2. Relaciones de producción en la manufactura y la gran industria.
3. Relaciones sociales de producción.
4. Subordinación de las relaciones técnicas a las relaciones sociales de producción.
5. Relaciones de producción. Reproducción de las relaciones de producción.
6. Las relaciones sociales de producción no son simplemente relaciones humanas.
7. División del trabajo.
1. LA PROPIEDAD PRIVADA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN: ORIGEN DE TODA EXPLOTACIÓN
Después de haber definido todos estos conceptos, podemos ahora volver a nuestra pregunta inicial: ¿Por qué, siendo los trabajadores los que arrancan las riquezas de la naturaleza, y siendo ellos los que producen nuevas riquezas, la mayor parte de estas riquezas va a parar a otras manos: a las manos de un grupo minoritario de la población?
A esta pregunta sólo podremos responder si nos preguntamos: ¿en manos de quién están los medios de producción? ¿En manos de quién están los grandes minerales? ¿En manos de quién están las fábricas y las tierras?
Y lo primero que podemos contestar es que no están en manos de los trabajadores, sino que están en manos de los capitalistas locales y extranjeros y de los dueños de las tierras.
Y ¿por qué es importante que nos hagamos esta pregunta?
Porque los medios de producción son, como veíamos en el punto anterior, las condiciones materiales de toda producción. Sin estos medios no se puede producir. Y debido a esto, los que han logrado acaparar y mantener en sus manos estos medios pueden obligar a quienes no los poseen a someterse a las condiciones de trabajo que ellos fijen.
Para aclarar esto pongamos un ejemplo: el campesino dueño de un pedazo de tierra suficientemente grande como para que le permita vivir de sus frutos a él y a su familia, y dueño de sus instrumentos de trabajo, puede dedicarse a trabajar para sí mismo, no necesita ir a ninguna parte a ofrecer su fuerza de trabajo. Pero en una situación muy distinta está el campesino sin tierra, aquel hijo de una familia de pequeños agricultores para quien la tierra familiar no da abasto. Este se ve obligado a salir a buscar trabajo en los alrededores y va a ofrecer su fuerza de trabajo al terrateniente, dueño de grandes terrenos, quien para poder trabajados necesita contratar mano de obra asalariada. El campesino sin tierra, para no morirse de hambre, se ve obligado a aceptar las condiciones de trabajo que le ofrece el patrón. Debe aceptar trabajar por un salario muy pequeño, debe aceptar que el patrón se quede con una parte importante de los frutos de su trabajo.
Esto mismo sucede con los obreros industriales. Para poder vivir necesitan ofrecer su fuerza de trabajo a los capitalistas; éstos pagan a los obreros un determinado salario y obtienen gracias a su trabajo grandes ganancias que no van a parar a manos de los trabajadores, sino a manos de los empresarios. Si los obreros reclaman, el patrón les dice: "¿De qué se quejan? y o los contraté por una jornada de tantas horas a tanto la hora; ¿acaso no es eso lo que les estoy pagando? Yo soy el dueño de esta fábrica; si no les gustan las condiciones de trabajo, vayan a buscar trabajo a otra parte," Pero, como los obreros saben que a donde vayan les dirán lo mismo, tienen que resignarse a trabajar para que el dueño de los medios de producción se enriquezca.
Partiendo de los ejemplos que hemos visto podemos decir que en el proceso de trabajo se establecen
determinadas relaciones entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos o trabajadores. Los que son dueños de los medios de producción explotan a los que no tienen estos medios.
Ahora bien, esto no sólo sucede así en el sistema capitalista, ocurre igualmente en los sistemas de producción anteriores a él.
En el sistema esclavista, por ejemplo, el amo era dueño no sólo de la tierra y otros medios de producción, sino que también era dueño de los hombres que trabajaban la tierra, que remaban en sus barcos, que servían en sus casas. Estos hombres eran considerados por él como un "instrumento de trabajo" más, y por ello los obligaba a trabajar hasta donde dieran sus fuerzas, dándoles de comer y permitiéndoles descansar solamente para que pudieran reponer la energía gastada durante el trabajo, de modo que estuvieran listos para trabajar al otro día.
En el sistema servil, el terrateniente dueño de la tierra, el medio de producción más importante, entregaba pequeños terrenos a los campesinos. Éstos, a cambio de la tierra recibida, se veían obligados a trabajar en el terreno del terrateniente una gran cantidad de días al año sin recibir ningún pago por ese trabajo, y debían sobre vivir con los frutos obtenidos en su pequeño terreno.
En resumen, en todos los sistemas de producción que hemos analizado, en que los medios de producción están en manos de unos pocos, los dueños de estos medios se apoderan del trabajo ajeno, explotan a los trabajadores; es decir, se establecen relaciones de explotación entre estos grupos.
Sin embargo, la explotación no ha existido siempre. En los pueblos primitivos, donde se produce apenas para sobrevivir, no existe propiedad privada de los medios de producción; éstos pertenecen a toda la comunidad y los frutos del trabajo de sus miembros se reparten entre todos en forma igualitaria.
En estos pueblos no existen relaciones de explotación sino relaciones de colaboración recíproca entre todos los miembros de la sociedad.
La explotación no es, por tanto, algo eterno, tiene un origen histórico bien determinado. Ella aparece cuando un grupo de individuos de la sociedad logra concentrar en sus manos los medios de producción fundamentales despojando de estos medios a la mayor parte de la población. Y ella desaparece cuando se elimina la propiedad privada de los medios de producción y éstos pasan a ser propiedad colectiva de todo el pueblo.
Hasta aquí hemos visto cómo todo proceso de trabajo es un proceso históricamente determinado y cómo en él se establecen relaciones específicas entre los propietarios de los medios de producción y los trabajadores o productores directos.
A estas relaciones que se establecen entre los hombres, determinadas por la relación de propiedad que éstos tienen con los medios de producción las llamaremos relaciones sociales de producción. Más adelante precisaremos más su definición.
Podemos distinguir dos tipos fundamentales de relaciones sociales de producción: la relación explotador/explotado y las relaciones de colaboración recíproca.
a] La relación explotador/explotado se da cuando los propietarios de los medios de producción viven del trabajo de los productores directos. Las principales relaciones de explotación son las siguientes: las relaciones esclavistas, en las que el amo no sólo es propietario de los medios de producción, sino que también lo es de la persona misma del esclavo y, por lo tanto, de su fuerza de trabajo; las relaciones serviles, en las que el señor es propietario de la tierra y el siervo depende de él y debe trabajar gratuitamente para él una cierta cantidad de días al año y, por último, las relaciones capitalistas, en las que el capitalista es el propietario de los medios de producción y el obrero, que no tiene ningún medio de producción, debe vender su fuerza de trabajo para poder vivir.
b] Relaciones de colaboración recíproca. Estas relaciones se establecen cuando existe una propiedad social de los medios de producción y cuando ningún sector de la sociedad explota a otro. Por ejemplo, las relaciones de colaboración recíproca que existen entre los miembros de las comunidades primitivas o las relaciones de colaboración que caracterizan a la sociedad comunista.
2. RELACIONES DE PRODUCCIÓN EN LA MANUFACTURA Y LA GRAN INDUSTRIA
Hasta aquí hemos hablado de dos tipos de relaciones de producción: las relaciones técnicas de producción y las relaciones sociales de producción.
Para profundizar más estos conceptos examinaremos a continuación la forma que adoptan en las dos etapas del desarrollo del capitalismo: la manufactura y la gran industria.
a] La manufactura
La manufactura capitalista nace cuando un capitalista, propietario de los medios de producción (instrumentos de trabajo, local, etc.), reúne una cantidad relativamente grande de obreros que trabajan al mismo tiempo, en un mismo lugar y bajo el mando del mismo capitalista.
Marx dirá que las condiciones necesarias para que esto ocurra son fundamentalmente dos: una cierta
cantidad de dinero acumulada por un sector de la población: los capitalistas, y la presencia de un trabajador libre, desposeído de todo medio de producción, que para poder subsistir debe vender su fuerza de trabajo al capitalista que es quien posee estos medios.
En la manufactura el trabajo toma, primeramente, la forma de una cooperación simple. Cada trabajador realiza la misma operación con la sola diferencia de que ahora trabaja en común con otros trabajadores. Por eso Marx dice que la diferencia del taller artesano y de la manufactura es, al comienzo, puramente cuantitativa. La característica esencial de ambos procesos de trabajo es la unidad que existe entre el trabajador y su medio de trabajo.
Ahora bien, la manufactura que comienza como una forma más de cooperación simple, pero sometida ahora al capitalista -debido a que es éste el propietario de los medios de producción- evoluciona rápidamente, impulsada por el deseo de aumentar las ganancias del capitalista, hacia formas de cooperación cada vez más complejas. Nace así la división técnica del trabajo dentro de la manufactura. Los trabajadores se van especializando en diferentes tareas de acuerdo con sus aptitudes. Estas tareas van teniendo un carácter cada vez más parcial, más limitado.
El carácter técnico del trabajo en la manufactura tiene, por lo tanto, dos características fundamentales: es primeramente un trabajo manual que depende en gran medida de la fuerza, habilidad, aptitud, seguridad, rapidez de la forma en que el obrero maneja su herramienta de trabajo. En segundo lugar, es un trabajo parcelario, es decir, un trabajo en el que cada obrero se especializa en una tarea muy concreta y sólo la suma de estos trabajos parcelarios llega a constituir el objeto global. Esto tiene efectos positivos ya que implica un aumento del rendimiento en el trabajo; ello quiere decir que con el mismo esfuerzo, en el mismo tiempo, se producen más productos. Pero tiene también efectos negativos: parcela al trabajador a tal extremo que hasta su cuerpo llega a deformarse para responder mejor a la actividad manual altamente especializada que debe ejecutar.
Los elementos simples de la manufactura son, por lo tanto, el trabajador parcelario y su instrumento.
14Ahora bien, estos elementos simples están combinados en un mecanismo específico que es el trabajador colectivo formado por un conjunto de obreros parcelarios.
La existencia de este trabajo colectivo, en el que cada trabajador desarrolla tareas altamente especializadas, hace necesaria la existencia de una dirección que armonice las distintas actividades individuales y ejecute las funciones generales necesarias para la puesta en marcha del proceso de producción global.
Esta función de control, vigilancia y dirección se convierte en una función del capital tan pronto como el trabajo sometido a él reviste la forma de un trabajo colectivo.
Esta función que nace como una de las tantas tareas del trabajador colectivo, se separa de él y se transforma en una función que lo domina y aplasta. El trabajador colectivo pierde el dominio sobre el proceso global de trabajo.
Ahora bien, lo importante es estudiar la forma en que esta función, en sí de carácter técnico, está sobredeterminada por la función social que desempeña el capital.
Como el proceso de producción capitalista tiene como finalidad fundamental aumentar el plusvalor (trabajo no-pagado), el papel directivo que el capitalista (o uno de sus representantes) cumple en el proceso de producción no se limita solamente a la realización de tareas técnicas, sino que, al mismo tiempo, estas mismas tareas técnicas de control, vigilancia y dirección están sobredeterminadas por la necesidad de extraer el máximo de plusvalor. Los trabajadores no-directos se transforman en fiscalizadores del proceso de producción, exigen a los obreros el máximo de rendimiento, se aumentan así, más allá de las necesidades técnicas, los cargos de vigilancia y control para impedir que los trabajadores le saquen la vuelta al trabajo, etcétera.
Veamos lo que dice Marx al respecto:
Por consiguiente, si conforme a su contenido la dirección capitalista es dual porque lo es el proceso de producción mismo al que debe dirigir -de una parte proceso social de trabajo para la elaboración de un producto, de otra, proceso de valorización del capital-, con arreglo a su forma esa dirección es despótica. Con el desarrollo de la cooperación en mayor escala este despotismo desenvuelve sus formas peculiares. Así como el capitalista, no bien el capital ha alcanzado esa magnitud mínima con la cual comienza la producción verdaderamente capitalista, se desliga primero del trabajo manual, ahora, a su vez, abandona la función de vigilar directa y constantemente a los diversos obreros y grupos de obreros, transfiriéndola a un tipo especial de asalariados. Al igual que un ejército requiere oficiales militares, la masa obrera que coopera bajo el mando del mismo capital necesita altos oficiales (dirigentes, managers) y suboficiales industriales (capataces, foremen, overlookers, contre-maîtres) que durante el proceso de trabajo ejerzan el mando en nombre del capital. El trabajo de supervisión se convierte en función exclusiva de los mismos [...] El capitalista no es capitalista por ser director industrial, sino que se convierte en jefe industrial porque es capitalista. El mando supremo en la industria se transforma en atributo del capital, así como en la época feudal el mando supremo en lo bélico y lo judicial era atributo de la propiedad territorial.
15Tenemos, por lo tanto, en la manufactura una determinada combinación de relaciones técnicas y sociales que sería la siguiente: el capitalista es al mismo tiempo el propietario y el que controla (personalmente o a través de un representante suyo) el proceso de producción en su conjunto. El trabajador no es propietario de los medios de producción pero controla todavía el manejo de los medios con los cuales trabaja. Recordemos que lo propio de la manufactura es la unidad que existe entre el trabajador y su medio de trabajo. Todavía no existe, por lo tanto, un dominio total de todos los elementos del proceso de producción por parte del capitalista.
En la etapa de la manufactura la propiedad jurídica del capitalista sobre los medios de producción no corresponde todavía a una plena apropiación de los medios de producción. El trabajo, al depender de la habilidad del obrero, no está totalmente subordinado al capital. El capitalista, muchas veces, debe ceder ante la presión de los trabajadores para no perder un trabajador hábil, que ha logrado aumentar su rendimiento gracias a su larga experiencia de trabajo especializado manual.
Ahora bien, en un determinado momento del desarrollo del modo de producción capitalista, la base técnica de la manufactura: la unidad trabajador parcelario/instrumento, que implica que el rendimiento del trabajo encuentre límites en la capacidad física del trabajador, entra en contradicción con la necesidad de la acumulación capitalista. De esta manera se busca remplazar el trabajo manual por el trabajo mecánico realizado por la máquina.
b] La gran industria
La gran industria capitalista se diferencia de la manufactura en la forma que ha adquirido en ella el medio de trabajo. La revolución en lo que se refiere al medio de trabajo va a producir una revolución en el proceso general de producción: la llamada revolución industrial.
¿En qué consiste esta revolución?
En la introducción de máquinas-herramientas en el proceso de producción. Estas máquinas integran en una unidad técnica los aparatos y herramientas con los que trabajaba el obrero manual de la manufactura. Ahora reaparecen, "pero ya no como herramientas del hombre sino de un mecanismo, como herramientas mecánicas".
16Marx define la máquina-herramienta como "un mecanismo que, una vez que se le transmite el movimiento correspondiente, ejecuta con sus herramientas las mismas operaciones que antes efectuaba el obrero con herramientas análogas [...] Con la transferencia, a un mecanismo, de la herramienta propiamente dicha, antes manipulada por el hombre, la máquina remplaza a la mera herramienta".
17La máquina-herramienta permite así saltar la barrera orgánica que surgía entre el trabajador y el medio de trabajo en la manufactura y aumentar con ello considerablemente la producción.
Ella transforma completamente la relación entre el trabajador y los medios de producción. La puesta en acción de los medios de trabajo ya no depende más de la aptitud personal del trabajador. La organización de la producción pasa a ser completamente independiente de las características de la fuerza humana de trabajo.
En la fábrica, es decir, en el taller que se caracteriza por el empleo de máquinas, reaparece la cooperación simple. En su primera etapa se trata de máquinas-herramientas de la misma especie que funcionan en un mismo local en forma simultánea.
Poco a poco las máquinas se hacen más complejas formando un sistema articulado de diferentes máquinasherramientas o lo que Marx denomina "combinación de máquinas de trabajo".
La materia prima pasa así cada vez en forma más ininterrumpida de su primera a su última fase. Si lo que caracteriza a la manufactura es el principio del aislamiento de los procesos particulares por la división del trabajo, lo que caracteriza a la fábrica es, por el contrario, la continuidad ininterrumpida de esos mismos procesos.
18En cuanto sistema organizado de máquinas de trabajo que sólo reciben su movimiento de un autómata central, por medio de la maquinaria de transmisión, la industria maquinizada reviste su figura más desarrollada.
La máquina individual es desplazada aquí por un monstruo mecánico cuyo cuerpo llena fábricas enteras y cuya fuerza demoníaca, oculta al principio por el movimiento casi solemnemente acompasado de sus miembros gigantescos, estalla ahora en la danza locamente febril y vertiginosa de sus innumerables órganos de trabajo.
19En la manufactura, la organización del proceso social de trabajo es puramente subjetiva, combinación de obreros parciales; en el sistema de las máquinas, la gran industria posee un organismo de producción totalmente objetivo al cual el obrero encuentra como condición de producción material, preexistente a él y acabada. En la cooperación simple, e incluso en la que se ha vuelto específica debido a la división del trabajo, el desplazamiento del trabajador aislado por el obrero socializado sigue siendo más o menos casual. La maquinaria, con algunas excepciones que habremos de citar más adelante, sólo funciona en manos del trabajo directamente socializado o colectivo. El carácter cooperativo del proceso de trabajo, pues, se convierte ahora en una necesidad técnica dictada por la naturaleza misma del medio de trabajo
20La división del trabajo en la fábrica consiste en la distribución de grupos de obreros en sus diferentes departamentos donde se encuentran las distintas máquinas especializadas, que son muy parecidas entre sí y están alineadas unas junto a las otras, en un régimen de cooperación simple.
El grupo orgánico de la manufactura, donde cada obrero desempeñaba un papel parcial dentro del trabajo total, es remplazado aquí por la distinción entre los obreros que trabajan en contacto directo con las máquinasherramientas, incluyendo entre ellos a los que las vigilan o alimentan y los simples peones que ayudan a estos obreros limitándose a suministrar a las máquinas los materiales trabajados por ellas.
Además existe el personal encargado del control de toda la maquinaria y de las reparaciones continuas: ingenieros, mecánicos, carpinteros, etc.
21 Se trata aquí de una división "puramente tecnológica" del trabajo.22Y en relación con esta división del trabajo Marx hace una observación que nos parece importante en cuanto al papel que pudiera desempeñar la industria mecanizada para hacer menos penoso el trabajo humano.
Todo trabajo con máquinas requiere un aprendizaje temprano del obrero, para que éste pueda adaptar su propio movimiento al movimiento uniformemente continuo de un autómata. En tanto la maquinaria global constituye un sistema de máquinas múltiples, operantes simultáneamente y combinadas, la cooperación fundada en ella requiere también una distribución de grupos heterogéneos de obreros entre las máquinas heterogéneas. Pero la industria maquinizada suprime la necesidad de consolidar manufactureramente esa distribución, esto es, de asignar de manera permanente los mismos obreros a la misma función,
23 dice, y aclara esta idea citando a un economista inglés, el doctor Ure, que en sus obras hace una exaltación de la gran industria:Dice que "en caso de necesidad" los obreros "pueden desplazarse de una máquina a otra, a voluntad del director", y exclama en tono triunfal: "Tal cambio está en contradicción flagrante con la vieja rutina que divide el trabajo y asigna a un obrero la tarea de moldear la cabeza de un alfiler, a otro la de aguzar su punta."
Refiriéndose a este texto de Ure, Marx expresa que el autor debió preguntarse, más bien, por qué en la fábrica automática sólo "en caso de necesidad" se abandona esa "vieja rutina".
24Como el movimiento global de la fábrica no parte del obrero, sino de la máquina, pueden verificarse continuos cambios de personal sin que se interrumpa el proceso de trabajo -sostiene el autor de El capital y agrega más adelante-: La velocidad con que en la edad juvenil se aprende el trabajo con las maquinarias, suprime asimismo la necesidad de adiestrar exclusivamente como obreros mecánicos a una clase particular de obreros.
25Marx, reconoce, sin embargo, que si bien las características técnicas de la gran industria podrían echar por tierra la vieja división del trabajo, el capitalista tiene interés en reproducirla y consolidarla de manera sistemática y bajo una forma aún más repulsiva, como medio de explotación de la fuerza de trabajo. La especialidad vitalicia de manejar una herramienta parcial se convierte en la especialidad vitalicia de servir a una máquina parcial. Se utiliza abusivamente la maquinaria para transformar al obrero, desde su infancia, en parte de una máquina parcial. Del esta suerte no sólo se reducen considerablemente los costos necesarios para, la reproducción del obrero, sino que a la vez se consuma su desvalida dependencia respecto al conjunto fabril; respecto al capitalista, pues [...]. En la manufactura y el artesanado el trabajador se sirve de la herramienta; en la fábrica, sirve a la máquina. Allí parte de él el movimiento del medio de trabajo; aquí, es él quien tiene que seguir el movimiento de éste. En la manufactura los obreros son miembros de un mecanismo vivo. En la fábrica existe un mecanismo inanimado independiente de ellos, al que son incorporados, como apéndices vivientes [...] Un rasgo común de toda la producción capitalista, en tanto no se trata sólo de proceso de trabajo, sino a la vez de proceso de valorización del capital, es que no es el obrero quien emplea a la condición de trabajo, sino, a la inversa, la condición de trabajo al obrero. Pero sólo con la maquinaria ese trastocamiento adquiere una realidad técnicamente tangible. Mediante su transformación en autómata, el medio de trabajo se enfrenta al obrero, durante el proceso mismo de trabajo, como capital, como trabajo inanimado que domina y succiona la fuerza de trabajo vivo. La escisión entre las potencias intelectuales del proceso de producción y el trabajo manual, así como la transformación de las mismas en poderes del capital sobre el trabajo, se consuma, como ya indicáramos, en la gran industria, erigida sobre el fundamento de la gran maquinaria [...] La subordinación técnica del obrero a la marcha uniforme del medio de trabajo y la composición peculiar del cuerpo de trabajo, integrado por individuos de uno u otro sexo y pertenecientes a diversos niveles de edad, crean una disciplina cuartelaría que se desenvuelve hasta constituir un régimen fabri1 pleno y que desarrolla completamente el trabajo de supervisión -ya mencionado con anterioridad- y, por tanto, a la vez, la división de los obreros entre obreros manuales y capataces, entre soldados rasos de la industria y suboficiales industriales.
26Tenemos, por lo tanto, en la gran industria la siguiente combinación de relaciones técnicas y sociales: el capitalista es al mismo tiempo el propietario y el que controla y dirige (personalmente o a través de sus representantes) el proceso de producción global. El trabajador individual se encuentra, por otro lado, totalmente separado de los medios de producción: no es su propietario ni tampoco los controla y por ello se encuentra totalmente sometido al capital social y técnicamente.
Esta coincidencia entre las relaciones sociales y técnicas de producción, entre las relaciones de propiedad y apropiación real -que hace que la separación del trabajador de sus medios de producción sea total- es lo que le da el carácter totalmente irreversible al proceso de desarrollo capitalista en esa etapa. Otra cosa ocurre cuando el proceso se encuentra en la etapa de desarrollo manufacturero donde prima todavía el trabajo manual y el obrero puede dejar la fábrica y volver, de alguna manera, a su antigua producción artesanal.
27 Esto ha ocurrido con algunas reformas agrarias en que el proceso de colectivización de la tierra no ha ido acompañado de la creación de la base tecnológica correspondiente. Se mantienen todavía métodos y técnicas de trabajo individual, sólo que ahora se realizan dentro de un terreno que es de propiedad colectiva. Cualquier retroceso político puede implicar, en este caso, una vuelta atrás en la producción agrícola hacia la pequeña propiedad independiente.
3. RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN
En páginas anteriores hemos definido en forma provisional lo que entendemos por relaciones sociales de producción. Ahora, antes de precisar su definición debemos aclarar lo que se entiende por propiedad privada de los medios de producción, distinguiendo tres conceptos: el derecho de propiedad, propiedad real y posesión efectiva.
Derecho de propiedad es el derecho que tiene quien posee un bien a usar, gozar y disponer de él. Expliquemos cada uno de estos términos:
Derecho a usar, es decir, a hacer uso del bien que se posee de acuerdo con sus características naturales. Por ejemplo: usar la tierra es cultivarla; usar un vehículo es conducirlo.
Derecho a gozar, es decir, el goce de los frutos que produce ese bien. Por ejemplo, gozar de los frutos obtenidos por el cultivo de la tierra.
Se llama usufructo el derecho a uso y goce de ese bien. Derecho a disponer, es decir, a asignar el bien que se posee a determinados fines o delegar este derecho en terceras personas.
Este derecho de propiedad puede provenir de un simple consentimiento colectivo motivado por razones políticas o ideológicas, o puede tomar formas jurídicas acabadas
28 Además, su contenido varía según las diferentes épocas históricas. El contenido del derecho de propiedad característico de la sociedad moderna occidental no puede aplicarse, por lo tanto, en forma mecánica, a cualquier tipo de sociedad. No se puede aplicar a la sociedad feudal el concepto de propiedad privada propio del sistema capitalista de producción. En el sistema feudal existen distintos grados de propiedad privada: "propiedad eminente pero no efectiva de los personajes más poderosos [de la jerarquía feudal] sobre terrenos inmensos; propiedad directa pero no absoluta, ya que está ligada a obligaciones y servicios de los señores pequeños y medianos. Esta jerarquía de derechos sobre la tierra se iba imponiendo hasta la base, es decir, hasta los campesinos explotados."29Ahora bien, es importante distinguir entre el derecho de carácter jurídico y el poder real de usar, gozar y disponer de un bien.
Veamos ahora cómo se aplica lo dicho hasta aquí al problema de la propiedad de los medios de producción.
Distinguiremos entre el derecho de propiedad privada sobre los medios de producción y la propiedad real sobre ellos. Cuando el derecho de propiedad se transforma en un poder real de usar, gozar y disponer de los medios de producción y, por lo tanto, de los productos obtenidos en el proceso de producción, diremos que existe propiedad real.
Ahora bien, para que pueda existir esta propiedad real es necesario que el dueño de los medios de producción pueda poner en marcha el proceso de producción. En este caso, por lo tanto, un determinado tipo de tenencia de los medios de producción debe combinarse 'con un determinado tipo de dominio o control del proceso de trabajo. La propiedad jurídica necesita, en consecuencia, una determinada base técnica, es decir, una determinada estructura del proceso de trabajo, para transformarse en propiedad real.
Esto es precisamente lo que ocurre en la gran industria capitalista, como lo vimos con detalle en el punto anterior. En ella vemos cómo se interpenetran en forma inseparable las relaciones técnicas y las relaciones sociales de producción; cómo las relaciones técnicas corresponden plenamente a las relaciones sociales.
Llamaremos posesión efectiva a la capacidad que tienen los poseedores de los medios de producción para ponerlos en acción.
Llamaremos propiedad real de los medios de producción (M. PR.) a la situación que se da cuando se juntan en las mismas manos la posesión efectiva de estos medios y el poder de disposición de éstos y de los productos que ellos producen.
| poder a adquisición | posesión efectiva | propiedad real |
| M. PR | M. PR. Productos | . M. PR. |
Ahora bien, cuando los capitalistas, propietarios jurídicos de los medios de producción, llegan a tener la propiedad real de ellos en la gran industria capitalista, los productores directos ya están totalmente separados de estos medios: son no-propietarios que han perdido todo dominio sobre los medios con los cuales trabajan y sobre el proceso de trabajo global.
Pero puede ocurrir que la propiedad real y la propiedad jurídica no estén en las mismas manos. Éste sería el caso de un programa agrario que nacionalizara la tierra, es decir, la transformara en propiedad del estado, pero que delegara su derecho a disponer de ella a las comunas o centros regionales. El estado tendría la propiedad jurídica y la comuna la propiedad real. Otro caso de separación entre propiedad jurídica y propiedad real es el del interventor en una empresa. El capitalista continúa siendo, desde el punto de vista jurídico, el propietario, pero es el interventor el que dispone ahora de los medios de producción y de sus productos. Ahora bien, no sólo existen casos de no-correspondencia entre propiedad jurídica y propiedad real, sino que pueden existir otras formas de combinación de 19S elementos propios al derecho de propiedad.
Puede darse el caso de una propiedad jurídica que esté separada de una posesión efectiva, es decir, que exista el derecho a disponer de los medios de producción y de los productos del trabajo que están en manos de terceras personas que los hacen producir. Éste es el caso del régimen de producción servil en que el terrateniente tiene la propiedad jurídica de la tierra y el productor directo, el siervo, a quien el señor ha concedido un pedazo de tierra, tiene la posesión efectiva de ella ya que con sus propios medios de trabajo la hace producir.
El terrateniente tiene aquí un derecho jurídico que entra en contradicción con la posesión efectiva que tienen los campesinos productores directos. Cuando existe esta no-correspondencia entre las relaciones de propiedad jurídica y de posesión efectiva, el derecho a disponer de los productos sólo se transforma en poder mediante la intervención de factores extraeconómicos (políticos e ideológicos). El siervo, que puede vivir de su producción, sólo va a trabajar la tierra del señor bajo el látigo del capataz. Una cosa muy diferente ocurre en el capitalismo, donde el capitalista no sólo tiene la propiedad jurídica sino también la propiedad real del proceso.
Al trabajador no le queda, en este caso, sino una alternativa: morir de hambre u ofrecer su fuerza de trabajo al capitalista.
Otro caso interesante es la sociedad por acciones. En este caso existen muchos propietarios en el sentido jurídico del término, pero generalmente sólo un grupo muy pequeño de ellos tiene la propiedad real de los medios de producción.
Después de las consideraciones anteriores podemos definir las relaciones sociales de producción de la siguiente manera:
Llamaremos RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN a las relaciones que se establecen entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos en un proceso de producción determinado, relación que depende del tipo de relación de propiedad, posesión, disposición o usufructo que ellos establezcan con los medios de producción. |
4. SUBORDINACIÓN DE LAS RELACIONES TÉCNICAS A LAS RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN
Al estudiar el proceso de trabajo nos detuvimos primero en el análisis de sus elementos más simples y generales: fuerza de trabajo y medios de producción. Luego señalamos cómo el hombre al trabajar establece determinadas relaciones entre él y los medios de producción: relaciones que denominamos relaciones técnicas de producción. Por último vimos cómo los hombres, al efectuar el proceso de trabajo, establecen entre sí determinadas relaciones sociales de producción: relaciones de colaboración y ayuda mutua, relaciones de explotación o relación de transición entre ambos extremos. Estas relaciones que los hombres establecen entre sí en el proceso de trabajo son las que determinan el carácter que toma este proceso en una sociedad históricamente determinada. Existe una gran diferencia entre el trabajo realizado bajo el látigo de un capataz de esclavos y el trabajo realizado bajo la mirada vigilante del capitalista.
Marx llama a estas relaciones: relaciones de producción e insiste en que todo proceso de trabajo se da bajo determinadas relaciones de producción, es decir, que la forma en que los hombres transforman la naturaleza no está nunca aislada, sino que, por el contrario, está determinada por el tipo de relación que ellos establecen en el proceso de trabajo.
Llamaremos PROCESO DE PRODUCCIÓN al proceso de trabajo que se da bajo determinadas relaciones de producción.30 |
Esta distinción entre proceso de trabajo y proceso de producción nos explica por qué Marx no acepta hablar de producción en general.
Para Marx no existe la producción en general, la producción está siempre históricamente determinada.
31Ahora bien, en una sociedad concreta es posible verificar, en general, que existen individuos que son propietarios de los medios de producción e individuos que deben trabajar para aquéllos.
Ahora, en las sociedades en que existe la propiedad privada de los medios de producción, los propietarios de estos medios tienen un papel en el proceso general de producción, sin figurar necesariamente como productores directos, pues al ser dueños de los medios de producción hacen posible el proceso. Como los medios de producción son las condiciones materiales indispensables a todo proceso de producción, como es imposible producir sin medios de producción, los hombres que no poseen estos medios, o que disponen de una cantidad demasiado pequeña de ellos, terminan por trabajar para aquellos que poseen los medios fundamentales de producción.
De acuerdo con lo analizado anteriormente, podemos clasificar a los agentes de la producción desde dos puntos de vista:
1) desde el punto de vista técnico: trabajadores directos y trabajadores no-directos.
2) desde el punto de vista social: trabajadores no-propietarios y propietarios de los medios de producción.
32Es importante señalar que se trata de dos puntos de vista para estudiar a los mismos agentes y no de tareas técnicas o sociales que deben ser cumplidas por agentes diferentes.
Cada agente de la producción está así doblemente determinado. Está determinado tanto por su función técnica como por su función social. Si tomamos como ejemplo el sistema capitalista vemos que el obrero es, desde el punto de vista técnico, un trabajador directo y, desde el punto de vista social, un trabajador privado de los medios de producción; el capitalista, a su vez, es, desde el punto de vista de su función social, el propietario de los medios de producción y, desde el punto de vista técnico, puede desempeñar el papel de trabajador nodirecto (administrador), como ocurre en las pequeñas industrias donde el propietario y su familia trabajan, o pueden no desempeñar ningún papel en el proceso de producción mismo, tratándose, en este caso, de un notrabajador.
Por otra parte, también el técnico debe ser considerado desde estos dos puntos de vista. Desde el punto de vista técnico es un trabajador no-directo y, desde el punto de vista social, es un no-propietario que, sin embargo, desempeña en el interior de la industria la función social del capitalista.
Ahora bien, es importante señalar que si bien cada agente de la producción está doblemente determinado por la función técnica y social que desempeña en el proceso de producción es esta última función la que desempeña un papel preponderante. La función técnica de vigilancia, control y dirección de todo proceso de producción complejo tiene, por ejemplo, un carácter muy diferente cuando está subordinada a las relaciones de producción capitalistas que cuando está subordinada a las relaciones de producción socialistas.
Después de analizar la forma en que se da la unión de las relaciones técnicas y sociales de producción dentro de la manufactura y de la gran industria capitalista podemos comprender mejor de qué manera las relaciones sociales de producción desempeñan el papel dominante en este proceso, provocando un cambio en la estructura técnica del proceso.
Es el afán de ganar más lo que lleva al capital a buscar nuevas fórmulas para aumentar el plus valor. Ya no basta prolongar la jornada de trabajo, ésta tiene un límite fisiológico y un límite político impuesto por las luchas de la clase obrera, se hace necesario lograr disminuir la parte de la jornada de trabajo dedicada a pagar la fuerza de trabajo del obrero aumentando así la parte de la jornada no pagada que la clase capitalista acapara para sí.
Para que ello ocurra, es necesario buscar formas de aumentar la productividad del trabajo aumentando su intensidad (sistema Taylor, etc.) y remplazando el trabajo manual por el trabajo de las máquinas.
La relaciones técnicas propias de la gran industria han sido originadas y están sobredeterminadas por las relaciones sociales capitalistas de producción.
No existen, por lo tanto, relaciones técnicas independientes de una determinada forma de subordinación a relaciones sociales de producción, y, a su vez, si estas relaciones cambian debería cambiar también la forma en que se estructura el proceso de trabajo, es decir, las relaciones técnicas de producción.
En el capitalismo los agentes que cumplen la función de control y dirección se multiplican más allá de las necesidades técnicas ya que, al mismo tiempo que sus funciones propiamente técnicas, cumplen la función social de explotar al máximo la fuerza de trabajo que cae bajo su control y dirección. En el socialismo, una vez que los obreros adquieren una autodisciplina cada vez más consciente, esta función va quedando relegada al mínimo técnicamente necesario.
5. RELACIONES DE PRODUCCIÓN. REPRODUCCIÓN DE LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN
En los puntos anteriores hemos demostrado que existen dos tipos de relaciones de producción: las relaciones técnicas de producción o "relaciones del hombre con la naturaleza" y las relaciones sociales de producción o "relaciones de los hombres entre sí a través de los medios de producción". Hemos visto además cómo estas relaciones forman una unidad inseparable. Podemos concluir, por lo tanto, que:
Las relaciones de producción están formadas por las relaciones técnicas y las relaciones sociales de producción. |
En la mayor parte de los textos marxistas se emplea en forma indiferente: "relaciones de producción" o "relaciones sociales de producción".
Sin embargo, si se leen atentamente los textos de Marx se comprueba que, cuando éste habla de "relaciones de producción", no restringe su significado sólo a las relaciones sociales de producción, sino que incluye los dos tipos de relaciones de producción anteriormente señalados: técnicas y sociales.
Por ejemplo, en el libro III de El capital, cuando se refiere al proceso social de producción dice: Este último es tanto un proceso de producción de las condiciones materiales de existencia de la vida humana como un proceso que operándose en específicas relaciones histórico-económicas de producción produce y reproduce estas relaciones mismas de producción y junto con ello a los portadores de este proceso, sus condiciones materiales de existencia y sus relaciones recíprocas, vale decir su formación económicosocial determinada, pues la totalidad de esas relaciones con la naturaleza y entre sí en que se encuentran y en que producen los portadores de esa producción, esa totalidad es justamente la sociedad, considerada según su estructura económica.
33En este texto se ve que Marx engloba el concepto de relaciones de producción tanto las relaciones técnicas como las relaciones sociales de producción (las relaciones de los agentes de la producción con la naturaleza y la relación de los agentes de la producción entre sí).
Examinemos ahora el texto del libro II de El capital:
Sean cuales fueren las formas sociales de la producción, sus factores son siempre los trabajadores y los medios de producción. Pero unos y otros sólo lo son potencialmente si están separados. Para que se produzca, en general, deben combinarse. La forma especial en que se lleva a cabo esta combinación distingue las diferentes épocas económicas de la estructura social.
34Cuando se lee este texto se tiende a identificar erróneamente su combinación como relaciones sociales de producción. La palabra "combinación" en el texto se refiere, sin duda, a dos tipos de combinaciones: 1] la combinación entre los agentes de la producción y la naturaleza, las relaciones técnicas de producción, y 2] la combinación de los agentes entre sí a través de los medios de producción, las relaciones sociales de producción.
No debe extrañamos que se confundan tan a menudo los términos "relaciones de producción" y "relaciones sociales de producción", ya que al mismo tiempo Marx los emplea a veces en forma poco precisa.
Ahora bien, hasta aquí hemos analizado las relaciones de producción desde un punto de vista estático o estructural. Ahora nos referiremos brevemente a ellas considerándolas como un proceso, es decir, desde el punto de vista dinámico.
Todo proceso de producción no sólo produce productos materiales, sino que también produce y reproduce sus condiciones sociales de producción, es decir, reproduce constantemente las relaciones de producción dentro de las cuales opera el proceso de producción capitalista. Así, al mismo tiempo que produce mercancías, reproduce las relaciones capitalistas de producción: el capital y el trabajo asalariado.
En esta reproducción de las relaciones capitalistas intervienen factores superestructurales.
35 Por ejemplo, las formas jurídicas de propiedad privada y contrato de trabajo, y la presencia de un ejército dispuesto a entrar en acción cuando se pone en peligro el sistema capitalista, son elementos superestructurales necesarios para la reproducción del sistema capitalista. Con mayor razón son necesarios los factores superestructurales para reproducir las relaciones de producción donde no existe correspondencia entre propiedad jurídica y posesión efectiva de los medios de producción.36Del tipo específico de relación que se establece entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos depende el tipo de intervención de los elementos superestructurales.
No intervienen de la misma manera, como acabamos de ver, los elementos superestructurales cuando existen relaciones de producción capitalista que cuando existen relaciones de producción de tipo servil.
6. LAS RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN NO SON SIMPLEMENTE RELACIONES HUMANAS
Las relaciones sociales de producción no pueden ser consideradas solamente como relaciones humanas, relaciones entre hombres. Son relaciones entre agentes de la producción, es decir, entre hombres que tienen una función bien determinada en la producción de bienes materiales, que depende de la forma en que ellos se relacionan con los medios de producción: entre propietarios de los medios de producción y productores directos. Esta relación entre hombres pasa, por lo tanto, a través de una relación con los objetos: los medios de producción.
Este punto es de gran importancia, ya que destruye todas las ideas utópicas de "colaboración entre obreros y patrones". Las relaciones entre obreros y patrones no podrán ser "fraternales" mientras las relaciones de éstos con los medios de producción no cambien.
Además, es importante señalar que estas relaciones sociales de producción son relaciones que se establecen independientemente de la voluntad de los hombres. El capitalista explota y explotará al obrero aunque no se lo proponga conscientemente, aunque luche contra esa explotación, ya que las leyes objetivas del sistema capitalista son inflexibles.
Si el capitalista paga salarios muy altos, y si a pesar de ello mantiene los mismos precios para poder vender, lo que sucede es que disminuye sus ganancias. Ahora, como una parte de ellas debe ser reinvertida en la empresa para poder perfeccionar su tecnología y, de esa manera, poder competir en el mercado, lo que ocurre es que este capitalista se va quedando atrás, hasta que llega un momento en que ya no puede competir con los costos más bajos de los otros capitalistas que han mejorado sus tecnologías y, por lo tanto, quiebra.
En el sistema capitalista, por consiguiente, a los trabajadores se les presenta una sola alternativa: o su explotación o la desaparición del empresario capitalista.
Ahora bien, cuando el marxismo afirma que es necesario destruir las relaciones capitalistas de producción, que es necesario que desaparezca el empresario, no está afirmando que los capitalistas deben ser destruidos físicamente. Sostiene algo muy diferente: lo que debe desaparecer no es la persona del capitalista, sino su función de explotación, es decir, el papel de explotador que éste desempeña. Si el capitalista acepta ser expropiado y ofrece sus servicios al nuevo sistema económico que se pretende implantar, desaparece como capitalista, como explotador, pero no desaparece como hombre, por el contrario, puede cumplir ahora una función de real servicio a la sociedad.
7. DIVISIÓN DEL TRABAJO
En toda producción social existe una repartición de tareas, es decir, una división del trabajo. Mientras mayor es la complejidad de la sociedad y más alto es su nivel de desarrollo, mayor es esta diferencia de tareas.
Debemos distinguir los siguientes tipos de división del trabajo: división de la producción social, división técnica del trabajo y división social del trabajo.
Llamaremos DIVISIÓN DE LA PRODUCCIÓN SOCIAL a la división de la producción social en diferentes ramas, esferas o sectores. |
Ejemplos: división entre el trabajo agrícola y el trabajo industrial; división dentro del trabajo industrial (metalurgia, química, textil, etc.); división entre trabajo industrial y comercial, etcétera.
Llamaremos DIVISIÓN TÉCNICA DEL TRABAJO a la división del trabajo dentro de un mismo proceso de producción. |
Esta división técnica del trabajo se encuentra especialmente desarrollada en la industria moderna. Cada obrero o grupo de obreros realiza un trabajo específico que corresponde a una parte del proceso. En una industria de automóviles, por ejemplo, existen diversas secciones que se complementan unas a otras hasta llegar a producir el automóvil terminado. Por lo tanto, ningún obrero produce un producto final. Lo que se convierte en producto final es el producto común de todos ellos. Esta división técnica de las tareas dentro de un mismo proceso de producción permite una mayor eficacia y, por lo tanto, un aumento del rendimiento del trabajo de los obreros.
Ahora bien, la división técnica puede conducir a la división de la producción social. Éste es el caso de la actividad química que comenzó como una simple división técnica dentro del procesó de producción textil para luego convertirse en una rama autónoma, en una verdadera industria química.
¿Cómo distinguir, entonces, claramente entre la división técnica del trabajo y la división de la producción social?
Marx nos da los elementos fundamentales en el texto de El capital que se refiere a la división del trabajo y la manufactura.
37Lo que caracteriza a la división técnica es que los trabajos especializados aislados no producen mercancías, es decir, valores de uso que puedan ir al mercado para ser intercambiados por otros. Lo que cada trabajo especializado produce es sólo una parte del producto final. Sólo éste, que es el resultado de un trabajo colectivo, se constituye en mercancía, es decir, en valor de uso intercambiable en el mercado.
Por ello es por lo que la actividad química, que nació como un trabajo especializado más dentro de la industria textil, debe ser considerado en este caso dentro de la división técnica del trabajo. Los objetos que esta actividad produce no salen al mercado sino que pasan directamente a ser incorporados al proceso de teñido de las telas.
Pero no ocurre lo mismo cuando la actividad química se independiza del proceso de producción textil y pasa a constituirse en una industria autónoma. En este caso sus productos van al mercado y no directamente a un proceso de producción determinado. En este caso la división técnica ha pasado a constituirse en división de la producción social.
Por último, debemos aclarar que la división técnica del trabajo no debe ser referida solamente a la división del trabajo dentro de una fábrica. No es lo mismo hablar de división del trabajo dentro de un mismo proceso de producción que hablar de división del trabajo dentro de una misma fábrica.
En los países socialistas, a medida que avanza el desarrollo económico, unidades de producción que antes constituían parte de la división de la producción social pasan a depender cada vez más unas de otras, de tal modo que las relaciones entre ellas no pueden ser dejadas al azar del mercado una vez terminadas las operaciones de producción. De ahora en adelante, estas relaciones deben ser predeterminadas de antemano en lo esencial y, por lo tanto, previstas con anticipación y regidas por un plan. Cuando esto ocurre el destino de los productos está predeterminado de una manera socialmente consciente, eliminándose, de esta manera, el papel del mercado. Las unidades de producción en lugar de constituir procesos de producción autónomos "pasan a ser células de una división técnica del trabajo", elevándose ésta a un grado superior.
38Esto ocurre, por ejemplo, cuando se producen combinados industriales. Las industrias extractivas de petróleo, las refinerías y las empresas distribuidoras pasan a constituir un solo proceso de producción en que las unidades de producción representan una división técnica del trabajo. Sólo el producto final dé este proceso de producción combinado llega al mercado. En los pasos anteriores no hay compra ni venta, sólo hay traslado de un producto de una unidad de producción a otra, de acuerdo con un plan preestablecido.
Llamaremos DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO a la repartición de las diferentes tareas que los individuos cumplen en la sociedad (tareas económicas, ideológicas o políticas) y que se realiza en función de la situación que ellos tienen en la estructura social |
Esta división social del trabajo empieza históricamente con la división entre el trabajo manual y el trabajo intelectual. A este último sólo tenían acceso los individuos que provenían de las clases dominantes.
Veamos de qué manera se da esta división social en el proceso de producción capitalista.
En este proceso intervienen, por ejemplo, obreros especializados, técnicos e ingenieros que cumplen determinadas funciones técnicas. Ahora bien, la repartición de los individuos de la sociedad en estas diferentes tareas no depende de criterios puramente técnicos (mejores aptitudes, mayor preparación) sino de criterios sociales. Ciertas clases sociales tienen acceso a ciertas tareas, otras clases no.
Son las relaciones sociales de producción, como hemos visto, las que determinan esta división social del trabajo.
RESUMEN
En este capítulo hemos visto, en primer lugar, la relación que existe entre la propiedad privada de los medios de producción y la explotación de los trabajadores, tanto en el régimen capitalista como en los regímenes esclavistas y servil; las relaciones de explotación y las de colaboración recíproca, adelantando una definición provisional de relaciones sociales de producción. Hemos demostrado cómo las relaciones técnicas y sociales de producción forman una unidad inseparable en la manufactura y la gran industria. Nos hemos detenido en el término propiedad privada para poder distinguir entre el derecho jurídico y el poder real de usar, gozar y disponer de un bien y lograr así dar una definición más exacta de lo que entendemos por relaciones sociales de producción. Hemos señalado la subordinación de las relaciones técnicas a las relaciones sociales de producción para definir luego al conjunto de estas relaciones como "relaciones de producción". Hemos indicado cómo el proceso de producción tiende a reproducir estas relaciones y por qué no deben ser consideradas como simples relaciones humanas, ya que se establecen independientemente de la voluntad de los hombres.
Por último, hemos definido los distintos tipos de división del trabajo.
En este capítulo hemos visto los siguientes conceptos: derecho de propiedad - propiedad real y posesión efectiva - relaciones sociales de producción - agentes técnicos de producción - agentes sociales de la producción - relaciones de producción - división de la producción social - división técnica del trabajo - división social del trabajo.
CUESTIONARIO
1. ¿Quiénes se apoderan de la mayor parte de las riquezas en su país?
2. ¿Existieron en su país relaciones de tipo esclavista?
3. ¿Qué características adoptaron las relaciones de producción en el campo después de la independencia? ¿El campo era una realidad homogénea o coexistían diversas relaciones de producción?
4. El campesino que trabaja en los grandes latifundios ¿trabaja con sus propios instrumentos de trabajo?, ¿recibe pago en especie?, ¿vive dentro de la propiedad del terrateniente?
5. ¿Puede afirmarse que todavía existen relaciones serviles? Señale en qué datos estadísticos se basa su respuesta.
6. ¿Cómo cree usted que puede movilizar mejor al campesinado de su país: si se lucha por la entrega de la tierra a los campesinos o por la formación de granjas colectivas? Explique las razones de sus respuestas.
7. Señale las diferentes relaciones de producción que existen en su país y el peso específico de cada una de ellas.
8. ¿Puede considerarse a los grandes terratenientes agentes de la producción si jamás participan en el proceso de producción? De hecho viven en las ciudades, sus tierras son administradas por otros, etcétera.
9. ¿Conoce usted algún caso en que el capitalista sea a la vez un agente social y técnico en la producción?
10. Existen en su país casos de campesinos que tienen una propiedad real sobre el proceso de producción y campesinos que sólo tienen una posesión efectiva del mismo. ¿En qué se diferencian ambos casos? ¿Cuál de los dos grupos está más motivado en luchar por la tierra?
11. ¿Las estadísticas de su país hacen una correcta diferenciación entre las industrias manufactureras o talleres y las industrias altamente mecanizadas o fábricas? Si ello no existe, ¿qué criterios estadísticos usarían ustedes para distinguir entre un taller y una fábrica? ¿Sirve el criterio del número de trabajadores?
12. ¿Cuál es la unidad técnica que caracteriza al proceso de trabajo en un taller de reparación de calzado? ¿Qué diferencias existen entre este taller y la mayor fábrica de calzado de su país en relación a los rasgos que asume el proceso de trabajo? ¿Quién es el máximo responsable de este cambio?
13. ¿Podría usted poner ejemplos de formas de trabajo colectivo en las diferentes etapas históricas por las que ha pasado su país? ¿En todas ellas la función de dirección del proceso en su conjunto ha desempeñado el mismo papel?
14. ¿Cuál es la situación de la clase obrera de su país? ¿Cuántos obreros trabajan en talleres y cuántos trabajan en fábricas?
15. ¿Podría poner un ejemplo de cómo la función técnica de control y vigilancia está sobredeterminada por las relaciones sociales capitalistas de producción?
16. ¿Cree usted que es posible que un grupo de empresarios cristianos pueda eliminar la explotación
capitalista en sus industrias estableciendo comunidades de trabajadores en las que los patronos cumplirían sólo el papel del director de orquesta?
17. ¿Podría indicar los grandes rubros y subrubros en que está dividida la producción social en su país?
18. ¿En qué consiste la división técnica del trabajo en el más importante taller de costura de su país?
Investigue las diferentes operaciones parciales que permiten la obtención del producto final. ¿Cuántos tipos diferentes de trabajadores existen y cuáles son sus diferencias de salario?
19. ¿En qué consiste la división técnica del trabajo en la mayor fábrica de su país? ¿Cuántos son los tipos de trabajadores que existen y cuál es su salario?
20. Compare la situación de los trabajadores en el taller y en la fábrica. ¿Qué conclusiones saca?
21. ¿Podría clasificar a los habitantes de su país según el criterio de la división social del trabajo?
BIBLIOGRAFIA
ALTHUSSER, L., "El objeto de El capital", en Para leer "El capital", pp. 188.196; ed. francesa, n, pp. 149- 159 (sobre las relaciones de producción).
BALIBAR, É., "Acerca de los conceptos fundamentales del materialismo histórico", sólo § 1 ("De la periodización a los modos de producción") y § II ("Los elementos de la estructura y su historia"), en Para leer "El capital", pp. 228-276; ed. francesa, n, pp. 201-251 (sobre las relaciones de producción).
ESTABLET. R., "Presentation du plan du Capital", en Lire Le Capital, II, pp. 385-386 (sobre la división del trabajo).
LENIN. V. I., "El estado" (11 de julio de 1919), en Obras completas, t. 31, pp. 341-346 (sobre las diferentes relaciones sociales de producción).
MARX, K., El capital, t. 2, cap. XII ("División del trabajo y manufactura") y cap. XIII ("Maquinaria y gran industria"), pp. 409-613 (sobre las relaciones de producción y sobre la división del trabajo).
MARX, K., El capital, libro 1, capítulo VI (inédito), México, Siglo XXI. 1983, pp. 60-77 (sobre las
relaciones de producción).
MARX, K., Formaciones económicas precapitalistas, México, Cuadernos de Pasado y Presente núm. 20, 1984, pp. 49-97 (sobre el concepto de apropiación real).
MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN ESTA EDICIÓN
Se inicia el capítulo mostrando en forma muy simple la relación que existe entre la propiedad privada de los medios de producción y la explotación de los trabajadores tanto en el régimen capitalista como en los regímenes esclavista y servil. Esto nos permite adelantar una definición aproximativa del concepto de relaciones sociales de producción. Contando con ella y la definición de relaciones técnicas de producción abordamos el punto que se refiere a las relaciones de producción en la manufactura y la gran industria, que se mantiene en esencia igual aunque se amplía su desarrollo. El concepto de relaciones de producción no sufre modificaciones. Se profundiza en cambio en el tema acerca de la subordinación de las relaciones técnicas a las relaciones sociales de producción. Se mantiene sin modificaciones tanto el desarrollo del concepto de relaciones de producción, salvo el paso a texto de lo que antes figuraba en la nota más extensa, como el punto acerca de la imposibilidad de reducir las relaciones sociales de producción exclusivamente a relaciones humanas. Se agrega, por último, aquí el punto acerca de la división del trabajo que antes se situaba en el capítulo I por estimar que sólo ahora se cuenta con todos los conceptos teóricos que permiten establecer las diferenciaciones requeridas en este punto.