CAPÍTULO V - BASE Y SUPERESTRUCTURA

1. Base y superestructura.

2. Superestructura: una noción problemática.

3. Relaciones entre base y superestructura.

 

1. BASE Y SUPERESTRUCTURA

Desde el capítulo I hasta el IV se han estudiado los conceptos que nos permiten comprender la estructura económica de la sociedad. El estudio detallado y riguroso de esta estructura es fundamental, pues a partir de ella se pueden comprender los otros niveles de la sociedad.

Marx y Engels han llamado INFRAESTRUCTURA o BASE a la estructura económica de la sociedad, y SUPERESTRUCTURA a las instituciones jurídico-políticas, Estado, derecho, etc., y a las "formas de la conciencia social" que corresponden a una infraestructura determinada.

En el Anti-Dühring Engels dice:

...la estructura económica de la sociedad constituye en cada caso el fundamento real a partir del cual hay que explicar en última instancia toda la superestructura de las instituciones jurídicas y políticas así como los tipos de representación religiosa, filosófica y de otra naturaleza, de cada período histórico. 59

Mediante las nociones de base y superestructura Marx y Engels expresaron la relación que existe entre el aspecto económico de la sociedad y los aspectos jurídico-político e ideológico ("formas de la conciencia social").

De la misma manera que en un edificio los cimientos sirven de base para su construcción, la estructura económica es la base de todo el edificio social.

Uno de los grandes aportes de Marx y Engels es haber descubierto que para estudiar la sociedad no se debe partir de lo que los hombres dicen, imaginan o piensan, sino de la forma en que producen los bienes materiales necesarios para su vida.

En todos los casos es la relación directa entre los propietarios de las condiciones de producción y los productores directos -relación ésta cuya forma eventual siempre corresponde naturalmente a determinada fase de desarrollo del modo de trabajo y, por ende, a su fuerza productiva social- donde encontraremos el secreto más íntimo, el fundamento oculto de toda la estructura social, y por consiguiente también de la forma política que presenta la relación de soberanía y dependencia, en suma, de la forma específica del estado existente en cada caso. Esto no impide que la misma base económica -la misma con arreglo a las condiciones principales-, en virtud de incontables diferentes circunstancias empíricas, condiciones naturales, relaciones raciales, influencias históricas operantes desde el exterior, etc., pueda presentar infinitas variaciones y matices en sus manifestaciones, las que sólo resultan comprensible s mediante el análisis de estas circunstancias empíricamente dadas.60

La noción de SUPERESTRUCTURA designa, por lo tanto, dos aspectos de la sociedad: la estructura jurídico-política y la estructura ideológica. A la primera corresponden el Estado y el derecho, a la segunda, las llamadas "formas de la conciencia social".

 

2. SUPERESTRUCTURA: UNA NOCIÓN PROBLEMÁTICA

El que hayamos empleado el término "noción" para hablar de la superestructura no se debe a un simple accidente, se debe a que no ha sido estudiada en forma acabada por los marxistas.

¿Puede decirse, por ejemplo, que todo lo que ocurre en una sociedad que no pertenece a la instancia económica debe ser considerado como un fenómeno perteneciente a la superestructura?

Stalin, en su artículo "A propósito del marxismo en lingüística",61 afirma que el lenguaje no es un fenómeno perteneciente a la superestructura ni a la base o infraestructura.

En una carta que se refiere a este artículo dice:

...no se puede situar el lenguaje ni en las categorías de las bases, ni en aquella de las superestructuras.

Tampoco se le puede situar en la categoría de los fenómenos "intermedios" entre la base y la superestructura, ya que no existen fenómenos intermedios de este género.62

Por otra parte, Althusser, al criticar a Gramsci, sostiene que la ciencia es un fenómeno que no puede ser colocado bajo la categoría de superestructura.

Hacer de la ciencia una superestructura es pensarla como una de esas ideologías "orgánicas" que hacen tan bien bloque con la estructura que deben desaparecer con ella.63

Si el concepto de superestructura no da cuenta de todos los fenómenos extraeconómicos, ¿cuál debe ser el concepto que permita dar cuenta de ellos? Éste es un problema teórico que el marxismo debe resolver.

 

3. RELACIONES ENTRE BASE Y SUPERESTRUCTURA

Según la teoría marxista, es en la infraestructura donde hay que buscar el "hilo conductor" para explicar los fenómenos sociales pertenecientes a la superestructura, pero esta afirmación no implica afirmar que todo se reduce o es un simple reflejo de lo económico.

Sin embargo, muchos textos de Marx y Engels se prestan para una interpretación de este tipo debido a la acentuación excesiva que dan al papel que desempeña la estructura económica dentro de la sociedad. Debemos preguntamos, por lo tanto, cuál puede ser la razón que llevó a Marx y Engels a realizar tal acentuación.

Es necesario recordar que en el momento histórico en que estos autores escribían existía una fuerte corriente idealista que atribuía a \a voluntad y al pensamiento de los hombres la causa de los fenómenos sociales, despreciando el papel de la vida material. Aun los pensadores que ocupaban las posiciones más avanzadas, como los materialistas' ingleses y franceses de los siglos XVII y XVIII y el materialista alemán Ludwig Feuerbach, continuaban sosteniendo principios idealistas cuando se trataba de explicar los fenómenos de la vida social, la historia de las sociedades.

Teólogos y filósofos idealistas, sociólogos e historiadores burgueses, todos los ideólogos de la aristocracia feudal y de la grande y pequeña burguesía veían en la conciencia, la razón, las ideas políticas, morales y religiosas la fuerza motriz fundamental y determinante del desarrollo de la sociedad.

Veamos cómo critica Marx este idealismo en una carta a Annenkov, del 28 de diciembre de 1846, donde habla del libro de Proudhon, Filosofía de la miseria:

...El señor Proudhon ve en la historia cierta serie de desarrollos sociales; encuentra el progreso realizado en la historia... El autor no puede explicar estos hechos y de improviso surge la hipótesis de la razón universal que se revela a sí misma. Nada más fácil que inventar causas místicas, es decir, frases que carecen de sentido común.64

Por combatir posiciones de este tipo Marx y Engels caen, en ciertos textos; en el extremo opuesto. Éstos, aislados del contexto y del campo ideológico en el que han sido producidos, han conducido a falsas interpretaciones.

Por ejemplo, el pasaje siguiente de La ideología alemana:

...Las representaciones, los pensamientos, el comercio espiritual de los hombres se presentan todavía, aquí, como emanación directa de su comportamiento material.65

En la página siguiente dice:

...La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las formas de conciencia que a ellas corresponden pierden, así, la apariencia de su propia sustantividad.66

La interpretación mecánica, no crítica, de textos como éstos ha dado nacimiento a una simplificación del marxismo.

Ciertos marxistas, los llamados por Lenin "marxistas vulgares", se esfuerzan por deducir directamente de la economía todos los fenómenos producidos a nivel jurídico-político e ideológico.

En el caso de la ideología filosófica, por ejemplo, pretenden deducir los conceptos de materia y de espíritu de las relaciones sociales de producción. El concepto de materia correspondería al proletariado (trabajo material) y el concepto de espíritu correspondería a los capitalistas (trabajo de organización y administración que no es un trabajo de tipo material).

Lenin rechaza con energía este simplismo haciendo ver que estos conceptos han sido producidos hace más de dos mil años por filósofos que pertenecían a diferentes clases.

A los marxistas vulgares debe repetírseles la frase de Engels en su carta a Borgius del 25 de enero de 1894: no existe "un efecto automático" de la situación económica.67

Es necesario mostrarles que si Marx y Engels han acentuado el lado económico se debe a que frente a sus adversarios les era necesario "subrayar este principio fundamental" negado por ellos ya que no siempre tuvieron "tiempo, lugar ni oportunidad de hacer justicia a los demás elementos que participan en su interacción".68

El estudio de las obras políticas de Marx y Engels es la prueba' más evidente de la importancia que acordaban a los otros niveles de la sociedad y, sobre todo, a la acción revolucionaria, producto de la lucha de clases.

Respecto al papel de la economía, estos autores afirmaban:

...Si alguien lo tergiversa transformándolo en la afirmación de que el elemento económico es el único determinante, lo transforma en una frase sin sentido, abstracta y absurda.69

Las condiciones económicas son "en definitiva las decisivas", pero los otros aspectos de la sociedad desempeñan también un papel:

El desenvolvimiento político, jurídico, filosófico, religioso, literario, artístico, etc., se basa en el desarrollo económico. Pero estos elementos interactúan entre sí y también vuelven a actuar sobre la base económica [...].

Hay, por el contrario, interacción sobre la base de la necesidad económica, la que en última instancia siempre se abre camino.70

Los elementos de la superestructura están ligados directa o indirectamente a los cambios operados en la infraestructura, pero tienen una autonomía relativa y su desarrollo se encuentra regido por leyes específicas.

Engels señala cómo el desarrollo de la filosofía, por ejemplo, no puede ser explicado pura y simplemente a partir del desarrollo económico:

...la filosofía de cada época, puesto que es un dominio preciso de la división del trabajo, presupone un determinado material intelectual heredado de sus antecesores y del que toma su punto de partida. Y ésta es la razón por la cual los países económicamente atrasados pueden hacer de primer violín en filosofía...71

Podemos, por lo tanto, decir que pueden existir ciertos elementos ideológicos que se trasmiten de una formación social a otra, pero estos elementos están siempre puestos al servicio de los intereses de las clases dominantes, a las que sirven de instrumentos de lucha. La transformación radical de la superestructura y su reemplazo por una nueva no excluye la continuidad de algunos elementos.

Si la economía determinara mecánicamente toda la superestructura y el desarrollo de la sociedad, Marx y Engels caerían en un contrasentido absurdo: hacer un llamado a la lucha de clases y a la revolución cuando todo estaría ya determinado por anticipado por la economía.

Éste es uno de los puntos más frecuentemente repetidos por los críticos del marxismo. Se complacen en señalar "la incoherencia lógica" de la teoría marxista. Por una parte, la afirmación de la determinación económica y, por otra, la afirmación de la necesidad de la acción de los "hombres" en la historia. Esta crítica no hace sino revelar la ignorancia o la mala fe de quienes la formulan, los que parecen olvidar la diferencia radical que existe entre el determinismo marxista y el determinismo mecanicista.

Engels escribía lo siguiente a Franz Mehring sobre este problema:

A esto se une también la idea estúpida de los ideólogos, de que porque les negamos un desarrollo histórico independiente a las diversas esferas de la cultura que desempeñan un papel en la historia, también les negamos todo efecto sobre la historia. A partir de esta concepción corriente, no dialéctica de causa y efecto como polos opuestos de manera rígida, de la ignorancia absoluta de la interacción, esos señores olvidan con frecuencia y casi deliberadamente que, una vez que un factor histórico ha sido engendrado por otros factores económicos, vuelve a actuar también a su vez y puede volver a actuar sobre su medio e incluso sobre sus propias causas.72

Desgraciadamente, Marx y Engels no pudieron desarrollar de una manera sistemática y profunda el problema del determinismo específico del marxismo.   Althusser nos dice al respecto que:

...proponerse pensar la determinación de los elementos de un todo por la estructura del todo; la determinación de una estructura por otra estructura, es decir, los problemas de la causalidad estructural, es plantearse un problema absolutamente nuevo, dentro del más grande embrollo teórico, ya que no se dispone de ningún concepto teórico elaborado para resolverlo.73

Algunos años más tarde el filósofo francés preferirá el término "causalidad dialéctica materialista" al de "causalidad estructural".74

 

RESUMEN

La primera parte de este capítulo, más que un desarrollo del tema de la base y de la superestructura, pretende ser una advertencia del estado precario de la investigación marxista acerca de lo que se entiende por "superestructura". La segunda parte pretende demostrar que Marx y Engels nunca redujeron la superestructura a la infraestructura. Las estructuras jurídico-políticas e ideológicas, que forman parte de la superestructura, tienen una relativa autonomía en relación con la infraestructura y sus propias leyes de funcionamiento y desarrollo.

 

CUESTIONARIO

l. ¿Cree usted que la superestructura ideológica y política de su país es un reflejo de la estructura económica?

2. ¿Contradice al marxismo el que las ideas de los libertadores de América Latina hayan sido más avanzadas que las propias relaciones de producción de sus respectivas patrias?

3. ¿Podría dar un ejemplo concreto de una interpretación economicista del marxismo en su propio país?

 

BIBLIOGRAFÍA

ALTHUSSER. L: "El objeto de El capital", en Para leer El capital. pp. 145 y 202 (ed. francesa, t. II, pp. 92 Y 168).

ENGELS. F.: Cartas a Joseph Bloch. 21 de septiembre de 1890; Conrad Scbmidt, 27 de octubre de 1890; W. Borgius, 25 de enero de 1894; F. Mehring. 14 de julio de 1893, en K. Marx y F. Engels, Correspondencia, Buenos Aires, Cartago, 1973 y en Obras escogidas en 3 tomos.

MARX. K.. Y F. ENGELS: La ideología alemana, la parte: "Feuerbach", México, Grijalbo, 1956. MARX. K.: El capital, m/8, p. 1007.

 

MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN ESTA EDICION

El capitulo se mantiene sin cambios de fondo. Sólo sufren modificaciones dos términos: En lugar de usar la palabra "infraestructura", que tiene otro sentido en economía, se usa el término "base". Por otra parte, se cambia el término "nivel" o "niveles" de la sociedad por el de "aspectos" (económico, ideológico, jurídicopolítico) ya que el término nivel podría hacer pensar en una distribución espacial escalonada. En el capitulo siguiente veremos, por ejemplo. cómo el aspecto ideológico no es un aspecto que está situado por encima del aspecto económico sino que se introduce en todos los intersticios del edificio social.