
Índice
Nota de ediciones La Torre a la serie "Luchar por el Socialismo"
Nota de los adaptadores
Prólogo
Esquema
Introducción
I PARTE:
LA TEORÍA MARXISTA Y EL MOVIMIENTO OBRERO
1. El espontaneísmo en la clase obrera
2. Necesidad de la teoría revolucionaria
3. La necesidad de un Partido de los trabajadores
4. La importancia de la prensa del Partido
II PARTE:
PARTIDO Y MASAS
1. El Partido y las distintas formas de lucha
2. El poder político, objetivo fundamental del proletariado
3. El Partido, vanguardia del proletariado
III PARTE:
PARTIDO: VANGUARDIA DE LA CLASE OBRERA
El Partido y la organización de la clase obrera
2. El Partido y la organización de las masas populares
3. El Partido y las masas
4. Los militantes del Partido
IV PARTE:
REVISIONISMO E IZQUIERDISMO
1. El revisionismo
2. Izquierdismo
Resumen del texto
nota de ediciones la torre a la serie "luchar por el socialismo"
En la nota editorial que abría la primera serie de esta colección, después de asegurar que los cuadernos nos parecían "un buen Instrumento de estudio para cuantos, desde una u otra posición, combaten al sistema capitalista", puntualizábamos: "Por supuesto, entendemos que ese estudio debe ser crítico; que cada "cuaderno" es útil en su lectura, pero mucho más beneficioso en las reflexiones y discusiones que, siguiendo o ampliando sus cuestionarlos, se deducen de cada tema".
Estas recomendaciones de lectura critica y discusión colectiva nos parecen más necesarias aún en esta serie, en la que los "cuadernos" tocan los temas candentes y concretos de la organización de los trabajadores aquí y ahora. ¿Qué tendencia política? ¿Qué partido? ¿Cualquier partido es válido? ¿Es posible prescindir de todos los partidos?...
Preguntas que muchos trabajadores se hacen y que los que lean estos "cuadernitos" deberían Intentar responderse de la forma más objetiva posible, teniendo en cuenta no sólo la teoría, sino la práctica que viven a diario.
Nota de los adaptadores
Como en el Prólogo del original chileno se indica, esta segunda Parte trata de esbozar la respuesta necesaria al problema de cómo luchar por el socialismo.
Nos parece importante advertir que, en lo fundamental, es decir, en todo aquello que es refiero a la construcción del partido del proletariado y cómo éste debe jugar el papel de vanguardia de las masas en la lucha por su liberación, poco tenemos que añadir, ya que ello constituye una porte esencial del marxismo-leninismo, válido siempre y en todo lugar.
En este sentido, nuestras aportaciones han ido precisamente a desenmascarar los profundos errores de revisionismo que han llevado en la actualidad, a la degeneración de numerosos partidos comunistas, a la cabeza de los cuales se encuentra el P.C.U.S., hoy convertido en una burocracia cerrada sobre la que se apoya el nuevo capitalismo desarrollado allí donde, tras la gloriosa revolución bolchevique dirigida por Lenin, nació la "patria del socialismo".
Por otra parte, queremos también Indicar las dificultades de nuestra labor a la hora de exponer con sencillez la estrategia y la táctica que el proletariado habrá de seguir en el futuro, encabezando la lucha de todos los pueblos del Estado español contra los monopolios y por el socialismo.
La diversidad de organizaciones políticas que, ante el evidente abandono de los principios del marxismo-leninismo por parte del P.C.E., Intentan la reconstrucción del partido comunista, ha provocado la confusión en el seno de las masas populares, quienes encuentren por ello gran dificultad a la hora de dar coherencia a su ofensiva contra los explotadores.
Es por esta razón que. partiendo de nuestra más profunda esperanza en que la lucha creciente del proletariado permitirá el logro, cada vez más cercano, de su partido de clase, nos limitaremos a exponer aquí los planteamientos que han hecho o se hacen actualmente estos diversos partidos con implantación en el seno de nuestro pueblo.
De Igual lomo que en la Presentación a la primera serie, y siguiendo nuevamente a las autoras chilenas, pedimos a todos los que quieran enviamos sus opiniones y críticas lo hagan a: Centro de Análisis e Investigación Social (C.A.I.S.)
Alfonso XII, 38 (Madrid).
O también a
Documentación y Publicaciones Generales Consejo de Ciento. 392 (Barcelona-9). J. C. Alis Joan Estruch
Prólogo
En la primera serie de los Cuadernos de Educación Popular. "¿Por qué el Socialismo?", analizamos los conceptos que permiten comprender la estructura y el funcionamiento de la sociedad, la explotación, la existencia de clases sociales, la lucha que se da entre ellas, las contradicciones de la sociedad capitalista y la superación de ellas en un sistema social distinto que comienza con la implantación del socialismo. Estos conceptos que desarrollamos a través de los 8 volúmenes de la primera serie, son los elementos básicos de la teoría científica de la sociedad: el materialismo histórico o ciencia marxista.
En la segunda serie: Para Luchar por el Socialismo, que comienza con este Cuaderno, analizaremos las condiciones de organización, de conciencia, de planificación y de conducción de la lucha de las masas que son necesarias para que la clase obrera logre suprimir la explotación y construir una nueva sociedad.
Esta es una lucha que inician los obreros en el siglo pasado en Europa, desde que se implanta el régimen capitalista de producción, y que se desarrolla y se extiende a todos los países a medida que el capitalismo se hace mundial.
Es una lucha que comienza en forma espontánea contra las condiciones miserables de vida y de trabajo que sufren los obreros. Ellos se unen y se organizan para hacer peticiones que mejoren su situación, pero sus organizaciones son combatidas por los patrones y reprimidas por las fuerzas de los Estados capitalistas. La experiencia que aporta esta lucha al movimiento obrero y el conocimiento de las verdaderas causas de su explotación, que aporta la teoría marxista, transforman los objetivos y la forma de lucha de los obreros. De la lucha gremial por reivindicaciones económicas, el proletariado pasa a la lucha política, dirigido por partidos revolucionarios de su clase. Los obreros adquieren conciencia de ser una clase cuyos intereses consisten en suprimir la explotación, y que la única manera de lograrlo es conquistando el poder político para construir una nueva sociedad.
Esta larga lucha, que se mantiene hasta nuestros días, ha logrado tener éxito en muchos lugares, iniciándose así la construcción de la nueva sociedad. En todo el mundo capitalista, desde los países "desarrollado" a los países dependientes, esta lucha se acentúa. A pesar de las derrotas, de las marchas atrás y de los fracasos, la marea revolucionaria va elevándose con energía y el socialismo avanza, ganando terreno al capitalismo.
El enfrentamiento contra el poder de los monopolios y el imperialismo, el enfrentamiento de los trabajadores contra el capital, es una lucha que continuará hasta suprimir totalmente la explotación del hombre por el hombre.
En España, la lucha de la clase obrera y del pueblo en general, ha provocado la descomposición del régimen fascista, sentando las bases para la conquista de las libertades y abriendo el camino del proceso revolucionario. La lucha de clases se acentúa de día en día: por un lado está el pueblo trabajador, que impulsa el avance hacia el socialismo, por otro, los enemigos del pueblo, los grandes monopolios y los terratenientes, quienes, junto con el imperialismo internacional, dirigen los intereses del conjunto de la burguesía, empleando todos los medios posibles para hacer fracasar el movimiento obrero y popular.
Para que a través de esta lucha el proletariado logre su objetivo final, no basta con la voluntad de los trabajadores Por avanzar. Es necesario saber cómo organizarse; cómo conducir y unir al pueblo tras los verdaderos objetivos, cómo planificar el avance por etapas sin Perder de vista la finalidad del Proceso; cómo aislar en cada etapa a los enemigos fundamentales y juntar a todas las fuerzas del Pueblo contra ellas; cómo mantener la unidad del pueblo y superar SUS" contradicciones internas, etc.
Estos elementos para luchar por el socialismo constituyen la Ciencia Política revolucionaria, el marxismo-leninismo. Sus conceptos más fundamentales son los que explican esta segunda serie de los CEP, a través de los siguientes temas:
CEP N. 8: EL PARTIDO, VANGUARDIA DEL PROLETARIADO.
CEP N. 9: EL PARTIDO: SU ORGANIZACION.
CEP N. 10: DIRIGENTES Y MASAS.
CEP N. 11: ESTRATEGIA Y TACTICA.
CEP N. 12: ALIANZAS Y FRENTE POLITICO.
Al entregar estas armas teóricas, queremos contribuir a que todos los trabajadores españoles participen en forma consciente, crítica y combativa en la transformación de la sociedad. Para saber si estamos cumpliendo con este propósito y para mejorar cada vez más nuestra tarea, pedimos a los trabajadores que nos hagan llegar sus opiniones, críticas y comentarios a: Marta Harnecker Gabriela Uribe
esquema
Introducción
La historia del movimiento obrero pasa por diferentes etapas: De la lucha económica aislada a la lucha económica de toda la clase, y de ésta a la lucha política dirigida por el partido político de la clase obrera.
I PARTE:
la teoría marxista y el movimiento obrero
Qué es el capital. Capital y plusvalía. Distintos tipos de capital: industrial, financiero, comercial. Repartición de la plusvalía, las fracciones de clase burguesas y su evolución. Definición de burguesía o clase capitalista. Esquema-resumen. Necesidad de la fusión de la teoría marxista y el movimiento obrero. El partido como órgano de esta fusión.
II PARTE:
partido y masas
El partido y los diferentes tipos de lucha: económica, ideológica y política. El partido y la lucha por el poder. Partido, vanguardia de la clase obrera. Esquema: clase obrera - sindicato - partido.
III PARTE:
partido: vanguardia de la clase obrera
Conducir a la masa, no ir a la cola de ella; conducir a la masa, no reemplazarla. Las condiciones que deben reunir los militantes para cumplir su papel de vanguardia: ser los mejores cuadros de la clase, tener una buena formación política, practicar una línea de masas.
IV PARTE:
revisionismo e izquierdismo
La influencia y predominio de la Ideología burguesa, amenazan constantemente al proletariado, penetrando en él, a través de estas dos graves desviaciones de la teoría marxista-leninista.
resumen del texto.
cuestionario
introducción
Así ocurrió en España
La falta de seguridad en el trabajo, los bajos salarios, las jornadas agotadoras y otras causas, fueron creando el descontento entre los obreros ya desde el primer tercio de¡ siglo pasado. Dio comienzo así, un movimiento de protesta, primero espontáneo y, poco a poco, cada vez más organizado, para dar lugar, en -el último tercio de¡ siglo y primeros del actual, a la aparición de las dos grandes centrales sindicales clásicas -la C.N.T. y la U.G.T.- y al partido socialista, que habrían de ser los protagonistas que conducirían las luchas obreras de la época, hasta la 2a. República.
Sin embargo, conflictos laborales podemos encontrarlos incluso en el siglo XVIII, como la huelga en las MANUFACTURAS REALES DE PAÑOS de Guadalajara en 1730. Esta protesta, por cuestiones de salarios y de jornada de trabajo, se encontraba todavía dentro del marco de la manufactura, típico de los inicios del capitalismo. Ya en el siglo XIX, se conocen los primeros intentos de rebelión obrera contra las máquinas, a quienes se las tenía por el causante principal de la miseria de la clase trabajadora, especialmente del paro.
Con tales características fue el motín o huelga de Alcoy en 1821, donde 1200 hombres quemaron 17 máquinas de hilar, exigiendo al Ayuntamiento que las restantes fueran desmanteladas. De la misma forma, en 1823 son destruidas varias máquinas de hilar en Camprodón y, sobre todo, fue famosa la quema de la fábrica "el Vapor" en Barcelona, donde intervino el ejército para reprimir a los huelguistas.
A lo largo de estas experiencias de lucha, fueron naciendo sentimientos de la necesidad de asociarse, aunque en un principio, con un carácter temporal: comisiones que realizaban tareas concretas como peticiones u otro tipo de acciones. Estas eran temidas por la patronal, la cual a través de su Comisión de Fábricas, solicitó la prohibición de las mismas a la autoridad en 1838.
Por aquellas fechas, diversas comisiones obreras de Barcelona solicitaron del capitán general, autorización para convertirse en asociaciones, cosa que les fue denegada, si bien esto se consiguió más tarde, a partir de una Real Orden de febrero de 1839, estando constituida desde el verano de aquel año, una ASOCIACION DE TEJEDORES que llegó a reunir a 3000 asociados.
Dicha asociación nació en una doble vertiente: la Sociedad de Tejedores, con carácter sindical, de resistencia obrera frente a los patrones, y la Asociación Mutua de Tejedores, con un carácter de tipo mutualista, de previsión y ayuda entre los obreros. Su desarrollo rápido lo demuestra el hecho de que en 1840 contaba ya en Barcelona con 7000 afiliados y otros 8000 en las localidades fabriles de la provincia.
Este ejemplo cundió pronto y se fueron creando nuevas sociedades tales como las de hiladores, tintoreros, etc. entre los obreros textiles, a través de las cuales, iban adquiriendo lentamente, la conciencia de su situación en la producción y de su propia fuerza. Estaba naciendo el SINDICATO.
Vemos, pues, cómo la clase obrera, a lo largo de estos primeros años de existencia, se ve empujada a luchar debido a la terrible explotación a que estaba sometida y orienta primero sus protestas contra las máquinas a quienes culpa de sus males. Más tarde, va comprendiendo que no son ellas, sino el patrón el que la explota y entonces se organiza en sindicatos que comienzan a desarrollar una lucha por mejores condiciones de vida y de trabajo. De la misma manera, las sociedades mutualistas intentan liberar a los trabajadores de los intermediarios, permitiéndoles una mayor capacidad de consumo y una ayuda frente a la enfermedad, el paro o la vejez.
Es, por tanto, una lucha económica la que provoca los primeros pasos del Movimiento Obrero, muy lejos todavía de un conocimiento integral de la sociedad, en la que se desarrolla y, en consecuencia, sin planteamientos políticos de transformación social, como forma de superación definitiva de la explotación y de las diferencias de clase.
Es, por el contrario, en medio de la pequeña burguesías -de las llamadas "clases medias"- donde aparecen los intentos teóricos de profundizar en la realidad social, y de allí provienen hombres vinculados a grupos políticos radicales que dan lugar al nacimiento de los llamados "socialismos utópicos".
Este es el caso, por ejemplo, de Femando Garrido, que seguía la línea de Fourier y que funda, hacia 1850, una sociedad secreta llamada "Los Hijos del Pueblo" con 1200 afiliados. También podemos citar a Sixto Cámara, que se identificaba con el francés Saint-Simon y participa en el alzamiento de 1848, así como en el victorioso de 1854.
" ... En general, son hombres de las clases medias, de profesión intelectual, a la vez abiertos a nuevas corrientes intelectuales y con fuerte espíritu crítico de la sociedad en que viven.
Querían instaurar sistemas nuevos y una sociedad más equilibrada, pero sin llegar a ver con claridad el cambio total de las estructuras. Tienen escasa influencia en el Movimiento Obrero, salvo algunos que profundizaron en la idea de asociación."*
La consolidación de las asociaciones obreras
Desde sus primeros momentos, las sociedades de resistencia fueron rechazadas y prohibidas por el gobierno, quien, sin embargo permitía las de ayuda mutua. No obstante, esto no fue suficiente para impedir el desarrollo de aquéllas, sucediéndose los conflictos:
1846, huelga en Sabadell. 1848, se incendia la fábrica de vapor de Vilá, Subirá y Cía. en Igualada y lo mismo durante los años 50.
Especial importancia tuvo la huelga de marzo de 1854, que duró hasta la celda del gobierno y la llegada al poder de Espartero, tras el pronunciamiento de Vicalvaro y el manifiesto del Manzanares. El 7 de julio, en el alzamiento de Barcelona participan obreros, que lo hacen en forma de huelga, la cual, si bien tenía un carácter sindical en su principio, se combiné con la situación política y mientras las gentes se manifestaban por las calles, grupos de obreros obligan a cerrar las fábricas.
De esta forma, las luchas de la burguesía progresista frente a la reacción de tipo feudal, encuentran un aliado en la clase obrera, aunque las Asociaciones como tales no estaban comprometidas en la lucha política.
Con todo ello, termina por desaparecer la tendencia "antimaquinista" y el bienio progresista (1854-1856) que se instaura, permite un gran desarrollo de las Asociaciones Obreras, que llegan incluso a federarse en la UNION DE CLASES, con unos 20.000 afiliados. También se desarrollan asociaciones de carácter cultural, algunas de las cuales existían desde hacía algún tiempo, como "LaVelada de Artistas, Artesanos, Jornaleros y Labradores" en Madrid, creada en 1847, o el Orfeón Popular, nacido en Barcelona en 1850 y la "Escuela para Adultos" de Madrid, que llega a tener 400 alumnos y publica un periódico: "El Trabajador".
·
Tuñon de Lara, "El Movimiento Obrero en la Historia de España" edit. TAURUS 1972.
La prensa obrera
Es ésta una cuestión de vital importancia para el desarrollo del Movimiento Obrero y su organización. Sus orígenes hay que buscarlos especialmente entre los tipógrafos y demás trabajadores de artes gráficas, como "El Eco de la Clase Obrera" promovido por un cajista.
Es de destacar en este período, la aparición de "El Obrero" en 1864, cuyo objetivo era la asociación obrera. Al año de su publicación, organiza un congreso al que asistieron delegados de 40 asociaciones, los cuales decidieron formar una Federación de Sociedades Obreras teniendo como órgano oficial al periódico y también adoptaron la decisión de dirigirse al gobierno pidiendo la libertad de asociación.
Esto, por otra parte, fue una constante mantenida en todas las luchas obreras de la época, destacándose la elevación a las Cortes, por parte de la anteriormente citada UNION DE CLASES, de un manifiesto avalado por 33.000 firmas que pedían el derecho de asociación.
Primeros movimientos campesinos
La característica general de estos movimientos es la de estar dirigidos por las clases medias en su lucha republicana. Estas, arrastraban a los jornaleros, los cuales identificaban la idea de la República con el reparto de tierras. Típico de dicha época es la sublevación de Loja, donde un boticario llamado Pérez del Alarno, logra arrastrar a 10,000 campesinos armados y otros tantos sin armar en 1861.
La 1ª Internacional en España
Nacida por iniciativa de Carlos Marx y Federico Engels en 1864, de ella se hace eco "El Obrero", que habla sobre la conferencia Internacional que decidió la celebración de su primer congreso.
Más tarde, también es citada por el periódico obrero "La Asociación" en un artículo en el que se hacía una interpretación de la misma, de tipo cooperativista y de ayuda mutua.
Sin embargo, no es sino en el 3er. Congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores (A.I.T.), donde aparece por primera vez un delegado español que da cuenta de movimientos clandestinos en Catalunya y Andalucía, pero los contactos más serios se realizan tras la Revolución española de 1868.
Bakunin, enterado de ello, inicia dichos contactos, intentando ganar para su causa, dentro de la Internacíonal a las sociedades obreras españolas, pues Ya había creado la Alianza de la Democracia Socialista corno una organización paralela en el interior de la misma Internacional.
Respecto a la cuestión de la Revolución del 68, volvemos a observar, una vez mas la separación entre lo económico y lo político en las sociedades obreras, que seguían sin comprender las interconexiones entre ambas estructuras.
Las asociaciones no participaron, como tales, en la Revolución, pero sí lo hicieron numerosos obreros. El Gobierno Provisional surgido de la victoria progresista, decreta la libertad de asociación, creándose en Barcelona la DIRECCIONCENTRAL DE SOCIEDADES OBRERAS, organización que se transformaría, tras su Congreso, en CENTRO FEDERAL DE LAS SOCIEDADES OBRERAS, aprobándose por aclamación la forma republicana, democrático-federal de gobierno y se apoya a los movimientos republicanos.
Es el contacto con la Internacional el que acelera el proceso de toma de conciencia de las organizaciones de los trabajadores acerca de la necesidad de transformar totalmente el sistema, sí bien esto se realiza a través de la influencia de la "Alianza" de Bakunin y siguiendo su visión dentro de la Internacional, opuesta a la de Marx, quien impulsaba la formación de la organización política independiente del proletario (el partido) como forma de llegar a la toma del poder político para realizar desde allí, las transformaciones revolucionarias.
Sin embargo, la frustración por las medidas del nuevo gobierno y la influencia de Bakunin, favorecieron el rechazo de la actividad política y de la colaboración con la burguesía progresista.
En 1870 se celebra el Congreso de la sección española de la Internacional, con unos 90 delegados de unas 140 sociedades, con unos 30.000 afiliados. De las resoluciones adoptadas, se observa el triunfo de la línea bakuninista. Por un lado, son derrotadas las tendencias cooperativistas y las republicanas y, por otro lado, la línea primitiva de las sociedades obreras, de tipo socio-profesional, de resistencia frente a la patronal, se convierte en una línea socio-política, de lucha por la completa emancipación de la clase trabajadora.
Se ha dado un peso importante en la conciencia de clase de los obreros en España. De una lucha meramente económica, por los objetivos inmediatos de mejora de las condiciones de vida y de trabajo, se había pesado a entender la necesidad de la transformación total de la-sociedad como único medio de emancipación de los trabajadores.
Falta, sin embargo, la aportación científica de Marx: a esta cuestión y, por lo tanto, no se entiende todavía la necesidad de la construcción del partido obrero capaz de conducir a la clase hacia la toma del poder.
Esta cuestión debía venir, Poco más tarde, de la mano de Lafargue, yerno de Marx, quien en sus contactos con el grupo de Madrid, introdujo las ideas marxistas hacia 1871-1872.
Estos obreros, al frente de los cuales se encontraba Pablo Iglesias, descubrieron las diferencias, de dentro de la Internacional Y siguieron la línea de Marx, provocando la ruptura, casi al mismo tiempo que se realizaba a nivel general.
De esta manera, los primeros pasos de la comprensión científica de la realidad se estaban dando también en España. La llegada de la Primera República en 1873 y el fracaso de la misma, provocado, en gran parte, Por la radicalización a la que la sometieron los sectores radicales de la pequeña burguesía y los anarquistas, a través del movimiento cantonalista, permitió a Engels hacer una crítica importante del utopismo anarquista y de su incapacidad para conducir adelante los intereses de la clase obrera.
Surgía así la necesidad de dar un paso más, dentro del avance ideológico del Movimiento Obrero. En 1879, por el impulso del grupo de Pablo Iglesias, aparece el Partido Democrático Socialista Obrero Español, que iba a dar lugar, años más tarde, al nacimiento del P.S.O.E. y de la U.G.T. en el Congreso de 1888. Era este el primer fruto de la introducción del marxismo en España. Un fruto que sufriría después las consecuencias de la penetración ideológica de la burguesía, desviándose hacia posiciones reformistas (Lo que en nuestros días se entiende, por línea "socialdemócrata", como consecuencia de la desviación de los partidos socialistas).
Este hecho, empujaría, ya en el siglo XX, a la construcción de un nuevo partido obrero revolucionario (el Partido Comunista) bajo el impulso de la Revolución Rusa dirigida por el partido bolchevique de Lenin.
Años más tarde, el Partido Comunista habría de ponerse a la cabeza de la clase obrera contra los ejércitos del capital, dirigiendo la heróica lucha del pueblo, organizado en el FRENTE POPULAR.
I PARTE:
teoría marxista y movimiento obrero
tema primero
El espontaneísmo en la clase obrera.
La historia de los primeros años de vida del movimiento obrero ha demostrado que cuando la clase obrera sólo cuenta con sus propias fuerzas, tiende a limitarse a una lucha por mejores condiciones de vida y de trabajo. Esta lucha no pasa más allá de la agrupación de los obreros en sindicatos, de su resistencia contra los patrones, de peticiones al Gobierno para que dicte leyes que favorecen a los obreros, etc.
¿A qué se debe esto?
A que las ideas que dominan en la sociedad capitalista hacen pensar a los obreros que podrán salir de la mala situación en que se encuentran, a medida que vayan consiguiendo el mejoramiento económico y social que piden.
Veamos esto con más detalle.
Los dueños de los medios de producción más importantes (las fábricas, las minas, la tierra) son los que controlan las radios, los diarios, los canales de TV, es decir, los medios de comunicación de masas. También controlan el contenido de los programas de educación en sus distintos niveles: escuela primaria, secundaria y universitaria.
A través de estos medios que educan y difunden ideas, engañan al pueblo, convenciéndolo de que el sistema de explotación en que viven es bueno y que si los trabajadores están en malas condiciones, no se debe el sistema explotador capitalista, sino a defectos de los mismos trabajadores: flojera, borrachera, despilfarro, falta de capacidad intelectual, etc.
Esto permite entender por qué la teoría marxista afirma que: "La ideología dominante en una sociedad es la ideología de la clase dominante"; es decir, que las ideas, las formas de comportarse, las costumbres, etc., que tienen más influencia en una sociedad, son aquéllas que defienden los intereses de la clase dominante. Por lo tanto, en la sociedad capitalista, la clase obrera, junto con las demás clases, se encuentra dominada por la ideología burguesa* que sirve para afirmar el "orden" burgués, y permite así a los capitalistas seguir explotando a los obreros. Debido a esta dominación, los obreros usan las ideas burguesas para explicarse su propia situación y para orientar sus luchas. Por eso ellos se limitan a exigir ciertas reivindicaciones de carácter económico, corno son: mejores salarios, mejores condiciones de vida, etc. Con estas medidas los obreros sólo consiguen mejorar relativamente sus condiciones de vida, pero no logran romper con el orden burgués, que es el origen de su explotación.
* Ver CEP N. 1: Explotadores y explotados, págs. 58-59 (la. Edición española).
Tema segundo
Necesidad de la teoría revolucionaria.
¿Cómo romper la dominación de esta ideología?.
Sólo oponiendo a ella un análisis científico de los hechos, que permita:
1. Explicar la situación en que se encuentra el proletariado en la sociedad capitalista;
2. Mostrar por qué es posible terminar con la explotación;
3. Mostrar los medios adecuados para alcanzar ese fin.
Este análisis existe. Es la teoría del socialismo científico o materialismo histórico, fundada por Marx en: la segunda mitad del siglo XIX.
Esta teoría no sólo describe la situación de explotación en que se encuentra el proletariado (muchos autores ya lo habían hecho antes de Marx), sino que se dedica a explicar cuáles son las causas que provocan esta situación.* El concepto de plusvalía o de trabajo no pagado en el sistema capitalista es el centro de esta explicación.**
El funcionamiento mismo del sistema capitalista necesita mantener y aumentar cada vez más la explotación.*** Por lo tanto, para terminar con ella sólo queda un camino: la destrucción del sistema capitalista de producción. ¿Cómo hacerlo? Mediante la conquista del poder político por el proletariado. Este, por medio de una dictadura de su clase sobre las clases que se opongan, establecerá un nuevo tipo de relaciones de producción. Estas relaciones de producción socialistas eliminan la explotación de una clase por otra y terminan, por lo tanto, con la desigualdad social.****
Esta teoría es el "arma ideológica" que permite a la clase obrera romper con la ideología burguesa dominante y comprender realmente las causas de su situación de explotación.
* La primera serie de los CEP (N. 1 al N. 7) estuvo dedicada a exponer los conceptos fundamentales de esta teoría.
** Ver CEP N. 2: Explotación Capitalista.
*** Ver CEP N. 3: Monopolios y Miseria.
**** Ver CEP N. 6: Capitalismo y Socialismo, y CEP N. 7: Socialismo y Comunismo.
Tema tercero
La necesidad de un partido de los trabajadores.
De todo lo dicho anteriormente, se desprende la necesidad de que la clase obrera pueda contar con la teoría marxista, es decir, la teoría científica de la sociedad.
¿Cómo se logra?.
La creación de la teoría marxista, como toda teoría científica, es algo que requiere trabajo, estudio, dedicación de tiempo. Los médicos que han descubierto las causas de muchas enfermedades han dedicado toda su vida a la investigación científica. Igual cosa sucede con quienes se han dedicado al estudio de la sociedad. Así ocurrió con Marx y Engels, sus primeros precursores, y con Lenin, quien durante sus años' de exilio,-, además de sus innumerables tareas políticas, realizó profundos estudios teóricos e investigaciones detalladas de la realidad económica, política y social de su país.
Por estas razones, por las condiciones que deben rodear la creación científica, el surgimiento de la teoría marxista está ligado a intelectuales y no a obreros. Los obreros, debido a sus duros horarios de trabajo, debido a las condiciones inhumanas de vida de aquella época, a su falta de educación, difícilmente podían leer, informarse, estudiar acerca de cómo estaba funcionando la sociedad para extraer de este estudio sus leyes de desarrollo.*
Ahora bien, esta situación se ha ido modificando con el transcurrir del tiempo. La clase obrera ha aprendido mucho con sus largos años de, experiencia de lucha. Su nivel cultural es hoy mucho mayor que hace cien o cincuenta años. Su jornada de trabajo más corta le permite tener un espacio de tiempo libre que puede dedicar al estudio.
Y, por último, lo más importante es que hoy la teoría de la sociedad no sólo está en la letra muerta de los libros, sino que está encarnada en una realidad viva: las experiencias revolucionarias socialistas que se han iniciado gracias a la aplicación de la teoría marxista por el movimiento obrero.
Sin embargo, mientras exista la división entre el trabajo manual y el trabajo intelectual, tendrán siempre más facilidad para conocer la teoría marxista, para realizar estudios profundos de la sociedad y descubrir nuevos aspectos de ella, aquellas personas que por su oficio pueden dedicar más tiempo al estudio: los intelectuales. Pero para que este estudio sirva al proletariado, estos intelectuales deben mirar las cosas del punto de vista del proletariado, es decir, deben ser intelectuales revolucionarios.
Comprendemos, entonces, que para que el proletariado logre tener una plena conciencia de sus intereses de clase necesita ser provisto de la teoría marxista.
Sólo cuando la teoría marxista penetra en el movimiento obrero, transformándose en la guía de su acción; el proletariado logra abandonar su lucha puramente economicista y pese a acciones verdaderamente revolucionarias.
Por lo tanto, para que surjan movimientos revolucionarios no basta que la teoría marxista exista: es necesario que el proletariado la haga suya, la transforme en su instrumento de lucha.
* A pesar de esta situación general, existieron casos muy excepcionales de trabajadores que, gracias a su esfuerzo personal, lograron elaborar conclusiones muy semejantes a las de los autores de las teorías marxistas.
¿Cómo asegurar esta ''fusión'' de la teoría marxista y el movimiento obrero?.
Para que la fusión se realice en forma eficaz y se extienda a todos los sectores de la clase obrera, tiene que existir una organización política del proletariado que se esfuerce por elevar su conciencia de clase y la oriente hacia la lucha por sus verdaderos intereses de clase: terminar para siempre con la explotación.
Esta organización revolucionaria debe fundir en su interior dos aspectos fundamentales:
1. La experiencia de lucha, el conocimiento del medio obrero y el arte de convencer y movilizar a las masas, que se obtiene en el contacto y la acción en medio y al frente de ellas.
2. El conocimiento científico de la realidad que se quiere transformar, que se obtiene al aplicar la teoría marxista al estudio de esa sociedad en particular o formación social.*
Se trata, en consecuencia, de la combinación en un lado de los elementos más destacados del Proletariado: los obreros de vanguardia, con aquellos elementos de la intelectualidad que han adoptado la "posición de clase"**del Proletariado Y que se someten a su organización Y disciplina: los intelectuales revolucionarios.
Es entonces la organización Política del proletariado, el Partido, quien debe realizar la fusión del movimiento obrero y de la teoría marxista Para conducir al Proletariado en la transformación de la sociedad. Desconectado de la organización marxista-leninista, "el movimiento obrero degenera Y se aburguesa inevitablemente". Es Por ello que el papel del Partido no puede ser "servir pasivamente al movimiento obrero en cada una de sus etapas, sino representar los intereses del conjunto del movimiento, indicarle su objetivo final y Sus objetivos políticos inmediatos, defender su independencia Política e, ideológica".***
* Se entiende por "formación social" a una sociedad históricamente determinada; por ejemplo, España. Ver esta definición y cómo se aplica la teoría marxista al estudio de una formación social en el CEP N. 1: Explotadores y Explotados.
** Se llama "posición de clase" a la toma de partida por una clase en un proceso político determinado. Ver análisis de este concepto en CEP N. 4: Lucha de clases
*** Lenin: Las Jornadas de Mayo en Kharkov.
La importancia de la prensa del Partido.
Para que la organización política del proletariado pueda cumplir su papel de dirigir el proletariado y de introducir la teoría marxista en el movimiento obrero, es fundamental establecer un sistema de prensa. El periódico del partido debe responder tanto a las necesidades internas de la organización como a las necesidades de las masas, tomando en cuenta sus diferentes niveles de conciencia.
Lenin resume las ideas que hemos expuesto aquí diciendo: "Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario".
Cuestiones I parte
1. ¿Cuales son las razones por las que el movimiento obrero, abandonado a su propia espontaneidad, cae en planteamientos reformistas, economicistas?.
2. ¿Qué es lo que aporta la teoría revolucionaria al movimiento obrero?.
3. Dado el dominio ideológico de la burguesía, ¿cuál es el medio necesario para que la teoría revolucionaria penetre y sea útil a los trabajadores?.
4. ¿Sobre qué elementos fundamentales se apoya la construcción del partido de los trabajadores?.
5. ¿Por qué es importante la prensa del partido?
Temas de reflexión
1. estudiar y reflexionar sobre las primeras luchas obreras que veían como enemigo a las máquinas y sobre la aparición de sindicatos reformistas que sólo buscan arrancar mejoras al capital sin poner en cuestión su sistema de explotación.
II Parte : Partidos y masas
Tema primero
El Partido y las distintas formas de lucha.
El partido del proletariado, armado con la teoría revolucionaria, es quien debe guiar a la clase obrera Y a sus aliados en la lucha por la conquista del poder político. Este poder es el instrumento que permite a la clase obrera destruir el sistema de explotación capitalista y empezar a construir la nueva sociedad.
Para poder lograr la conquista del poder político, el proletariado debe enfrentar a sus enemigos, la burguesía y sus aliados, en todos los niveles donde los encuentra: en el campo económico, en el campo ideológico y en el campo político. Debe, por lo tanto, combinar distintas formas de lucha: económica, ideológica y política.
Para precisar bien el papel que cumple el partido de la clase obrera y su diferencia con la organización sindical recordemos lo qué entendemos por lucha económica, lucha ideológica y lucha política.*
La lucha económica es el enfrentamiento que se produce entre las clases opuestas a nivel de la infraestructura o región económica de la sociedad. Este enfrentamiento se caracteriza por la resistencia espontánea que oponen las clases explotadas frente a las clases explotadoras.
Lenin define de la siguiente manera la lucha económica del proletariado: "La lucha económica es la lucha colectiva de los obreros contra los patrones por conseguir condiciones ventajosas de venta de la fuerza de trabajo, por mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los obreros".
Ella permite ir alcanzando una unión y organización cada vez mayores de la clase obrera y eleva su nivel de conciencia de clase, preparándola para los enfrentamientos que van a suprimir definitivamente su explotación: la lucha por el poder político.
El sindicato es la forma de organización que se ha dado la clase obrera para realizar esta lucha de tipo reivindicativo. Es una organización que tiende a reunir a toda la clase obrera, sin distinción de credos o partidos políticos, para luchar por estos intereses inmediatos comunes. Es una organización amplia, abierta, en la que están llamados a participar todos los trabajadores.
La lucha de clases se da también en el terreno de las ideas, ya que las ideas burguesas contribuyen a mantener la dominación de la clase explotadora sobre los explotados.
A esta lucha en el terreno de las ideas la llamamos lucha ideológica.
Es una batalla sin tregua. Si no se combate en forma continua contra la penetración de las ideas de la burguesía en el seno de la clase obrera y el pueblo, no se logrará jamás una conciencia revolucionaria capaz de llevar la lucha hasta sus últimas consecuencias.
La lucha política es el enfrentamiento que se produce entre ls clases antagónicas a nivel de la región jurídico-política de la sociedad, o sea, la lucha de los explotados contra las leyes y las instituciones que mantienen la dominación de las clases explotadoras.
En la sociedad capitalista, ella abarca desde la lucha de los obreros por mayores libertades políticas hasta su forma definitiva: la lucha por el poder político para destruir a través de él al capitalismo y establecer una nueva sociedad, la sociedad socialista.
Ahora bien, estos diferentes tipos de lucha no se dan aislados unos de otros. Por el contrario, ellos se combinan siempre, pero en cada caso uno de los tipos de lucha domina a los otros. Las luchas económicas, ideológicas y políticas son aspectos de la lucha de clases que en todo momento se da entre las clases antagónicas en los tres niveles de la estructura social.
Así, por ejemplo, en una huelga, en que el tipo dominante de lucha es el económico, se da también por parte del sector más avanzado de los obreros una lucha ideológica por mantener la unidad de los trabajadores por hacerles ver el origen de su situación de explotados y cómo llegar a terminar con ella, etc. Por otra parte, esta huelga que tiene, en un comienzo, un carácter puramente económico, puede llegar a tener un carácter predominantemente político si llegan a intervenir las fuerzas del orden público para desalojar a los huelguistas de la entrada de la fábrica. En este momento, los obreros entran a lucha contra los representantes del Estado que defiende los intereses de los capitalistas.
* Ver CEP N. 4: Lucha de Clases
tema segundo
El poder político,objetivo fundamental del proletariado.
Por último, debemos plantear que la lucha de clases tiene por objetivo final, en la sociedad capitalista, destruir el sistema de explotación, suprimiendo la propiedad privada de los medios de producción. Esto sólo puede lograrse si la clase obrera y sus aliados llegan a adueñarse del poder político. El poder político es el único medio a través del cual la clase obrera puede destruir las relaciones de producción capitalistas e imponer las relaciones de producción socialistas para construir la nueva sociedad, ya que sólo desde esa posición de fuerza es posible contrarrestar la resistencia que opone la burguesía a esta transformación. El desarrollo de la lucha de clases prepara el camino para que el proletariado llegue a conquistar el poder político. A través de cada batalla, va aumentando la organización y nivel de conciencia de la clase obrera, al mismo tiempo que se va debilitando al enemigo. En un momento determinado, la lucha de clases entra en un período crítico: ella se concentra enteramente en el nivel de la política y está dirigida a la toma del poder político.
Resumiendo: El partido del proletariado debe impulsar la lucha económica y la creación de sindicatos, ya que es la forma en que los obreros en su conjunto adquieren conciencia de la necesidad de la unión y la organización para lucha por sus intereses, aunque sólo sean sus intereses inmediatos. Sin embargo, el partido que lucha por los verdaderos intereses de la clase* no puede limitarse a esta lucha reivindicativa. Por medio de una lucha ideológica permanente, usando la teoría marxista, debe dejar en claro lo limitada que es la lucha económica y mostrar el camino para terminar con la explotación. Pero no es sólo a partir de la lucha económica que el partido desarrolla la lucha de clases. El partido debe denunciar también todas las arbitrariedades del régimen político, dirigiendo las luchas de los distintos sectores para aumentar y desarrollar las libertades y los derechos del pueblo. Al mismo tiempo, debe mostrar cómo el Estado burgués está al servicio de las clases dominantes; cómo incluso el régimen burgués más democrático funciona como la dictadura de una minoría: la burguesía y sus aliados, contra una mayoría: el pueblo.
En esta forma, a través de la lucha económica, ideológica y política, el partido va guiando a las masas, unificándolas alrededor de los postulados del proletariado. Por medio de la acción y de la lucha ideológica plantea la necesidad que tiene el proletariado de adueñarse del poder político como único medio de llevar a cabo sus intereses de clase.
El partido es la organización que debe dirigir la lucha de clases en todos los terrenos y debe determinar en cada nueva situación cuál es el tipo de lucha dominante Y de qué manera deben subordinarse los demás tipos a ella.
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Corno hemos visto, los intereses espontáneos inmediatos son aquéllos que se dirigen a obtener un mejoramiento de la situación económica o de trabajo de los obreros. En cambio, los intereses a largo plazo, o verdaderos intereses de clase, son aquellos que se dirigen a destruir las causas de la situación de explotación en que se encuentran los obreros, y que sólo se logran cuando se suprime la propiedad privada sobre los medios de producción y se establece una nueva sociedad. Ver CEP N. 4: Lucha de Clases.
Tema tercero
El partido, vanguardia del proletariado.
La lucha por mejorar sus condiciones de trabajo y de vida surge espontáneamente en los obreros que se organizan para este fin en sindicatos. En cambio mientras exista el efecto deformador de la ideología burguesa, será muy difícil que todo el proletariado llegue a comprender su situación de explotación. Por ello, la necesidad de la lucha organizada para conquistar el poder político es algo que en un comienzo sólo es comprendido por un número muy reducido de la clase obrera. En consecuencia, el partido, que es quien guía al proletariado a tomar este camino, es una organización que agrupa sólo a un sector reducido de los obreros: al sector más lúcido y de mayor conciencia. El partido de la clase obrera no es, por lo tanto, toda la clase organizada, sino la vanguardia: el sector más avanzado de ella, que guía a la clase para desarrollar su conciencia y su lucha por realizar sus intereses de clase, terminar con la explotación y construir una sociedad distinta.
Ahora bien, la clase obrera, por el hecho de ser la clase explotada del sistema capitalista de producción, es la única clase dispuesta a llevar la lucha hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, en la sociedad capitalista hay otras clases y grupos sociales (la pequeña burguesía, los funcionarios, los Intelectuales, etc.) que también sufren las consecuencias de la explotación.
Es por ello que el partido del proletariado debe ser capaz de agrupar en torno a objetivos comunes, en cada etapa de la lucha, a las otras clases y grupos de la sociedad que entran en contradicción con el sistema capitalista. Sólo de esta manera, unificando a la masa del pueblo tras los postulados del proletariado, logrará cumplir con los objetivos que se propone y que en definitiva benefician a todo el pueblo.
Cuestiones II parte
1. ¿Cuál es la organización de la clase obrera que se crea para la defensa de sus intereses inmediatos, llamada también lucha económica?.
2. ¿Por qué el partido es la organización de la clase obrera que sirve para dirigir la lucha política?.
3. ¿Por qué el partido de los trabajadores debe impulsar además la lucha económica y la creación de sindicatos?.
4. ¿Por qué decimos que el partido es la vanguardia' del proletariado?.
Temas de reflexión
Reflexionar sobre las críticas de Marx y Engels en el seno de la Internacional, contra los anarquistas que no comprendían la necesidad de que el proletariado defienda su autonomía política e ideológica, organizándose en partido, que oriente la lucha por el poder político.
III PARTE:
partido: vanguardia de la clase obrera
Tema primero
El Partido y la organización de la clase obrera.
Es muy importante comprender la diferencia entre la organización de la clase obrera, en general, y la organización de los militantes de vanguardia.
Como ya se ha dicho, los hombres más conscientes del proletariado necesitan organizarse en partido político para poder así dirigir eficazmente la marcha del movimiento obrero y también del resto de las capas populares. Sólo de esta forma, es decir, a través del partido, es posible la fusión de la teoría revolucionaria y la experiencia de lucha de la clase, produciéndose la capacidad de dirección política necesaria para que los obreros impulsen la lucha revolucionaria de todo el pueblo hacia la toma del poder político y la construcción del socialismo.
Ahora bien, no podemos confundir el partido con la organización general de la clase. Esta va avanzando lentamente en su nivel de conciencia y en su capacidad de lucha. En un principio, sólo es capaz de luchar por sus intereses económicos, inmediatos. Poco a poco, gracias a la actividad incansable del partido y a través de la experiencia de su propia práctica, va descubriendo los objetivos estratégicos a largo plazo.
Por esta razón, el partido de los obreros debe saber impulsar la organización unitaria de toda la clase, para cubrir sus objetivos. En primer lugar, el sindicato, como un arma eficaz de lucha económica y como escuela donde la clase de sus primeros pasos de aprendizaje.
Es fundamental alcanzar la unidad de toda la clase en un único sindicato. Sólo la burguesía está interesada en el pluralismo sindical pues sabe que, de este modo, es decir, con una clase obrera dividida, le es más fácil mantener y agudizar la explotación.
En la tarea de la construcción del sindicato de todos los trabajadores, es esencial, pues ganar esta batalla de la unidad. Una unidad que no sea impuesta de arriba a abajo, sino que se alcance como resultado final de una amplia discusión desde la base, a través de un proceso asambleario no manipulado.
Dicho proceso, por otra parte, es necesario mantenerlo siempre para evitar que, con el tiempo, el sindicato de clase que los obreros levanten termine por burocratizarse ante la indiferencia de los trabajadores. Los sindicatos burocráticos son un grave enemigo de la clase obrera pues la conducen hacia el reformismo y la someten a los intereses de la burguesía.
Así pues, un sindicato de clase -el sindicato de la clase que sirva para defender sus intereses económicos de una manera revolucionaria y no economicista debe conquistar la UNIDAD, debe defender su AUTONOMIA e INDEPENDENCIA de clase y debe saber practicar la DEMOCRACIA interna, que impida toda manipulación burocrática.
Sin embargo, no es el sindicato la única forma de organización de la clase obrera. La historia nos ha mostrado cómo, a lo largo de las experiencias revolucionarias. los obreros construían muy diversas organizaciones para cubrir sus objetivos de clase: consejos obreros, comités de fábrica, soviets, etc. Es, por tanto, muy importante que el partido del proletariado sepa descubrir en cada momento el valor de dichas experiencias y de otras que la clase irá realizando en sus luchas, para impulsar aquellas organizaciones más* adecuadas a las distintas coyunturas políticas y en función de los objetivos que se marquen en cada etapa.
Sólo esta relación entre la capacidad de conducción (creciente) del partido obrero y la experiencia, combatividad y conciencia (crecientes) de todo el proletariado, producen el avance real del proceso revolucionario.
Como decía Mao Tse-Tung, la vanguardia debe saber ir "DESDE LAS MASAS A LAS MASAS", es decir, debe estar entre ellas, convivir entre ellas para detectar sus problemas, sus necesidades, el grado de conciencia que tienen de la situación en que se encuentran y su capacidad para luchar y, en función de todo ello, la vanguardia podrá elaborar la política correcta, la consigna justa que se convierta en palanca efectiva para la movilización de las masas.
Tema segundo
El partido y la organización de las masas populares
De la misma manera, el partido debe saber impulsar las diferentes organizaciones del pueblo, orientándolas para que unan sus esfuerzos en la lucha de la clase obrera contra el enemigo común, que es el gran capital.
En este sentido, las organizaciones populares han de ser sumamente flexibles y adaptadas a las circunstancias. Han de permitir que en ellas se organicen todos los individuos del pueblo, por sus intereses comunes, sin distinción de ideas o de creencias (asociaciones de vecinos, de amas de casa, de comerciantes, profesionales, organizaciones campesinas, etc.) y para un correcto funcionamiento de las mismas es necesario que en su interior se practique una auténtica democracia de base, donde, a partir de la libre discusión, se decidan todas las cuestiones por todos los miembros y todos puedan elegir a sus representantes, los cuales puedan ser revocados en todo momento.
Estas organizaciones deben ser autónomas de toda injerencia exterior (Estado, partidos, etc.) como forma de que los intereses de las masas no puedan ser manipulados por el capital.
Estas características -UNIDAD, DEMOCRACIA, INDEPENDENCIA- son fundamentales para que sean defendidos auténticamente los intereses populares contra la explotación, especialmente debida al poder de los grandes monopolios y el imperialismo. El partido del proletariado tiene que esforzarse en impulsar y defender la autonomía de las organizaciones populares y debe saber dirigirlas hacia la destrucción de los monopolios, para acabar con la fuente de explotación del pueblo y dejar así libre el camino hacia la sociedad sin clases.
Tema tercero
El Partido y las masas.
Pero ¿qué relación debe existir entre la vanguardia y las masas?.
Una de las cosas que es necesario aclarar de inmediato es que no debe caerse en el error de pensar que la revolución la van a hacer los puros militantes del partido, los puros revolucionarios, la pura vanguardia.
Lenin insistía en esto, señalando que todo trabajo revolucionario serio, para tener éxito necesita comprender y poner en práctica la siguiente idea: los revolucionarios son sólo capaces de jugar el papel de vanguardia de la clase verdaderamente dinámica y avanzada. Además, advertía que una vanguardia no cumple jamás una tarea de vanguardia si no se muestra capaz de evitar el divorcio con las masas que ella conduce, y que por el contrario debe ser capaz de conducir a todas las masas hacia adelante.
La misión de la vanguardia es, por lo tanto, conducir a la masa.
La vanguardia deja de cumplir su papel si sólo se dedica a reflejar, a seguir lo que las masas dicen o hacen. Eso significa "ir a la cola" de ellas, dejar de guiarlas e impulsarlas.
Sin embargo, ser vanguardia de las masas, conducir a las masas, no significa reemplazar a las masas.
Ser vanguardia significa ser el grupo dirigente capaz de recoger las ideas justas de las masas para elaborar a partir de allí líneas de acción y pronunciamientos que impulsen a las masas hacia adelante.*
La vanguardia no puede creerse poseedora de toda la verdad y elaborar detrás de un escritorio todas sus líneas de acción sin consultar directamente a las masas y tomar en cuenta sus iniciativas revolucionarias. Si esto ocurre, las consecuencias serán que las masas se encuentren desorientadas, faltas de una auténtica dirección
Para evitar que la vanguardia o núcleo dirigente de la clase obrera deje de cumplir su papel, es fundamental que el partido y sus miembros se sometan a la crítica de las masas. Los dirigentes deben recoger e impulsar la crítica de las masas en todas las organizaciones en que ellas participan.
* Es decir, ser capaz de elaborar una línea política que, además de tomar en cuenta la realidad económica del país, interprete el estado de conciencia de las masas para impulsar la acción por el camino correcto. Damos una explicación más profunda de este tema en el CEP N. 9: El Partido: su Organización, cap. III. a) Tareas de elaboración y discusión teórica. política y que decaiga su capacidad de lucha. En este caso, es fácil su manipulación por cualquier dirección burocrática y el abandono de sus objetivos revolucionarios, para deslizarse en un camino reformista que traiciona sus intereses estratégicos, sometiéndolas a los intereses del capital.
Tema cuarto
Los militantes del Partido.
¿Qué condiciones deben reunir los militantes del partido para cumplir su papel de vanguardia?.
1. Ser los mejores elementos de la clase;
2. Tener una buena formación política;
3. Tener una línea de masas.
1. Ser los mejores elementos de la clase.
Si el partido Proletario debe dirigir a toda la clase obrera, sus cuadros deben tener un gran prestigio frente a las masas. Deben ser los elementos con más espíritu de trabajo, con mayor iniciativa, con mayor claridad para analizar las cosas, dispuestos a dedicar la mayor parte de su tiempo libre a las tareas revolucionarias y, muy especialmente, tener una honestidad a toda prueba.
2. Tener una buena formación teórico-política.
Si no hay proceso revolucionario sin teoría revolucionario y si el partido es el órgano de fusión dé la teoría revolucionaria y el movimiento obrero, es fundamental que los militantes del partido, y especialmente sus cuadros superiores, tengan una muy buena formación teórico-política.
¿En qué debe consistir esta formación?
Ella debe darse a tres niveles:
a) Los militantes deben estudiar la teoría marxista-leninista, que proporciona los principales instrumentos teóricos para hacer un análisis científico de la sociedad, es decir, conocer su realidad económica, política y social.*
b) Deben estudiar y conocer la historia del país, y especialmente la historia del movimiento obrero. Ello es necesario porque todo partido revolucionario para tener éxito debe ser capaz de conducir en forma creadora el proceso de lucha de clases en su propio país. Para hacerlo, debe tener en cuenta las características propias que presentan las clases en ese país, sus tradiciones y costumbres.
c) Debe conocer muy bien la situación concreta de las fuerzas sociales en cada momento, y para ello es fundamental estar bien informado de todo lo que pasa en el país. La lectura de los diarios, tanto de izquierda como de derecha, debe ser una tarea diaria del militante revolucionario.
Sólo si tiene una formación teórico-política en todos estos niveles, el militante podrá orientarse por sí mismo frente a los hechos que son siempre cambiantes y será capaz de dar una conducción política correcta al movimiento de masas, en todo momento.
La prensa del partido debe estar destinada fundamentalmente a dar las orientaciones políticas que los militantes necesitan en su acción diaria.
3. Tener una línea de masas.
Cada militante debe aprender a organizar el trabajo de las masas teniendo en cuenta que el ideal más elevado no le vale de nada si no se sabe fundirlo íntimamente con los intereses "de las masas, con los problemas que ellas enfrentan diariamente.
Las masas encierran grandes fuerzas creadoras. Todo militante debe ir a ellas, pero debe ir dispuesto a aprender, a recoger su experiencia para elaborar a partir de allí nuevos y mejores principios y métodos de lucha.
Toda línea de masas implica confiar en las masas confiar en que ellas: puedan llegar a comprender y actuar en función dé tareas revolucionarias, pero que les corresponde a los dirigentes movilizarlas en este sentido. Confiar en la posibilidad creadora de las masas, que en los momentos históricos críticos han sabido inventar nuevos métodos de lucha, nuevas fórmulas para vencer a los enemigos de clase.
RESPETAR A LAS MASAS. Respetar sus intereses espontáneos inmediatos y sus intereses a largo plazo. Esto significa proponer tareas que partan siempre de sus intereses espontáneos inmediatos, pero que vayan dirigidas a lograr sus verdaderos intereses de clase. Por lo tanto, partir por los intereses espontáneos, pero no quedarse en ellos.
CONSULTAR A LAS MASAS. Recoger sus ideas, sus opiniones frente a los hechos, no pretender nunca que se puede movilizar a las masas dándoles todo cocinado desde arriba. Averiguar constantemente si las consignas que se plantean tienen un eco real entre ellas. Cuán justa parece ser en este sentido la afirmación de Mao: "El militante que no ha investigado no tiene derecho a hablar".
INFORMAR A LAS MASAS. Informarlas sobre la situación histórica que vive el país, del estado de su frente de lucha en particular, y su relación que tiene con otros frentes. Informarlas de las tareas que se proponen y de la forma de realizarlas. Informarlas de manera veraz, tanto de los aspectos positivos como negativos de las cosas.
"La verdad es siempre revolucionaria", porque sólo si las masas conocen la realidad de las cosas podrán actuar sobre ellas para transformarlas.
ORGANIZAR A LAS MASAS. Buscar mecanismos que permitan la máxima participación. Para ello es importante determinar cuál es el sector más activo de ellas y preocuparse especialmente de organizarlo para que éste logre arrastrar tras de sí a los sectores más pasivos y atrasados.
MOVILIZAR A LAS MASAS. Lanzar consignas adecuadas a cada nueva coyuntura que surja. Estas consignas serán justas y harán avanzar el movimiento revolucionario en la medida en que no sean consignas en el aire, sino consignas que partan del estado actual de conciencia de las masas. Consignas de tipo antiimperialista o de lucha armada, por ejemplo, puede que no movilicen a las masas si éstas no están suficientemente maduras para comprenderlas. El partido debe recoger permanentemente el estado de ánimo, la voluntad de las masas de emprender las acciones revolucionarias definitivas. Ello permite que el partido, en el momento dado, concentre y dirija todas las fuerzas a la conquista final del poder político, para que el proletariado inicie la construcción de la nueva sociedad en la que no existirán ni las clases ni la explotación.
LA REVOLUCION SE HARA CON LAS MASAS, O NO HABRA REVOLUCION
* Ver CEP N. 7: Explotados y Explotadores.
Cuestiones III parte
1. ¿Cuál es la relación que debe existir entre la vanguardia y las masas?.
2. ¿Qué condiciones deben reunir los militantes del partido para cumplir su papel de vanguardia?.
3. ¿En qué consiste la LINEA DE MASAS?.
4. ¿Por qué razones hay que distinguir entre la organización de los militantes del partido y la organización general del proletariado?.
S. ¿Por qué debe el partido obrero impulsar y defender las organizaciones populares?.
Temas de reflexión
1. Reflexionar sobre cómo las tres condiciones que hemos dicho deben cumplir los militantes del partido, son necesarias para que éste pueda conducir a la clase hacia la toma del poder y hacia la construcción del socialismo.
IV PARTE:
revisionismo e izquierdismo
tema primero
El revisionismo.
El revisionismo y el izquierdismo son dos desviaciones muy graves en el desarrollo del partido del proletariado. Como sabemos, la ideología burguesa es la ideología dominante en la sociedad actual. Esto hace que, como dijimos, la misma claseobrera esté impregnada de dicha ideología, bajo cuyo influjo se ve sometida constantemente a través de los inmensos medios de comunicación social y de los aparatos ideológicos del estado, como la escuela, la Iglesia, la familia, etc.
Es preciso que, frente a este influjo continuo, la clase obrera lleve adelante una fuerte lucha ideológica para descubrirse a sí misma y rechazar lejos de sí toda la influencia burguesa. Sin embargo, la historia nos demuestra que ello no ha sido posible sin sufrir también graves derrotas que han conducido a los trabajadores a alejarse de sus objetivos revolucionarios.
Las dos desviaciones que siempre amenazan al Movimiento Obrero en su camino son el revisionismo y el izquierdismo. Contra ellos ya luchó el mismo Marx y también Lenin realizó un tremendo esfuerzo por desenmascarar ¡as ideologías burguesas que intentaban penetrar y dominar en el seno del proletariado.
El revisionismo se llama así porque "revisa", es decir, altera y cambia los principios fundamentales en los que se basa la teoría revolucionaria marxista. Rechaza la lucha de clases, o la deja reducida a algo asimilable por la burguesía: la lucha económica.
La clase obrera, bajo el influjo del revisionismo, se ve sometida a un camino reformista, sin comprender la esencia dictatorial del Estado de la burguesía y, en consecuencia, sin comprender la necesidad de la destrucción de dicho Estado y la puesta en marcha de la DICTADURA DEL PROLETARIADO, es decir, de su dominio político de clase, como condición necesaria para conducir la construcción del socialismo y llegar a la desaparición final de toda división de clase.
La introducción del revisionismo se realiza bajo frases y argumentos floridos acerca de que "el desarrollo de la sociedad ha cambiado las circunstancias" y de que "hay que hacer progresar la ciencia marxista, rompiendo los dogmatismos".
Todo este ropaje demagógico no hace sino ocultar la adulteración sustancial del marxismo y, apoyándose especialmente en las capas superiores de la clase (obreros cualificados, técnicos, los "obreros de corbata" etc.) es decir, lo que Lenin definió como ARISTOCRACIA OBRERA, termina por dominar al conjunto del proletariado.
El revisionismo moderno, con un lenguaje actualizado, está repitiendo los viejos tópicos de siempre: El progreso de la sociedad y de las fuerzas productivas, el desarrollo "democrático de la burguesía" etc., permiten construir el socialismo desde el propio Estado burgués, sin necesidad de tener que hacer la revolución. Intenta convencer a la clase obrera de que es posible expropiar a la burguesía utilizando para ello tus propios aparatos de explotación: el Estado y la burocracia estatal, bajo la mirada respetuosa de unas fuerzas armadas "democráticas".
Este grave, pero viejo error, olvida que dicho Estado y dicha burocracia, así como el ejército que se encuentra detrás de ambos, no son sino los medios de los que se vale la burguesía para mantener la explotación: las superestructuras que reproducen las relaciones de producción capitalistas.*
Es cierto que en la "pura teoría", es posible llegar al socialismo utilizando como estrategia la democracia burguesa. De ello ya hablaba Engels cuando afirmaba que: "Se puede concebir que la antigua sociedad pueda evolucionar pacíficamente hacia la nueva sociedad en los países donde la representación popular concentra en ella todo el poder, donde según la constitución se puede hacer lo que se quiera desde el momento en que se tiene tras de si a la mayoría de la nación". F. ENGELS, "Crítica del Programa de Erfurt".
Sin embargo, para comprender este texto, es necesario recordar el comentario que hace Lenin en su obra "El Estado y la Revolución": "...reconoce (Engels) que en países con república o con una libertad muy grande "cabe imaginarse" (¡solamente imaginarse!) un desarrollo pacífico hacia el socialismo..."
Es decir, la práctica nos hace preciso matizar mucho este cuestión. Si bien es cierto que el pueblo puede llegar a contar teóricamente" con una amplia mayoría electoral que le permita iniciar la tarea de destruir el Estado burgués desde dentro, no hay que olvidar que todo ese aparato se opondrá con todas sus fuerzas a su destrucción, pues nadie acepta desaparecer por las buenas y, mucho menos va a aceptar la burguesía, por muy "democrática" que sea, que la expropien sus medios de producción.
Muy al contrario, lo que la historia nos enseña es que, mucho antes de que el pueblo acumule suficiente potencia¡ electoral como para abordar, por dicha vía, las tareas revolucionarias, la burguesía deja de ser "democrática" y se entrega a una manera fascista de mantener el poder. (Recordar la experiencia chilena de Allende).
Y es que el error se encuentra en creer que la burguesía es democrática o va a serlo en adelante. El marxismo lo que nos dice es que, establecidas unas relaciones de producción concretas (burguesía- proletariado, en el m.d.p. capitalista), aparecen también todo un conjunto de superestructuras políticas e ideológicas, que sirven para reproducir dichas relaciones de producción y, por tanto, que se oponen a su transformación. En consecuencia, lo que los marxistas afirmamos es que la ideología de la burguesía será siempre aquella que, en cada momento, le permita mantener su dominio y, explotación y, por eso, en un lugar y en un instante lo hará mediante una dictadura con régimen democrático y en otro caso mediante una dictadura con régimen dictatorial y cambiará de uno a otro según evolucione la correlación de fuerzas en la lucha de clases.
* Ver CEP N. 1. págs. 56-60. 1ª edición española.
Tema segundo
Izquierdismo.
Así como el revisionismo es una desviación por la derecha de la concepción del marxismo y, por tanto, en la tarea de la construcción del partido del proletariado y de la marcha general del Movimiento Obrero, el izquierdismo consiste en un error "voluntarista", que, olvidando las condiciones objetivas de todo tipo que configuran cada formación social concreta, se plantea el camino revolucionario como si estuviera ya en su recta final.
Para los izquierdistas, cualquier planteamiento táctico, en función de la "coyuntura política" variable es un error reformista y burocrático que traiciona al proletariado y la vanguardia no debe "engañar a las masas rebajando objetivos" sino que debe lanzarlas siempre a la conquista de sus objetivos estratégicos.
Esta desviación de la teoría marxista, trae como consecuencia la separación entre la vanguardia y las masas, las cuales no pueden seguir el ritmo que intenta introducir aquélla y en los casos en que lo hace, el resultado es una auténtica catástrofe que se deshace en derrotas debidas a la política aventurera de los izquierdistas.
Cuando el marxismo-leninismo dice que el partido es la vanguardia del proletariado no está pensando en que se coloque a centenares de kilómetros de distancia de las masas. Ya hemos dicho que los militantes y las organizaciones del partido deben estar muy atentas al nivel político que manifiestan las masas y, en consecuencia, elaborar la política que más se ajuste a dicho nivel, para no caer en errores que impidan su normal desarrollo.
En este sentido, tan grave es una desviación derechista que frene la capacidad de lucha del pueblo, como una desviación izquierdista que no sepa conducirlo, lanzando consignas no asimilables por él. Ahora bien, el adoptar la línea política justa, y el saber lanzar en cada instante la consigna adecuada al ímpetu y capacidad combativa de las masas, es sólo posible si la vanguardia del proletariado se va forjando, día a día, a través de la lucha, en el contacto constante con las masas y profundizando continuamente en la teoría revolucionaria, es decir, el marxismo-leninismo.
Esta forja del partido tiene que hacerse impulsando una tremenda lucha ideológica contra la amenaza de penetración, en el seno de la clase obrera, de las ideas burguesas. Esta penetración tiene mayor facilidad en las capas de mayor nivel del proletariado y, sobre todo, a través de la constante llegada de individuos procedentes de la proletarización de amplios sectores de la pequeña burguesía, quienes al integrarse en la clase obrera, le introducen también sus desviaciones ideológicas.
La experiencia revolucionaria del proletariado mundial muestra, con claridad, esto que afirmamos. Cada victoria de la clase obrera, cada vez que el partido de los trabajadores ha impulsado la revolución hasta la toma del poder, el camino se ha realizado en una lucha a muerte con los planteamientos revisionistas e izquierdistas y ello es una lección que 1a clase obrera española debe aprender, porque en nuestro caso la historia no hace ninguna excepción y la lucha política general que se desarrolle, además de apoyarse y reforzar la lucha económica de las masas, tiene forzosamente que caminar unida a una tremenda lucha ideológica que libere a la clase obrera de la ideología burguesa, dominante todavía en una gran parte del proletariado.
Cuestiones IV parte
1. ¿En qué consiste el revisionismo?.
2. ¿Cómo se introduce el revisionismo en el seno de la clase obrera?.
3. ¿En qué consiste el error ideológico de afirmar que la burguesía es "democrática"?.
4. ¿Qué es el izquierdismo?.
S. ¿Cómo consigue el partido del proletariado elaborar la línea política justa y saber lanzar la consigna adecuada en cada momento?.
Temas de reflexión
1. Analizar cómo el lento proceso de la construcción del partido del proletariado en España se va realizando a través de una tremenda lucha ideológica contra el revisionismo y el izquierdismo. Compararlo con la experiencia de la revolución rusa, hasta la formación del partido bolchevique conducido por Lenin.
Resumen del texto
En este Cuaderno hemos comenzado a estudiar la organización revolucionaria del proletariado: el partido.
Señalamos, en primer lugar, que la historia del Movimiento obrero de todos los países tiene características parecidas, y pusimos como ejemplo la historia del movimiento obrero español hasta principios de Siglo.
En seguida destacamos cómo las organizaciones que espontáneamente se da la clase obrera sólo le permiten luchar por sus reivindicaciones económicas. Para luchar contra las verdaderas causas de la explotación y plantearse sus verdaderos intereses de clase, el proletariado necesita un conocimiento científico de la sociedad. Vimos como es el partido revolucionario quien introduce en el movimiento obrero la teoría científica de la sociedad. El proletariado dirige, entonces, sus luchas hacia la conquista del poder político por el proletariado, único medio de destruir el sistema capitalista de explotación y construir una sociedad nueva. Vimos también que el partido era ¡a vanguardia de la clase obrera, su grupo dirigente. Que para cumplir con este papel debía estar formado por los mejores elementos del proletariado. Que ellos para ser capaces de conducir a la masa hacia adelante debían tener una gran claridad política y desarrollar una línea de masas. Explicamos que esto requería de los militantes una dedicación tanto al estudio de materiales teóricos, políticos y periodísticos como un contacto permanente con las masas, informándolas, consultándolas y trabajando políticamente junto a ellas para movilizarlas.