Introducción.
1. El problema de la transición en El capital.
2. El modo de producción comunista y el socialismo como fase de transición.
3. El socialismo: sus cimientos materiales.
4. Dictadura del proletariado y socialismo.
5. La revolución socialista en los países atrasados y el concepto de transición al socialismo.
6. Transición al socialismo y socialismo como transición.
7. Conclusión.
INTRODUCCIÓN
El término "transición" es un término muy equívoco. Para que el lector pueda comprender el contenido de este capítulo debemos precisar en qué sentido lo vamos a emplear.
En una acepción muy amplia -que aquí descartamos- podría decirse que todo es siempre transición o que todo está en transición porque todo es histórico.
En un sentido más restringido este término se aplica a objetos teóricos muy diferentes:
Primero: al pasaje de un modo de producción a otro (tránsito del capitalismo al feudalismo; tránsito del capitalismo al comunismo).
Segundo: a la fase inicial de un modo de producción en la cual todavía no se han re adecuado los elementos heredados del pasado que conforman la nueva estructura (el período manufacturero del modo de producción capitalista; el período socialista del modo de producción comunista). Algunos autores, para diferenciar esta problemática de la anteriormente señalada, la han denominado "teoría del inicio" o "teoría de los comienzos" de un modo de producción.
Aquí nos referiremos a las dos acepciones restringidas del término.
1. EL PROBLEMA DE LA TRANSICIÓN EN "EL CAPITAL"
Para abordar este complejo problema que sólo fue esbozado por Marx y Engels veamos cómo se plantea el problema de la transición de un modo de producción a otro en El capital de Marx.
En la principal obra de Marx no existe una teoría de la transición del feudalismo al capitalismo.
Alguien podrá decir que ése no es el objeto que se proponía analizar en su libro. Efectivamente, como ya lo hemos dicho anteriormente, el objeto de estudio de El capital es el modo de producción capitalista como tal.
Lo que cabe ahora determinar es si esta ausencia se debe exclusivamente a que rebasa su objeto o si, al mismo tiempo, existen razones de tipo teórico para explicada.
De hecho en El capital Marx analiza cómo se gestaron históricamente los dos elementos o "condiciones fundamentales" del modo de producción capitalista: los capitalistas y los obreros asalariados, es decir, de una parte "los propietarios de dinero, de medios de producción y de subsistencia, a quienes les toca valorizar, mediante la adquisición de fuerza de trabajo ajena, la suma de valor de la que se han apropiado", y de otra los" trabajadores libres, vendedores de la fuerza de trabajo propia y por tanto vendedores de trabajo".
238Pero si bien Marx analiza la gestación histórica de estos dos elementos, es decir, las vías a través de las cuales se produce la separación del trabajador y sus medios de producción, y la constitución del capital, como una suma de dinero disponible, y sostiene que fue la disolución de "la estructura económica de la sociedad feudal" la que liberó los elementos que conforman "la estructura económica de la sociedad capitalista",
239 ello no puede interpretarse, como suele hacerse, en el sentido de que sería el modo de producción feudal el que se transformaría, como tal, en modo de producción capitalista.Por una parte, la desintegración de la estructura económica feudal sólo proporciona uno de los elementos que conforman el modo de producción capitalista: el trabajador libre, que ya no está sujeto a la tierra en el caso del campesino y se ha liberado de la tutela de los gremios en el caso del artesano urbano. Y, por otra, la historia del proceso que priva de su tierra al productor rural "adopta -según Marx- diversas tonalidades en distintos países y recorre en una sucesión diferente las diversas fases".
240No se trata sólo de la desintegración de las relaciones serviles de producción, puede tratarse también de la desintegración de las relaciones esclavistas de producción. Éste fue, por ejemplo, el caso de los ingenios azucareros cubanos.
241 Ahora esto sólo se da cuando el capitalismo se ha apoderado del mercado a escala mundial.Vale la pena recordar aquí la preocupación de la revolucionaria rusa Vera Zasúlich que, el 16 de febrero de 1881, escribe a Marx pidiéndole su opinión sobre "el posible destino" de las comunidades agrarias de su país en relación con "la teoría de la necesidad histórica para todos los países del mundo de pasar por todas las fases de la producción capitalista".
Marx le responde pocos días después asegurándole que se trata de un mal entendido respecto a lo que se ha llamado "su teoría" y le explica, en pocas líneas, cómo debe interpretarse su pensamiento:
Analizando la génesis de la producción capitalista digo: en el fondo del sistema capitalista está, pues, la separación radical entre productor y medios de producción... la base de toda esta evolución es la expropiación de los campesinos. Todavía no se ha realizado de una manera radical más que en Inglaterra... Pero todos los demás países de Europa occidental van por el mismo camino. La "fatalidad histórica" de dicho movimiento está, pues, expresamente restringida a los países de Europa occidental. El porqué de esta restricción está indicado en este pasaje del capítulo XXXII:
"La propiedad privada, fundada en el trabajo personal... va a ser suplantada por la propiedad privada
capitalista, fundada en la explotación del trabajo de otros, en el sistema asalariado."
En este movimiento occidental se trata, pues, de la transformación de una forma de propiedad privada en otra forma de propiedad privada. Entre los campesinos rusos, por el contrario, habría que transformar su propiedad común en propiedad privada.
242No existe, por lo tanto, fatalidad histórica. El capitalismo puede surgir de la disolución de diferentes modos de producción de bienes materiales.
Esta idea queda aún más explícita en el siguiente texto de Marx:
Cuando el campesino antaño independiente y que producía para sí mismo se vuelve un jornalero que trabaja para un agricultor; cuando la estructuración jerárquica característica del modo de producción corporativo se eclipsa ante la simple antítesis de un capitalista que hace trabajar para sí a los artesanos convertidos en asalariados; cuando el esclavista de otrora emplea como asalariados a sus ex esclavos, etc., tenemos que procesos de producción de terminados socialmente de otro modo se han transformado en el proceso de producción del capital.
243Por otra parte, la segunda condición básica del modo de producción capitalista: la existencia de una cantidad de dinero acumulada, que pueda funcionar como capital, no surge del mismo acto de desintegración que da origen al trabajador libre.
244La conversión del dinero en capital presupone la existencia previa del trabajador libre. Si sólo se tratara de acumulación de dinero el capitalismo habría surgido ya en Roma o en Bizancio -afirma Marx.
245Lo que capacita al patrimonio-dinero para devenir capital es la presencia por un lado, de los trabajadores libres; segundo, la presencia como igualmente libres y vendibles de los medios de subsistencia y materiales, etc.
246Otro elemento importante para la producción capitalista es la existencia de una mano de obra con una cierta habilidad para manipular los instrumentos de trabajo. Ésta surge como resultado, en parte, de la "organización corporativa urbana" y en parte "de la industria doméstica o ligada a la agricultura como actividad accesoria".
247Marx insiste en diversos textos en que el capital no crea estas condiciones objetivas de la producción sino que las encuentra ya dadas.
248Pero ¿de dónde surge el dinero para comprar los medios de producción y la fuerza de trabajo?
El autor de El capital no descarta que algunos pequeños maestros artesanos y aun algunos pequeños
artesanos puedan llegar a convertirse en capitalistas, como también puede ocurrir con algunos terratenientes, pero considera que la lentitud de estos métodos "en modo alguno era compatible con las necesidades comerciales del nuevo mercado mundial, creado por los grandes descubrimientos de fines del siglo XV".
249Los mayores capitales de ese momento provenían de la usura y del comercio, "formas antediluvianas del capital, que preceden largamente al modo de producción capitalista y se encuentran en las más diversas formaciones económico-sociales".
250"El descubrimiento de las comarcas auríferas y argentíferas en América, el exterminio, esclavización y soterramiento en las minas de la población aborigen, la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la transformación de África en un coto reservado para la caza comercial de pieles-negras"
251 fueron algunos de los caminos a través de los cuales se logró acumular dinero para cumplir la función de capital.Sintetizando lo dicho hasta aquí, los elementos que conforman la estructura de producción capitalista no tienen un origen común sino diferente e independiente. Los trabajadores libres aparecen fundamentalmente como fruto de las transformaciones agrarias mientras que la acumulación de dinero susceptible de convertirse en capital surge del comercio y de la usura, es decir, de movimientos que no están relacionados con los cambios de la estructura agraria.
252Marx estudia lo que podría llamarse una "genealogía"
253 de los elementos que conforman la estructura capitalista partiendo de una definición previa de esta estructura y descubre una diversidad de vías históricas a través de las cuales se constituyen los elementos de la estructura. Existe, por lo tanto, "una pluralidad de procesos de construcción de la estructura que culminan todos en el mismo resultado".254 La forma en que se constituyen depende de la estructura de la formación social en la que están situados.Por último, la formación del modo de producción capitalista es totalmente indiferente al origen y a la génesis de los elementos que conformarán su estructura.
255No existe, por lo tanto, en El capital de Marx una reflexión teórica acerca del tránsito de un modo de producción a otro modo de producción, en este caso concreto del tránsito del "feudalismo"
256 al capitalismo.El paso de la estructura de producción capitalista no se da por desintegración de los elementos de la estructura feudal y su reintegración en otra estructura: el modo capitalista de producción. Históricamente las relaciones capitalistas de producción nacen en el seno de la propia sociedad "feudal" coexistiendo con relaciones "feudales" de producción. Y si bien uno de los elementos que conforman la estructura capitalista de producción, el trabajador libre, puede surgir de la disolución de las relaciones "feudales" de producción como ocurre en Europa occidental, en otros países puede provenir de la disolución de la esclavitud y aun de la disolución de la comunidad primitiva. Por otra parte, el otro elemento: el dinero susceptible de transformarse en capital no proviene, salvo en muy escasas excepciones, del seno del modo de producción "feudal".
Lo que sí existe en El capital es un estudio de las distintas fases o etapas por las que pasa el modo de producción capitalista hasta alcanzar su completo desarrollo.
Marx distingue fundamentalmente dos fases: la manufactura y la gran industria.
257 La manufactura sería una fase de ajuste y transformación de los elementos heredados del pasado.Esta etapa comienza cuando se reúnen en un solo local artesanos que hasta entonces trabajaban en forma independiente. En sus inicios el "proceso laboral, desde el punto de vista tecnológico, se efectúa exactamente como antes, sólo que ahora como proceso laboral subordinado al capital".
258 Aquí se trata de la "simple transformación formal del taller artesanal en empresa capitalista..."259 Marx afirma que en este período inicial sólo existe una supeditación formal del trabajo al capital.260Pero la manufactura, motivada por el ansia del capitalista de aumentar sus ganancias, tiende a evolucionar hacia una creciente división técnica del trabajo dentro del taller. El trabajador colectivo formado por un conjunto de trabajadores parcelarías que todavía controlan los instrumentos con los que trabajan es la característica fundamental de la manufactura.
Si bien durante el período manufacturero la subordinación del trabajador al capitalista comienza siendo una subordinación puramente formal, pasa a ser, a med41a que se desarrolla la división del trabajo, una subordinación cada vez más real: el trabajador, que antes controlaba todo el proceso de producción de un determinado objeto, ahora sólo controla una parte muy parcial de este proceso. Su actividad parcelaría todavía depende de su aptitud personal. Pero por ínfimo que sea este control basado ¡tu la unidad que todavía existe entre el trabajador y su instrumento de trabajo, eso impide que la supeditación del obrero al capitalista sea total.
261Algo muy diferente ocurre cuando se introduce la máquina-herramienta; entonces cambia completamente la base tecnológica del proceso laboral, el obrero deja de controlar su instrumento y, por el contrario, debe someterse a los requerimientos de máquinas-herramientas cada vez más perfeccionadas, pasando a ser un tornillo más del proceso de producción capitalista. Con la gran industria se consuma la "desvalida dependencia" del obrero ante el capitalista;
262 "la escisión entre las potencias intelectuales del proceso de producción y el trabajo manual [...] se consuma".263 El obrero se convierte "en parte de una máquina parcial".264"Quien confunda estas dos fases -afirma Lenin- se priva de la posibilidad de comprender el papel transformador y progresista del capitalismo."
265 Y atribuye a esta fase "el carácter de transición" "entre la pequeña producción manual y la fábrica".266Por las características ya señaladas podríamos considerar, entonces, a la manufactura como una etapa de transición, o, más precisamente, como la etapa del inicio o de los comienzos del modo de producción capitalista. Esta etapa se caracteriza por una supeditación parcial del trabajo al capital. El dominio total que el capitalista tiene sobre los medios de producción desde el punto de vista de la propiedad no es congruente con el dominio parcial que tiene sobre ellos desde el punto de vista tecnológico, ya que todavía el trabajador parcelaría controla sus instrumentos de trabajo. No existe, por lo tanto, durante esta fase, una plena correspondencia entre las relaciones de propiedad y las relaciones técnicas de producción o formas de apropiación real del proceso de trabajo por el capital.
2672. EL MODO DE PRODUCCIÓN COMUNISTA Y EL SOCIALISMO COMO FASE DE TRANSICIÓN
¿Pueden aplicarse estas mismas consideraciones al modo de producción socialista?
En primer lugar debemos aclarar que no existe un modo de producción socialista sino un modo de producción comunista y que lo que suele denominarse socialismo no es un modo de producción propiamente dicho sino solamente la fase inferior del modo de producción comunista. Es en su Crítica al programa de Gotha, de 1875, donde Marx desarrolla con más amplitud sus escasos planteamientos acerca de la sociedad futura.
Esto no se debe a un descuido de Marx sino justamente al rigor científico de su trabajo teórico, como lo afirma Lenin en el siguiente texto:
Todo el mundo sabe que el socialismo científico no ha trazado ninguna perspectiva del porvenir, sino que se ha limitado a dar un análisis del régimen burgués contemporáneo, estudiando las tendencias de desarrollo de la organización social capitalista, y nada más [...] Todo el mundo sabe, por ejemplo, que El capital, obra principal y fundamental que expone el socialismo científico, se limita a alusiones de carácter muy general sobre el porvenir,
examinando solamente los elementos ya existentes, de los que va surgiendo el régimen futuro.
268En primer lugar, Marx distingue entre "la fase superior de la sociedad comunista" y la fase inferior que "acaba de salir" de la sociedad capitalista y traza un esbozo muy general de cada una de ellas.
De lo que aquí se trata -dice refiriéndose a dicho programa- no es de una sociedad comunista que se ha desarrollado sobre su propia base, sino de una que acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y que, por tanto, presenta todavía en todos sus aspectos, en el económico, en el moral y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede.
269Luego se refiere a la retribución según el trabajo. Sostiene que esto significa que se mantiene el derecho burgués porque a todos los trabajadores se les mide por el mismo rasero: por el trabajo ejecutado, sin tomar en cuenta sus diferencias individuales (su mayor o menor capacidad física o intelectual) ni familiares (si es casado o no, el número de hijos que tiene, etc.). Por eso, a igual rendimiento y, por consiguiente, a igual participación en el fondo social de consumo, unos obtienen de hecho más que otros, unos son más ricos que otros, etc. Para evitar todos estos inconvenientes, el derecho no tendría que ser igual, sino desigual.
Pero estos defectos son inevitables en la primera fase de la sociedad comunista, tal y como brota de la sociedad capitalista después de un largo y doloroso alumbramiento. El derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado.
En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo y, con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en su bandera: ¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades!
270Lenin, al referirse a este texto de Marx, en su libro El estado y la revolución, sostiene que lo que Marx llama primera fase del comunismo es el orden social "comúnmente llamado socialismo".
271La iniciativa de los trabajadores rusos de realizar trabajos voluntarios los días sábados, sin recibir pago alguno, para resolver los urgentes problemas económicos de la Rusia devastada por la guerra y el hambre le hace meditar sobre el tema.
272En esos momentos escribe:
Si nos preguntamos en qué se diferencia el comunismo del socialismo, debemos decir que el socialismo es la sociedad que surge directamente del capitalismo, es la primera forma de la nueva sociedad. El comunismo es una forma superior de la sociedad, y sólo puede desarrollarse cuando el socialismo se ha consolidado por completo. El socialismo presupone el trabajo sin el concurso de los capitalistas, el trabajo social con el más riguroso registro, control y vigilancia por parte de la vanguardia organizada, el sector avanzado de los trabajadores; debe determinarse la medida del trabajo y su remuneración. Es necesario determinar esto porque la sociedad capitalista nos ha dejado supervivencias y hábitos tales como la fragmentación del trabajo, la falta de confianza en la economía social y los viejos hábitos del pequeño propietario que predominan en todos los países agrícolas. Todo esto se opone a una economía verdaderamente comunista. Damos el nombre de comunismo a un régimen bajo el cual se crea entre los hombres el hábito de cumplir con sus obligaciones sociales sin necesidad de ningún aparato especial de coerción, y en el cual se convierte en fenómeno general el trabajo gratuito en bien de la comunidad.
273Es importante aclarar que tanto Marx y Engels como Lenin, cuando se trata de textos que no requieren un gran rigor conceptual, usan en forma indiferente los términos socialismo y comunismo. Debido al desgaste sufrido por el término socialismo en la época de Marx, los creadores del marxismo prefirieron usar el término "comunismo" o "sociedad comunista", y cuando usaban el término socialismo le agregaban "socialismo revolucionario" o "socialismo científico". Fue la II Internacional la que utilizó la palabra socialismo para señalar la primera fase de la sociedad comunista y Lenin la siguió en este aspecto.
Ahora, cuando el dirigente bolchevique quiere definir en sentido riguroso tanto el nombre de su partido como el de la futura sociedad que se pretende construir, usa el término "comunismo" y lo hace para establecer una clara diferenciación entre los partidos obreros revolucionarios y los partidos socialdemócratas, que, con sus posiciones socialchovinistas habían traicionado al proletariado. Pero muchas veces en sus discursos y escritos vuelve a aparecer el término socialismo. Sólo en sus textos más teóricos, donde debe precisar más el lenguaje, es donde Lenin usa el término "comunismo" o "relaciones de producción comunistas". En el Proyecto de Programa del Partido escrito en febrero de 1919 sostiene que la revolución de 1917 implantó en Rusia la dictadura del proletariado que" comenzó a construir la sociedad comunista", y más adelante afirma que con ello ha comenzado la era de la "revolución proletaria comunista mundial".
274Si no nos equivocamos, éste sería el primer texto en que usa el término "revolución proletaria comunista".
El cambio de terminología tiene lógica ya que en un programa partidario los términos deben usarse con el máximo rigor, a la vez que deben permitir realizar la mejor propaganda interna e internacional acerca de los objetivos que se propone alcanzar el proletariado con su revolución.
Lo que éste busca es sustituir las relaciones de producción capitalistas por "relaciones de producción comunistas";
275 es construir la sociedad comunista, la sociedad sin clases y sin estado, en que reine la abundancia y cada ser humano pueda desarrollarse plenamente.Ahora, es interesante observar que en el mismo texto del programa ya citado, unas páginas después de haber usado el término "revolución proletaria comunista", vuelve a usar el término socialismo y habla de "revolución proletaria socialista"
276 y de "transición del capitalismo al socialismo",277 refiriéndose al mismo contenido al que antes aplicaba el término comunismo. Esto es comprensible ya que "socialismo" era la palabra más usada por los marxistas en aquel momento.Resumiendo, en el modo de producción comunista debemos distinguir dos fases: su fase inferior o socialista y su fase superior o comunista propiamente tal.
El rasgo esencial de la fase socialista es su carácter transitorio. El objetivo que persigue no es su propia reproducción sino la transformación revolucionaria de las bases materiales y superestructurales heredadas del capitalistmo para conformar la estructura de la sociedad comunista, con las características anteriormente señaladas.
No basta que los medios de producción pasen a manos del estado proletario para que éstos y la estructura del proceso de trabajo, es decir, la relación que los trabajadores mantienen con estos medios, asuman formas comunistas. Es necesario un largo período de readecuación de los mismos a los objetivos que se propone alcanzar la nueva sociedad.
Teóricamente -afirma Lenin- no cabe duda de que entre el capitalismo y el comunismo media determinado período de transición que debe combinar los rasgos y las propiedades .de estas dos formas de economía social. Este período de transición tiene que ser por fuerza un período de lucha entre el capitalismo agonizante y el comunismo naciente, o, en otras palabras, entre el capitalismo que ha sido derrotado pero no destruido, y el comunismo que ha nacido pero que todavía es débil.
La necesidad de toda una época histórica caracterizada por estos rasgos de transición, tiene que ser evidente, no sólo para el marxista, sino para cualquier persona culta que tenga algún conocimiento de la teoría del desarrollo.
278Esto significa que el socialismo no puede ser considerado como un modo de producción diferente del modo de producción comunista; es sólo su primera fase. Por lo tanto, las relaciones de producción que le son propias son las relaciones del modo de producción comunista en su fase inferior,
279 es decir, relaciones de transición o, lo que es lo mismo, relaciones que tienen que ir transformándose.De la misma manera en que en el modo de producción capitalista existe una etapa de ajuste y transformación de los elementos heredados del pasado -una etapa de transición, la etapa de la manufactura-, cuyo análisis teórico es desarrollado con detalle por Marx en El capital, en el modo de producción comunista existe una etapa de transición, la etapa socialista.
3. EL SOCIALISMO: SUS CIMIENTOS MATERIALES
Ahora, tanto Marx como Engels siempre partieron del supuesto de que la sociedad socialista surgiría del seno de la sociedad capitalista desarrollada. Es la gran industria automatizada la que crea las bases materiales del socialismo: por una parte transforma en una "necesidad técnica" el proceso de socialización del trabajo dentro de la fábrica
280 y, por otra, revoluciona una tras otra todas las ramas de la producción haciéndolas cada vez más interdependientes entre sí.281Engels, en una de las exposiciones más pedagógicas acerca del materialismo histórico: Del socialismo utópico al socialismo científico, redactado en 1880,
282 explica por qué razones esa socialización creciente de las fuerzas productivas crea las bases materiales del socialismo.[...] obliga a la propia clase capitalista a tratadas cada vez más abiertamente como fuerzas productivas sociales, en el grado en que ello es posible dentro de las relaciones capitalistas. [Explica la] socialización de grandes masas de medios de producción con que nos encontramos en las diversas categorías de sociedades anónimas [...]. En los trusts, la libre concurrencia se trueca en monopolio y la producción sin plan de la sociedad capitalista capitula ante la producción planeada y organizada de la futura sociedad socialista a punto de sobrevenir. Claro está que, por el momento, en provecho y beneficio de los capitalistas. [...] De un modo o de otro, con o sin trusts, el representante oficial de la sociedad capitalista, el estado tiene que acabar haciéndose cargo del mando de la producción. [...] La propiedad del estado sobre las fuerzas productivas no es solución del conflicto, pero alberga ya en su seno el medio formal, el resorte para llegar a la solución. Esta solución sólo puede estar en reconocer de un modo efectivo el carácter social de las fuerzas productivas modernas y por lo tanto en armonizar el modo de producción, de apropiación y de cambio con el carácter social de los medios de producción. Para esto, no hay más que un camino: que la sociedad, abiertamente y sin rodeos, tome posesión de esas fuerzas productivas, que ya no admiten otra dirección que la suya.
283Treinta y siete años después Lenin señala: la observación de Engels acerca de la necesidad de la planificación dentro del propio régimen capitalista "es hoy aún más oportuna, cuando existe el estado militar, cuando existe el capitalismo monopolista de estado".
284El capitalismo avanzó a pasos agigantados particularmente en el siglo XX, y la guerra hizo más que lo que se había hecho en 25 años -explica-. El control de la industria por el estado ha hecho progresos en Inglaterra, así como también en Alemania. El monopolio en general ha evolucionado hacia el monopolio de estado. El estado de cosas objetivo ha demostrado que la guerra ha acrecentado el desarrollo del capitalismo, el cual ha avanzado de capitalismo hacia imperialismo, de monopolio hacia control por el estado. Todo esto ha aproximado la revolución socialista, creándole condiciones objetivas. De este modo, la revolución socialista se ha aproximado como consecuencia de la guerra.
285En el siguiente texto desarrolla más el mismo planteamiento:
Las condiciones objetivas de la revolución socialista que indudablemente existían ya antes de la guerra, en los países más avanzados y desarrollados, han seguido madurando con una rapidez extraordinaria a consecuencia de la guerra. La pequeña y la mediana empresa han sido desplazadas y arruinadas más rápidamente que nunca. La concentración e internacionalización del capital asumen proporciones gigantescas.
El capitalismo monopolista se convierte en capitalismo monopolista de estado. Las circunstancias obligan a una serie de países a implantar la regulación social de la producción y de la distribución. Algunos países implantan el trabajo general obligatorio.
286Y sólo algunas semanas antes del triunfo de octubre sostiene:
La guerra imperialista es la víspera de la revolución socialista. Ello no sólo se debe a que la guerra engendra, con sus horrores, la insurrección proletaria -pues no hay insurrección capaz de instaurar el socialismo si no han madurado las condiciones económicas para el socialismo-, sino a que el capitalismo monopolista de estado es la completa preparación material para el socialismo, la antesala del socialismo, un peldaño de la escalera de la historia entre el cual y el peldaño llamado socialismo no hay ningún peldaño intermedio.
287Pues el socialismo no es más que el paso siguiente al monopolio capitalista de estado. O en otros términos, el socialismo no es más que el monopolio capitalista de estado puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista.
288Resumiendo, la base material de la existencia del socialismo como fase inferior del comunismo estaría entonces dada por la existencia de una industrialización altamente desarrollada en todas las ramas de la producción, incluyendo la agricultura, con el consecuentemente elevado grado de socialización de las fuerzas productivas
289 que hace necesaria una creciente participación del estado en la economía, lo que permite una planificación global de la producción social en función de los intereses de los trabajadores.Ahora, si bien en la sociedad socialista considerada como un objeto histórico abstracto ("puro") existen sólo dos clases: el proletariado transformado en clase dominante y la burguesía en clase subordinada, ambas en vías de desaparición, esto no se da jamás así en la historia empírica.
De la misma manera en que el capitalismo "puro" no existe, tampoco existe el socialismo "puro", y si Marx para estudiar el origen de la renta de la tierra tuvo que incluir en su examen al gran terrateniente, residuo del régimen feudal,
290 de la misma manera quien quiera estudiar el socialismo se verá obligado a considerar también la existencia de la pequeña producción que, como residuo histórico, sigue encontrándose aún en los países capitalistas más adelantados."En ningún país, ni en el más desarrollado -afirma Lenin-, se encontrará el capitalismo exclusivamente en su forma más' acabada. Ni siquiera en Alemania hay algo parecido." Y por ello en "un estado capitalista en que el capitalismo ha alcanzado su pleno desarrollo siguen existiendo las pequeñas haciendas campesinas, dedicadas a pequeñas ventas libres y a la pequeña especulación".
291De ahí que en toda reflexión sobre el socialismo tenga que tenerse en cuenta en su período inicial la existencia de tres clases: "la burguesía, la pequeña burguesía (sobre todo el campesinado) y el proletariado".
292Ahora, a estas condiciones, bases o cimientos materiales para el inicio de la construcción del socialismo, es decir, para el paso de las "relaciones de producción capitalistas a las relaciones de producción comunistas",
293 es necesario agregar una condición sin la cual el capitalismo, por muchos avances que haya experimentado como lo prueban los más modernos adelantos de la era espacial, y por mucho que se hayan agudizado sus contradicciones internas, jamás caerá por su propia cuenta: "el paso del poder político al proletariado", Ese es "el fondo de la cuestión" -dice Lenin.294Y sabemos que esta toma del poder político por el proletariado implica al mismo tiempo la destrucción del aparato de estado burgués y la construcción de un nuevo aparato a través del cual el proletariado como clase ejerza su dictadura, es decir, su hegemonía y dirección política.
295
4. DICTADURA DEL PROLETARIADO Y SOCIALISMO
Ya desde el Manifiesto comunista Marx y Engels plantearon que el primer paso para la revolución socialista era la transformación del proletariado en clase dominante.
296 Esta dominación política se expresa a través del estado proletario, el que más tarde será denominado: dictadura del proletariado,La clase obrera necesita "una organización centralizada de la fuerza"
297 tanto para aplastar la resistencia inevitable y desesperada de la burguesía como para dirigir y organizar para el nuevo sistema económico a todos los trabajadores y explotados.298Esta dictadura del proletariado -dirá Marx en 1852- "sólo constituye la transición a la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases"
299 y, por lo tanto, sin estado.300La necesidad de la dictadura del proletariado no sólo para el período revolucionario de derrocamiento de la burguesía sino "para todo el período histórico que separa al capitalismo de la 'sociedad sin clases' ", es decir, para el "período de transición del capitalismo al comunismo",
301 es uno de los aportes fundamentales de Marx.302De ahí que -según Lenin- sólo es marxista quien hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado,
Sólo de esta manera puede ser interpretada la afirmación de Marx en su Crítica al Programa de Gotha.
303Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el período de transformación revolucionaria de la primera en la segunda. A este período corresponde también un período político de transición, cuyo estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado.
Este período de transformaciones revolucionarias encaminadas a construir la sociedad comunista, la sociedad sin clases y sin estado, corresponde, sin lugar a dudas, si se lee con atención y dentro de su contexto los escritos de Marx, Engels y Lenin, a lo que Marx denominó fase inferior del comunismo, comúnmente llamada socialismo, Se trata de una sociedad "que acaba de salir a la luz de las entrañas del capitalismo (después de un largo y doloroso alumbramiento)
304 y que representa en todos sus aspectos las huellas de la vieja sociedad... "305La dictadura del proletariado sería entonces el tipo de estado correspondiente a la fase socialista del modo de producción comunista.
Sin embargo, no siempre se ha interpretado así estas palabras de Marx. Hay autores que insisten en que este período de transformaciones revolucionarias no corresponde a la fase socialista del modo de producción comunista sino a una etapa previa: el período en que la sociedad fundada en la propiedad capitalista privada se transforma en sociedad fundada en la propiedad social sobre los medios de producción, es decir, a lo que desde Lenin se ha llamado período de transición al socialismo. El texto de la Crítica al programa de Gotha es interpretado no como un período de transición del capitalismo al comunismo, considerado como fase superior, sino de un período de transición del capitalismo al socialismo, fase inferior del comunismo. La dictadura del proletariado sería el estado propio a ese período. El socialismo sería una fase en que ya no existen clases antagónicas Y en que la dictadura del proletariado daría paso al estado de todo el pueblo.
Pensamos que esta interpretación, a nuestro entender errada, del texto más acabado de Marx sobre el modo de producción comunista se basa, primero, en una lectura que no respeta el orden de exposición del autor, quien comienza desarrollando las características de la sociedad colectivista, advirtiendo luego que el tema del Programa no es dicha sociedad sino la que acaba de salir del capitalismo o fase inferior del comunismo, para describir a continuación sus rasgos y los de la fase superior y, más adelante, señalar el tipo de estado que corresponde al período de transformaciones revolucionarias de la sociedad, que acaba de salir del capitalismo para encaminarse hacia el comunismo. Y, segundo, a que se olvida que tanto Marx como Engels partían del supuesto de que todas las premisas materiales o cimientos del socialismo estaban ya presentes en el modo de producción capitalista altamente desarrollado.
306De hecho Lenin, en El estado y la revolución, modifica el orden de exposición de Marx. Preocupado por desarrollar el tema central de su libro, se refiere primeramente al párrafo sobre la dictadura del proletariado y luego a las fases del modo de producción comunista. Los subtítulos pertinentes de este capítulo siguen el siguiente orden: La transición del capitalismo al comunismo; Primera fase de la sociedad comunista, y luego:
La fase superior de la sociedad comunista. Podría entonces leerse: Transición del capitalismo al comunismo (primera fase), es decir, transición del capitalismo al socialismo; socialismo; comunismo.
Esta lectura de Lenin se derrumba si se tiene presente que el capítulo se denomina: "La base económica de la extinción del estado" y que una página antes de iniciar este capítulo el dirigente bolchevique ha planteado que toda democracia es un estado, es decir, "el empleo sistemático de la fuerza por una clase contra otra, por un sector de la población contra otro" y que el objetivo final que se proponen los marxistas es la abolición del estado, es decir, de toda violencia organizada y sistemática. Reconoce, sin embargo, que éstos no pueden aspirar al advenimiento de un sistema social en el que de inmediato desaparezca la violencia. "Al aspirar al socialismo, sin embargo -dice-, estamos convencidos en que éste se transformará en comunismo, y que, por lo tanto, desaparecerá del todo la necesidad de violencia contra la gente en general, de subordinación de un hombre a otro y de un sector de la población a otro, pues la gente se acostumbrará a observar las reglas elementales de la convivencia sin violencia y sin subordinación."
307De este texto se deduce con claridad meridiana que Lenin distingue entre socialismo y comunismo y que, por lo tanto, cuando se refiere a la transición del capitalismo al comunismo en el siguiente capítulo, se está refiriendo al comunismo propiamente tal, a la fase superior en que ya no existirá el estado porque las clases habrán desaparecido.
Lo que aquí está en juego es el problema de la existencia de las clases sociales y, por lo tanto, de la lucha de clases en el socialismo.
Si el socialismo requiere de un estado, es porque existen clases sociales. El estado surge cuando aparece el antagonismo de clase y se extingue cuando desaparecen las clases.
308Veamos lo que dice Lenin al respecto:
...Cuando en la sociedad no haya clases, sólo quedarán los productores, sin ninguna división entre obreros y campesinos. Y nosotros sabemos perfectamente por todas las obras de Marx y Engels que ellos establecían una muy clara distinción entre el período en que las clases aún existen y aquel en el cual ya no las habrá. Marx y Engels ridiculizaban las ideas, discursos y suposiciones sobre la desaparición de las clases antes del comunismo, y afirmaban que sólo el comunismo es la abolición de las clases.
309¿Cómo entender entonces la afirmación de Lenin de octubre de 1919: "Socialismo significa la abolición de las clases"?
310Sólo en el sentido en que el mismo lo ha explicitado algunos meses antes: que la abolición de las clases "es el objetivo final del socialismo",
311 es decir, se logra sólo cuando del socialismo se pasa al comunismo....las clases no pueden abolirse de golpe -afirma Lenin-. Y en la época de la dictadura del proletariado las clases subsisten y subsistirán. La dictadura dejará de ser necesaria cuando desaparezcan las clases. Pero éstas no desaparecerán sin la dictadura del proletariado.
Las clases subsisten, pero en la época de la dictadura del proletariado cada clase sufrió un cambio y también cambiaron las relaciones entre las clases. La lucha de clases no desaparece bajo la dictadura del proletariado; lo único que hace es asumir formas diferentes.
312Veamos primeramente qué ocurre con las clases explotadoras una vez que el proletariado ha tomado el poder, derrocando a la burguesía y los terratenientes.
¿Basta con eliminar la propiedad privada de estas clases sobre los medios de producción para eliminadas como clase? La respuesta de Lenin es negativa: "La expropiación por sí sola, como acto jurídico o político, de ningún modo resuelve el problema, porque es necesario deponer en forma efectiva a los terratenientes y capitalistas, remplazar en forma efectiva su administración de las fábricas y haciendas por una administración diferente, una administración obrera."
313Y agrega a continuación que aún después de ser expropiados los explotadores siguen teniendo considerables ventajas sobre los explotados:
No puede haber igualdad entre los explotadores, que durante muchas generaciones han estado en mejores condiciones por su instrucción, su riqueza y sus costumbres, y los explotados, la mayoría de los cuales, incluso en las repúblicas burguesas más avanzadas y democráticas, son atrasados, ignorantes, están oprimidos, atemorizados y desunidos. Durante mucho tiempo después de la revolución, los explotadores, inevitablemente, siguen conservando en la práctica una cantidad de grandes ventajas: siguen teniendo dinero (pues no es posible abolir el dinero de golpe), algunos bienes muebles, a menudo bastante considerables; siguen teniendo vinculaciones, hábitos de organización y administración, conocimiento de todos los "secretos" (costumbres, métodos, medios y posibilidades) de la administración; una instrucción superior; vínculos estrechos con el personal técnico superior (que vive y piensa como la burguesía); una experiencia incomparablemente superior en el arte militar (esto es muy importante), etc., etc.
Si los explotadores son derrotados sólo en un país -y éste es, por supuesto, el caso típico, pues una revolución simultánea en varios países es una rara excepción- seguirán siendo más fuertes que los explotados, porque las vinculaciones internacionales de los explotadores son poderosas. [...]
[En toda revolución] la regla es que los explotadores, que durante una cantidad de años tuvieron importantes ventajas prácticas sobre los explotados, opongan una resistencia larga, obstinada y desesperada.
Nunca [...] se someterán los explotadores a la voluntad de la mayoría explotada sin tratar de hacer uso de sus ventajas en una última y desesperada batalla o en una serie de batallas.
La transición del capitalismo al comunismo es toda una época histórica. Mientras esa época histórica no termina, los explotadores inevitablemente mantienen la esperanza de restauración, y esa esperanza se transforma en intentos de restauración. Después de su primera derrota seria, los explotadores derrocados, que no esperaban su derrocamiento, que nunca lo creyeron posible, que nunca pensaron en ello, se lanzan con decuplicada energía, con pasión furiosa y un odio cien veces mayor, a la batalla por la recuperación del "paraíso" del que fueron privados, en defensa de sus familias que llevaban una vida tan dulce y a las que ahora la "vulgar gentuza" condena a la ruina y la miseria (o al "vulgar" trabajo. . .).
314Veamos a continuación qué ocurre con los sectores trabajadores no proletarios.
La historia de las revoluciones ha demostrado -afirma Lenin en 1918- que una parte de estos sectores: campesinos medios menos avanzados, artesanos y otros sectores del pueblo en condiciones similares, tienden a seguir a los explotadores.
315Las vacilaciones son características de los sectores pequeñoburgueses que son los primeros en ser afectados en las épocas de crisis y de guerra interior y exterior.
316Por otra parte, la revolución no puede abolir o aplastar a los pequeños productores -que constituyen la inmensa mayoría de la población en los países atrasados como lo hace con las clases explotadoras. Debe aprender a convivir con ellos y esforzarse por transformados y reeducados mediante "una labor de organización muy prolongada, lenta y prudente",
317 sabiendo que "la pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente".318Esta observación de Lenin nos parece muy importante ya que la burguesía derrotada no sólo mantiene, en el primer período de la dictadura del proletariado, una serie de ventajas con relación a la clase obrera, sino que, además, la existencia de la pequeña producción puede engendrar nuevamente relaciones de producción capitalistas.
Por último, el propio proletariado se ve afectado por el ambiente pequeñoburgués que lo "rodea", "penetra" y "corrompe" produciendo constantemente en la clase obrera "reincidencias en la pusilanimidad pequeñoburguesa", "desunión", "individualismo y estados de ánimo alternativos de exaltación y abatimiento".
319La dictadura del proletariado es necesaria entonces no sólo para eliminar definitivamente la resistencia física de los explotadores, sino también para eliminar su influencia ideológica, cuyo portador principal es la pequeña burguesía.
De ahí la siguiente conclusión de Lenin:
La dictadura del proletariado es una lucha persistente -cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, educacional y administrativa-, contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza de la costumbre de millones y decenas de millones de hombres es una fuerza formidable. Sin un partido de hierro, templado en la lucha, un partido que goce de la confianza de todas las personas honestas de la clase de que se trata, un partido capaz de observar el estado de ánimo de las masas e influir sobre él, esa lucha no puede librarse con éxito. Es mil veces más fácil vencer a la gran burguesía centralizada que "vencer" a los millones y millones de pequeños propietarios; de cualquier modo, éstos, con su labor corruptora corriente, cotidiana, imperceptible, inasible, producen los mismos resultados que necesita la burguesía y que tienden al restablecimiento de la burguesía. Quien debilita en lo más mínimo la disciplina férrea del partido del proletariado (en especial durante su dictadura), en realidad ayuda a la burguesía contra el proletariado.
320Por esta razón, la dictadura del proletariado es necesariamente un período de lucha de clases "inevitable mientras las clases no hayan sido abolidas", y adopta una forma particularmente violenta "en el período inmediatamente posterior al derrocamiento del capital".
321Eso no quiere decir que el estado en el período de transición del capitalismo al comunismo adopte la misma forma durante todo ese período. Ya en El estado y la revolución Lenin sostiene que se "producirá ciertamente una enorme abundancia y variedad de formas políticas, pero la esencia será la misma: la dictadura del proletariado", es decir, "un estado democrático de nuevo tipo (para los proletarios y desposeídos en general) y dictatorial de nuevo tipo (contra la burguesía).
322Pero ¿qué significa la abolición de las clases?
Para responder a esta pregunta Lenin se ve precisado a dar la más compleja definición de clase social de toda su obra.
323Las clases sociales se definen:
- por su relación con los medios de producción. Recordemos que hemos señalado la existencia de una doble relación: propiedad y apropiación real.
324- por su papel en la organización social del trabajo (tareas económicas, ideológicas, políticas, relacionadas con la división entre trabajo manual e intelectual).
- por la magnitud de la riqueza social de que disponen y cómo la obtienen.
Es evidente que para abolir totalmente las clases -agrega Lenin- no basta con derrocar a los explotadores, a los terratenientes y capitalistas; no basta con abolir sus derechos de propiedad, sino que también es necesario abolir toda propiedad privada de los medios de producción; es necesario abolir la diferencia entre la ciudad y el campo así como la diferencia entre los trabajadores manuales e intelectuales. Esto requiere mucho tiempo. Para poder realizado, hay que dar un enorme paso adelante en el desarrollo de las fuerzas productivas; es necesario vencer la resistencia (muchas veces pasiva, y, por eso mismo, particularmente tenaz y particularmente difícil de vencer) de las múltiples supervivencias de la pequeña producción; es necesario vencer la enorme fuerza de la costumbre y del espíritu conservador, vinculados a esas supervivencias.
325Es decir, para que se supriman las clases no basta con expropiar a los capitalistas y terratenientes. Lenin distingue claramente entre lo que él denomina la simple "nacionalización" de los medios de producción, es decir, el traspaso de éstos al estado soviético y la "socialización" de ellos, es decir, el control y verdadera gestión de estos medios por la colectividad.
326No basta tampoco con terminar con toda propiedad privada sobre los medios de producción, en concreto, con la pequeña propiedad agraria que, como hemos visto, es un remanente de formas anteriores de producción que se presenta en forma casi universal en el socialismo como etapa inferior del comunismo.
Son necesarios otros dos requisitos: hacer desaparecer toda diferencia entre la ciudad y el campo y entre el trabajo manual e intelectual.
327Esta "oposición entre el trabajo manual e intelectual" es según Lenin "una de las fuentes más importantes de la desigualdad social moderna" y no "puede ser suprimida inmediatamente con la sola transformación de los medios de producción en propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas".
328Nos parece importante detenemos a examinar cuál puede ser el significado de la afirmación de que debe eliminarse la diferencia o separación entre el trabajo manual y el trabajo intelectual.
Recordemos que Marx, en el texto ya citado sobre el programa de Gotha, relacionaba la desaparición "de la oposición entre el trabajo manual e intelectual" a la desaparición de la "subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo".
329Para entender esta afirmación debemos remitimos a su análisis de la gran industria capitalista donde el autor de El capital plantea que la maquinaria altamente automatizada exime de la necesidad de consolidar la distribución de los trabajadores propia de la manufactura, que exige "asignar de manera permanente los mismos obreros a la misma función", permitiendo el cambio constante de personal sin que se interrumpa el proceso de trabajo.
330El que esta posibilidad de liberar al trabajador del yugo de la división del trabajo no se dé, el condenado de por vida a servir a una máquina parcial, es fruto -afirma Marx- del empleo abusivo que de ella hace el capitalista porque, evidentemente, ello redunda en una mayor ganancia para éste.
331La aplicación de las máquinas es en el presente una de las condiciones de nuestro actual sistema económico, pero la manera en que son empleadas las máquinas es algo totalmente distinto de las máquinas mismas. La pólvora sigue siendo la misma ya sea que se use para herir a un hombre o para curar sus heridas.
332Como ya explicábamos en el capítulo II, las relaciones de producción capitalistas no se limitan a la propiedad privada capitalista de los medios de producción sino también a la forma que adoptan las relaciones técnicas de producción, es decir, a esa "supeditación del obrero a la fábrica", que implica una completa separación del trabajador respecto a los medios de producción.
Por último, hay otro elemento que Marx señala en su Crítica del programa de Gotha y que muchos olvidan: las clases sólo desaparecerán cuando desaparezca la escasez de bienes de consumo.
333 En relación con esto no hay que olvidar que ya desde su etapa inferior la sociedad comunista procura estimular un consumo más racional evitando el despilfarro capitalista. Esto permite de inmediato que sus recursos económicos redunden en un mayor beneficio para la población.Resumiendo, durante el período de dictadura del proletariado subsiste la lucha de clases. Y si la lucha de clases se mantiene quiere decir que subsisten las clases de alguna manera. Esto debe hacer nos reflexionar sobre la definición del concepto de clase social. En la fase socialista pueden desaparecer por completo las relaciones de propiedad privada capitalista, y aun la propiedad privada pequeñoburguesa, y sin embargo subsiste la lucha de clases.
Nosotros consideramos que para estudiar el problema de las clases en el socialismo es fundamental tener en cuenta que su soporte son las relaciones de producción y no la propiedad jurídica de los medios de producción, y que se trata de un doble tipo de relación: relaciones sociales y técnicas de producción.
334Además, no debemos olvidar que en el terreno de la lucha de clases lo que está en juego no son las situaciones de clase sino las posiciones de clase. Puede no existir burguesía "físicamente hablando" pero sí posiciones de clase burguesas, tanto en la conducción de la economía como en las concepciones acerca del estado, la educación, etcétera.
335Una vez derrotada la resistencia física de la burguesía y consolidada la dominación política del proletariado, esta clase debe afrontar la transformación de las relaciones de producción de tal modo que se llegue a la plena implantación de las relaciones de producción comunistas. En el nivel económico se plantea la lucha entre dos vías: la vía capitalista y la vía comunista de desarrollo.
Pero esta lucha, que tiene su base económica, existe sobre todo a nivel ideológico. Las clases que han sido desposeídas, en gran medida, de su poder económico buscan otro frente de lucha: el frente ideológico. Se esfuerzan de mil maneras por infiltrar sus ideas en la nueva organización social. La debilidad del proletariado es muy grande en el terreno ideológico. El peso de la tradición y de las costumbres de muchas generaciones no puede cambiarse de un día para otro. De la misma manera que ha sido necesario realizar una revolución política para tomarse el poder del estado, y que es necesario efectuar una revolución económica para cambiar las relaciones de producción de tipo capitalista por relaciones comunistas, es necesario realizar una revolución en el nivel de la ideología o revolución cultural. Y para que esta revolución sea verdaderamente eficaz debe llevarse a cabo con la participación de las masas: no basta revolucionar la ideología de algunos intelectuales y artistas, es necesario que todo el pueblo luche contra los antiguos hábitos e ideas egoístas e individualistas legados por el régimen capitalista para adquirir una nueva concepción del mundo. La concepción comunista y los nuevos hábitos de solidaridad y cooperación colectiva.
Ahora, las clases sociales desaparecerán, no por arte de magia, no en forma espontánea sino, precisamente a través de las medidas que adopte el estado proletario; de ahí su carácter de "período político de transición"
336 o de "estado de transición".337 Su tarea es ir eliminando una tras otra todas las diferencias sociales hasta llegar a una sociedad donde no haya nada que reprimir y, por lo tanto, a una sociedad donde no hará falta un aparato especial de represión.338La intervención estatal irá siendo superflua en un campo tras otro y el gobierno sobre las personas será sustituido por la administración de la sociedad en bien de todos, realizada por una asociación libre de productores.
Los marxistas no sueñan con prescindir de golpe de todo estado, de toda subordinación. Esos son sueños anarquistas. Pero sí plantean que el estado proletario debe ir adoptando -en la medida en que las circunstancias lo permitan- formas cada vez más democráticas hasta que llegue un día en que las tareas estatales dejen de ser "funciones especiales de un sector especial de la población".
339 Cuando ese día llegue esa sociedad habrá alcanzado el comunismo.Quizá sea importante recordar aquí la distinción que hacía Marx entre el socialismo pequeñoburgués y el "socialismo revolucionario" o "comunismo". El primero eliminaba "en su fantasía la lucha revolucionaria", el segundo consistía en "la declaración de la revolución permanente, de la dictadura de clase del proletariado como punto necesario de transición para la supresión de las diferencias de clase en general, para la supresión de todas las relaciones de producción en que éstas descansan, para la supresión de todas las relaciones sociales que corresponden a estas relaciones de producción, para la subversión de todas las ideas que brotan de estas relaciones sociales".
340
5. LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA EN LOS PAISES ATRASADOS Y EL CONCEPTO DE TRANSICIÓN AL SOCIALISMO
Al analizar el socialismo nos detuvimos primeramente en las condiciones materiales que lo hacen posible para luego analizar las condiciones políticas. Lenin resume así lo que él denomina "la suma total de las condiciones necesarias para el socialismo":
El socialismo es inconcebible sin la gran técnica capitalista basada en los últimos descubrimientos de la ciencia moderna. Es inconcebible sin una organización estatal planificada, que someta a decenas de millones de personas al más estricto cumplimiento de una norma única en la producción y distribución de los productos [...] El socialismo es inconcebible, además, sin la dominación del proletariado en el estado: esto también es el abecé.
341Ahora bien, así como existe una diversidad de vías históricas a través de las cuales se constituyen los elementos fundamentales que conforman la estructura del modo de producción capitalista, lo mismo ocurre en el caso del socialismo. No sólo las vías de acceso al poder por el proletariado han sido diferentes en los distintos países, sino que también han sido diferentes las vías a través de las cuales se ha llegado a conformar la gran industria socialista y el sistema de planificación social global.
Salvo escasas excepciones, el proletariado que ha accedido al poder no ha encontrado ya preparadas las condiciones materiales para iniciar la construcción de la nueva sociedad socialista.
La revolución socialista no empieza en los países altamente desarrollados ni se transforma rápidamente en una revolución de características mundiales. La revolución comienza en uno de los países más atrasados de Europa y durante largos años es una isla solitaria que no sólo no cuenta con el apoyo económico, tecnológico y cultural de los países más desarrollados para salir rápidamente de ese atraso sino que, por el contrario, sus ramas industriales que habían alcanzado el nivel de desarrollo capitalista más alto se ven devastadas por la guerra.
La guerra imperialista desarrolla enormemente las condiciones materiales para el paso al socialismo en los países más avanzados, en concreto en Alemania, pero las condiciones políticas de la revolución socialista surgen primero en Rusia.
342La necesidad de iniciar la construcción de la nueva sociedad, cuya meta final es el comunismo, sin que estén dadas las condiciones materiales o los "ladrillos" para construida, plantea a la dirección política bolchevique un desafío teórico y práctico de gran envergadura.
Una de las diferencias fundamentales entre la revolución burguesa y la revolución socialista -afirma Lenines que para la primera, que surge del feudalismo, se crean gradualmente, en el seno del viejo régimen, nuevas organizaciones económicas que modifican gradualmente todos los aspectos de la sociedad feudal. La revolución burguesa tenía una sola misión: eliminar, arrojar, romper todas las cadenas de la sociedad anterior.
Al cumplir esta misión, toda revolución burguesa cumple con lo que de ella se exige: intensifica el desarrollo del capitalismo.
La revolución socialista está en una situación completamente distinta. Cuanto más atrasado es el país que, debido a los vaivenes de la historia, ha sido el que comenzó la revolución socialista, más difícil es para ese país pasar de las viejas relaciones capitalistas a las relaciones socialistas.
343 En este caso, a las tareas destructivas se añaden otras nuevas, de inaudita dificultad, las de organización. [...]La tarea de alcanzar la victoria sobre el enemigo interior fue muy fácil. Igualmente fácil fue la tarea de crear el poder político, pues las masas nos dieron el esqueleto, la base de ese poder. La república de soviets nació de golpe. Pero quedaban todavía dos problemas que presentaban dificultades gigantescas, y cuya solución no podía ser la marcha triunfal que habíamos hecho en los primeros meses de nuestra revolución: no tuvimos, no podíamos tener la menor duda de que en lo sucesivo la revolución socialista enfrentaría tareas tremendamente difíciles.
En primer lugar, estaba el problema de la organización interna que se plantea a toda revolución socialista. La diferencia entre una revolución socialista y una revolución burguesa está en que en el segundo caso existen formas plasmadas de relaciones capitalistas, en tanto que el poder soviético, proletario, no recibe esas relaciones plasmadas, si se prescinde de las formas más desarrolladas del capitalismo, que estrictamente hablando abarcaban una pequeña capa superior de la industria y llegaban en medida todavía insignificante a la agricultura. La organización de la contabilidad, el control sobre las grandes empresas, la transformación de todo el mecanismo económico estatal en una única gran máquina, en un organismo económico que funcione de modo tal que centenares de millones de seres se rijan por un solo plan: he ahí el gigantesco problema de organización que cargamos sobre nuestros hombros.
344Para analizar esta situación histórica no prevista por Marx y Engels, que consiste en iniciar la construcción de la sociedad comunista en un país atrasado en que no se han desarrollado todavía los cimientos materiales de la nueva sociedad, es necesario elaborar un concepto que dé cuenta de ella: éste es el concepto introducido por Lenin de "transición del capitalismo al 'socialismo" .
345La "expresión República Socialista Soviética -dice Lenin- presupone la decisión del poder soviético de realizar la transición al socialismo, y de ningún modo que el nuevo sistema económico pueda considerarse socialista" .
346Ahora, la afirmación de que el nuevo estado soviético sólo se propone iniciar la "transición al socialismo" es absolutamente coherente con lo que había estado planteando en sus textos posteriores a la revolución rusa de febrero, cuando insistía en la necesidad de pasar a la siguiente etapa de la revolución, a la revolución que entregaría el poder al proletariado y los campesinos pobres para dar los primeros pasos encaminados a la construcción del socialismo en ese país.
¿En qué se basa Lenin para plantear el carácter socialista de la revolución rusa?
En dos argumentos muy importantes: primero, el grado alcanzado por el desarrollo capitalista en escala mundial que se había visto acelerado por la guerra y se había transformado en capitalismo monopolista de estado, es decir, que había llegado a concentrar bajo control del estado los aspectos estratégicos de la economía, creándose con ello las condiciones para que el proletariado en el poder asumiera su control en función de los intereses de la mayoría del pueblo;
347 segundo, el carácter mundial de la revolución en marcha que permitiría a los países menos desarrollados implicados en la guerra imperialista contar con la ayuda material y cultural de los países más adelantados.348Sin embargo, desde el comienzo tiene claro que en Rusia, uno de los países más atrasados de Europa, en que predomina la pequeña producción campesina "el socialismo no puede triunfar directa e inmediatamente",
349 "de un solo golpe, sin medidas transitorias",350 pero a la vez considera que en "la Rusia del siglo XX, que ha conquistado por vía revolucionaria la república y la democracia, es imposible avanzar sin marchar hacia el socialismo, sin dar pasos hacia él (pasos condicionados y determinados por el nivel técnico y cultural: en la agricultura basada en las haciendas campesinas es imposible 'implantar' la gran producción mecanizada; en la fabricación del azúcar es imposible suprimida)".351Veamos ahora cómo analiza el problema de la transición al socialismo meses después del triunfo de la Revolución de Octubre, cuando finalmente se ha logrado firmar el tratado de paz con Alemania que aleja el peligro inmediato de la guerra. Ya en ese momento se había expropiado a los grandes terratenientes, se había nacionalizado la gran industria capitalista: hulera, metalúrgica, petrolera, textil, azucarera, Y también el transporte, la flota mercante, el comercio exterior, y los obreros se habían apoderado de hecho de una enorme cantidad de empresas de menor tamaño;
352 en síntesis, se había realizado el ataque al capital a lo "guardia rojo", exigido por la necesidad de vencer la resistencia opuesta por los explotadores.En ese momento, marzo de 1918, Lenin afirma: "Sólo hemos dado los primeros pasos para libramos del capitalismo y comenzar la transición al socialismo. No sabemos y no podemos saber cuántas etapas de transición al socialismo habrá."
353Es interesante observar que el dirigente bolchevique sostiene a continuación que las características de la transición al socialismo dependerán del desarrollo que tenga la revolución socialista en Europa, de si logra derrotar a sus enemigos y entra en el camino allanado del desarrollo socialista fácil y rápidamente, o con lentitud.
354Pero ¿qué entiende Lenin por "transición al socialismo", diferenciando esta etapa de lo que denomina "sistema económico socialista",
355 inconcebible sin la gran técnica capitalista?356Se trata de un sistema que contiene "elementos, partículas, fragmentos, tanto de capitalismo como de socialismo". Una vez dada esta definición pasa a enumerar "las diferentes estructuras económico-sociales" que existen en la Rusia de mayo de 1918:
1] patriarcal, es decir, en grado considerable una economía campesina natural;
2] pequeña producción mercantil (aquí figuran la mayoría de los campesinos que venden el cereal);
3] capitalismo privado;
4] capitalismo de estado;
5] socialismo.
Rusia es tan grande y variada que todos estos diferentes tipos de estructura económico-social están
entrelazados. Justamente en eso radica el rasgo específico de la situación.
357Y los elementos que predominan son los pequeñoburgueses.
Días antes del triunfo de la revolución había señalado que era "posible e incluso probable, y aún indudable" que no se lograrían cambios en el país sin" 'tipos combinados' de transición". Y ponía un ejemplo: el poder soviético no podría "nacionalizar de inmediato las pequeñas industrias con uno o dos trabajadores asalariados ni someterlas a un verdadero control obrero". Aunque éstas quedaran atadas "de pies y manos por la nacionalización de los bancos y los trusts" constituirían restos de "relaciones burguesas".
358Para Lenin las diferentes formas que deberá adoptar la "transición del capitalismo al socialismo" dependen de las características concretas de cada país: si predominan en él las relaciones del gran capitalismo o de la pequeña producción.
359 Y concibe como posible el paso directo al socialismo360 si en un determinado país predomina la gran industria -o al menos si ésta se encuentra muy desarrollada- y si en la agricultura existe "un alto nivel de producción a gran escala".361La base teórica de la necesidad de una fase de transición al socialismo se encuentra en el desarrollo desigual del capitalismo no sólo a nivel mundial sino también dentro de cada país.
En la senda hacia su meta final común, condicionada por el dominio del modo capitalista de producción en todo el mundo civilizado, los socialdemócratas de los distintos países están obligados a plantearse tareas inmediatas diferentes, puesto que el régimen capitalista no está igualmente desarrollado en todas partes y porque su desarrollo en los distintos países tiene lugar en condiciones sociales y políticas diferentes.
En Rusia, donde el capitalismo se ha convertido ya en el modo dominante de producción, se conservan todavía numerosos vestigios del viejo orden precapitalista, basado en la esclavización de las masas trabajadoras por los terratenientes, por el estado o por el jefe del estado.
362La realidad rusa "no es un todo armónico", afirma Lenin en marzo de 1919 y agrega: "Por desagradable que sea, [...] no podremos sustraernos durante un largo período a esta heterogeneidad, a esta necesidad de construir con materiales diferentes." Y cuando ésta termine "ya viviremos en la sociedad socialista".
363Esta realidad "heterogénea" es la que toma en cuenta el programa del Partido Bolchevique aprobado en su VIII Congreso en marzo de 1919 cuando sostiene que sólo se están "dando los primeros pasos" hacia la sociedad sin clases y en Rusia tendrá lugar "una serie de etapas de transición".
364Enfrentar las tareas de la transición al socialismo no es algo fácil. Marx y Engels habían planteado las grandes líneas de lo que podría ser una sociedad socialista avanzada, pero iniciar la transición al socialismo en un país atrasado es un desafío teórico y práctico que se le plantea al Partido Bolchevique. Es algo "nuevo que aún no ha nacido y que no cuenta con bases firmes...".
365Lenin sostiene que esa transición llevará muchos años y que se dividirá en "una serie de etapas aún más pequeñas"
366 y prevé que será "dolorosa y difícil".367Si tuviésemos ante nosotros un imperialismo integral que hubiese transformado totalmente el capitalismo, nuestra tarea sería cien mil veces más fácil -afirma en marzo de 1919-. Tendríamos así un sistema en que todo estaría sometido al capital financiero únicamente. Bastaría con eliminar la cúspide y entregar el resto al proletariado.
Y más adelante agrega:
Es posible que las revoluciones de Europa occidental avancen más fácilmente; no obstante, se necesitarán muchos, muchos años para reorganizar el mundo entero, para reorganizar la mayoría de los países. Y ello quiere decir que en el período de transición que vivimos no nos podemos sustraer a esta realidad heterogénea.
La gran dificultad -continúa- es que el "pasado nos sujeta, nos tiene agarrados por miles de tentáculos y no nos deja dar un solo paso adelante, o bien nos obliga a dar esos pasos tan mal como lo hacemos".
368Hasta aquí hemos expuesto -basados en los análisis que hace Lenin de la experiencia soviética- los elementos fundamentales que permiten comprender la necesidad de un período de transición del capitalismo al socialismo.
369Sin embargo, antes de terminar nos parece importante señalar que el atraso ruso no sólo tiene consecuencias en el nivel económico que obligan al estado soviético a encaminarse hacia la construcción de la sociedad socialista a través de una serie de medidas transitorias, sino que afecta también el desarrollo y las características que adquiere el estado proletario.
En Rusia -dice Lenin en octubre de 1919-la dictadura del proletariado inevitablemente tiene que distinguirse por algunas particularidades, de lo que sería en los países adelantados, debido al gran atraso y al carácter pequeñoburgués de nuestro país.
370Entre lo planteado por el dirigente bolchevique en El estado y la revolución y lo que pudo llevarse a la práctica en el estado soviético mientras Lenin vivió, existe una gran diferencia.
Recordemos que en El estado y la revolución Lenin sostenía que la esencia de la burocracia era la
transformación de los funcionarios "en personas privilegiadas, divorciadas del pueblo y situadas por encima del pueblo".
371 Y que en ese sentido el aparato estatal de la sociedad socialista no sería burocrático.Los obreros -afirmaba entonces-, después de conquistar el poder político, destruirán el viejo aparato burocrático, lo demolerán hasta sus cimientos, sin dejar piedra sobre piedra; lo remplazarán por uno nuevo, formado por los mismos obreros y empleados, contra cuya transformación en burócratas se tomarán de inmediato las medidas estipuladas en detalle por Marx y Engels: 1] no sólo elección, sino revocación del mandato en cualquier momento; 2] un sueldo que no exceda el salario de un obrero; 3] implantación inmediata de un sistema en el que todos desempeñen funciones de control y de inspección, de manera que todos se conviertan en "burócratas" por un tiempo y que, por lo tanto, nadie pueda convertirse en "burócrata".
372Pero estos planteamientos de Marx y Engels, retomados por Lenin en El estado y la revolución, no pudieron llegar a aplicarse plenamente en el estado soviético, debido a las enormes dificultades que debió enfrentar la primera revolución proletaria triunfante al tener que luchar sola -sin contar con el apoyo de la revolución socialista en otro país como Lenin lo imaginaba al escribir su texto sobre el estado en agosto-septiembre de 1917-, no sólo contra el enorme atraso de las masas populares en un país eminentemente pequeño-campesino, sino contra todas las fuerzas del capital imperialista mundial, las que, una vez fracasado su intento de derrocar militarmente al poder soviético, utilizaron todas las medidas a su alcance para hacer más difícil el desarrollo económico y cultural de ese país devastado por la guerra.
El poder soviético se vio así obligado a recurrir a los especialistas burgueses a los que debió darles un trato especial, un salario muy por encima del salario del obrero medio; el bajo nivel cultural del pueblo que no estaba a la altura de las complejas tareas de la administración del estado impidió la rotación de los cargos burocráticos; era difícil hacer uso del arma de la revocación cuando uno de los grandes problemas era la escasez de cuadros capaces de asumir las diferentes tareas del estado.
El estado soviético no pudo evitar caer en desviaciones burocráticas.
Cinco años después del triunfo de la revolución bolchevique Lenin sostiene que ese aparato de estado es, en los hechos, un aparato "totalmente extraño", "una mezcolanza burguesa y zarista que no ha sido posible cambiar" en el curso de esos años al no contar con la "ayuda de otros países" y porque la mayor parte del tiempo estuvieron ocupados "en acciones militares y en la lucha contra el hambre".
373Si leemos sus últimos escritos encontraremos en ellos una constante preocupación por esa "úlcera burocrática" que afecta al estado soviético y que es necesario tratar seriamente.
374Y en enero de 1922, en su último texto acerca del papel de los sindicatos, llega a plantear que mientras existan clases y lucha de clases estas organizaciones de la clase obrera deben desempeñar un importante papel en la lucha contra las desviaciones burocráticas del estado proletario, aclarando, sin embargo, que esta lucha es muy distinta a la que se realizaba bajo el régimen capitalista. En ese caso se luchaba por destruir el estado burgués, y en este caso se lucha por fortalecer el poder proletario al luchar contra las "deformaciones burocráticas de este estado, contra sus enormes debilidades, contra "todo género de resabios del viejo régimen capitalista y sus instituciones, etcétera".
375Ahora, si bien es cierto que cuando Lenin se refiere al problema burocrático lo analiza exclusivamente desde el ángulo del papeleo, la tramitación, la incapacidad de abordar los problemas concretos, el alejamiento del contacto con la masa, el abultamiento excesivo del aparato estatal soviético, bien puede pensarse que ese divorcio funcionarios / masas podría ser un grave impedimento para el avance hacia la completa eliminación de las clases y un terreno fértil para el trabajo de las fuerzas burguesas, aún presentes, aunque ahora bajo nuevas formas y usando nuevos métodos.
Si planteamos aquí las dificultades prácticas que impidieron la plena aplicación de los principios de la dictadura del proletariado en la URSS en el período aquí analizado, no es para echar por la borda esta tesis fundamental del marxismo sino, por el contrario, para impedir que esas dificultades, creadas fundamentalmente por los propios enemigos de la revolución, sean usadas como argumentos en favor de aquellos que luchan teórica y políticamente contra la dictadura del proletariado.
6. TRANSICIÓN AL SOCIALISMO Y SOCIALISMO COMO TRANSICIÓN
Hasta aquí hemos usado el término "transición" en dos sentidos muy diferentes. El primero se refiere a la fase de los comienzos de un nuevo modo de producción, es decir, de su etapa inicial, que como tal se caracteriza por una no correspondencia o inadecuación entre las relaciones sociales y técnicas de producción: la etapa manufacturera del modo de producción capitalista y la etapa inferior del modo de producción comunista, habitualmente llamada socialismo. El segundo se refiere al tránsito de un modo de producción a otro, que rigurosamente hablando es siempre un tránsito histórico que se da en el nivel de las formaciones sociales: el tránsito del feudalismo al capitalismo en Europa occidental; el tránsito del capitalismo al comunismo, o lo que es lo mismo, del capitalismo al socialismo, fase inferior del comunismo, en Rusia.
Es necesario, por lo tanto, no confundir dos conceptos diferentes: el socialismo como transición o período inicial del modo de producción comunista y el período de tránsito al socialismo.
Veamos primeramente cuál es el nivel de desarrollo teórico que existe con relación al socialismo, fase inferior del comunismo. ¿Se puede hablar de que existe una teoría del socialismo de la misma envergadura y con la misma rigurosidad que la teoría elaborada por Marx acerca del modo de producción capitalista?
Si bien es cierto que Marx y Engels nos proporcionaron los principios generales que caracterizan la nueva sociedad de la cual el capitalismo está preñado, estos planteamientos no podían ser sino deducciones lógicas ya que, desde el punto de vista marxista, no se puede elaborar una teoría de un modo de producción que todavía no ha hecho su aparición en la historia.
La situación cambia radicalmente cuando triunfa la primera revolución proletaria mundial y se inicia por primera vez en la historia un esfuerzo por construir el comunismo.
Las experiencias de construcción del socialismo iniciadas con la revolución de octubre de 1917 y continuadas con el triunfo de la revolución en un gran número de países que dirigen sus esfuerzos hacia el mismo objetivo, permiten, sin duda, profundizar en el estudio del socialismo al mostrar en la práctica cómo se manifiestan y se resuelven algunos de los problemas enunciados por Marx y Engels.
Pero, por el hecho de haber sido en su mayor parte países de escaso desarrollo capitalista y de un nivel de cultura popular muy bajo, más que proporcionar elementos para pensar el socialismo obligaban a pensar en los obstáculos que es necesario vencer para superar el atraso económico y poder ir construyendo los cimientos materiales y culturales de la nueva sociedad.
Por otra parte, el hecho de no haberse producido la revolución socialista mundial, y de que coexistan dos sistemas en franco antagonismo: el sistema capitalista y el sistema socialista, modifica en gran medida el comportamiento de las clases dominantes derrocadas por las revoluciones proletarias, las que, si bien son expropiadas de sus instrumentos internos de dominación, pasan a contar con el apoyo de la burguesía imperialista internacional, debido a que cada nuevo país que se libera es un desafío para el sistema imperialista como un todo.
Si la revolución socialista hubiera sido una revolución mundial, o al menos una revolución en los países más adelantados, ¿hacia dónde podría emigrar la burguesía derrocada?, ¿con qué apoyo económico y militar contaría?, ¿qué posibilidad tendrían los especialistas burgueses de sobrevivir si no aceptaran trabajar al servicio de los objetivos de la nueva sociedad?, ¿qué necesidad habría de emplear enormes recursos económicos en la defensa del país?
Y si el desarrollo técnico y cultural de los países avanzados hubiera estado a disposición de los países menos desarrollados, ¿qué hubiera pasado con el desarrollo agrícola o industrial de esos países?, etcétera.
Si los ideales del comunismo están todavía muy lejanos,
376 si los trabajadores liberados del yugo capitalista no pueden implementar todos los principios que según Marx y Engels caracterizarían la construcción de la nueva sociedad no se debe a que lo planteado por los creadores del marxismo sea una utopía, el sueño dorado del proletariado, sino a la existencia del sistema imperialista mundial que, al no poder acabar físicamente con el socialismo, se esfuerza por poner el máximo de trabas a su desarrollo atacándolo desde el exterior y esforzándose por infiltrarse internamente a través de todos los recursos a su alcance.A pesar de todos estos obstáculos la historia ha demostrado la validez de los principios generales enunciados por Marx y Engels en relación con la fase inferior del comunismo, aunque el hincapié en alguno de ellos puede ser algo diferente.
Estos principios, enriquecidos por la ciencia social de los países socialistas, especialmente en los últimos treinta años, son los pilares sobre los cuales se desarrolla en forma cada vez más profunda una teoría del modo de producción comunista en su fase inferior, es decir, una teoría del socialismo.
Primero: necesidad de una revolución en lo político, de carácter proletario, condición previa para el inicio de la construcción del socialismo:
- toma del poder político por el proletariado dirigido por su vanguardia;
- destrucción del aparato de estado burgués, instauración de la dictadura del proletariado, que no significa sino democracia para las amplias masas populares y dictadura para quienes se resisten a las medidas del estado proletario. Las formas que adopte este estado dependen de la realidad de cada país;
- defensa del poder conquistado contra todos los intentos de restauración;
- alianza del proletariado con toda la masa trabajadora;
- apoyo solidario de los países socialistas;
- solidaridad con los procesos revolucionarios de otros países.
Segundo: necesidad de una revolución respecto de las relaciones de producción:
- eliminación de la propiedad privada capitalista tanto en la gran industria como en la agricultura;
- trabajo obligatorio para todos;
- planificación de la economía que permita un desarrollo más intenso y armónico de las fuerzas productivas y una más justa satisfacción de las necesidades del pueblo;
- pago según el trabajo eliminando toda otra fuente de ingreso adicional;
- participación de los trabajadores en el control del proceso de producción tanto por lo que hace a su unidad de producción como a la sociedad global.
Tercero: necesidad de una revolución ideológica o revolución cultural:
- lucha contra las supervivencias de la ideología burguesa;
- educación y preparación tecnológica avanzada para la masa de los trabajadores;
- combinación del estudio con el trabajo productivo.
Ahora, en toda teoría del socialismo es necesario tener presente su carácter de etapa transitoria que tiene que ir avanzando hacia su meta final.
Una teoría del socialismo como fase inferior del comunismo debe tener en cuenta los elementos que el socialismo hereda del pasado y que no pueden desaparecer de un día para otro: la división social del trabajo, la división entre trabajo manual e intelectual, la división entre el campo y la ciuudad, etc. La existencia de estos elementos, subordinados a nuevas relaciones de propiedad, es algo característico de un período de transición que, por su misma definición, es un período de inestabilidad, de ajuste y modificación de las condiciones heredadas del pasado, bajo nuevas relaciones de producción.
Aquí se incluye todo el desafío que significa pensar el problema de la readecuación del proceso de trabajo dentro de la unidad de producción y de toda la sociedad para permitir una plena correspondencia entre relaciones sociales y técnicas de producción.
Se debe considerar asimismo que si bien en la etapa manufacturera son las propias leyes económicas del desarrollo capitalista las que promueven la superación de esta etapa, en el socialismo no ocurre una cosa semejante.
Para que se pase de la fase inferior a la fase superior del comunismo se requiere la intervención dominante de un factor extraeconómico: la intervención del estado proletario, que, tomando en cuenta estas leyes objetivas, las conduzca y encauce hacia las metas que la sociedad comunista se propone alcanzar.
377De ahí que, si el estado socialista debe ser el instrumento que permita terminar con las diferencias sociales, con la subordinación esclavizadora de los individuos a la división técnica del trabajo, con la división entre trabajo manual e intelectual, y con la división entre campo y ciudad, su intervención política deba estar orientada a buscar fórmulas que permitan ir:
Primero: disminuyendo las desigualdades sociales.
No se trata de implantar el igualitarismo como punto de partida, las condiciones heredadas del pasado obligan a adoptar medidas realistas (estímulos materiales, etc.), para motivar el aumento de la producción cuando ya no existe como motivación la supervisión del capataz capitalista o el temor a la cesantía. Pero sí impedir que se olvide la meta que se persigue, y, por lo tanto, durante el socialismo debe estar siempre presente la lucha por esa futura igualdad que no significa uniformidad sino equidad y justicia. Por ejemplo, el criterio de la eficiencia en el trabajo, tan necesario para salir del atraso económico, no puede transformarse en un criterio absoluto sino que tiene que estar subordinado a la lucha por conseguir una mayor igualdad.
378Segundo: si se quiere terminar con las diferencias entre trabajo manual e intelectual, además del destino de importantes recursos del estado socialista a la educación y preparación tecnológica cada vez más avanzada de masas crecientes de trabajadores y al esfuerzo por combinar el estudio con el trabajo productivo, debería impulsarse no sólo la participación cada vez más activa y consciente de los trabajadores en la gestión económica a nivel de su empresa y de la economía global, sino también la participación de los dirigentes del partido, del gobierno y de los administradores de las empresas, en las tareas de la producción.
Tercero: si se quiere terminar con la división del campo y la ciudad debe buscarse una forma de combinar la industria con la agrio cultura, una forma de llevar al campo los adelantos de la ciudad.
Cuarto: si se quiere terminar con el estado, es decir, con un aparato burocrático separado del pueblo, debe buscarse una participación cada vez más democrática del pueblo en la gestión del estado, "que todos se conviertan en 'burócratas' por un tiempo y que, por lo tanto, nadie pueda convertirse en 'burócrata' ".
379Quinto: si se pretende llegar al "reino de la libertad" que sólo existe más allá del trabajo que se ejecuta para satisfacer sus necesidades, a medida que el desarrollo de las fuerzas productivas sociales lo permita, debe irse produciendo una gradual disminución de la jornada de trabajo.
380Éstas son sólo algunas líneas de reflexión que deberían formar parte de una teoría del socialismo como fase inferior del comunismo.
Ahora, al señalar el carácter de tránsito que tiene el socialismo, al insistir en que durante este período existe una no correspondencia o inadecuación entre las relaciones sociales de producción y las relaciones técnicas de producción, entre la propiedad colectiva y la apropiación todavía parcial del proceso de producción por el colectivo de trabajadores, estamos planteando implícitamente la posibilidad teórica de un retroceso al capitalismo de la misma manera en que Marx plantea que en la etapa manufacturera, al existir todavía la unidad trabajador / instrumento de trabajo, el obrero puede abandonar la manufactura y reinstalarse como artesano por cuenta propia.
Durante el socialismo se puede dar teóricamente la alternativa: o avanzar hacia el comunismo o retroceder hacia el capitalismo. Lo que no se puede dar es un estancamiento porque todo estancamiento es, de hecho, un retroceso.
Pero, a su vez, no considerar al socialismo como una etapa de transición, como una etapa de necesaria inadecuación entre las relaciones sociales y técnicas de producción puede llevar, como de hecho ha ocurrido, a que algunos autores consideren como capitalistas las relaciones de producción que en su desarrollo no han alcanzado todavía su fase de plena correspondencia, es decir su fase comunista; la fase en que se supera toda división del trabajo social y, en concreto, la división entre los trabajadores manuales e intelectuales.
Esto tiene consecuencias políticas muy graves porque es uno de los fundamentos teóricos en que se basan los análisis que sostienen que en los países socialistas de Europa oriental los dirigentes del partido y del estado conforman una nueva clase: una burguesía de estado.
Ahora, de la misma manera que las leyes generales del modo de producción capitalista enunciadas por Marx en El capital sirven a Lenin para estudiar la forma en que se desarrolla concretamente el capitalismo en Rusia, es decir, para elaborar una teoría particular del desarrollo del capitalismo en ese país, de la misma manera los elementos o principios generales de la construcción del socialismo,
381 anteriormente enunciados, por muy limitado que sea todavía su desarrollo, sirven para que la vanguardia revolucionaria de cada país, teniendo muy en cuenta su realidad nacional, elabore su propia estrategia particular, es decir, su propia estrategia de transición al comunismo. No debe copiar mecánicamente las experiencias de otros países, lo que no descarta la utilidad de conocer y asimilar dichas experiencias. Muy por el contrario, un análisis cuidadoso de éstas le evitará cometer muchos errores.Ahora, ¿en qué momento se inicia la construcción del socialismo en un determinado país o, más exactamente, del comunismo, ya que es ésa la meta final que persigue el proletariado?
La sociedad comunista comienza a construirse cuando la vanguardia revolucionaria que representa los intereses del proletariado toma el poder político, destruye el aparato de estado burgués y lo sustituye por el estado proletario o dictadura del proletariado.
382 Desde el poder la vanguardia fija su estrategia de avance hacia el comunismo, estrategia que depende de la correlación nacional e internacional de fuerzas y, más precisamente, de las características y formas que adopte la lucha de clases.De esta realidad histórica concreta dependerán las tareas que se proponga realizar y los pasos prácticos que dé en esa dirección. Esto no significa que esos pasos sean ya socialistas ni mucho menos comunistas.
Si es un país atrasado, subdesarrollado, coexistirán en él durante largo tiempo diversas relaciones de producción y, de acuerdo con la evolución de estas relaciones, lo que está en dependencia de la forma que adopte la lucha de clases, se irá pasando de una etapa a otra en el camino al comunismo.
A través de diversas medidas de transición, de diversas etapas dentro de la etapa de transición se van creando no sólo las bases materiales (económicas, tecnológicas, etc.) de la nueva sociedad sino también las bases culturales y políticas. No es necesario esperar alcanzar la etapa de la gran industria socialista para elevar el nivel tecnológico y cultural de los obreros y del pueblo en general; no es necesario esperar el advenimiento de esta etapa para ir modificando la estructura interna del proceso de división del trabajo dentro de las empresas ni para estimular la amplia participación del pueblo a todos los niveles de la sociedad.
Si Lenin se plantea como objetivo iniciar la construcción del socialismo en una sociedad atrasada como la rusa de 1917 es justamente para desarrollar económicamente el país evitando los sacrificios inútiles del capitalismo: el desperdicio de recursos, de fuerza de trabajo, etc.; para evitar el monopolio político y cultural de una minoría sobre la mayoría de la población.
Una parte importante de las medidas destinadas a readecuar la herencia del pasado a los fines que persigue la sociedad comunista, y de las tareas de la dictadura del proletariado que Marx imaginó como parte de la fase inferior de la sociedad comunista, pueden ser realizadas antes que se llegue a la etapa del "socialismo integral", es decir, a la etapa en que han sido construidos todos los cimientos materiales del socialismo. Esto podría implicar tal vez que, si bien el período de tránsito al socialismo en estos países debe necesariamente ser muy largo, una vez alcanzada la etapa de la victoria completa o plena del socialismo, el tránsito hacia la fase superior del comunismo podría ser más breve que en los países que por su gran desarrollo pudiesen pasar directamente a esa fase.
¿Pudiera esto significar, a su vez, que el estado proletario, al haber cumplido gran parte de sus tareas políticas en la etapa de tránsito al socialismo, deba dejar de caracterizarse como una dictadura del proletariado?
Afirmar esto significaría afirmar que ya han desaparecido las clases, ya que el estado no es más que la expresión a nivel político de la sociedad dividida en clases, cuyo origen inicial es la división del trabajo.
383Si ya ha desaparecido toda influencia capitalista, lo que difícilmente puede plantearse mientras exista todavía un poderoso sistema imperialista, si ya todo el pueblo puede expresarse libremente, si ya no existen cárceles ni policía ni funcionarios separados del pueblo, sólo entonces puede afirmarse que las razones de ser del estado proletario y, en general, de todo estado, han dejado de existir.
Pero si esto no es así, mientras exista el estado éste no puede dejar de tener un carácter de clase. Lo que sí puede ocurrir es que, siendo tan abrumadora la influencia económica, política e ideológica del proletariado, ese estado vaya tendiendo a su extinción y, en ese sentido, en la contradicción dictadura I democracia, propia a la dictadura del proletariado, sea el último polo el que vaya primando cada vez más ampliamente.
384
7. CONCLUSION
Después de lo dicho hasta aquí -que se basa en nuestra exclusiva lectura de los clásicos-, podemos concluir que si bien el término transición se usa en dos sentidos diferentes: por una parte como etapa inicial de un modo de producción y, por otra, como tránsito histórico de un modo de producción a otro, sería más riguroso usado sólo en el segundo caso.
Ahora, en este último sentido la problemática de la transición es impensable en el nivel de los modos de producción.
No hay dialéctica histórica real si no es en el proceso de transformación de cada formación social, ya que son ellas los únicos objetos históricos que realmente se transforman porque sólo en las formaciones sociales se da realmente una historia de la lucha de clases.
385Cuando Marx y Engels sostienen que el motor de la historia es la lucha de clases y no el mero desarrollo de las fuerzas productivas están afirmando que la dialéctica de la historia es la dialéctica de la lucha de clases, cuyas estructuras materiales son irreductibles a un desarrollo lineal. El aspecto económico jamás produce por sí solo efectos revolucionarios, lo que no quiere decir que la lucha de clases no esté determinada, en última instancia, por la economía.
386Y, por eso mismo, porque la transición histórica depende de la forma concreta en que se da la lucha de clases en cada país, no existe una teoría general de la transición, sino que cada transición es materialmente diferente y, por lo tanto, conceptualmente diferente.
387 Sólo elaborando una estrategia particular de la transición para su propio país, la que depende no sólo de las características económicas de ese país sino también de los rasgos que adopta en él la lucha de clases, es como la vanguardia revolucionaria logrará conducir correctamente a las masas populares hacia la construcción del comunismo.
RESUMEN
En este capítulo hemos visto primeramente que no existe una teoría general de la transición del feudalismo al capitalismo. Luego analizamos la fase de la manufactura como una fase en que no existe una plena correspondencia entre las relaciones sociales y técnicas de producción, de ahí su carácter transitorio. A continuación estudiamos las características generales del modo de producción comunista y de su fase inferior, el socialismo, que al igual que la manufactura se caracteriza por ser una fase de transición con la caracter4stica no correspondencia entre las relaciones sociales y técnicas de producción. Luego estudiamos los cimientos o bases materiales del socialismo y su condición política: la dictadura del proletariado. Más adelante analizamos el concepto de transición al socialismo introducido por Lenin para dar cuenta de la construcción del socialismo en los países atrasados. Por último, insistimos en que no se deben confundir los conceptos: "transición al socialismo" y "socialismo como fase inferior del modo de producción comunista" y que, si bien se podría elaborar una teoría general del socialismo en la medida en que esta experiencia histórica se desarrolle, no se puede elaborar una teoría general del tránsito del capitalismo al socialismo. Aclarando esto señalamos los principios básicos de una teoría del socialismo y algunas líneas de reflexión acerca de las tareas de la dictadura del proletariado para impulsar el avance de la sociedad socialista hacia su meta final: el comunismo.
La conclusión de este capítulo puede resumirse así: no existe, desde el punto de vista del marxismo, una teoría general del paso de un modo de producción a otro. Este paso se da siempre en el interior de sociedades históricamente determinadas.
CUESTIONARIO
1. ¿Cómo surge en su país el trabajador libre y e: dinero susceptible de convertirse en capital? En este último caso ¿se trata de capital nacional o extranjero?
2. Por lo que usted conoce del capitalismo europeo, ¿existen vías diferentes o similares en la formación de estos dos elementos sin los cuales no puede existir el modo de producción capitalista?
3. ¿Por qué fue posible el paso directo de la esclavitud al capitalismo en algunos países, como en el sur de los Estados Unidos, Cuba, etcétera?
4. Ponga ejemplos de su país respecto a lo que Marx denomina supeditación formal del trabajo al capital y supeditación real del trabajo al capital.
5. ¿Qué fue lo que motivó en su país el paso del taller artesanal a la gran industria capitalista? ¿Qué
consecuencias sociales tuvo este paso? ¿En qué se diferencia de las consecuencias que tuvo en los países desarrollados?
6. ¿Considera usted que Cuba está construyendo el socialismo? Si su respuesta es afirmativa, ¿implica ello que ya Cuba cuenta con todos los cimientos o base material para construir la nueva sociedad?
7. ¿Cree usted que Nicaragua, puede considerarse un país socialista en el mismo sentido en que Rusia era considerada socialista a partir del triunfo de la revolución de octubre?
8. ¿Por qué en Cuba se hace necesario un período de transición al socialismo? ¿Sería necesario un período de este tipo en el caso de que la revolución socialista triunfara en Estados Unidos?
9. ¿Con qué ejemplos históricos latinoamericanos puede usted demostrar la necesidad de todo un período histórico de dictadura del proletariado después del triunfo de la revolución?
10. ¿En qué se fundamenta teóricamente la afirmación de Marx, Engels y Lenin de que durante el socialismo siguen existiendo las clases? ¿Podría usted poner ejemplos históricos que comprueban esta afirmación?
11. ¿Podría explicar con ejemplos históricos por qué la dictadura del proletariado es un estado mucho más democrático que el más democrático de los estados burgueses?
12. ¿Podría señalar uno por uno los aspectos en los que las grandes masas populares salen favorecidas cuando triunfa en su país la revolución socialista?
13. ¿En qué se modifica la visión que tenían Marx y Engels del socialismo al no producirse la revolución mundial que ellos esperaban, lo que implica que el socialismo deba coexistir con el imperialismo que busca por todos los medios posibles su destrucción?
BIBLIOGRAFÍA
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NOTA:
Este capítulo no figuraba en las ediciones anteriores. Si nos hemos extendido tanto en su desarrollo es porque lo consideramos fundamental para entender la concepción marxista de la historia y porque estimamos que el lector debe tener algunos elementos de juicio en relación con lo que ocurre en más de la tercera parte del mundo; en ningún caso se trata de un desarrollo acabado del tema.