados Unidos hacen préstamos y conceden "ayuda económica" a los países donde han logrado determinadas ventajas económicas que expresan una dominación política indirecta de los Gobiernos de estos países:

-Reducción o supresión completa de las disposiciones que pueden trabar la importación de mercancías norteamericanas.

-Igualdad de derechos entre los monopolios norteamericanos y los capitalistas de esos países.

-Autorización para exportar esas ganancias.

-Atribución o prolongación de concesiones a estos monopolios para explotar los recursos mineros, agrícolas, ganaderos, etc.

-Establecimiento de tratados comerciales que facilitan la penetración de los monopolios norteamericanos en dichos países, garantizándoles ganancias elevadas.

b) La dependencia industrial y tecnológica: Nueva forma de la dependencia

En los últimos años, después de la Segunda Guerra Mundial, empezó a declinar el mercado de materias primas. Por otra parte, debido a la crisis de los años 30, en muchos países de América Latina se empezó a desarrollar un sector industrial vinculado al mercado interno para reemplazar los bienes de consumo que hasta entonces se importaban. A esto se agrega un acelerado desarrollo tecnológico en los países "avanzados" que los obliga a renovar en plazos cada vez más cortos su maquinaria, mucho antes de que ella hubiese rendido todos los frutos que físicamente podía rendir. Con ello se estimula la exportación de maquinaria y equipos que resultan pasados de moda para los países "avanzados", pero que significan un gran avance tecnológico para los países latinoamericanos.

Esta situación impulsa al capital extranjero a instalarse cada vez más en el sector industrial manufacturero. Este área económica había estado después de la crisis del año 30 en manos de una incipiente burguesía nacional, pero muy rápidamente ella se ve aplastada por la presión del capital extranjero y su tecnología. Para poder subsistir, a esta burguesía no le queda otro camino que aliarse con este capital, perdiendo de esta manera su carácter nacional. Esta burguesía deja de tener un proyecto nacional de desarrollo que ofrecer; por el contrario, las posibilidades de desarrollo que plantea conducen a su país a una dependencia cada vez mayor del capital extranjero. Esta burguesía monopólica proimperialista entra en contradicción con los sectores de la pequeña y mediana burguesía, que sufren las consecuencias de su explotación monopólica.

Esta dependencia de la industria, de los préstamos e inversiones del capital extranjero, es lo que se llama dependencia industrial. El control de ella por parte de los países imperialistas hace que su desarrollo pase cada vez más a servir sus intereses imperialistas y no los de los países colonizados. Esto determina que este sector de su economía debe adaptarse al ritmo y forma en que se desarrolla la industria de los países "avanzados", lo que implica introducir una tecnología moderna que aquellos países no producen. Se crean así las condiciones de una nueva forma de dependencia: la dependencia tecnológica. Las industrias no caminan sin sus máquinas, sin sus repuestos, sin sus fórmulas de producción, etc. Los países dependientes no sólo deben gastar grandes sumas de dinero en comprar esta maquinaria moderna, sino que también deben pagar los llamados "servicios tecnológicos", es decir, los derechos a usar estos adelantos, los técnicos que hacen las instalaciones, etcétera.

A la dependencia comercial (productos que se compran y se venden a los países metropolitanos) y a la dependencia financiera (empréstitos, inversiones, etc.) se agrega, por lo tanto, la dependencia industrial y tecnológica.

La revolución antiimperialista de Cuba ha sufrido en carne propia lo que significa el bloqueo comercial impuesto por Estados Unidos en cuanto a repuestos para la puesta en marcha de sus fábricas, vehículos motorizados, agricultura mecanizada, etcétera.

Además de aumentar el dinero que se paga por servicios tecnológicos, a medida que pasan los años estos servicios se van extendiendo a más ramas industriales. Algunas de ellas, como la química pesada, la automotriz y la electrónica, dependen totalmente de la tecnología extranjera.

La introducción de una tecnología tan avanzada en países de escaso desarrollo económico produce graves efectos deformadores de la economía. Entre otros, la rápida desaparición de las pequeñas industrias, que ya no pueden competir con las industrias modernas. Ello deja al margen del mercado de trabajo a una creciente mano de obra desplazada de las pequeñas empresas que desaparece. Estos trabajadores no logran ser enrolados en su totalidad en las grandes empresas que, por su alto nivel tecnológico, ocupan una cantidad menor de mano de obra que las empresas tecnológicamente más atrasadas.

c) La explotación financiera de los países del Tercer Mundo

Las inversiones y préstamos que realizan las potencias imperialistas en los países " subdesarrollados " no se hacen para "ayudar" a que estos países se desarrollen, sino que, por el contrario, están destinados a sacar el máximo de ganancias de su territorio.

La ganancia del capital norteamericano invertido en América Latina es de un 50 a un 200% más elevada que la que obtiene en su propio país. Las ganancias producidas por los capitales extranjeros, en lugar de quedar en estos países, son exportadas hacia los países imperialistas.

d) La explotación comercial de los países del Tercer Mundo

Después de la Segunda Guerra Mundial, en general, los precios de los productos manufacturados han aumentado y los de los productos primarios han bajado. Esto tiene repercusiones muy graves para los países " subdesarrollados ", ya que ellos exportan productos primarios e importan productos manufacturados. Al bajar el precio de los primeros, tienen menos posibilidades de importar bienes manufacturados y máquinas e instrumentos de producción, tan necesarios para su desarrollo económico.

Brasil, por ejemplo, en 1962 necesitaba el doble de café para poder importar un trator que en 1955. Y esto es más grave si se piensa que alrededor de la mitad de las exportaciones de Brasil están representadas por el café.

De 1951 a 1960, el descenso de los precios de las materias primas fue: 11% para los cereales, 22% para la carne, 33% para el café, 47% para el azúcar, 46% para la lana, 29% para el cobre, 20% para el estaño24.

Los esfuerzos parciales realizados en el plano internacional para organizar el mercado y estabilizar los precios de los productos primarios no han dado grandes resultados hasta este momento. Y podemos entender las razones: ello perjudicaría a las grandes potencias, que son quienes se benefician de la situación actual.

Los países dependientes tienen un desarrollo bloqueado. El resultado de esta situación de dependencia y explotación es el bloqueo u obstrucción del desarrollo de estos países. Las formas a través de las cuales esta situación produce el bloqueo son diversas. Las agruparemos en factores externos y factores internos.

 

3. El Neoliberalismo

El capitalismo ha tenido una época singular en los 30 años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Se le ha denominado período fordista o la edad de oro del capitalismo, porque se vive con un crecimiento económico bastante continuado, pleno empleo en los países más ricos y mejoras sociales y salariales importantes para los trabajadores de estos países. Es lo que se ha llamado el Estado del Bienestar. En ello influye la reconstrucción de las economías mundiales tras la destrucción de la Guerra Mundial y a la presión que ejercía la existencia de un bloque socialista, con la URSS a la cabeza, que obligaba a los capitalistas a hacer concesiones importantes; a su vez, salarios elevados implicaban un nivel de consumo elevado.

Uno de los objetivos era que con el Estado del Bienestar se liquidase la lucha de clases y el avance del Socialismo, pues muchos trabajadores y otros grupos de población llegaron a pensar que con el capitalismo podía llegarse a una distribución de los ingresos y unas condiciones de vida relativamente satisfactorias.

Hay que hacer notar que estamos hablando de una parte muy minoritaria del mundo capitalista, pues las grandes masas de los países del Tercer Mundo no experimentaron ningún "bienestar" especial durante el periodo fordista. Al contrario, la explotación de esta parte mayoritaria de la Humanidad era lo que permitía las mejores condiciones de vida en unos cuantos países capitalistas desarrollados.

Como consecuencia de la crisis de los años setenta, comenzó a experimentarse en los países centrales un fenómeno que algunos creían superado, que es el fenómeno del paro. La crisis económica capitalista, sobre la base del crecimiento de los precios del petróleo, estalló con toda su virulencia. En los países industriales el número de trabajadores en paro aumentó muy sustancialmente y el paro volvió a convertirse en una hecho familiar en el mundo del trabajo.

En Latinoamérica, fue este fin de la larga fase de expansión de la postguerra y la nueva y profunda crisis que comienza a gestarse en ese momento, por un lado, y el auge de la lucha de clases que ponía en peligro el sistema de dominación vigente, por otro, lo que condujo a la instalación de dictaduras militares en varios países de América Latina (Brasil, Uruguay, Chile, Argentina). Sólo mediante regímenes de fuerza, que desarticularan a las clases populares y a sus representantes sociales y políticos, era posible crear las condiciones políticas para la reestructuración capitalista que se necesitaba.

La izquierda no supo responder al reto. Lo que facilitó y aumentó el debilitamiento y la menor combatividad del movimiento obrero, que ya se había iniciado en los años de la postguerra, a medida que fue estableciéndose un nuevo contrato social de negociación y cooperación entre el capital y los partidos y sindicatos de izquierda. Esto llevó a un cambio en la composición de fuerzas sociales y políticas hacia el conservadurismo que se produjo en el mismo periodo (Thatcher ganó las elecciones en 1979 y Reagan en 1980), lo que facilitó que los Estados y las instituciones internacionales, impulsados por los capitales internacionalizados, fueron estableciendo la política económica que favorecía a los intereses de los grandes capitales mundiales. Es lo que se ha llamado neoliberalismo.

 

3.1 Transformación de las formas de organización de las empresas capitalistas.

Durante el periodo fordista la gran acumulación y concentración de capitales había llevado al establecimiento de grandes empresas que operaban en múltiples países, empresas multinacionales o trasnacionales (ETN) con la sede central en uno de los países centrales, generalmente Estados Unidos pero también la UE y Japón. Desde los años setenta, estas empresas fueron transformando profunda y totalmente sus estrategias, principalmente estableciendo variadas modalidades de internacionalización de sus procesos productivos, reorganizando sus sistemas internos de producción y, simultáneamente, desarrollando tecnologías de información y comunicación (telecomunicaciones e informática) que permiten comunicar con mucha mayor facilidad en el mundo entero, y, en particular, controlar los sistemas de producción internacionalizados. Gradualmente, estos cambios han ido incidiendo en todo el sistema productivo llevando a modificaciones de gran alcance también en las empresas más pequeñas. Estos cambios productivos están en la base del proceso denominado globalización, aunque la globalización es un fenómeno más amplio y va mucho más lejos.

 

3.2 Cambios en el empleo.

Toda esta transformación productiva supone grandes cambios en los sistemas de empleo. De hecho se puede considerar que una razón importante para los cambios productivos es hacer posible los cambios en el empleo, tratando de convertir lo que eran compromisos y gastos fijos por el trabajo en un elemento cada vez más variable y de menor coste por medio de las siguientes medidas:

* una mayor flexibilidad de los sistemas de trabajo en cadena, dando lugar a nuevos sistemas más eficientes, donde la responsabilidad de los trabajadores en la disciplina del trabajo y el producto obtenido es mayor. Consisten en los sistemas denominados justo-a-tiempo, también de los que forman equipos de trabajo por grupos de trabajadores y similares, que son ahora habituales en la organización laboral de las grandes empresas. Estos trabajadores continúan en su mayor parte siendo trabajadores de alta formación profesional y empleos estables, pero con frecuencia se combinan con nuevas formas de gestión del personal orientadas al seguimiento individual de cada trabajador, generando una mayor presión sobre cada empleado.

* los cambios en la estructura de la producción aumentan también la exigencia de flexibilidad en el empleo: a diferencia de los bienes producidos por la industria, las actividades que se desarrollan en el sector servicios se caracteriza por ser simultánea la producción y el consumo. Ante ello, aparece la necesidad empresarial de disponer de un volumen de ocupación que se adapte a las fluctuaciones de la demanda y la respuesta a estas necesidades en la consolidación de la temporalidad o el empleo a tiempo parcial como estrategia empresarial.

* se ha ido generalizando lo que se conoce como la descomposición del proceso productivo en sus partes componentes. Desde el principio de la manufactura la división del trabajo permitía descomponer el proceso de producción en las diversas tareas necesarias, pero ello se realizaba dentro del propio taller o empresa. Gradualmente esta descomposición se ha ido ampliando y se realiza entre diversas empresas, incluso a nivel internacional. Muchas empresas ya no producen ningún producto completo, sino que se limitan a producir partes componentes, que se ensamblan en otras empresas. Ello ha facilitado el que, simultáneamente muchas empresas externalicen muchas actividades empresariales. Lo que quiere decir que se contratan fuera de la empresa, a otras empresas, muchas de las tareas que anteriormente realizaba la empresa principal. Lo que con frecuencia se hace por medio de la subcontratación, conduciendo a la división de los trabajadores de un mismo proceso productivo entre varias empresas. Asimismo, la reorganización y externalización pueden hacerse en el ámbito interno al propio país y también en otros países. En los últimos diez/quince años, las empresas (principalmente las ETN pero también las de dimensión media) han descubierto las ventajas de trasladarse a los países con una legislación laboral muy precaria y con muy bajos salarios (Sudeste asiático o Europa del Este) o simplemente salarios bajos comparados con sus homólogos europeos o yanquis (caso de China), dando lugar al publicitado proceso de deslocalización, por el cual se cierran en un país empresas perfectamente rentables para establecerse en otros países con unos costes laborales infinitamente más bajos para los dueños de las empresas. La competencia ahora no sólo se da entre las empresas, sino que se ha logrado que los trabajadores de cada país tengan que competir por un empleo con los trabajadores del mundo entero.

* todo ello ha estimulado la flexibilización laboral en lugar del contrato de trabajo estable; contratar sólo el mínimo tiempo de trabajo necesario. de trabajo activo, sin pagar por ningún tiempo muerto desde el punto de vista empresarial o de compromiso social: enfermedad, maternidad, vacaciones, tiempos inactivos de la empresa, etc. Ejemplos muy recientes:

ALEMANIA - (mayo 2007) Nokia Siemens Networks va a comenzar las negociaciones para el despido gradual de cerca de 9.000 personas en todo el mundo entre 2007 y 2010, de un total de 60.000 empleados.

BRASIL -(marzo 2007) en los últimos 6 años, la VW redujo 7.000 puesto de trabajo y, para 2007, tiene un plan de reducción que pretende alcanzar 3.600 trabajadores. De esta forma, una fábrica que llegó a tener 40.000 empleados, en la década de 1980, pretende llegar a 6 o 7.000, en 2010.

FRANCIA - (febrero 2007) El grupo de telecomunicaciones franco-estadounidense Alcatel-Lucent despedirá a 12.500 empleados en tres años

USA -(febrero 2007) El grupo Chrysler suprimirá 13.000 empleos entre el 2007 y el 2009, lo que representa el 16% de su plantilla,

* con muy variadas razones, con frecuencia poco justificadas, se establecen múltiples variantes de contratos entre los trabajadores que realizan tareas similares y se establecen grandes obstáculos para la movilidad entre los mismos, dando lugar a una creciente segmentación del mercado laboral entre distintas categorías de trabajadores, generando condiciones laborales y de vida diferenciadas: "Los sucesivos análisis desarrollados por estos analistas (los que estudian el mercado de trabajo bajo el enfoque de la segmentación) han permitido demostrar cómo los distintos segmentos laborales están delimitados tanto por las acciones de las empresas capitalistas como por la presencia de instituciones nacionales o locales que modelan, amplifican, reducen, modifican las políticas empresariales ... la segmentación actúa como un poderoso mecanismo de diferenciación social" (Recio) lo que dificulta la unidad de acción y las reivindicaciones

* aumenta muy fuertemente el recurso al empleo temporal, los circuitos de empleo informal, la creciente importancia del empleo sumergido en algunas áreas, el obligar a los trabajadores a constituirse como trabajadores jurídicamente "autónomos" para ser contratados como asalariados de hecho.

* se expande la utilización de trabajadores inmigrantes en condiciones jurídicas precarias, lo que permite contratarles en leoninas condiciones de trabajo y bajos niveles de salario. Por un lado, se utilizan el racismo y la xenofobia como elementos ideológicos que impulsan el enfrentamiento en el seno de la propia clase, entre trabajadoras y trabajadores inmigrantes y sectores amplios de trabajadores y trabajadoras autóctonos. Por otro, las migraciones se han convertido en un elemento estabilizador de las economías del centro (permite salvar los desfases en saldos de caja de los mecanismos estatales de seguridad social) y de extracción de una plusvalía extra, por lo extremo de la explotación que padecen estos trabajadores.

Básicamente todos estos sistemas de contratación están dirigidos a abaratar el trabajo mediante la transferencia de riesgo desde la empresa a los trabajadores (que ya en muchas ocasiones dificilmente se pueden considerar asalariados) y en aumentar el control sobre los mismos.

Pero el elemento más importante y fundamental que altera la situación laboral en perjuicio de los trabajadores es, sin duda alguna, la existencia del paro. El paro perjudica directamente, como es obvio, a los parados que no tienen empleo puesto que carecen de ingresos para vivir, pero es también un poderoso instrumento para mantener el control y la disciplina de la fuerza de trabajo entre todos los trabajadores, el mercado laboral y en la sociedad en su conjunto. El temor a perder el empleo y la percepción de amplios grupos de personas que buscan trabajo es un elemento de dominio de los trabajadores de primer orden. Ya Marx en el siglo XIX consideraba que en el capitalismo siempre existiría lo que él denominaba el ejército de reserva, es decir, un importante contingente de parados que servían para limitar las demandas de los trabajadores en el mercado de trabajo. El paro es la mejor y más barata (para los empresarios) forma de disciplinar el trabajo. Marx consideraba también que si una situación se aproximaba al pleno empleo, los capitalistas recurrirían a la tecnología para sustituir trabajo por capital y disminuir la demanda de los trabajadores, volviendo a crear el ejército de reserva de los parados. Lo que parece que en los últimos tiempos se comprueba porque cuando a finales de los años sesenta se daba el pleno empleo en los países ricos, se iba gestando una crisis económica, una de cuyas razones, según bastantes autores, consistía en que la buena situación de los trabajadores respecto al empleo impedía al capital obtener la tasa de beneficio que consideraba adecuada. La crisis generó suficiente paro como para 'resolver' dicho problema, y desde entonces el ejército de reserva ha adquirido una dimensión mundial. Los trabajadores europeos o estadounidenses tienen que competir ahora con millones y millones de trabajadores dispuestos a trabajar en cualquier condición.

Paulatinamente va emergiendo una estructura dual en el mercado de trabajo: por un lado los trabajadores calificados, que tienen empleos estables, con contratos indefinidos, con condiciones laborales y salarios decentes (muchos de ellos contratados en otras épocas) y, por otro lado, una enorme variación de trabajadores con contratos distintos, pero cuya característica general es que son de carácter temporal, sin garantías de permanencia, y la mayoría de ellos con condiciones de trabajo y salarios muy inferiores a los del primer grupo. Los trabajadores con contratos indefinidos van disminuyendo relativamente en relación al total de la fuerza de trabajo, mientras que los contratos en precario aumentan fuertemente, afectando incluso a trabajadores en las esferas de empleo 'modernas' (marketing, turismo y restauración, informática, comunicaciones y otros) y a trabajadores de alta cualificación.

Se institucionaliza y profesionaliza la intervención sindical -todo tiene que pasar por los sindicatos mayoritarios y a menudo con representantes sindicales profesionalizados- lo que lleva a disminuir o eliminar las posiciones más críticas y radicales, así como a domesticar a la clase trabajadora. En algunos países, como los EEUU ni se toleran las actividades sindicales más elementales: el año pasado han sido despedidos 31.000 trabajadores simplemente por realizar actividades sindicales legales (fuente: AFL-CIO)

A lo que hay que añadir que "una parte de la población trabajadora vive una vida especialmente fragmentada, lo que refuerza su aislamiento social y su individualismo, la dificultad de generar vínculos colectivos. Se han debilitado las formas tradicionales de socialización y ello tiene efectos innegables para la construcción de respuestas colectivas" (Recio). "Más que una clase social compacta, la población asalariada forma hoy un continuo heterogéneo que si bien tiene en común cosas muy fundamentales, difiere en otros aspectos sustanciales de índole objetiva y subjetiva en función de la situación d género, nacionalidad, nivel educativo alcanzado, entorno local, etc (Recio)

En la actualidad la presión de los grandes capitales globales, la composición de las fuerzas políticas en el mundo entero y la influencia de las grandes instituciones internacionales (FMI, BM, OCDE, UE, G8) hace que, desde la crisis de los setenta, sean las interpretaciones neoliberales las que marcan la pauta de las estrategias privadas y públicas. Curiosamente, hay que señalar que los partidos nominalmente progresistas (partidos de índole socialistas, socialdemócratas y otros de líneas similares, además de casi todas las grandes centrales sindicales de todo el mundo desarrollado) han optado, prácticamente sin fisuras, por seguir las líneas neoliberales en lo económico y especialmente en el ámbito laboral, relegando las líneas keynesianas al mundo de la historia del siglo XX.

Al enfrentarse al paro creciente que se ha ido generando desde los años ochenta, la interpretación de la UE ha sido el considerar que éste es debido a problemas del mercado de trabajo, principalmente la rigidez del mercado de trabajo, unos salarios demasiado altos y unas prestaciones del estado del bienestar excesivamente generosas. Por tanto, la 'solución' al problema del paro reside en "flexibilizar el mercado de trabajo", en la austeridad salarial (que los salarios aumenten menos que la productividad) y en la reducción de las prestaciones de la seguridad social, que según los dirigentes de la Unión son tan altas que desmotivan a los parados a encontrar trabajo.

Por otra parte, las empresas pequeñas y medianas dependen totalmente de las grandes. Si no se someten a sus exigencias están condenadas a desaparecer. Basta, por ejemplo, que la SEAT reduzca sus ritmos de producción para que una multitud de pequeñas empresas subsidiarias tiemblen por su porvenir.

 

3.3 El caso español

La estructura empresarial y de propiedad del capitalismo español es claramente piramidal, con un vértice cada vez más estrecho, donde un reducido grupo de familias -más o menos las mismas que prosperaron bajo la dictadura de Franco o históricamente antes de la IIª República- controla los sectores fundamentales de la riqueza del país: Ybarra, Botín, Garrigues, Abelló, March, Serratosa, etc., junto a la vieja aristocracia terrateniente.

Las mayores empresas españolas han conseguido situarse en los mercados internacionales como sujetos activos del expolio y el saqueo en el mercado capitalista globalizado. Repsol, Telefónica, Grupo Santander, BBVA, FCC, Inditex,… forman parte la fracción oligárquica del capitalismo internacional. Algo que los gobiernos de turno venden como un éxito de su acción política sin ningún tipo de rubor, pues es de saquear y explotar más de lo que se trata.

Un ejemplo es la empresa de confección Zara, marca del grupo Inditex, que es una de las cien empresas mayores del mundo (la 77), valorada en 3.051 millones de euros. Su propietario, Amancio Ortega, está el 23 en la lista Forbes de personas más ricas del mundo, con una fortuna estimada en 10.347 millones de euros.

Otro ejemplo de esta estructura actual del capitalismo español es la Caixa, entidad bancaria que se ha constituido en el primer grupo industrial de todo el estado.

Solo el 62,5% de la población parada cobra subsidio de paro, y ello de manera incierta y por escaso período de tiempo. Esta cifra, unida a otras situaciones de precariedad y/o exclusión, suma el total de un millón de personas que no reciben ningún tipo de ingresos.

Como autónomos cotizan a la Seguridad Social 2.800.000 personas. Este dato oculta que una parte de ellas son trabajadores y trabajadoras asalariados/as forzados/as por sus empresas a adoptar esta modalidad para no asumir con ellas ningún compromiso en el mantenimiento del puesto de trabajo.

La población trabajadora con contrato temporal es del 31,2% del total. Con este dato, España es el país de la OCDE con más contrato precario. Una reciente encuesta constata que el 70% de las personas que trabajan temen perder su puesto.

El 70% de trabajadores y trabajadoras de menos de 30 años trabaja con contrato eventual.

En toda esta contabilidad no se incluyen las personas que trabajan en la economía sumergida, que se estima se sitúa entre el 10 y el 20% de la población ocupada real.

Entre el 20% y el 25% de la población española se sitúa bajo el umbral de la pobreza. Es decir, una de cada cinco-cuatro personas no tienen ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas.

El endurecimiento de las condiciones de trabajo se manifiesta en un aumento de las horas de trabajo, en la realización de horas extras que no se cobran, en prácticas humillantes por parte de las empresas, en la colocación de cámaras en los puestos de trabajo y en una siniestralidad laboral que se cobra diariamente la vida de cinco trabajadores/as y deja innumerables accidentes con su saldo de secuelas de minusvalías y estrés laboral.

Se ha producido una seria quiebra de los elementos de identidad y cohesión social, que deja a comunidades indefensas ante la penetración de los valores hegemónicos del sistema. Así, hemos visto cómo, con el paso de los años, la derecha obtiene victorias electorales en antiguos barrios "rojos".

El aumento acelerado de la población penitenciaria (140 presos/as por cada 100.000 habitantes) es un dato que refleja las consecuencias de este modelo, donde son los hijos e hijas de la clase obrera y población migrante excluida quienes llenan las prisiones hasta el hacinamiento. España tiene la tasa más alta de población penitenciaria por habitante de toda la UE.

La población con niveles de ingresos más bajos se aloja en infraviviendas de alquiler con un altísimo grado de hacinamiento. Esto afecta, de una manera especial, pero no en exclusiva, a la población migrante del exterior, pues, en torno a ella, los caseros realizan saneados negocios alquilando construcciones que no reúnen las más mínimas condiciones, pequeñas, mal ventiladas, sin servicios, etc. Y, por otro lado, quienes tienen un nivel de ingresos "suficientes" quedan a merced de la especulación inmobiliaria y de la voracidad del capital financiero. Los datos más recientes constatan que la población española tiene un nivel de endeudamiento que las mismas entidades financieras consideran de alto riesgo, y que esta población dedica entre el 45% y el 60% de su salario al abono de la hipoteca para el pago de su vivienda, en préstamos que cada vez se extienden a un plazo mayor -40 años y más- y que, además, podrán continuar pagando los herederos del titular en muchos casos.

La crisis económica de los años setenta-ochenta y las circunstancias políticas y sociales que rodearon la misma en el Estado Español -la transición política-, dieron lugar, tras un corto periodo de mejora de las condiciones laborales (1975-1977) a una profunda reestructuración económica y productiva. En conjunto, ha consistido en una estrategia empresarial y en un modelo de intervención pública de carácter marcadamente neoliberal: facilitar la competitividad global, impulsar la internacionalización de la economía, la liberalización comercial, industrial y financiera, la desregulación y la privatización de las economías, la reestructuración del papel del Estado y la flexibilidad y la austeridad salarial.

Los trabajadores pasaron de 3,5 millones en 1997 a casi 5 millones en 2003, debido a la temporalidad; y desde 1997 hasta 2006, a pesar de las reformas de 1997, 2001 y 2002 la temporalidad no disminuye de forma sensible. Esta desastrosa evolución para los trabajadores ha sido causada por el empeño de los empresarios en lograr el despido libre recurriendo a todas las fórmulas posibles que lo facilitan, y por el permanente y constante apoyo legislativo de unos gobiernos con un enfoque netamente neoliberal de sus planteamientos socioeconómicos.

Los datos indican que aunque los empleados en las Administraciones públicas han aumentado en casi un millón, la destrucción del empleo en las empresas públicas ha sido muy fuerte, pasando de más de 400.000 empleados en 1992 a 151.000 en 2005, lo que disminuye la cifra total de creación de empleo público. En un periodo de alto paro, en conjunto, el sector público no ha hecho mucho por mejorar el empleo.

Los datos demuestran que las mujeres siguen discriminadas en el mercado de trabajo. La tasa de paro ha estado más de 10 puntos por encima de la de los hombres en toda la década de los noventa y todavía hoy es 5 puntos más alta; además, es bien sabido que, aunque el nùmero de contratos indefinidos ha aumentado más, los contratos temporales a las mujeres se han más que doblado y, especialmente, los contratos a tiempo parcial, que se han disparado en número se realizan predominantemente a las mujeres, de forma que ya la cuarta parte de todos los contratos de éstas son a tiempo parcial, habiendo aumentado en un 312% desde 1992. Estadísticamente se señala que los contratos temporales están entre un 25% (hombres) y un 45% (mujeres), por debajo de los salarios medios de los trabajadores a tiempo completo. La precareidad de los trabajadores del Estado Español oscila entre el 33% de las estadísticas oficiales y el 63% si somos rigurosos. Los trabajadores precarios son el ejército de reserva en este periodo de relativa actividad económica, aunque es de temer que cuando ésta disminuya volverán a aparecer altos números de parados.

En cualquier caso, la cifra actual de parados registrados no baja mucho de los 2 millones de personas. No son cifras para estar satisfechos con la situación.

Hay toda una economía sumergida, de gente sin contratos que trabaja, cuyo número se ignora, y que por su propia naturaleza están sometidos a la precareidad total. Algunas estimaciones dicen que la economía sumergida llega hatsa el 25% del PIB de este país, pero somos más modestos y consideraremos que la economía sumergida puede estar entre el 10 y el 20% del total de asalariados. Dentro de este grupo hay que destacar la extremada precareidad de un número creciente de inmigrantes sin papeles que forman parte de la bien conocida economía "sumergidísima".

 

3.4 El trabajo infantil

. El extremo de la precareidad y la flexibilidad laboral está en el trabajo infantil, generalizado en el Tercer Mundo. Ejemplos actuales:

GLOBALIZACIÓN -

· Al menos 22 000 niños mueren cada año al ser sometidos a labores para adultos, víctimas de formas de explotación, exposición a pesticidas e inhalaciones nocivas y al transporte de cargas pesadas; un niño menor de cinco años muere cada tres segundos, en total diez millones al año, por enfermedades que podrían ser fácilmente evitables o curables

· Más de un millón de niños están encarcelados en distintas partes del mundo

· 246 millones de niños trabajan, de los cuales 72 millones son menores de 10 años.

· La cifra de niños soldado llega casi a a los 300.000 menores, esencialmente en África, pero también en Asia y América.

· casi 218 millones de niños mayores de 5 años de edad trabajan; 126,3 millones laboran por bajos salarios, sin protección, y en no pocas ocasiones rozando los límites del peligro.

· En India, Pakistán, Bangla Desh y Nepal trabajan 12,6 millones de niños de 5-14 años. Es la región del mayor número de niños trabajadores en el mundo.

· Los niños obreros suman en el mundo 218 millones. Además, 300.000 niños que viven en zonas de guerra han sido alistados en el servicio militar, incluidos menores de 10 años.

BRASIL - más de cinco millones de niños y jóvenes entre 5 y 17 años de edad trabajan

CHILE - de los 200 mil niños que trabajan, más de 102 mil se desempeña en condiciones inaceptables

MEXICO - (noviembre 2006) El trabajo infantil afecta a unos 3,5 millones de niños (fuente: Red por los Derechos de la Infancia en México)

Como consecuencia de la explotación capitalista mundial, además de sufrir hambre, 140 millones de niños y niñas viven en la calle; 104 millones no van a la escuela; 10 millones son víctimas de la industria sexual; 30.000 mueren a diario a causa de enfermedades fácilmente curables. La explotación laboral infantil aumenta cada día y sólo en un país como la India se alcanza la cifra de 100 millones de niños y niñas que trabajan, según datos de organizaciones que se mueven en el ámbito de la lucha contra el trabajo infantil (11,7 millones de niños trabajadores y niñas trabajadoras).

 

3.5 La prostitución

Es hoy una fuente de ingresos esencial en el sistema capitalista. Algunos datos:

· La trata de personas y la explotación sexual producen unas ganancias anuales estimadas en 12 mil millones de dólares

· Más de 1 millón de mujeres y niñas al año son forzadas a ingresar en el circuito de la prostitución

· Subsisten en el mundo 27 millones de esclavos: maltrato, trata de blancas y menores, enclaustramiento y coacción a mujeres a servir de esclavas sexuales

· En Africa, aproximadamente 200-800 mil personas son vendidas cada año. Muchos niños vendidos son obligados a hacer trabajo pesado, y las mujeres, a meterse a putas en Europa u Oriente Medio. En Níger al menos 43.000 personas viven como esclavos.

· El tráfico de mujeres para la prostitución genera ganancias anuales por 16.000 millones de dólares en América Latina. Un proxeneta "tiene una ganancia neta de 13.000 dólares al año" por cada mujer que explota

· se calcula que, cada año, casi un millón de menores se prostituyen

· Más de cien millones de niños en todo el mundo son explotados sexualmente a cambio de dinero. La explotación de menores constituye la tercera industria ilegal del mundo, sólo por detrás del tráfico de drogas y el de armas

 

3.6 El tráfico de drogas

Los datos de la producción de opio en Afganistán son elocuentes:

· La cosecha afgana equivale al 75% de la producción mundial de heroína; en 2006 la superficie sobre la que se cultiva la droga aumentó un 59% -hasta alcanzar las 165.000 hectáreas- y la producción un 50%, hasta llegar a 6.100 toneladas

· Es el principal Narco-Estado del mundo. El 25% del PIB -unos 2.700 millones de dólares- corresponde a la producción de droga. En 2006 abasteció en un 92% el opio y la heroína del mundo - el 85% del mercado europeo y el 35% de estadounidense.

· la cosecha de opio del año pasado superó en casi un 50% a la del año anterior (de 4.100 toneladas en 2005 a 6.100 en 2006); cerca del 60% de las plantaciones de adormidera están en terrenos de propiedad estatal, arrendados por las autoridades locales a particulares

No hay que esforzarse mucho para relacionar que Afganistán es un país invadido por los EEUU y que los EEUU son los mayores consumidores de opio (en realidad, son los mayores consumidores de todo tipo de drogas) del mundo.

 

3.7 Las nuevas tecnologías.

Vivimos en un mundo muy diferente al de hace medio siglo atrás no sólo por la derrota del socialismo soviético-que ha significado para la izquierda un golpe extremadamente duro - sino por el efecto de otra serie de acontecimientos entre los cuales cabría destacar: los avances de una nueva revolución científico-técnica y sus efectos en el proceso productivo y en la naturaleza; el papel cada vez más preponderante que han adquirido los medios de comunicación masiva la imposición del neoliberalismo como sistema hegemónico; y el papel que juega la deuda externa en la subordinación de las economías del Tercer Mundo a los intereses de las grandes potencias.

La máquina-herramienta que dinamizó el desarrollo de la civilización industrial, está siendo reemplazada en forma acelerada por máquinas herramientas de control numérico y robots donde el ordenador -que permite la recopilación, procesamiento y producción automatizada de datos y conocimientos - pasa a ser un instrumento de trabajo fundamental. Pero no se trata sólo de computadoras: la llamada revolución electrónico-informática se ha traducido en cambios fundamentales en las telecomunicaciones, la microbiología y otras áreas. La vida cotidiana en los países avanzados está invadida por equipos informáticos: las tarjetas de crédito, las tarjetas electrónicas que reemplazan a las llaves de los hoteles, los semáforos inteligentes, las puertas que se abren y cierran automáticamente y miles de cosas más.

Las nuevas tecnologías facilitan una difusión de cada vez mayores volúmenes de datos y aumentan y abaratan enormemente la potencia de cálculo, lo que a su vez hace que los conocimientos científicos avancen con una gran velocidad.

Un ejemplo de los adelantos del conocimiento son los avances espectaculares de la biotecnología e ingeniería genética. El poder emplear la información genética para crear organismos "nuevos" y colocar las fuerzas que guían el metabolismo de la vida al servicio de la producción de riquezas es un salto tecnológico de consecuencias inimaginables. Según Jeremy Rifkin, estos avances científico-técnicos nos permiten vislumbrar un mundo en el que se podrían realizar cosechas agrícolas en laboratorios en forma masiva. Por otra parte, el comercio, las finanzas, la recreación, la investigación, han sido profundamente conmocionados por las nuevas tecnologías.

El capital, hoy, no sólo se traslada a los lugares más alejados del mundo -como lo ha hecho ya desde el siglo XVI-, sino que es capaz de funcionar como una unidad en tiempo real a escala planetaria. Cantidades fabulosas de dinero -miles de millones de dólares- se transaccionan en segundos en los circuitos electrónicos que unen al mundo de las finanzas. Se trata de un fenómeno que sólo comienza a ser posible en las últimas décadas del siglo XX gracias a la nueva infraestructura proporcionada por las tecnologías de la información y la comunicación y a las nuevas condiciones institucionales que hacen posible ese gran desplazamiento de capitales, al eliminarse las trabas implantadas luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fenómeno toma un impulso cada vez mayor con la desagregación del bloque soviético y los cambios económicos llevados adelante por esos países. El mundo puede funcionar en la actualidad cada vez más como una unidad operativa única, como un mercado global de capitales.

Además, el desarrollo de la investigación y su aplicación productiva siguen jugando un importante papel en el aumento de la productividad, como vía -una de entre otras "preferidas" (aumento de la plusvalía absoluta -alargamiento de jornadas o congelación salarial-, relocalización productiva, etc.)- de evitar la caída de la tasa de beneficios.

El desarrollo científico-tecnológico y la investigación están regulados por los principios capitalistas y los intereses de los grandes grupos empresariales. Son éstos quienes dirigen y mediatizan los presupuestos de investigación de universidades y dejan en evidencia los fondos I+D de los estados, financiando los proyectos que les interesa, como la producción de alimentos transgénicos, el proyecto Genoma Humano o las patentes médicas y farmacéuticas o las fuertes inversiones en la industria de armamento -estas últimas cuentan como inversiones I+D aun cuando son encaminadas hacia la muerte y la destrucción.

Detrás de lo que se ha denominado la "investigación espacial" se inserta la búsqueda de la hegemonía del espacio con fines exclusivamente militares. Las desmedidas partidas presupuestarias de los gobiernos capitalistas en este apartado científico-técnico tienen un fin exclusivamente estratégico de dominación del planeta.

El uso de la tecnología de la comunicación no sólo se usa como elemento de control, también está sucediendo un fenómeno que consiste en la asocialización del individuo, aislándolo de la relación social activa y encerrándolo en un mundo virtual en el que se mantiene al margen de la realidad de la lucha de clases y las contradicciones del día. La falta de relación humana lleva al completo aislamiento respecto a las masas y, por tanto, a un incremento exponencial de la alienación del individuo, haciendo de él un elemento fácilmente manejable por el sistema.

Cada país imperialista tiene su servicio o servicios de espionaje, y, algunos de éstos, han unido sus redes o han creado algunas conjuntas, como es el caso de varios países anglosajones que han creado la famosa -por ultrasecreta- Red Echelon. Esta es un entramado de antenas, estaciones de escucha, radares y satélites, apoyados por submarinos y aviones espía, unidos todos esos elementos a través de bases terrestres, y cuyo objetivo es espiar las comunicaciones mundiales, con el pretendido objetivo de luchar contra el terrorismo internacional y el tráfico de drogas. Entre las comunicaciones espiadas se encuentran los correos electrónicos, faxes, comunicaciones por cable, por satélite, por radio, conversaciones telefónicas…

 

3.8 Las empresas transnacionales o redes globales

Las más poderosas empresas de la era informacional organizan sus procesos operativos a escala mundial, creando una trama o red global. El producto final incorpora componentes producidos en muchos lugares diferentes del mundo, que se ensamblan de acuerdo a los intereses de mercados específicos en una nueva forma de producción y comercialización más flexible y personalizada.

Se comercia no sólo con productos sino con especializadas formas de resolver problemas: investigación, diseño, fabricación; de identificar problemas: marketing, propaganda, consultas al cliente; y de servicios de consultoría: financiera, de investigación, legal, así como ciertos componentes y servicios rutinarios, todos los cuales se combinan para crear valor. Por eso es muy difícil decir hoy qué parte del producto se hizo en qué lugar.

En la producción a gran escala, se podía saber el lugar de origen de un determinado producto, porque éste era realizado en un determinado lugar. La economía informacional -en cambio- puede producir eficientemente en muchos lugares diferentes: una computadora es diseñada en California y financiada en Estados Unidos y Alemania, conteniendo tarjetas de memoria fabricadas en Corea del Sur; un avión jet es diseñado en Washington y Japón, ensamblado en Seatle, con partes de la cola que provienen de Canadá y otras partes de China e Italia, y el motor de Inglaterra.

 

3.9 El comercio internacional: un comercio dentro de las propias firmas transnacionales.

Un resultado de todo esto es que mucho de lo que llamamos comercio internacional es actualmente comercio dentro de las propias grandes empresas transnacionales. Un gran porcentaje del comercio internacional de los Estados Unidos ocurre dentro de las empresas transnacionales que tienen relaciones entre sí fuera del país.

Alrededor de la mitad de las importaciones [estadounideneses] proviene de los afiliados extranjeros dentro de la familia y alrededor de un tercio de todas las exportaciones de [los Estados Unidos], va a ellos. La proporción de las importaciones de los Estados Unidos que provienen de México y Alemania en un 67% son transacciones intrafirmas; de Japón, 77%; de Singapur, 74%. De Corea del Sur, 56%, cifra que dobló en los últimos años. De China, 21%, otra cifra que dobló. De Europa del Este, 32%, tres veces mayor que la cifra inicial.

Es importante, además, entender que no podemos identificar empresas transnacionales con los Estados Unidos. Las multinacionales con base en [los Estados Unidos] sólo son una fracción -y una fracción declinante- de todas las multinacionales. Sólo 185 de las 500 multinacionales más grandes --algo menos del 40 por ciento-tienen asiento en los Estados Unidos (la Unión Europea tiene 126, Japón 108). Y las multinacionales están creciendo mucho más rápido fuera de los Estados Unidos, especialmente en Japón, México, y más recientemente en Brasil. […] El mundo económico de las multinacionales, en lugar de ser un mundo dominado por los Estados Unidos y las empresas estadounideneses, ha llegado a ser un mundo verdaderamente global

El comercio mundial va de la mano de los paraísos fiscales. El recurso a los paraísos fiscales es un cada vez más relevante instrumento de opacidad para el capital en su lógica de acumulación. En los mismos, éste elude toda responsabilidad fiscal y blanquea los fondos provenientes de sus actividades menos confesables. Basten unos pocos datos para concebir su importancia: los cerca de 70 paraísos fiscales diseminados por el mundo responden del 26% de los activos financieros mundiales y de más del 30% de los beneficios de las multinacionales estadounidenses. Por otra parte, se calcula que cada año pasan por los paraísos fiscales unos 500.000 millones de dólares procedentes del tráfico mundial de drogas.

 

3.10 La industria armamentística.

Los gastos militares mundiales alcanzaron el récord de un billón 204 000 millones de dólares en 2006. Estados Unidos lidera la relación de los países que más invierten en armamentos con el desembolso de 528 700 millones de dólares, el 46% del total del mundo, seguido de su aliada Gran Bretaña, Francia, China y Japón. En los últimos 10 años, esas erogaciones se incrementaron en un 37%, mientras comparado con el 2005 aumentaron en un 3,5%. Washington fue el mayor contribuyente en el alza, con la inversión de más de 26 000 millones de los 39 000 millones de dólares aumentados en gastos armamentistas. También señala que de las empresas productoras de armas, 40 se encuentran en suelo estadounidense, con el 63% de las ventas.

Para 2008, Bush reclama otros 141.700 millones para gasto militar, lo que supone una petición total de 235.100 millones de dólares. Y en 2009 prevé destinar otros 50.000 millones más. Si se suman esas cantidades a lo que EEUU ya ha gastado en guerras desde el 11-S, salen 711.900 millones de dólares. Es una cantidad un 38% más cara que la de Vietnam en términos reales -es decir, después de ajustar las cifras a la inflación-, según datos de la Universidad de Luisiana.

La guerra conlleva el desarrollo de las industrias militares, que, en el caso de países como Estados Unidos, puede representar casi el 50% del PIB de una manera directa e indirecta. La creación de guerras directas y la estimulación de conflictos interesados generan un inmenso beneficio para las multinacionales y un enorme gasto militar a países que no pueden soportarlo, con lo que terminan cayendo, todavía más, en la dependencia económica y política imperialista.

El 60% del PMB se gasta en armamento, la segunda industria más importante del mundo después del petróleo. Por un dólar que se invierte contra la pobreza, se gastan diez en armas. Todos los países del G-7 invierten cuatro veces más; los EEUU, unas 25. Sólo en 2003, EEUU gastó 42.000 millones de dólares, el 40% del gasto militar del planeta. Los países explotados de la periferia del sistema capitalista gastaron, en 1987, más de 34.000 millones de dólares (el 75% del comercio mundial de armamentos).

Ejemplos actuales del mercado de armas:

· Los gastos militares globales han aumentado constantemente desde el año 1999 y se cree que superarán los niveles más altos alcanzados durante la Guerra Fría al final del año 2006. El gasto militar global puede alcanzar este año la cifra de 1,06 billones de dólares, lo que representa 15 veces más de lo que se invierte en ayuda humanitaria. En 2005, el gasto global en armas era un 34% más elevado que en 1996.

· Algunos de los países más pobres del mundo, incluyendo Botswana, la República Democrática del Congo, Nigeria, Ruanda, Sudán y Uganda están entre los que doblaron su gasto militar entre 1985 y 2000. Y no son los únicos, en el curso 2002-2003, los gobiernos de Bangladesh, Nepal y Pakistán invirtieron más en gastos militares que, por ejemplo, en programas de salud.

· En el año 2004, el Servicio de Investigación del Congreso de los EEUU estimó que los países de Asia, Oriente Medio, América Latina y Africa gastaron 22.500 millones de dólares en armas, un 8% más que en el año 2003. Esta suma hubiera permitido a dichos países escolarizar a cada niño y niña y reducir la tasa de mortalidad infantil en dos terceras partes para el año 2015, respondiendo así a dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

· Solo cinco países (EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania), acaparaban el 82% de las ventas de armas en 2005. Encabezan la lista de venta de armas las norteamericanas "Boeing" (27.500 millones de dólares) y "Lockeed Martín" (26.400 millones de dólares).

· el Pentágono ha gastado 300.000 millones de dólares en 3.016 contratos de servicios militares que han ido a parar a 12 empresas entre 1994 y 2002 (las cifras excluyen los contratos de armamento).

· Los gastos militares mundiales, calculados en 1 billón de dólares en 1990 y en 1,2 billones de dólares en 2006, deberían alcanzar los 1,5 billones de dólares en 2007. Solo Estados Unidos consagra más de 500.000 millones de dólares. (fuente: Cumbre G8)

Para mantener su dominio, los EEUU apoyan a las dictaduras y regímenes reaccionarios. Estados Unidos ha prestado apoyo económico, político y militar a las dictaduras más sangrientas de América Latina. Por ejemplo, a Rojas Pinilla en Colombia, Pérez Jiménez en Venezuela, Batista en Cuba, Odría y Manuel Prado en Perú, Stroessner en Paraguay, Castello Branco en Brasil, etcétera. Además, cada vez que surge un Gobierno progresista en América Latina, Estados Unidos apoya directa o indirectamente a la organización de movimientos reaccionarios para derrocarlo. Casos recientes son los de Goulart en Brasil, Torres en Bolivia y Allende en Chile.

Cuando estas mecanismos no son suficientes, Estados Unidos no vacila en emplear directamente la fuerza física. En los primeros decenios del siglo XX hubo ataques militares dirigidos contra México, Haití y Nicaragua; en 1954, contra Guatemala; en 1961, contra Cuba; en 1965, contra Santo Domingo. En la actualidad, la agresión a Irak y sus 600.000 muertos muestra la verdadera cara del imperialismo.

Todas estas acciones que desarrolla el imperialismo en aquellos países se organizan por intermedio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), organismo policial del Estado norteamericano, encargado a nivel internacional de velar por el mantenimiento del control político imperialista de Estados Unidos en el mundo. Ejemplos actuales:

AFGANISTÁN

· Es el país del mundo con mayor número de civiles afectados por contaminación radiactiva. EEUU y Gran Bretaña han usado más munición radiactiva en Afganistán que en la Guerra del Golfo y de Yugoslavia juntas. Sólo en el mes de junio de 2005, en el servicio de maternidad de uno de los hospitales para mujeres de Kabul nacieron 150 niños con malformaciones severas

· Como ejemplo de masacre sangrienta (no la única) cometida por los aviones de la ISAF: 63 civiles fallecen en un bombardeo contra un campo de refugiados

· La violencia en Kabul se ha multiplicado en un 600%

BRASIL - entre 1995 y 2004, los conflictos resultantes de la lucha por la tierra en Pará tuvieron más de 130 víctimas, un promedio de 13 agricultores por año.

COLOMBIA -

· En los dos últimos años, con una política de "desmovilización", los distintos bloques paramilitares han cometido más de tres mil asesinatos, en su gran mayoría de campesinos indefensos, dirigentes sociales, sindicales y políticos, y también de empresarios en el afán de quedarse con sus negocios

· es el segundo país del mundo con mayor número de población desplazada por el conflicto interno, con unos 25 millones de nacionales desterrados, después de Sudán (Africa)

· 2.245 homicidios, 3.400 amenazas y 138 desapariciones forzadas de sindicalistas se han producido entre enero de 1991 y diciembre de 2006

FILIPINAS - desde la presidencia de Gloria Macapagal-Arroyo en 2001 se han producido 800 ejecuciones extrajudiciales; de ellas, 360 eran militantes de izquierda

GLOBALIZACIÓN - El número de refugiados en todo el mundo volvió a aumentar en 2006, sobre todo a consecuencia de la guerra en Irak ; la cifra aumentó 14 por ciento respecto de 2005 y afectó a casi 10 millones de personas

HAITÍ - las fuerzas de la ONU atacaron el barrio Cité Soleil a primeras horas de la mañana del 22 de diciembre de 2006, matando a más de 30 personas, inclusive mujeres y niños. Para muchos fue una repetición de las operaciones militares de la ONU del 6 de julio de 2005, cuando dejaron a más de 26 personas muertas en un intento exitoso de asesinato de Emmanuel "Dred" Wilmer y cuatro de sus seguidores más cercanos.

RUANDA - En el genocidio de 1994 fueron asesinados en 100 días 800.000 tutsis y hutus. Militares franceses entrenaron y armaron a las milicias que perpetraron el genocidio (era entonces la Francia de Mitterrand). En un caso concreto, las fuerzas francesas fueron acusadas, en la localidad de Bisesero, de facilitar el asesinato de unos 50.000 hutus al engañarlos para que abandonasen sus escondites.

R.D.CONGO - siete millones de personas han muerto en el Congo desde 1996 a consecuencia de las invasiones y guerras patrocinadas por las corporaciones que desean controlar su riqueza minera, en particular los metales coltan y niobio, utilizados en la producción de teléfonos celulares y electrónica de alta tecnología, además del cobalto, esencial para las industrias nuclear, química, aerospacial y de armas, sin dejar de lado a los tradicionales diamantes, estaño, cobre y oro.

SUDAN - la guerra ha causado alrededor de 300.000 víctimas mortales y el desplazamiento forzado de más de dos millones de personas en Darfur y otras 220.000 personas hacia la vecina Chad

El caso actual más sangrante en cuanto a tratar de resolver las contradicción del capitalismo mediante la guerra y la barbarie es el caso de Irak. He aquí algunos datos:

· la resistencia irakí realiza un promedio de un ataque cada 15 minutos contra las fuerzas de ocupación yanquis

· Según una encuesta realizada por los británicos, el 67% de los iraquíes aprueba los ataques contra las tropas de ocupación (frente a un 47% en enero), y un 87% exige un calendario para la salida inmediata de los ocupantes (70% en enero, el doble que hace dos años), a los que se achaca también mayoritariamente la espiral de violencia sectaria que sufre Iraq

· Más de 30 por ciento de los soldados sufren de trastornos mentales, de los cuales menos de la mitad han pedido ayuda. - Proyecto Soldados, doctora Judy Broder, EEUU: "Estos hombres y mujeres en batalla han experimentado cara a cara cosas terribles... han matado niños, mujeres, abuelos, y por la forma como se ha llevado esta guerra, dentro de las ciudades, van haciéndolo casa por casa"

· la cifra de tropas yanquis en Irak es de 150 000 efectivos

· 3.526 los muertos yankis admitidos por el Pentágono desde el inicio de la agresión en 2003 hasta julio/07

· El número mercenarios ronda ya los 180 000, una cifra superior a los alrededor de 160.000 soldados desplegados en la zona

· la guerra cuesta a Occidente 360 millones de dólares semanales en 2007, un 20% más que el año anterior

· Desde el inicio de la guerra de Irak, el 2003, algo más de 600.000 iraquís han fallecido como consecuencia directa de la violencia, según un estudio que publica la revista médica británica The Lancet. Otros 54.000 han muerto debido a factores relacionados indirectamente con la situación que vive el país

· en abril de 2007 se habían desplazado más de cuatro millones de iraquíes, alrededor del 14% del total de la población nacional. De esa cifra, en torno a 1,9 millones de iraquíes eran desplazados internos y más de 2,2 millones habían emigrado a otros países

· sólo el 32 % de los iraquíes disponen de agua potable

· Unos 300 profesores universitarios e importantes académicos han sido asesinados o secuestrados desde la invasión

· Mientras el índice Dow Jones, el indicador más importante de Wall Street, ha subido durante la presidencia de Bush un 51%, la multinacional de armamento General Dynamics ha ganado un 170%, Lockheed Martín, el mayor contratista de defensa del mundo, se ha revalorizado un 100%, y la empresa Northrop Grumman ha subido más de un 60%; la multinacional petrolera y de armamento Halliburton actualmente acumula ganancias del 185% desde el comienzo de la guerra

· En un contrato de reconstrucción con Halliburton por valor de 2.2000 millones de dólares, la compañía gastó sólo un 10% en "necesidades comunitarias mientras que el resto fue empleado en dar servicio a soldados de EEUU y reconstruir oleoductos". "Halliburton también empleó más de 40 millones de dólares en la fracasada búsqueda de armas de destrucción masiva"

· un grupo de inspectores de Estados Unidos constataron que siete de ocho proyectos de reconstrucción en Irak, en los que se invirtieron alrededor de 150 millones de dólares, son un fracaso

· "[…] Iraq es víctima del mayor robo de su producción petrolera en la historia moderna" (fuente: marzo de 2006 az-Zaman, el periódico más leído en Iraq); un estudio de mayo de 2006 sobre las cifras de producción y de exportación de petróleo demostraba que no se contabilizaban hasta 3.000 millones de dólares al año (fuente: revista Oilgram News de la Platt)

Otro caso, abierto hace más de 50 años, es el genocidio del pueblo palestino. Algunos datos recientes:

· en los últimos seis años, Israel ha asesinado 4.248 palestinos, de los que 786 eran niños, ha herido a 23.200 palestinos y ha destruído 24.768 casas

· Desde 1997 Israel considera legal la tortura a prisioneros.

· 5.000 niños han sido o encarcelados o detenidos en centros de investigación israelíes desde el principio de la Intifada. De Cisjordania, 450 niños palestinos están en prisiones israelíes, incluyendo tres muchachas de 15, 16 y 17 años y 100 niños están enfermos (3 de ellos con heridas de bala)

· En la Franja de Gaza la pobreza afecta al 79% de la población; de ella un 51% vive en pobreza extrema; la situación en Cisjordania, donde viven 2,5 millones de palestinos, es tan desalentadora como las condiciones de los 1,5 de Gaza

· Casi la mitad de la población de los territorios palestinos, 46%, padece desnutrición

Y es que la lucha por el control de las materias primas energéticas (petróleo) es hoy más crítica que nunca para el capitalismo: el consumo energético mundial aumentará extremadamente en las próximas dos o tres décadas: se prevé un incremento de más del 50% entre 1993 y 2015; el mayor índice de incremento se dará en Extremo Oriente (China)

 

3. 11 Una parte importante de la economía es virtual.

Gran parte de la economía capitalista no obedece ya a necesidades reales de la población; es puramente una economía virtual. Esto se manifiesta en ámbitos muy diversos:

Despilfarro: La contracción de mercados obliga a la creación de mercados artificiales y superfluos. Ya no se fabrica para usar y tirar; se trata de comprar y tirar. El capital hace desaparecer socialmente los valores de uso a velocidad creciente, reproduciéndolos para atender las mismas necesidades u otras más artificiales. La sociedad consumista de valor de cambio - que es lo que cuenta para el capital, lo que produce beneficios - despilfarra valor de uso vertiginosamente: estamos obligados a comprar el último modelo de móvil, de coche, de ordenador, de tal prenda de vestir ... Hasta la belleza femenina se convierte en mercancía: se fomenta le creencia de que la mujer bella es la extremadamente delgada (lo que se hace con las modelos es particularmente escandaloso), con lo que se obliga a millones de mujeres de todo el mundo a consumir artículos que les hacen adelgazar.

Financiarización: Se está manifestando una tendencia fuerte a la intervención directa de las empresas en este campo mediante la sobrevaloración de sus activos (acciones, bonos, etc), el crédito y la intromisión en el mercado financiero. Un ejemplo: General Motors consiguió, en el segundo trimestre del 2003, en torno a 900 millones de dólares de beneficios. De ellos, 834 corresponden a la división financiera: planes de pensiones, planes crediticios y dinero propio. Es una muestra de "cáncer financiero". Otro ejemplo: los planes de pensiones de Ford, General Motors y Chrysler doblaban, en 1995, las reservas de Japón, mayores que las de cualquier otro país.

Especulación desmedida: Estrechamente ligada al anterior y resultado de la sobreabundancia de capital no utilizable en la producción, ya que la menor rentabilidad del sistema productivo exige buscar ámbitos en los que la ganancia sea más efectiva y más rápida.

Observemos el curso de algunos factores mundialmente evaluados entre los años 1980-1996. El Producto Mundial Bruto (PMB) creció a 2,5% de promedio anual; el comercio, a un 5% (dos veces más que el PMB); los préstamos, a un 10% (dos veces más que el comercio); el intercambio de monedas, a 23,75% (más de cuatro veces que el comercio); y, el de acciones, a 25% (cinco veces más que el comercio o diez veces más que el PMB). Desde entonces, la tendencia no ha hecho más que acentuarse y asistimos a un desplazamiento, desde la decaída burbuja bursátil de la "nueva economía", hacia la especulación inmobiliaria, sobre todo en algunos países, como el Estado Español.

 

3.12 Cambiando la correlación de fuerzas.

La nueva economía mundial es fundamentalmente diferente de la de cincuenta años atrás, luego de la segunda guerra mundial. Estados Unidos sigue siendo el líder político y militar mundial y lo será por varias décadas. Muy probablemente también se mantendrá como la economía más rica y productiva del mundo por mucho tiempo más (aunque la Unión Europea como un todo es más grande y más productiva). Pero la economía de los Estados Unidos ya no es más la única economía dominante.

La economía mundial emergente es una economía pluralista, con apreciable número de bloques económicos; hay más o menos unos cinco o seis bloques entre los cuales el de Estados Unidos con el NAFTA es uno entre todos , coexistiendo y compitiendo con la unión Europea (UE), MERCOSUR en América Latina, el ASEAN en el Lejano Oriente, y China e India son estados-naciones que por sí mismos conforman bloques. Estos bloques no son ni "libre cambistas" ni "proteccionistas", sino ambas cosas a la vez. En particular, vemos el rápido crecimiento de China e India, ambos países son receptores de inversiones de las firmas multinacionales pero, al mismo tiempo, han desarrollado sus propias multinacionales.

El control de las riquezas naturales (fundamentalmente el petróleo) y su circulación, así como el establecimiento de nuevas bases militares estratégicas (fundamentalmente, en torno a China y Rusia), han marcado los movimientos dados. Las decisiones políticas han sido amparadas por enormes acciones militares (de gran agrado para la industria bélica, que financió las campañas electorales de Bush). La competencia con China -país que adquiere cada día una mayor capacidad de intervención en los mercados mundiales- es un factor determinante de la geopolítica mundial del imperialismo, factor que explica muchas de las intervenciones militares estadounidenses tratando de establecer un cerco que dificulte el acceso chino a los recursos energéticos estratégicos.

La economía de los EEUU atraviesa por problemas de subsistencia muy serios. El dólar tiene un valor artificial, sostenido por China y Japón. Estos países son poseedores de enormes reservas de dólares, fondos del tesoro y deuda USA. Los norteamericanos han pasado, en 15 años, de ser prestamistas a estar endeudados a todos los niveles (los ciudadanos, el Estado y las empresas). El desequilibrio comercial desfavorable y los enormes gastos militares están caracterizando la economía de la primera potencia del planeta.

La economía norteamericana, pues, por la magnitud de su producto -dado su prácticamente nulo ahorro interno-, vive con cargo a los recursos que recibe del resto de los países, principalmente desde Asia que siguen adquiriendo masivamente sus bonos del Tesoro, con lo cual EEUU cubre su déficit fiscal. Casi cuatro quintos del financiamiento requerido se obtuvo de esta manera. En el año fiscal 2006 el déficit fiscal ascendió a U$S 247.700 millones, un 1,9% de su PIB. En 2007 volverá a ascender por la desaceleración producida en la actividad económica norteamericana.

Esta situación requiere que el dólar siga siendo la moneda de referencia a nivel mundial. Pero hace unos años le ha salido un serio competidor: el euro. Por eso, si algún país decide abandonar el dólar por el euro (esas eran las intenciones del Irak de Sadam y actualmente de Irán), sólo puede esperar la respuesta armada más violenta por parte de los imperialistas yankis.

 

3.13 Cambia la naturaleza del Estado pero no disminuye su papel.

En los últimos 30 años hemos asistido a la privatización de empresas y servicios públicos en todo el mundo capitalista. La existencia de grandes masas de dinero obliga a transformar en mercancía a todo lo que se mueve: en este caso, se transforma en mercancía a aspectos esenciales de la economía y la seguridad de los países. El balance de las políticas de privatización neoliberales no son positivas en ningún terreno: ni siquiera han mejorado los precios o la calidad del servicio que se presta:

· las multinacionales han entrado a saco en América Latina, privatizándolo todo y arruinando países enteros; la "marea roja" chavista es la respuesta de los pueblos latinoamericanos a este saqueo

· en Gran Bretaña, la ausencia de controles sanitarios (que antes de la Thatcher sí existían) ha traído las "vacas locas"

· y otros muchos ejemplos: accidentes ferroviarios en Gran Bretaña, puentes que se caen en EEUU, falta de infraestructuras y previsión en Nueva Orleáns el caso del Katrina, las infraestructuras catalanas (luz, autopistas, tren ...) que saltan por los aires ....

Las empresas transnacionales, que dicen querer liberarse de las amarras de los estados para poder operar libremente, recurren, sin embargo, a los gobiernos de estos países para que les faciliten los negocios, convirtiendo a los ministerios de relaciones exteriores y otras dependencias del estado nacional en verdaderas oficinas de negocios a su servicio. Es bastante conocido que la intervención activa de muchos gobiernos fue decisiva para fomentar la competitividad de sus empresas.

Por otra parte, Chomsky sostiene que uno de los mejores estudios [realizado en la década de los noventa] sobre las cien transnacionales más importantes de la lista de Fortune, encontró que todas ellas se habían beneficiado de intervenciones específicas de los estados nacionales, donde tienen su base. [...] No tendríamos muchas corporaciones grandes si no fuera por el financiamiento público; y el financiamiento público proviene del contribuyente fiscal [...].

El bloqueo a Cuba es un buen ejemplo de la escasa independencia que tienen las empresas transnacionales respecto a la política estatal norteamericana.

Pero, al mismo tiempo que intervienen a favor del gran capital transnacional, los estados nacionales van perdiendo el control de una serie de asuntos en forma creciente, sea porque los países de una determinada región se integran en una determinada unidad regional mayor, como es el caso de los países de la Unión Europea, o sea por el carácter subordinado de los países periféricos en relación a los centrales. En estos casos, la definición de las políticas económicas tiende a hacerse más allá de sus fronteras. Los sindicatos, partidos y sistemas nacionales de comunicación se van debilitando en la misma medida en que cobran fuerza el mercado monetario internacional, los medios de comunicación global y las grandes empresas multinacionales.

Muchos actores dan por supuesta una alternativa excluyente: o los estados-nación son todavía importantes, o se ha producido una globalización de las figuras de autoridad. Conviene entender que las dos proposiciones son ciertas: los estados-nación siguen siendo importantes (aunque, desde luego, unos más que otros), pero sin embargo han cambiado radicalmente en el contexto global. [...] Sus acciones se orientan cada vez más, no hacia los intereses nacionales, sino más bien hacia la estructura de poder global emergente.

El Estado interviene para asegurar la reproducción ampliada del capital: La intervención del Estado es mayor que en épocas pasadas y, especialmente, en aquellos países donde están asentadas las multinacionales. Lo que USA exige, por ejemplo, a Latinoamérica (la pérdida de soberanía y la apertura sin reservas de cada país) lo niega categóricamente para sí mismo. De igual modo, la UE impide la importación de productos agrarios a base de subvencionar sus productos, en su mayoría excedentarios y no adaptados al suelo y al clima. La doctrina neoliberal exige la aplicación sin debate -una manera de aplicar el pensamiento único- de las supuestas necesidades del mercado… para los otros. La intervención se da a múltiples niveles: institucional (FMI, BM y otros), militar, mediático, cultural…

 

3.14 Le llaman democracia pero no lo es.

Grupos de profesionales representantes del capital y no políticos son los que hoy adoptan las decisiones o tienen una influencia decisiva sobre éstas. Incluso en determinadas áreas esenciales, por ejemplo, la económica y la militar, surgen instituciones que constituyen más bien la expresión nacional de un organismo supranacional: el FMI, la OTAN, el Banco Mundial, el Parlamento Europeo, con capacidad para condicionar [o] imponer acciones fundamentales en el interior de los países, al margen de la opinión de los electores.

La Trilateral o el Grupo Bilderberg son ejemplos del poder supra-estatal del que hablamos. El Grupo Bilderberg comienza a funcionar desde los años 50; Juan Luis Cebrián y Esperanza Aguirre son algunos de los españoles del grupo; la reina de Inglaterra, Bill Gates, George Bush son otros de los miembros. Por supuesto que aquí entran tanto políticos de derechas como los llamados "de izquierdas".

La aparente neutralidad y despolitización de dichos órganos oculta una nueva manera de hacer política de la clase dominante. Sus decisiones se adoptan al margen de los partidos. Esto permite, enmascarar en alguna medida el carácter de clase del aparato estatal al presentar las decisiones como asunto de expertos ajenos a la demagogia y que aplican criterios "científicos"; y, sobre todo, al disminuir la importancia real de las instituciones electivas, crear mecanismos de resolución de los conflictos interburgueses que no apelen a la participación política de las masas populares.

La democracia se ha "perfeccionado" porque hoy se hace más difícil la distorsión de la voluntad del electorado en la votación debido al uso de procedimientos de control más sofisticados gracias al empleo de las nuevas tecnologías de la información (no es común ver los fraudes escandalosos del pasado, excepto en los EEUU con el sr. Bush o en el área postsoviética, lo que indica que cuando hay que dar el pucherazo, se da); pero este perfeccionamiento va acompañado simultáneamente por drásticas limitaciones: por una parte se han perfeccionado enormemente los mecanismos de fabricación del consenso, monopolizados por las clases dominantes, que condicionan en un alto grado la "voluntad" del electorado y, por otra, se ha restringido mucho la capacidad efectiva de las autoridades generadas democráticamente como forma de establecer una protección contra la voluntad de los ciudadanos. Al mismo tiempo que se crean condiciones para un respeto a la voluntad popular en las urnas, se restringe el campo de acción de esa voluntad popular al poner límites a la acción de sus mandatarios

Las características actuales del funcionamiento del aparato estatal eliminan prácticamente las posibilidades de una política de izquierda en el marco del sistema. Poco se obtiene con elegir mandatarios que expresen la voluntad popular si ellos tienen un campo de acción tan restringido que sólo pueden operar en el ámbito de lo insustancial. Por eso en los casos de Venezuela, Bolivia o Ecuador uno de los objetivos es crear otro marco jurídico-constitucional.

La democracia restrictiva es el referente de una tendencia y no existe en su forma pura. Comprende regímenes autoritarios con respaldo electoral, constitucional y armado[...], y gobiernos constitucionales de partido, con base electoral coalicional y vigilancia militar [...] como el chileno. También, regímenes autoritarios de partido, con un frágil o inexistente estado de derecho, respaldo militar y corporativo y movilización de masas o clientela electoral, como en el caso mexicano.

Desde 1969 y durante 7 años la CIA desarrollo la operación Caos, que consistió en infiltrarse en grupos pacifistas e investigar 'las actividades internacionales de radicales y militantes negros'; la Agencia compiló más de 300.000 nombres de ciudadanos y organizaciones norteamericanas y extensos archivos de 7.200 personas.

La población carcelaria aumenta. La mayoría de presos en los EEUU son no-blancos, con lo que la política de prisiones norteamericana es una forma de "limpieza étnica". Eso sin contar con el disparate de Guantánamo. Algunos datos recientes:

USA -

· 39 personas estuvieron detenidas en cárceles secretas y de las cuales no se tienen noticias

· 95% de los 490 prisioneros en la base estadounidense de Guantánamo fueron comprados por soldados de Estados Unidos en Pakistán, por un mínimo de 5 mil dólares cada uno. Esto explica por qué muchos de los prisioneros son simplemente indigentes.

· Uno de cada 32 adultos estadunidenses está en la cárcel o en libertad condicional, lo que asciende a 7 millones de personas, en 2005; Estados Unidos sigue siendo, por mucho, el país con mayor población encarcelada en el mundo.

· los hombres afroestadunidenses son encarcelados seis veces más que los blancos, y los latinos dos veces más que los blancos.

· El número de personas encarceladas aumentó un 2,8 % a más de 2,2 millones en el 2006, el mayor incremento en seis años; los hombres negros representaban un 37 % de la población carcelaria hasta junio del 2006; alrededor de un 4,8 % de todos los hombres negros en Estados Unidos está en prisión, más de un 11% en los que tienen entre 25 y 34 años, en comparación con el 1,9 de los hispanos y el 0,7 de los blancos (fuente: Departamento de Justicia)

GRAN BRETAÑA

· A finales de esta década pueden llegar a tener hasta 100.000 presos, índices de población carcelaria similares a los de Estados Unidos

· existen en este país ya más de 4,2 millones de cámaras de circuito cerrado de televisión, lo que equivale a una por cada catorce personas y el 20% de las cámaras de ese tipo que existen en todo el mundo. Ello significa que un ciudadano británico, sobre todo si vive en Londres, es captado por alguna de esas cámaras varios cientos de veces al día.

Pero eso no es todo, no sólo se trata de democracias tuteladas, sino de democracias desmovilizadoras. La desmovilización popular sería el resultado de una serie de factores que ya no estarían ligados principalmente al uso de la represión ni a otros métodos de presión contra el movimiento popular.

El principal factor que influye en ello es el debilitamiento del movimiento sindical, de la mano de la flexibilización producida a nivel de las relaciones laborales.. Todo esto produce un aumento considerable de la inestabilidad laboral, la indefensión de los trabajadores y el aumento de la capacidad de control patronal. Las estrategias de mérito individual aparecen como más productivas que las estrategias de coordinación colectiva. Y se ve agravado con las nuevas modalidades organizacionales de las empresas, que buscan crear entre los trabajadores un espíritu de cuerpo y una identificación subjetiva con el resultado de su trabajo.

Otro elemento que favorece a la "gobernabilidad" es el consumismo. La cultura transmitida por los medios de comunicación no es una cultura solidaria sino una cultura que promueve el hedonismo individualista. La gente no se contenta con vivir de acuerdo a sus ingresos, sino que vive endeudada, y, por lo tanto, necesita mantener un trabajo estable -cada vez más escaso- para poder solventar sus compromisos económicos.

Quizá aquí sea importante tener presente que el fenómeno del consumo de masas no es algo que se haya producido espontáneamente -ni tampoco la consecuencia de una naturaleza humana insaciable-. Por el contrario, diversos estudios revelan que los trabajadores estadounidenses de fines del siglo pasado se conformaban con recibir un salario que les permitiese vivir y tener algunos pequeños lujos básicos. Preferían tener más tiempo para el ocio que ingresos adicionales como consecuencia de una jornada laboral más larga.¿Cómo, entonces, en una tal situación, surgió el consumismo?

Fue la comunidad empresarial norteamericana la que se propuso cambiar radicalmente la psicología que había construido a la nación. Esta, enfrentaba en los años veinte, una situación de sobreproducción, debida a un enorme aumento de la productividad industrial que iba acompañada de un decrecimiento del número de compradores -los cambios tecnológicos habían dejado sin empleo a un cada vez mayor número de personas-.A este drástico descenso de las ventas sólo podía salírsele al paso si se lograba cambiar la psicología del pueblo norteamericano motivándolo a consumir cada vez más productos. Se lanzó así en una gran cruzada para convertir a los trabajadores americanos en una masa de consumidores. El marketing, que hasta entonces había jugado un papel secundario en el mundo de los negocios, tomaba un protagonismo inesperado en la nueva situación. Había que pasar de la cultura del productor a la cultura del consumidor y para ello transformar lo que antes era un lujo para los sectores de mayores ingresos en una necesidad para los grupos de menores ingresos.

Los publicistas no tardaron mucho en empezar a modificar sus planteamientos de lanzamiento de productos, pasaron de los argumentos de utilización e información descriptiva a reclamos emotivos con diferenciación social y status. El hombre y la mujer corrientes fueron invitados a emular a los ricos [...]. La "moda" se convirtió en la palabra de uso cuando las empresas e industrias intentaron identificar sus productos con lo "chic" y lo "último".

Fue en ese momento en que surgió también la compra a plazos. En menos de una década, una nación de trabajadores, los moderados americanos, se convirtieron a una cultura caracterizada por el hedonismo, en busca de cualquier forma posible de gratificación más o menos inmediata. A fines de los años veinte el 60% de las radios, automóviles y de los muebles vendidos en Estados Unidos fueron adquiridos en forma de venta a crédito.

A nivel de las grandes masas se logró con éxito convertir lo superfluo en necesidad y al hacerlo y promover la compra a plazos se creó un nuevo mecanismo de domesticación.

El endeudamiento masivo no solo sirve para mantener o ampliar el mercado interno sino que opera también como un dispositivo de integración social. Es necesario asegurar el puesto de trabajo y hacer méritos que permitan lograr el ascenso profesional para lograr nuevas oportunidades de consumo: conseguir la casa propia, el automóvil, el más reciente equipo de audio, el último modelo de televisor. Elemento fundamental en este terreno es la compra de vivienda, con unos precios que van subiendo mientras lo permita la capacidad de endeudamiento de la gente; las consecuencias son claras: una gran parte de la población vive endeudada hasta el límite y se acentúa el control social: ¿Qué energía participativa, movilizadora, qué capacidad de riesgo puede tener un trabajador enfrentado tanto a la inestabilidad de su empleo como al cumplimiento religioso del pago de sus cuotas de crédito, cuyo incumplimiento lo transforma en un sub-hombre, alguien a quien le están negados los sueños futuros del confort?

Dentro de los hábitos de consumo absolutamente domesticadores y alienantes está el consumo generalizado de drogas entre una gran parte de la juventud.

La religión sigue jugando un papel relevante entre las sociedades y los sectores populares más directamente expuestos a los impactos de las crisis económicas y la violencia consustancial al capitalismo, con el objetivo de que no tomen conciencia de su situación de explotación y no se rebelen contra ella. La proliferación de religiones, sectas y credos de sumisión es tolerada y alentada por el poder económico y político como adecuadas gestoras del "capital del descontento y la desesperanza". Paradigmática, a este respecto, resulta la actuación desplegada durante años por la CIA en América Latina para la penetración de las profundamente reaccionarias sectas evangélicas en momentos en que tomaba auge la llamada teología de la liberación. También hay que destacar el crecimiento vertiginoso de fanatismo islámico en los países árabes, fenómeno cocinado por la CIA y los servicios secretos israelíes para combatir el laicismo marxista y de izquierdas (caso de Hamas en Palestina), y la rentabilidad política que los EEUU sacan de ello (terrorismo islámico como enemigo que justifica cualquier fechoría de la camarilla de Washington).

Desmovilizadora también ha sido la aparición de una izquierda neoliberalizada que ha reemplazado la creencia en el socialismo por la creencia en el capitalismo democrático; una izquierda que simplemente no cuestiona el sistema y que cuando se producen movilizaciones populares las maneja con estricta lógica corporativa.

La experiencia histórica demuestra que el mantenimiento del modelo neoliberal no requiere de una dictadura, ni siquiera de la forma actual de una "democracia tutelada". Requiere, eso sí, del disciplinamiento de una "democracia desmovilizadora", con un movimiento obrero débil y corporativizado en sus demandas, con una izquierda que contribuya a la legitimación del sistema y con "masas" volcadas hacia el consumo y la entretención más que hacia los asuntos públicos.

Dentro de este contexto el acto terrorista del 11 de septiembre del 2001 contra las torres gemelas en Washington, organizado y perpetrado por la camarilla de Wahington, que costó miles de vidas inocentes, ha dado un hachazo de muerte a la debilitada democracia burguesa, ha reducido al silencio tanto a los que desde dentro como desde fuera se oponen a las ambiciones imperiales yankis y sirve de pretexto para invadir cualquier país que posea las materias primas (petróleo) que el capitalismo norteamericano necesita. El terrorismo islámico, creado por la CIA, ha permitido una campaña mediática que, un día y otro día, ha creado una verdadera psicosis colectiva que prepara el terreno para una gran "cruzada" mundial contra el terrorismo. Ha nacido .como dice Samir Amin. un nuevo macartismo. Este pretende satanizar toda oposición a los dictados del capital dominante en nombre de la 'seguridad interior' y de la 'guerra contra el terrorismo.' Se trata de crear una nueva Santa Alianza contrarrevolucionaria mundial.

En nombre de la seguridad se plantean restricciones a las libertades y garantías constitucionales a las cuales los ciudadanos estadounidenses otorgan mucha importancia: se podrá controlar la correspondencia y las llamadas telefónicas; no hay que asombrarse si una persona es vigilada como si fuera un sospechoso, sobretodo si tiene algún rasgo oriental o se ha pronunciado públicamente contra la actual política del gobierno de los Estados Unidos. Se ha llegado al extremo de recomendar que todos se transformen en colaboradores de la policía para denunciar cualquier individuo sospechoso. Existe una severa censura que selecciona lo que el público debe o no saber de la guerra [...] Sólo se difunden "imágenes autorizadas".

Afganistán fue el primer paso, luego le siguió Irak, y ahora se anuncia como próximo objetivo Irán, en esta guerra sin cuartel contra el terrorismo, es decir, contra lo que Estados Unidos considere un "enemigo potencial". Las mismas bombas de 7 toneladas que destruyeron las ciudades afganas pueden mañana explotar en las selvas de Colombia:¿Acaso los grupos guerrilleros colombianos (FARC.EP y ELN) no formaron parte de un primer listado de grupos terroristas aparecido en los primeros días de iniciarse la campaña?

 

3.15 La destrucción de la naturaleza

La naturaleza se está destruyendo por dos vías, que son: creciente utilización de materias primas, y, aumento constante de desechos y residuos, con el consiguiente ataque al medio ambiente. Como la reposición de la naturaleza es más lenta que la reproducción ampliada del capital, no existe equilibrio -no puede haberlo- entre capital y naturaleza. El capital es estructuralmente, "naturalmente", destructor de la naturaleza.

 

3.16 Homogeneización cultural.

Pero si algo ha cambiado como consecuencia de la nueva revolución tecnológica han sido las comunicaciones, éstas también han sufrido una profunda revolución. Hasta hace poco, sonido, imagen y texto marchaban por separado, lo más que se había logrado hacer era superponerlos como en el caso del cine sonoro. Hoy, con las tecnologías digitales, por primera vez en la historia de la humanidad estas diversas formas de información -textos, datos, sonido e imágenes- se pueden combinar en un producto único, el famoso "multimedia" y se pueden transmitir casi instantáneamente.

El dominio del multimedia se convierte en un tema estratégico en los aspectos político, tecnológico, industrial y cultural. La aparición de nuevos productos (edición electrónica con el CD-Rom, softwares educativos, microcomputadoras, [...] terminales multimedia) y nuevos servicios (consulta de bancos de datos en el trabajo o en casa, teletrabajo, Internet) se apoyan en la fusión de la informática, la televisión, el teléfono y el satélite a través del dominio de las tecnologías digitales. Una de las áreas donde el avance científico-técnico ha influido más es en el desarrollo de los medios de comunicación masiva. Satélites, fibras ópticas, sistemas de televisión por cable, han revolucionado las comunicaciones y permiten romper las barreras del espacio y el tiempo. Por primera vez, la historia va a desarrollarse como tiempo único: el tiempo mundial. Estas invenciones tecnológicas hacen que personas separadas por océanos y continentes puedan conversar con sólo pulsar unos botones y ayudan a ir eliminado las ventajas culturales de la ciudad sobre el campo.

La televisión se ha transformado en una máquina para comunicar con un impacto tremendo, porque la mayor parte de las cosas que transmite son vividas por los telespectadores como hechos reales. Es muy difícil el distanciamiento crítico. Por otra parte, aquella realidad que los medios no difunden no existe para la gran mayoría de los telespectadores. La pantalla chica invade los hogares, ocupando crecientemente el tiempo libre de las personas e inculcando subliminalmente una ideología neoliberal individualista y conformista. Una de sus armas más efectivas son la mayor parte de las telenovelas que adormecen la conciencia popular y provocan una verdadera adicción. Son el opio del pueblo del mundo de hoy.

Pero este mundo que nunca ha sido tan desigual económicamente, nunca ha sido tan igualador en cambio en relación con las ideas y la moral -afirma Eduardo Galeano-. Hay una uniformidad obligatoria hostil a la diversidad cultural del planeta. La nivelación cultural ni siquiera puede medirse. Los medios de comunicación de la era electrónica al servicio de la incomunicación humana están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad neoliberal.

El poder organizado del capital se utiliza para introducir, continuamente, elementos de desunión (que, en la actualidad, son utilizados a la vez para la legitimación del sistema, lejos los tiempos en que ésta se realizaba a través de la gobernabilidad del "Estado del Bienestar"): individualismo exacerbado, adoctrinamiento ideológico sin fisuras por propaganda, aparatos mediático y escolar, publicidad, consumismo estupidizante, democracia de mercado, xenofobia, competitividad en el trabajo, sexismo, entre otros. Como resultante, la lucha ideológica se convierte en un elemento básico de la lucha política.

Por todo el mundo se expande una estéril uniformidad. De un extremo a otro del planeta se impone un mismo estilo de vida difundido por los medios de comunicación de masas. En todos lados se ven las mismas películas, las mismas series televisadas, las mismas informaciones, las mismas canciones, los mismos eslóganes publicitarios, los mismos objetos, la misma ropa, los mismos coches, el mismo urbanismo, la misma arquitectura, el mismo tipo de apartamentos, con frecuencia amueblados y decorados de forma idéntica... En los barrios acomodados de las grandes ciudades del mundo, el encanto de la diversidad cede ante la fulminante ofensiva de la estandarización, la homogeneización, la uniformización. Por todas partes triunfa la cultura global.

Varios son los instrumentos que utiliza el imperialismo para su control ideológico: la radio, la prensa, la televisión, la literatura, el arte, la escena, la música, el deporte como espectáculo de masas… De todos ellos, el más importante es, sin duda, la televisión. Es el instrumento más poderoso de propaganda y alienación con el que ha contado jamás el imperialismo. Todos estos medios se hallan en manos de grandes grupos de oligarcas (del estilo de Rupert Murdoch, Times-Wagner, PRIS, Berlterman, etc) y cuentan con gran cantidad de emisoras de televisión y radio, que son las que "crean opinión", que, en la lógica mercantilista globalizadora hegemónica, significa la imposición de las cosmovisiones adecuadas para que cada persona cumpla su función dentro de la reproducción ampliada del capital sin alterar el orden social establecido.

Muchos autores consideran que lo que se ha denominado globalización cultural no sería otra cosa que la "norte-americanización" de la cultura a nivel mundial. La cultura americana universal de lo que se ha denominado el Mc World parece irresistible. En Japón, por ejemplo, las hamburguesas y las papas fritas han reemplazado los tallarines y los "sushi"; los jóvenes se pelean con expresiones inglesas comprendiendo muy poco de su sentido para darse ínfulas. En Francia donde, hace menos de diez años los puristas de la cultura le hacían la guerra a la depravación del franglés, la salud económica se mide por el éxito de Disneyland-Paris. La aparición de repente del Halloween como nueva fiesta francesa para estimular el comercio en el período de calma que precede a la Navidad no es sino el ejemplo más desconcertante de esa tendencia a la americanización.

Los Beatles no aparecieron por casualidad: eran la respuesta "aceptable" a unos Rolling Stones transguesores. De la misma forma, la popularidad de Elvis Presley se entiende como la necesidad cultural del capitalismo americano de tener un cantante blanco que eclipsara a la música negra, que dominaba ampliamente el mercado americano en ese momento. El rap y el hip-hop son canciones que expresan la desesperación en que viven millones de negros en los EEUU; sin embargo, estos estilos de canto han sido "asimilados" por el sistema y convertidos en mercancía de la industria del disco, quitándoles toda su carga revolucionaria e impidiendo que se conviertan en bandera de lucha de las masas oprimidas negras norteamericanas.

Los 200 mil millones de dólares gastados por los Estados Unidos en propaganda no se gastan en vano. Para crear una demanda mundial de productos norteamericanos, debe fabricarse la necesidad de consumirlos a la misma escala y para hacerlo las grandes firmas como la Coca-Cola, no se limitan a hacer propaganda exclusivamente a su producto, sino que deben al mismo tiempo pregonar el estilo de vida norteamericano.

Y como esta cultura crea iguales necesidades de consumo tanto en quienes tienen medios para satisfacerlas como entre las personas que carecen de ellos -recordemos que mil millones de personas en el planeta viven en la pobreza absoluta-, ¿cómo extrañarse entonces que junto con el consumismo aumente la delincuencia, cuando estos medios, al mismo tiempo que propagandizan los productos, otorgan detalladas informaciones de cómo adquirirlos ilícitamente a través de los filmes que las divulgan masivamente? ¿Cómo impedir que millones de personas del Tercer Mundo hagan lo posible y lo imposible (hasta arriesgar sus vidas en pateras) para llegar al "paraíso terrenal" de los países capitalistas desarrollados donde les esperan coches, chalets y aceitosas hamburguesas que habrá que digerir con las dosis correspondientes de Coca Cola?

Estos poderosos instrumentos audiovisuales concentrados cada vez en menos manos y dominado por grandes transnacionales -que manipulan la información en función de los intereses de las clases dominantes-, son los verdaderos forjadores del modo de pensar de la gente, con todos los riesgos que ello implica.

Los mecanismos para fabricar el consenso no sólo se usan durante las campañas electorales, comienzan mucho antes influyendo en la vida cotidiana de la gente, a través de la familia, la educación, los medios recreativos y culturales. Se ha comprobado que el más eficaz y duradero "adoctrinamiento" político es el que se realiza fuera del campo y del lenguaje político.

El mejor antídoto frente a Rambo, Forrest Gump, Disneylandia y toda la superchería yanqui, y frente al modelo político, económico y social que tales símbolos representan, es tomar el ejemplo de la cultura nacional cubana, que aúna la Patria bolivariana con la Patria auténticamente universal. El "problema ideológico" más grave en relación con la cultura, es precisamente la falta de cultura.

En Cuba, el Movimiento 26 de Julio ganó la hegemonía, entre otras cosas, porque supo insertarse profundamente en sus tradiciones nacionales. Hicieron, como alguien dijo, la revolución en español y no en ruso. Sus padres espirituales fueron Martí y Bolívar. Esto ha ocurrido también en el reciente proceso revolucionario bolivariano en Venezuela. Su líder, Hugo Chávez, ha sabido rescatar el pensamiento de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora.

 

3.17 Un profundo malestar.

Sea cual fuere la interpretación de la magnitud de los cambios que hoy está sufriendo el mundo, no cabe duda de que el impacto de la más reciente revolución científico-técnica en el terreno económico, social, político y cultural es enorme. Pero esos nuevos horizontes que parecen abrirse, van paradójicamente acompañados por un gran malestar en gran parte de la humanidad. Vivimos tiempos angustiosos, plenos de confusión e incertidumbre.

No sólo fracasó el socialismo soviético, sino que el capitalismo demostró una sorprendente capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias y para utilizar en beneficio propio los avances de la nueva revolución científico-técnica, mientras los países socialistas, luego de haber alcanzado un notable desarrollo económico, fueron cayendo en el estancamiento hasta terminar en el desastre que conocemos. A esto se agrega las dificultades que comenzaron a sufrir los gobiernos socialdemócratas europeos y sus regímenes de "estado de bienestar": detención de crecimiento económico, inflación, ineficiencia productiva.

Junto a esto, América Latina, tras la dolorosa reestructuración de los años ochenta -que llevó a considerar esta década como la "década perdida"- comenzó a incorporarse a la nueva economía global, pero el precio de esta incorporación ha sido, como veíamos anteriormente, muy elevado: una proporción considerable de su población ha quedado excluida de esos sectores dinámicos, como productores y como consumidores. En algunos casos, pueblos, países y regiones se han vuelto a conectar mediante la economía local informal y la economía criminal orientada al exterior.

El deterioro del nivel de vida de la mayoría de la población del planeta, incluyendo a sectores cada vez más amplios de las capas medias, o lo que algunos han denominado la globalización de la pobreza, es alarmante; la amenaza del desempleo es una preocupación presente tanto en los países pobres como en los países desarrollados; la fragmentación social y organizativa ha alcanzado su nivel máximo. El deterioro del medio ambiente amenaza la supervivencia de las futuras generaciones. La corrupción galopante produce un amplio efecto desmoralizador. Sigue y seguirá estando presente el peligro de guerra, incluso nuclear -a pesar de los avances en la marcha hacia la paz, la distensión y el desarme- hasta que no sean erradicadas para siempre las causas que brotan de la naturaleza capitalista del orden internacional y socio-económico imperantes.

Las políticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional respaldado por un gran poderío militar y mediático, cuyo centro hegemónico son los Estados Unidos, no sólo no han resuelto estos problemas sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusión social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

Entre los que sufren las consecuencias económicas del neoliberalismo -además de los sectores tradicionales de la clase obrera urbana y rural-están: los pobres y marginados, los estratos medios empobrecidos, la constelación de pequeños y medianos empresarios y comerciantes, el sector de los informales, los productores rurales medianos y pequeños, la mayoría de profesionales, la legión de los desocupados, los cooperativistas, los jubilados, la policía y los cuadros subalternos del ejército. Pero no sólo debemos tener presente a los sectores económicamente afectados, sino también a todos los discriminados y oprimidos por el sistema: mujeres, jóvenes, niños, ancianos, indígenas, negros, determinadas creencias religiosas, homosexuales, etcétera. Se trata de la mayoría de la población de nuestros países.

Pero, si bien es cierto que nuestros enemigos son muy poderosos, al mismo tiempo podemos constatar cada vez es más intenso el rechazo de la mayoría de la gente contra el modelo de globalización que se impone en el mundo, por su incapacidad para resolver los problemas más acuciantes de nuestros pueblos. Hay una conciencia universal de que las cosas no pueden seguir así.

Algunos de estos sectores que se oponen a la globalización neoliberal se han transformado en poderosos movimientos. Entre ellos están los movimientos de mujeres, de indígenas, los ambientalistas, los movimientos de consumidores, los que luchan por los derechos humanos. Estos movimientos difieren en muchos aspectos del clásico movimiento obrero en cuanto a las características de sus plataformas, de fuerte acento temático y convocatoria policlasista y multigeneracional, a las formas concretas de acción, y a los modos de organización menos jerárquicos y más en red que en el pasado.

Otras veces, se producen expresiones puntuales de nuevos actores sociales. Es sorprendente, por ejemplo, la capacidad de movilización que han manifestado los jóvenes, organizados fundamentalmente por vía electrónica, con el objetivo de repudiar la actual globalización y resistir a la aplicación de nuevas medidas de corte neoliberal.

Hardt y Negri señalan que a finales del decenio de 1990 se inició un nuevo ciclo internacional de luchas en relación con los problemas de la globalización. Más bien cabe decir que a finales de la década de los 90 comienzan a recomponerse los movimientos sociales, que habían recibido un fuerte golpe con la caída del campo socialista.

Las protestas contra la cumbre de a Organización Mundial del Comercio en Seattle en 1999 fueron su inicio. Años antes, la insurrección zapatista anunciaba que algo se estaba moviendo. El epitome han sido las protestas coordinadas contra la guerra por Estados Unidos en Iraq, cuando millones de personas se lanzaron a las calles de las principales ciudades del Mundo el 15 de febrero de 2003. La guerra representaba la última instancia del poder global frente al cual se había formado el ciclo de luchas. Las estructuras de organización y de comunicación establecidas por la lucha hicieron posible la movilización masiva y coordinada de expresiones comunes contra la guerra."

Por desgracia estas expresiones militantes a favor de un mundo diferente suelen esfumarse una vez trascurrido el episodio, a falta de instancias capaces de liderarlos y mantenerlos reunidos, superando su heterogeneidad. Aunque quizá esta escasa perdurabilidad en el tiempo se deba a su carácter muy incipiente o a una militancia menos comprometida o diferente con menos espacios físicos de reunión y organización. Tratándose de movimientos muy nuevos quizá no se hayan decantado los posibles aportes de los diversos protagonistas.

Junto a este ciclo de luchas mundiales, en América latina se ha producido también simultáneamente un nuevo ciclo de luchas nacionales. Cuando el presidente Hugo Chávez ganó las elecciones en 1998 prácticamente estaba sólo, era el único en levantar un proyecto alternativo al neoliberalismo. Hoy lo que el enemigo llama "la marea roja" está avanzando en casi todos los países de América Latina. No sólo se conquista el gobierno en países como Bolivia y Ecuador, sino que se avanza en las luchas populares de resistencia al neoliberalismo como está ocurriendo en Colombia y Costa Rica. En este fenómeno latinoamericano sí han desempeñado un papel importante los liderazgos locales y una conducción política central.