CAPITULO VI - ESTRUCTURA IDEOLOGICA

1. Introducción.

2. El contenido del aspecto ideológico.

3. Ideología y clases sociales.

4. Ideología y estructura.

5. Regiones ideológicas.

6. Ideologías prácticas e ideologías teóricas.

7. Tendencias ideológicas.

8. Origen del carácter deformado y falseado de las representaciones ideológicas. 9. Estructura ideológica y determinación económica.

 

1. INTRODUCCIÓN75

En los capítulos anteriores hemos visto que la teoría marxista sostiene que en toda sociedad existe una base económica y una superestructura jurídico-política e ideológica. Estos aspectos están articulados entre sí de una manera compleja, siendo el económico el que es determinante en última instancia.

Si se emplea la metáfora arquitectónica de Marx y Engels del edificio con un cimiento o base y una superestructura que se construye sobre este cimiento, se puede decir que la ideología pertenece a la superestructura. Pero la ideología no se limita a ser solamente una instancia de la superestructura, ella se desliza también por las otras partes del edificio social, es como el cemento que asegura la cohesión del edificio.

La ideología cohesiona a los individuos en sus papeles, en sus funciones y en sus relaciones sociales.

La ideología impregna todas las actividades del hombre, comprendiendo entre ellas la práctica económica y la práctica política. Está presente en sus actitudes frente a las obligaciones de la producción, en la idea que se hacen los trabajadores del mecanismo de la producción. Está presente en las actitudes y en los juicios políticos, en el cinismo, la honestidad, la resignación y la rebelión. Gobierna los comportamientos familiares de los individuos y sus relaciones con los otros hombres y con la naturaleza. Está presente en sus juicios acerca del "sentido de la vida", etcétera.

La ideología está hasta tal punto presente en todos los actos y los gestos de los individuos que llega a ser indiscernible de su "experiencia vivida" y, por ello, todo análisis inmediato de lo "vivido" está profundamente marcado por la acción de la ideología.

Cuando se piensa estar frente a una percepción pura y desnuda de la realidad o a una práctica pura, lo que ocurre, en verdad, es que se está frente a una percepción o a una práctica "impuras", marcadas por las estructuras invisibles de la ideología. Como no se percibe su acción, se tiende a tomar la percepción de las cosas y del mundo por percepciones de las "cosas mismas", sin darse cuenta de que esta percepción no se da sino bajo la acción deformadora de la ideología.

 

2. EL CONTENIDO DEL ASPECTO IDEOLÓGICO76

El aspecto ideológico es, por lo tanto, una realidad objetiva indispensable a la existencia de toda sociedad, aun de la sociedad comunista.

¿Cuál es el contenido de este aspecto? Está formado por dos tipos de sistemas: los sistemas de ideasrepresentaciones sociales (las ideologías en sentido restringido) y los sistemas de actitudes-comportamientos sociales (las costumbres).

Los sistemas de ideas-representaciones sociales abarcan las ideas políticas, jurídicas, morales, religiosas, estéticas y filosóficas de los hombres de una sociedad determinada. Estas ideas se dan bajo la forma de diversas representaciones del mundo y del papel del hombre dentro de él. Las ideologías no son representaciones objetivas, científicas del mundo, sino representaciones llenas de elementos imaginarios; más que describir una realidad, expresan deseos, esperanzas, nostalgias. Las ideologías pueden contener elementos de conocimiento, pero en la mayor parte de ellas predominan los elementos que tienen una función de adaptación a la realidad. Los hombres viven sus relaciones con el mundo dentro de la ideología. Es ella la que transforma su conciencia y sus actitudes y conductas para adecuarlas a sus tareas y a sus condiciones de existencia. Por ejemplo: la ideología religiosa que habla del sentido del sufrimiento y de la muerte procura a los explotados representaciones que le permitan soportar mejor sus condiciones de existencia.

Los sistemas de actitudes-comportamientos están constituidos por el conjunto de hábitos, costumbres y tendencias a reaccionar de una determinada manera. Es más fácil que una persona modifique su forma de representarse el mundo, es decir, su ideología en sentido estricto, a que cambie sus formas habituales de vivir y enfrentarse prácticamente a las situaciones vitales. Es por, ello por lo que entre las ideologías en sentido estricto y los sistemas de actitudes-comportamientos no existe siempre una relación de identidad. Las relaciones dialécticas que se establecen entre ellas pueden ir desde la identidad total o parcial a la contradicción.

Es importante tener en cuenta estos sistemas de actitudes-comportamientos, ya que a través de ellos se expresan determinadas tendencias ideológicas. Así, por ejemplo, determinadas costumbres, determinados "hábitos de trabajo", cierto "estilo de dirección y mando" pueden ser contrarios a la ideología del proletariado aunque se den en militantes o dirigentes socialistas. Los hábitos de trabajo y de mando, si se multiplican, pueden llegar a ser signos de distinción social, de tomas de partido (conscientes o no) en la lucha de clases ideológica. El comportamiento tecnocrático o burocrático de algunos dirigentes marxistas revela la penetración de la ideología burguesa en las filas de la clase obrera.

 

3. IDEOLOGÍA Y CLASES SOCIALES77

Hemos visto que tanto en una sociedad sin clases como en una sociedad de clases la ideología tiene como función asegurar una determinada relación de los hombres entre ellos y con sus condiciones de existencia, adaptar a los individuos a sus tareas fijadas por la sociedad.

En una sociedad de clases esta función está dominada por la forma que toma la división de los hombres en clases. La ideología está destinada, en este caso, a asegurada cohesión de los hombres en la estructura general de la explotación de clase. Está destinada a asegurar la dominación de una clase sobre las otras, haciendo aceptable a los explotados sus propias condiciones de explotación como algo fundado en "la voluntad de Dios", en "la naturaleza", o en "el deber moral", etcétera.

Pero la ideología no es una "mentira piadosa" inventada por los explotadores para engañar a los explotados; ella sirve también a los individuos de la clase dominante para reconocer a los sujetos de esta clase, para aceptar como "querida por Dios", como "fijada por la naturaleza" o por "el deber moral" la dominación que ejercen sobre los explotados. Ella le sirve de lazo de cohesión social para comportarse como miembros de una misma clase, la de los explotadores. La "mentira piadosa" de la ideología tiene, por lo tanto, un doble uso; se ejerce sobre la conciencia de los explotados para hacerles aceptar como natural su condición de explotados; se ejerce sobre los miembros de la clase dominante para permitirles ejercer como natural su explotación y su dominación.

 

4. IDEOLOGÍA Y ESTRUCTURA78

Las ideologías, como todas las realidades sociales, sólo son inteligibles a través de su estructura. La ideología comporta representaciones, imágenes, señales, etc., pero estos elementos considerados aisladamente no hacen la ideología; es su sistema, su modo de combinarse lo que les da sentido; es su estructura lo que determina su significado y función. Debido a que está determinada por su estructura, la ideología supera como realidad todas las formas en las que es vivida subjetivamente por talo cual individuo. La ideología, por lo tanto, no se reduce a las formas individuales en las que es vivida y, por ello, puede ser objeto de un estudio objetivo.

Es por esto por lo que podemos hablar de la naturaleza y de la función de la ideología y estudiarla.

 

5. REGIONES IDEOLÓGICAS79

El estudio objetivo de la ideología nos hace ver que, a pesar de ser una realidad que se encuentra difusa en todo el cuerpo social, puede ser dividida, sin embargo, en regiones particulares, centradas sobre diferentes temas. Así, podemos distinguir regiones relativamente autónomas en el seno del aspecto ideológico, por ejemplo, ideología moral, religiosa, jurídica, política, estética, filosófica, etcétera.

No todas estas regiones han existido siempre en la historia. Se puede prever que algunas desaparecerán o se confundirán con otras en el curso de la historia del socialismo y del comunismo. En las diferentes sociedades, en relación con las clases sociales que en ella existen, talo cual región domina a las otras. Así se explican, por ejemplo, las indicaciones de Marx y Engels acerca de la influencia dominante de la ideología religiosa en todos los movimientos de rebelión campesina desde el siglo XIV al XVIII, y aun en ciertas formas primitivas del movimiento obrero. La ideología religiosa parece dominar como región ideológica en la historia de la liberación de algunas razas oprimidas, como la de los negros en Estados Unidos.

 

6. IDEOLOGÍAS PRÁCTICAS E IDEOLOGÍAS TEORICAS80

En cada una de las regiones anteriormente señaladas la ideología puede existir bajo dos formas: 1) forma más o menos difusa, más o menos irreflexiva o ideologías prácticas y 2) forma más o menos consciente, reflexiva y sistematizada o ideologías teóricas.

Sabemos que pueden existir ideologías religiosas que poseen reglas, ritos, etc., sin que posean una teología sistemática; la aparición de una teología representa un mayor grado de sistematización teórica de la ideología religiosa. Lo mismo ocurre con las demás regiones de la ideología. Ellas pueden existir bajo una forma noteorizada, no-sistemática, bajo la forma de costumbres, tendencias, gustos, etc., ... o, por el contrario, bajo una forma sistematizada y reflexiva como "teoría" moral, "teoría" política, etc. La forma superior de la teorización de la ideología es la filosofía en el sentido tradicional del término. Es importante aclarar aquí que estas "ideologías teóricas" pueden contener elementos de tipo científico, pero debido a que estos elementos están integrados en una estructura de tipo ideológico, sólo logran dar conocimientos parciales que se ven deformados o limitados por su situación dentro de esta estructura.

 

7. TENDENCIAS IDEOLOGICAS81

No sólo existen regiones ideológicas, existen además diferentes tendencias ideológicas.

Al afirmar Marx que "las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante" nos mostraba el camino para estudiar las diversas tendencias ideológicas. Así como hay clases dominantes y clases dominadas, existen tendencias ideológicas dominantes y tendencias ideológicas dominadas.

Por lo tanto, en el interior del aspecto ideológico, en general, podemos observar la existencia de diferentes tendencias ideológicas que expresan las "representaciones" de las diferentes clases sociales: ideología burguesa, pequeñoburguesa, proletaria.

Pero no se debe perder de vista que en las sociedades capitalistas las "ideologías pequeñoburguesa y

proletaria son ideologías subordinadas y que en ellas son siempre, aun en la protesta de los explotados, las ideas de la clase dominante las que prevalecen". Esta verdad científica es de primordial importancia para comprender la historia del movimiento obrero y la práctica de los comunistas. ¿Qué quiere decir Marx cuando afirma que la ideología de la clase burguesa domina las otras ideologías y, en particular, la ideología proletaria?

Ello significa que la protesta obrera contra la explotación se expresa dentro de la estructura misma, por lo tanto, del sistema y, en gran parte, de las representaciones y de las nociones de referencia de la ideología dominante burguesa, por ejemplo: lucha obrera centrada en la obtención de mayor poder adquisitivo de bienes de consumo. La presión de la ideología burguesa es tal que la clase obrera no puede, por sí sola, liberarse de la ideología burguesa. Ésta es más antigua y está mucho mejor elaborada. Además posee medios de difusión incomparablemente más poderosos. Para que la ideología obrera espontánea llegue a transformarse hasta el punto de ser liberada de la ideología burguesa, es necesario que reciba del exterior el socorro de la ciencia y que se transforme bajo la influencia de este elemento nuevo, radicalmente distinto de la ideología, en una ideología en que predominan los elementos científicos.

La tesis leninista fundamental de la "importación" o de la necesaria "fusión" de la teoría marxista y el movimiento obreros82 no es, por lo tanto, una tesis arbitraria o la descripción de un accidente de la historia; está fundada, por el contrario, en la naturaleza misma de la ideología y de los límites absolutos del desarrollo natural de la ideología espontánea de la clase obrera.

 

8. ORIGEN DEL CARÁCTER DEFORMADO Y FALSEADO DE LAS REPRESENTACIONES IDEOLOGICAS83

Las ideologías contienen elementos de conocimiento de la realidad, pero éstos se encuentran siempre integrados por un sistema global de representaciones que, por principio, es un sistema deformado y falseado de la realidad.

¿Cuál es el origen del carácter necesariamente deformado y falseado de la ideología?

¿Se debe este carácter a la necesidad que tiene la clase dominante de engañar a las clases que le están subordinadas, para lograr mantener su dominio sobre ellas?

Para responder a esta pregunta analicemos, primeramente, cuáles son los límites de toda conciencia

espontánea de la realidad.

Utilicemos, para ello, uno de los análisis hechos por Marx en El capital, el que corresponde al capítulo IX del libro III, acerca de la tasa general de ganancia.

Situemos rápidamente los párrafos que nos interesan. En este capítulo Marx señala que originalmente las tasas de ganancia de cada rama de la producción difieren mucho unas de otras, pero que, por efecto de la competencia, estas tasas tienden a uniformarse en una tasa media de ganancia. Los precios de producción, en el sistema capitalista de producción, se establecen agregando al costo de producción de las mercancías un porcentaje de ganancia calculado sobre la base de la tasa media de ganancia. Esto da por resultado que el capitalista no reciba exactamente el plusvalor por él producido. De la masa de plusvalor producido en un determinado período por el capital social global, recibe sólo una cantidad proporcional al capital que ha invertido.

Esto es lo que, en resumen, dice Marx en el siguiente texto:

En este aspecto, en tanto se tome en consideración la ganancia, los diversos capitalistas se conducen como meros accionistas de una sociedad por acciones, en la cual las participaciones en las ganancias se distribuyen equitativamente por cada 100, y que por ello sólo se diferencian para los diversos capitalistas según la magnitud del capital invertido por cada cual en la empresa global, según su participación relativa en la empresa global, según el número de acciones que posea. Por lo tanto, mientras que esta parte del precio de la mercancía, que repone las partes de valor del capital consumidas en la producción mercantil, y con la cual, por consiguiente, deben readquirirse estos valores de capital consumidos; mientras que esta parte, el precio de costo, depende por completo del desembolso efectuado dentro de las respectivas esferas de la producción, el otro componente del precio de la mercancía, la ganancia agregada a este precio de costo, no depende de la masa de la ganancia producida por ese capital determinado en esa esfera determinada de la producción durante

un tiempo dado, sino según la masa de ganancia que corresponde a cada capital empleado, como parte alícuota del capital social global empleado en la producción global, en promedio, durante un lapso dado.84

Algunas páginas más adelante, Marx señala los efectos que tiene, para la conciencia de los agentes de la producción, esta separación o diferencia de magnitud entre el plusvalor producido por el capitalista y la ganancia recibida por el capital que ba invertido.

La verdadera diferencia de magnitud entre ganancia y plusvalor […] en las esferas particulares de la

producción oculta por completo la verdadera naturaleza y el origen de la ganancia, no sólo al capitalista, que en este aspecto tiene un interés especial en engañarse, sino también al obrero.85

Y luego, algunos párrafos más adelante:

…el capitalista práctico, preso en la lucha competitiva y que de ninguna manera comprende sus manifestaciones, debe ser totalmente incapaz de descubrir, a través de la apariencia, la naturaleza intrínseca y la figura íntima de este proceso.86

De este análisis de Marx podemos sacar algunas importantes conclusiones para el estudio de la ideología. Marx nos indica que la base fundamental de la estructura económica capitalista (es decir, el plusvalor verdadero origen de la ganancia) se "oculta" completamente a la conciencia de los agentes de la producción (capitalistas y obreros). De ello podemos concluir que la percepción que tienen del proceso económico los agentes de la producción, aun aquellos que forman parte de la clase dominante, es una percepción deformada y falseada. Esta deformación de la realidad no proviene, por lo tanto, esencialmente del interés de engañar de la clase dominante, sino más bien del carácter objetivo del sistema económico como tal (es decir, de la diferencia de magnitud entre el plusvalor y la ganancia).

Podemos, por lo tanto, concluir que la deformación de la realidad propia al conocimiento ideológico no se explica por una especie de "mala conciencia" o "voluntad de engañar" de las clases dominantes, sino que se debe fundamentalmente a la necesaria opacidad de las realidades sociales que son estructuras complejas que sólo pueden llegar a ser conocidas mediante un análisis científico de ellas.

En efecto, en la vida real, los hombres se encuentran efectivamente determinados por estructuras objetivas (relaciones de producción, relaciones políticas de clase, etc.), su vida práctica les convence de la existencia de estas realidades, les hace percibir algunos efectos objetivos de la acción de estas estructuras, pero les disimula su esencia. No pueden llegar a través de la simple percepción a un conocimiento verdadero de estas estructuras.

El conocimiento del mecanismo interno de las diferentes estructuras sociales no puede ser sino el resultado de otra actividad diferente de la simple percepción proveniente de la vida práctica: la actividad científica.

De la misma manera como el conocimiento de las leyes de la naturaleza no puede ser el producto de la simple actividad técnica ni de la simple percepción -las que no proporcionan sino observaciones y conocimientos empíricos y recetas técnicas- sino, por el contrario, el producto de una actividad especifica distinta de las actividades inmediatas: la actividad científica, así el conocimiento de las realidades sociales no puede ser el producto de la simple percepción o vivencia de dichas realidades, sino, por el contrario, el producto de una actividad científica, que capta, "a través de la apariencia, la naturaleza intrínseca y la figura intima" de estas realidades.

Esta es la razón profunda de la existencia de la ideología como representación deformada y falseada. Esta es la razón profunda que permite entender por qué, aun en las sociedades sin clases, seguirá existiendo la ideología. Las formas particulares de la ideología pueden variar mucho, desde los mitos de las sociedades primitivas hasta las distintas formas de ideología de la sociedad moderna (ideología moral. religiosa. estética, jurídica, política, etc.), pero en toda sociedad, existan o no clases, la ideología subsiste como un conocimiento necesariamente deformado y falseado. Este efecto de deformación puede ser más o menos grande. y subsiste inevitablemente mientras exista su causa: la naturaleza estructural, opaca, de la sociedad que produce la ideología como uno de sus efectos orgánicos.

Es, por lo tanto, errado considerar que el carácter deformado y falseado de la ideología se debe a una pura y simple ignorancia o a un mito forjado totalmente por un grupo y una clase. El marxismo ha roto con esta concepción de la ideología que era en el fondo una concepción de tipo idealista.

Ahora bien, en las sociedades de clase, esta primera deformación se combina con una deformación suplementaria, que domina a la primera. Una de las adquisiciones fundamentales de la teoría marxista es precisamente la afirmación de que en una sociedad de clases la ideología es siempre una ideología de clase, determinada, en su contenido, por la lucha de clases, y que en ella la ideología dominante es la ideología de la clase dominante.

Sin embargo, si se considera' en forma aislada esta verdad, se corre el peligro de caer en una concepción errada acerca de la naturaleza de la ideología; se corre el peligro de pensar que la ideología no es sino el instrumento utilizado por una clase para explotar a las otras clases; se corre el riesgo de pensar que la representación ideológica es una mentira útil fabricada por los miembros de la clase dominante para someter a su dominio a las clases que le están subordinadas, como si los miembros de la clase dominante poseyeran la verdad y pudieran escapar a los efectos de deformación producidos por toda ideología. Ahora bien, afirmar esto no es negar que las clases dominantes puedan utilizar en forma consciente esos efectos de deformación para fortalecer sus posiciones de dominación.

No cabe duda de que la deformación de la ideología se encuentra, dominada, en una sociedad de clases, por los efectos específicos de la división en clases, del papel que desempeñan estas clases en la estructura social, etc. Pero este hecho no cambia en nada el principio general que explica, en último término, la deformación necesaria de toda representación ideológica por el carácter estructural de toda sociedad.

Sólo la teoría marxista ha sido capaz de romper la opacidad de toda sociedad y penetrar en su estructura a primera vista invisible, descubriendo el papel fundamental que tienen en ella las relaciones de producción.

Desde entonces el proletariado cuenta con armas teóricas para corregir la imagen necesariamente falseada que espontáneamente tiene de la sociedad capitalista. De ahí que, bajo la acción de la ciencia marxista, la ideología de una clase social: el proletariado, pueda transformarse, por primera vez, en una "ideología científica".

De ahí también que, a medida que se avanza en los conocimientos de la sociedad y la naturaleza, y a medida que van desapareciendo las diferencias de clases y sus efectos deformadores sobre la ideología en la sociedad comunista, el contenido de la ideología sufrirá también una transformación, siendo cada vez menos deformado, cada vez más científico.

 

9. ESTRUCTURA IDEOLÓGICA Y DETERMINACIÓN ECONÓMICA

Hemos visto que el aspecto ideológico está constituido por el conjunto de representaciones y comportamientos sociales. Según el marxismo, el hilo conductor que permite explicar estas ideas y comportamientos es la forma en que los hombres producen los bienes materiales, es decir, la estructura económica de la sociedad. No son, por lo tanto, las ideas las que determinan el comportamiento de los hombres, sino que es la forma en la que los hombres participan en la producción de bienes materiales lo que determina sus pensamientos y acciones.

Pero afirmar que la economía determina las ideas de los hombres ¿implica reducir el aspecto ideológico a un simple reflejo del nivel económico?

El marxismo no afirma que lo ideológico pueda reducirse simplemente a lo económico. Afirma, por el contrario, que el aspecto ideológico tiene su contenido propio y sus propias leyes de funcionamiento y desarrollo. Como se veía más arriba, este nivel está constituido por diversas tendencias ideológicas (burguesa, pequeñoburguesa, proletaria, etc.), una de ellas domina a las otras y, por lo tanto, determina, en una cierta medida, sus formas de existencia. Por otra parte, la región dominante (religiosa, moral, filosófica, etc.) no está determinada directamente por la economía, sino por las características propias de la estructura ideológica de una sociedad determinada. Según las tradiciones religiosas o laicas de una sociedad, la ideología dominante burguesa podrá manifestarse a través de expresiones religiosas, morales o filosóficas. La clase dominante sabe siempre utilizar el lenguaje que le permite lograr la mayor comunicación con las clases dominadas. Da un contenido de clase a la materia ideológica que le ofrece la tradición, los hábitos y costumbres de esa sociedad determinada.

El aspecto ideológico no es un simple reflejo del nivel económico, sino una realidad que posee una estructura propia y sus propias leyes de funcionamiento y desarrollo (materia ideológica preexistente, tendencia dominante y forma de actuación de ésta sobre las tendencias subordinadas, etc.). La determinación económica actúa sobre esta estructura en su conjunto. Por lo tanto, el producto ideológico es el resultado de dos tipos de determinaciones: una interna a la estructura ideológica misma y otra externa jurídico-política y económica). No existe una determinación directa, mecánica, de la economía, sino una determinación compleja, estructural.

Veamos lo que dice Engels al respecto en una carta a Conrad Schmidt, del 27 de octubre de 1890: En lo concerniente a los dominios de la ideología... -religión, filosofía, etc.- tienen una raíz prehistórica, preexistente y que pasa al período histórico...

Es decir, cada nuevo período histórico (marcado por una nueva determinación económica) se encuentra frente a una materia legada por el período histórico anterior y es sobre esta materia sobre la que actúa la nueva determinación económica.

Pero no sólo se trata de una materia ideológica legada, se trata también, y sobre todo en el caso de ideol0gías que han llegado a adquirir un grado elevado de sistematización, de todo un "instrumental" que permite desarrollar esta materia: bibliotecas, ficheros, trabajos de investigación, estructura educacional, etc.

La pobreza o riqueza filosófica de un país, por ejemplo, no depende directamente de la pobreza o riqueza económica, sino de la pobreza o riqueza de la materia y el instrumental filosófico legado por el período anterior. Engels dice, acerca de este punto, en la carta ya citada:

La economía no crea aquí absolutamente nada nuevo, pero determina la forma en que el material intelectual existente es alterado y desarrollado, y también esto la mayoría de las veces indirectamente porque son los reflejos políticos, jurídicos y morales los que ejercen la mayor influencia directa sobre la filosofía.

Si insistimos en la autonomía relativa de la estructura ideológica respecto a la estructura económica no es sólo por el gusto de hacer precisiones teóricas sino debido a las graves repercusiones políticas que tiene su olvido.

Muchos críticos del marxismo pretenden negar la validez de esta teoría afirmando que Marx se equivocó respecto a la clase obrera: "en la medida en que el capitalismo se ha ido desarrollando, la clase obrera -en lugar de crecer y madurar en conciencia de clase- se ha ido aburguesando y adaptando cada vez más al sistema". Si el marxismo sostuviera que la conciencia de clase o ideología es un simple reflejo de las condiciones económicas podría, sin duda, afirmarse que Marx se equivocó. Pero el marxismo sostiene algo muy diferente: las condiciones económicas crean las condiciones materiales objetivas (concentraciones de grandes masas de trabajadores en los centros urbanos; división técnica y organización del trabajo dentro de las fábricas, lo que crea entre los trabajadores hábitos de cooperación y disciplina, movilidad territorial de la mano de obra que les permite descubrir nuevos horizontes, etc.), que sirven de base a la toma de conciencia de clase del proletariado, pero estas condiciones no provocan, no crean nada directamente. Para que el proletariado descubra sus verdaderos intereses de clase, es decir, para que llegue a adquirir una conciencia de clase proletaria, es necesario hacer intervenir factores extra económicos; es necesario poner en manos del proletariado la teoría marxista, único instrumento capaz de liberar la tendencia ideológica proletaria de las deformaciones reformistas y economicistas, productos de la ideología burguesa dominante.

 

RESUMEN

En este capítulo hemos estudiado la estructura ideológica. Hemos visto cuál es el lugar que ocupa dentro de la sociedad, qué relaciones existen entre ella y las clases sociales, cuál es el origen de la naturaleza necesariamente deformada y falseada de las representaciones ideológicas cuando ellas no son modificadas por el conocimiento científico. Y, por último, cómo actúa la determinación económica sobre la estructura ideológica. .

Hemos visto los siguientes conceptos: estructura ideológica - regiones ideológicas - tendencias ideológicas - ideologías prácticas - ideologías teóricas.

 

CUESTIONARIO

1. ¿Podría señalar qué ideas existen dentro de la clase obrera de su país que no son sino un efecto de la ideología burguesa dominante?

2. ¿Qué piensa de la legislación laboral de su país? ¿Es una legislación que orienta las luchas obreras hacia una ruptura del sistema capitalista o las orienta hacia la obtención de reformas que no alteran la reproducción del sistema económico hasta entonces dominante?

3. ¿Se deben considerar las ideologías religiosas como un todo único o existen aspectos contradictorios, es decir, aspectos revolucionarios y aspectos reaccionarios dentro de una misma ideología religiosa?

4. ¿Qué papel desempeña la religión en su país? ¿Cuál es la actitud que se debe adoptar frente a ella?

5. ¿Cree usted que la mayor parte del proletariado de su país posee una ideología de carácter proletario?

6. ¿De qué manera concreta los sectores con conciencia de clase del proletariado de su país han logrado adquirir esa conciencia? ¿Qué papel han tenido los partidos comunistas y los otros partidos de izquierda en el desarrollo de esa conciencia de clase?

7. ¿Podría poner algunos ejemplos de cómo se expresa la ideología pequeño burguesa en su país? ¿Existe algún partido que represente esta ideología?

8. Las concepciones ideológicas que dominan en su país ¿son concepciones que proviene de tradiciones nacionales o son concepciones introducidas desde el exterior?

 

BIBLIOGRAFÍA

ALTHUSSER, L., "Práctica teórica y lucha ideológica" (20 de abril de 1965), en La filosofía como arma de la revolución, Cuadernos de Pasado y Presente, núm. 4, México, Siglo XXI, 12a. ed., 1982, pp. 23-69.

ALTHUSSER, L., SEMPRÜN. J., SIMON, M. Y VERRET. M., Polémica sobre marxismo y humanismo, México, Siglo XXI, 19'68; especialmente "Respuestas de Louis Althusser", pp. 172-199.

MARX, K, y ENGELS. F., La ideología alemana, México, Ediciones de Cultura Popular, 1974, cap. 1, pp. 15-75.

MARX, K, El capital, m/6, cap. IX.

 

MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN ESTA EDICIÓN

El capítulo se mantiene intacto salvo una aclaración acerca del papel que desempeña el conocimiento científico de la historia en la ideología proletaria y en el carácter cada vez menos deformado de la estructura ideológica, en general, en la sociedad que avanza hacia el comunismo. Además, aquí, como en el capítulo anterior, hemos remplazado el término "nivel" por el de "aspecto".