En la primera parte de este libro hemos estudiado todos los conceptos que nos permiten definir en forma científica la estructura social global, tanto en sus niveles más abstractos (modo de producción) como en sus niveles más concretos (formación social y coyuntura política). Hasta aquí hemos permanecido, por lo tanto, en el nivel de las estructuras sociales.
En esta segunda parte del libro estudiaremos los efectos que estas estructuras producen sobre los individuos que las habitan y la forma en que ellos pueden modificar estas estructuras.
El primer capítulo se referirá al concepto de clases sociales como efecto de la estructura social. El segundo se referirá a la lucha de clases, es decir, a la forma como las clases pueden actuar sobre las estructuras.
CAPITULO X - LAS CLASES SOCIALES1. Introducción.
2. Clases sociales y modo de producción.
3. El modo de producción capitalista: ¿dos o tres clases?
4. Clases sociales y reproducción del modo de producción.
5. Grupo social, clase y fracción de clase.
6. Interés de clase.
7. Conciencia de clase e instinto de clase.
8. Clases sociales y formación social.
9. Clases de transición.
10. Situación de clase.
11. Clases sociales y coyuntura política.
12. Conclusión: las clases sociales como portadoras de determinadas estructuras.
1. INTRODUCCIÓN
Marx murió antes de que pudiese redactar el capítulo de El capital dedicado, precisamente, a este tema. Muchos han sido los autores que han pretendido reconstituirlo, pero no siempre los métodos elegidos han sido los mejores. Recordemos aquí solamente a uno de ellos: Dahrendorf, quien en su libro Las clases sociales y su conflicto en la sociedad industrial se esfuerza por reconstituir el último capítulo de El capital, haciéndolo en forma de suma de citas tomadas de distintos textos de Marx, pertenecientes a distintas épocas y que se desarrollan a distintos niveles de abstracción, según un esquema que establece previamente. Su esfuerzo es valioso en cuanto a presentación de citas, pero absolutamente nulo en cuanto a significar un aporte a la comprensión de la "problemática" marxista acerca de las clases sociales.
El verdadero camino no es el de construir el concepto ausente a través de una recopilación de citas o de la elección de las mejores de entre ellas, sino tratar de construirlo a través de la comprensión de la problemática que está en su base y que se encuentra fundamentalmente en El capital. Éste es el camino que hemos seguido.
El concepto de clase social es un concepto que puede ser definido a un nivel abstracto: al nivel de modo de producción, pero que para ser un instrumento de análisis político debe ser concretado estudiando las nuevas determinaciones que adquiere en una formación social concreta y en una coyuntura política dada.
Definiremos primeramente el concepto de clase social en el nivel de modo de producción para luego pasar a las determinaciones propias que adquiere en el nivel de la formación social y de la coyuntura política.
2. CLASES SOCIALES Y MODO DE PRODUCCIÓN
En todo modo de producción en que existen relaciones de explotación se presentan dos grupos sociales antagónicos: los explotadores y los explotados: esclavos y amos, siervos y señores feudales, obreros y patrones.
La existencia de estas clases o grupos antagónicos no fue descubierta por Marx, muchos historiadores y economistas ya hablaban de ellas antes que él.
Marx escribía a J. Weydemeyer, el 5 de marzo de 1852: y ahora, en lo que a mí respecta, no ostento el título de descubridor de la existencia de las clases en la sociedad moderna, ni tampoco de la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, los historiadores burgueses habían descrito el desarrollo histórico de esta lucha de clases, y los economistas burgueses la anatomía económica de las clases. Lo nuevo que aporté fue demostrar: 1] que la existencia de las clases está vinculada únicamente a fases particulares, históricas, del desarrollo de la producción; 2] que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado; 3] que esta misma dictadura sólo constituye la transición a la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases.
388Por lo tanto, Marx no descubre las clases ni la lucha de clases. Economistas como Smith y Ricardo, historiadores como Tierry, Guizot y Niebuhr, de comienzos del siglo XIX, habían ya tratado este problema.
El punto de partida de Marx es el punto de llegada de aquellos economistas e historiadores.
El conocimiento histórico, en su forma más avanzada, mostraba ya en la época de Marx la sucesión de "civilizaciones", de "regímenes políticos", de culturas, etc., como el resultado de la lucha entre grupos sociales: esclavos y ciudadanos libres; patricios y plebeyos; siervos y propietarios feudales, etcétera.
Por lo tanto, cuando Marx inicia el Manifiesto con la célebre frase: "La historia de toda sociedad, hasta nuestros días, es la historia de la lucha de clases", no está sino resumiendo las conclusiones a las que habían llegado sus predecesores. Estas conclusiones constituyen la materia prima sobre la cual va a trabajar teóricamente para construir una teoría científica de las clases y de sus luchas.
Si volvemos sobre el primer aporte señalado por Marx a Weydemeyer, podemos enunciado como la puesta en relación del concepto de clase con el concepto de modo de producción (fases históricas del desarrollo de la producción).
En uno de los textos más citados por los marxistas, Lenin define las clases sociales de la siguiente manera: Las clases son grandes grupos de personas que se diferencian unas de otras por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado, por su relación (en la mayoría de los casos fijada y formulada en la ley) con los medios de producción, por su papel en la organización social del trabajo y, en consecuencia, por la magnitud de la parte de riqueza social de que disponen y el modo en que la obtienen. Las clases son grupos de personas, uno de los cuales puede apropiarse el trabajo de otro en virtud de los diferentes lugares que ocupan en un sistema de economía social determinado.
389En muchos otros textos
390 Lenin insiste en la relación que existe entre situación en la producción social o situación frente a los medios de producción y clase social.El gran aporte del marxismo al estudio de las clases sociales ha sido, precisamente, establecer esta relación.
La definición marxista de clase social sería, por lo tanto, la siguiente:
Las CLASES SOCIALES son grupos sociales antagónicos, en que uno se apropia del trabajo del otro a causa del lugar diferente que ocupan en la estructura económica de un modo de producción determinado, lugar que está determinado fundamentalmente por la forma especifica en que se relaciona con los medios de producción. |
Esta relación específica ha sido considerada clásicamente como una relación de propiedad o no-propiedad de los medios de producción, identificándose generalmente la propiedad con la posesión efectiva de estos bienes. Pero ya hemos visto que ambas palabras no significan lo mismo, que no siempre coincide la propiedad con la posesión efectiva de estos medios. Esta confusión tiene su origen en El capital mismo, ya que en el modo de producción capitalista premonopolista estudiado por Marx coinciden ambas relaciones en una misma persona. El capitalista es propietario de los medios de producción y los posee "efectivamente" al mismo tiempo, ya que sin su intervención, o la de un delegado suyo, el complejo proceso de producción no puede marchar. Sin embargo, en la única sección de El capital donde Marx se refiere a formas precapitalistas de producción, distingue claramente estas dos relaciones: propiedad y posesión efectiva.
La correspondencia o no-correspondencia de estas relaciones produce efectos diferentes en los grupos interesados. Veamos dos tipos de efectos que se pueden dar según la forma en que se combinen:
| Clase A | Clase B | Efecto | |
| Tipo I | propiedad y posesión efectiva de todos los medios de producción | no propiedad ni posesión efectiva de ellos | para producir sus medios de subsistencia la clase B debe trabajar para la clase A |
| Tipo II | propiedad del medio de producción más importante: la tierra | posesión efectiva: posesión de la tierra, propiedad de los instrumentos de trabajo, control del proceso de producción | para producir sus medios de subsistencia la clase B no necesita trabajar para la clase A, si lo hace se debe a razones extraeconómicas |
Sería precisamente la no-correspondencia entre las relaciones de propiedad y de posesión efectiva lo que haría necesaria la intervención de factores extra económicos para establecer y mantener la relación de explotación.
...está claro que en todas las formas en las que el trabajador directo sigue siendo "poseedor" de los medios de producción necesarios para la [producción] de sus propios medios de subsistencia y sus condiciones de trabajo, la relación de propiedad debe manifestarse al mismo tiempo como relación directa de dominación y servidumbre, con lo que el productor directo aparecerá como carente de libertad [...] Con arreglo a nuestro supuesto, en este caso el productor directo se encuentra en posesión de sus propios medios de producción, de las condiciones objetivas de trabajo necesarias para llevar a cabo su trabajo y para la producción de sus medios de subsistencia [...] En estas condiciones, sólo es posible arrancarles el plus trabajo para el terrateniente nominal mediante una coerción extraeconómica, sea cual fuere la forma que ésta asuma.
391Son, por lo tanto, las relaciones de producción el elemento más importante para definir las clases sociales.
Según sea el carácter de estas relaciones de producción será el carácter que tome la relación entre la clase explotadora y la clase explotada.
La correspondencia entre propiedad jurídica y propiedad real de los medios de producción en el modo de producción capitalista, que determina una completa separación del trabajador de sus medios de producción, es lo que obliga al trabajador a ofrecer "voluntariamente" su fuerza de trabajo al capitalista para sobrevivir, haciendo teóricamente innecesaria la intervención de factores extraeconómicos para producir estas relaciones de clase. Ello no quiere decir que estos factores estén completamente ausentes. Sabemos que las relaciones capitalistas de producción descansan en una determinada concepción jurídica de la propiedad y del contrato de trabajo y en la presencia de un ejército dispuesto a actuar en los momentos en que la intensidad de la lucha de clases toma un carácter muy agudo, como lo comprueba la historia de las represiones al movimiento obrero.
Por ello podríamos decir que, aunque las relaciones superestructurales están presentes en el capitalismo intervienen sólo cuando existe una amenaza contra el sistema que tiende a reproducirse en forma espontánea obedeciendo a sus propias leyes económicas.
Algo muy diferente ocurre en el modo de producción servil. Aquí, la no-correspondencia de las relaciones de propiedad jurídica y de posesión efectiva determinan que la clase propietaria (los terratenientes) tenga que recurrir a la fuerza, a la tradición, a la religión, etc., para lograr reproducir las relaciones de explotación, para mantener al siervo sometido a su yugo. Podríamos decir que es el carácter de las relaciones de producción propias del período de transición del capitalismo al comunismo, en que la propiedad de los principales medios de producción pertenece al estado proletario (es decir, al proletariado como clase representada en el estado), pero en que la "posesión efectiva" de estos medios está todavía en manos de aquellos que por sus conocimientos previos están capacitados para hacerlos funcionar (ex capitalistas que han pasado a ser administradores, toda la gama de técnicos del sistema anterior, y más tarde los nuevos técnicos, pero formados con la antigua mentalidad), lo que hace necesaria la intervención de factores extraeconómicos: políticos (ésta es una de las justificaciones de la dictadura del proletariado) e ideológicos, para luchar contra los hábitos legados por el sistema anterior. Estos factores extraeconómicos deben intervenir para impedir que el trabajo de los obreros sea acaparado, de una u otra manera, por el grupo que tiene la posesión efectiva de los medios de producción. Sólo el desarrollo de las fuerzas productivas (comprendiendo en ellas a los trabajadores y su preparación técnica) permitirá llegar a la realización de una plena posesión de los medios de producción por los trabajadores y por lo tanto a la supresión de las clases.
Es evidente que para abolir totalmente las clases no basta con derrocar a los explotadores, a los terratenientes y capitalistas; no basta con abolir sus derechos de propiedad, sino que también es necesario abolir toda propiedad privada de los medios de producción; es necesario abolir la diferencia entre la ciudad y el campo, así como la diferencia entre los trabajadores manuales e intelectuales. Esto requiere mucho tiempo.
Para poder realizarlo, hay que dar un enorme paso adelante en el desarrollo de las fuerzas productivas; es necesario vencer la resistencia (muchas veces pasiva, y por eso mismo particularmente tenaz y particularmente difícil de vencer) de las múltiples supervivencias de la pequeña producción; es necesario vencer la enorme fuerza de la costumbre y del espíritu conservador, vinculados a esas supervivencias.
392
3. EL MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA: ¿DOS O TRES CLASES?
En el punto anterior se ha afirmado que sólo existen dos clases antagónicas en cada modo de producción.
¿Cómo se explica entonces que Marx, al referirse al capitalismo en el Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política y en algunos capítulos de El capital, hable de tres clases: capitalistas, terratenientes y obreros?
Para poder responder a esta cuestión debemos preguntarnos: ¿ en qué nivel de abstracción se sitúa Marx cuando habla de estas tres clases? ¿En el nivel abstracto del modo de producción capitalista puro o en el nivel más concreto de una formación social con marcada supremacía capitalista?
Si estudiamos rigurosamente los textos, nos damos cuenta de que cuando Marx habla de las "tres clases" se refiere siempre a la "sociedad moderna", a la "sociedad burguesa moderna" o a la "sociedad moderna basada en el régimen capitalista", y no al modo de producción capitalista.
Por otra parte, si examinamos con detención los capítulos sobre la renta de la tierra que se encuentran en la sección VI de El capital (libro III) y especialmente el capítulo XXXVII: "Introducción", vemos que Marx estudia el problema de la renta porque "el monopolio de la propiedad de la tierra es una premisa histórica, y sigue siendo el fundamento del modo capitalista de producción...". Por lo tanto, Marx se ve obligado a estudiar la renta porque ella constituye un dato histórico fundamental en la constitución del modo de producción capitalista y no porque sea una exigencia de tipo lógico.
Lenin nos dice que "desde un punto de vista lógico podemos concebir plenamente una organización' de la agricultura puramente capitalista, sin propiedad privada territorial...",
393 por lo tanto, sin terratenientes.Veamos ahora los textos más explícitos de Marx sobre el problema de las tres clases:
...partiendo de la existencia del régimen de producción capitalista, el capitalista no sólo es un funcionario necesario, sino el funcionario más importante de la producción. En cambio, el terrateniente es una figura perfectamente superflua en este sistema de producción. Todo lo que éste necesita es que el suelo no sea objeto de libre disposición, que se enfrente con la clase obrera como un medio de producción que no le pertenece, y esta finalidad se alcanza perfectamente declarando el suelo propiedad del estado y haciendo, por; tanto, que el estado perciba la renta del suelo. El terrateniente, que era un funcionario importante de la producción en el mundo antiguo y en la Edad Media, es hoy, dentro del mundo industrial, un aborto parasitario.
Por eso el burgués radical, mirando a la par de reojo a la supresión de todos los demás impuestos, da un paso al frente y niega teóricamente la propiedad privada sobre el suelo, que desea ver convertida en propiedad común de la clase burguesa del capital, bajo la forma de propiedad del estado. Sin embargo, en la práctica, siente flaquear su valor, pues sabe que todo ataque a una forma de propiedad -a una de las formas de la propiedad privada sobre los medios de producción- podría acarrear consecuencias muy delicadas para la otra. Además, los propios burgueses se han ido convirtiendo también en terratenientes.
394Y esta otra cita, aún más clara:
El trabajo materializado y el trabajo vivo son los dos factores en cuyo enfrentamiento descansa este régimen de producción. El capitalista y el obrero asalariado son los únicos agentes y factores de la producción cuyas relaciones y cuyo antagonismo emanan de la esencia misma del régimen de producción capitalista. Las circunstancias por imperio de las cuales el capitalista, a su vez, se ve obligado a ceder a terceras personas, ajenas al proceso de trabajo, una parte del trabajo sobrante o de la plusvalía arrancados por él¡ no se plantean sino en segunda instancia... Éste [el capitalista] es frente al obrero, poseedor de la plusvalía en su totalidad, aun cuando más tarde tenga que transferir una parte de ella al otro capitalista que le facilitó el dinero, el terrateniente, etc. Por eso, como observa James Mill, la producción podría seguir su curso sin el menor tropiezo aunque desapareciese el terrateniente, sustituido por el estado. El propietario privado de la tierra no es, en la
producción capitalista, un agente necesario de la producción, si bien el capitalismo necesita que la propiedad del suelo pertenezca a alguien, al estado por ejemplo, con tal de que no se halle en manos de obreros. Esta reducción de las clases que participan directamente en la producción -reducción que responde a la esencia misma del régimen de producción capitalista, a diferencia del régimen feudal. del régimen antiguo, etc.- y, por tanto, de los elementos que participan directamente del valor producido y del producto en que toma cuerpo este valor, a saber: el capitalista y el obrero asalariado, con exclusión del terrateniente, el cual sólo participa post festum y no en virtud de razones inherentes al régimen capitalista de producción, sino por obra del sistema de propiedad privada sobre las fuerzas naturales... lejos de ser un error... constituye la expresión teórica del régimen capitalista de producción...
395Estos textos nos permiten, por lo tanto, concluir que en el modo de producción capitalista, como en todo modo de producción, existen sólo dos clases fundamentales antagónicas: la burguesía y el proletariado. Cuando Marx habla de tres clases, se está refiriendo no a un modo de producción puro sino a una formación social dada: la sociedad moderna inglesa u otra en la que domina el modo de producción capitalista.
4. CLASES SOCIALES Y REPRODUCCIÓN DEL MODO DE PRODUCCIÓN
Para poder satisfacer las necesidades de consumo de los hombres que viven en una sociedad, el proceso de producción de bienes materiales no puede paralizarse, ni puede interrumpirse, tiene que re. Producirse continuamente. Y este proceso tiende a reproducirse según el modo que le es propio y tiende a reproducir sin cesar las relaciones sociales de producción que su funcionamiento presupone. Por ello es importante hacer intervenir en la definición de las clases el concepto de reproducción del modo de producción.
Veamos lo que Marx dice refiriéndose al modo de producción capitalista:
El proceso capitalista de producción, pues, reproduce por su propio desenvolvimiento la escisión entre fuerza de trabajo y condiciones de trabajo. Reproduce y perpetúa, con ello, las condiciones de explotación del obrero. Lo obliga, de manera constante, a vender su fuerza de trabajo para vivir, y constantemente pone al capitalista en condiciones de comprada para enriquecerse [...] El proceso capitalista de producción, considerado en su interdependencia o como proceso de reproducción, pues, no sólo produce mercancías, no sólo produce plusvalor, sino que produce y reproduce la relación capitalista misma: por un lado el capitalista, por el otro el asalariado.
396Pero no basta ver la importancia de la reproducción en la determinación de las clases sociales; es necesario estudiar la forma específica que toma este proceso de reproducción según el modo de producción.
La reproducción del modo de producción capitalista, por ejemplo, no implica sólo la reproducción de sus dos clases sociales -capitalistas y obreros-, sino una reproducción de ellas siguiendo una determinada tendencia: el fortalecimiento numérico de la clase obrera por la proletarización creciente de los capitalistas incapaces de vencer la competencia y, por lo tanto, una disminución numérica de la clase capitalista.
El estudio del "campesinado" como una clase de transición de formas precapitalistas a formas capitalistas nos hace ver, por el contrario, que su tendencia de desarrollo se efectúa en el sentido de una disminución del número de campesinos, parte de los cuales pasan a formar parte del sistema de producción capitalista.
Es este aspecto dinámico del funcionamiento de las clases, esencial en la teoría de Marx, el que muchos de sus seguidores han dejado en el olvido, transformando el estudio de las clases en un estudio estático, formal.
5. GRUPO SOCIAL, CLASE Y FRACCIÓN DE CLASE
En las páginas anteriores hemos afirmado que sólo existen dos clases antagónicas en todo modo de producción. Hemos demostrado, por ejemplo, que la clase de los terratenientes no es, en sentido marxista estricto, una clase del modo de producción capitalista.
Al decir que en todo modo de producción existen sólo dos clases antagónicas, ¿estamos afirmando con ello que todos los individuos que existen bajo un modo de producción determinado deben formar parte de una de las dos clases antagónicas? No, de ninguna manera. No todos los individuos de una sociedad, más aún, no todos los grupos sociales deben formar parte de una clase determinada.
Entre todos los grupos sociales que existen en una sociedad, sólo los grupos que al participar en forma directa en el proceso de producción llegan a constituirse en polos antagónicos (explotadores y explotados) se constituyen en clases sociales. Existen otros grupos que no pueden definirse como clases sociales, sea por representar grupos intermedios entre las dos clases antagónicas en cuanto a la producción, como es el caso de los técnicos y administradores, sea por no estar ligados directamente a la producción al estar al servicio de instituciones de la superestructura: profesores, abogados, funcionarios del aparato del estado, etcétera.
Por otra parte, es necesario no confundir el concepto de clase con el de fracción de clase, que corresponde a los subgrupos en los que puede descomponerse una clase. Por ejemplo, la burguesía como clase se descompone en burguesía industrial, burguesía comercial y burguesía financiera. Lo importante es determinar el criterio científico que permite distinguir las diferentes fracciones en el interior de una clase determinada.
En El capital Marx nos señala el camino a seguir para establecer las fracciones en que pueden dividirse las clases del modo de producción capitalista.
De la misma manera en que Marx pasa del concepto abstracto de plusvalor a los conceptos más concretos de ganancia de la empresa, ganancia comercial e interés, que no son sino las formas desarrolladas del plusvalor, es decir, las formas en que éste aparece en un nivel más concreto del análisis del funcionamiento del capital, de la misma manera debería pasarse de las dos clases, del modo de producción capitalista, consideradas dentro del nivel del proceso de producción de plusvalor -capitalistas y obreros-, a las fracciones de clase que surgen en el proceso de circulación del capital.
En realidad Marx sigue este proceso cuando analiza las formas desarrolladas del plusvalor: a la ganancia de la empresa corresponde la burguesía industrial; a la ganancia comercial la burguesía comercial, y al interés, la burguesía financiera.
¿Ocurre lo mismo con el análisis del proletariado?
Marx es menos explícito en este punto; ello ha conducido a que muchos teóricos marxistas no incluyan en el concepto de proletariado a los trabajadores del comercio y de la banca, que son entonces considerados como "empleados" (grupo social que se incluiría en el ambiguo concepto de "clases medias").
¿Cuál es el argumento de fondo de estos teóricos marxistas? Según ellos sólo puede ser considerado obrero el trabajador que produce directamente el plusvalor, es decir, el trabajador "productivo". A este argumento podemos oponer el análisis de Marx. ¿Por qué éste considera como fracciones de la burguesía a los representantes del capital comercial y financiero si ellos no participan directamente en la extracción del plusvalor sino sólo en su realización, es decir, en la venta de los productos y en las operaciones financieras que permitirán al capitalista industrial recuperar en forma de dinero el capital invertido en el proceso de producción?
Por lo tanto pensemos que de la misma manera en que existe una burguesía "no-productiva", es decir, no ligada directamente a la producción del plusvalor -la burguesía comercial y financiera-, existiría un proletariado "no-productivo" correspondiente a cada fracción de esta burguesía. Veamos qué dice Marx del asalariado comercial:
La pregunta es ahora la siguiente: ¿cuál es la situación de los asalariados comerciales que ocupa el
capitalista comercial, en este caso el comerciante de mercancías?
En un aspecto, tal trabajador [obrero] de comercio es un asalariado como cualquier otro. En primer lugar, en la medida en que lo que compra trabajo es el capital variable del comerciante, y no el dinero gastado como rédito, por lo cual se lo compra también no para adquirir un servicio privado, sino con el fin de la autovalorización del capital allí adelantado. Segundo, en la medida en que el valor de su fuerza de trabajo y por ende su salario está determinado, como en el caso de todos los restantes asalariados, por los costos de producción y reproducción de su fuerza de trabajo específica, y no por el producto de su trabajo.
Pero entre él y los obreros directamente ocupados por el capital industrial debe existir la misma diferencia que existe entre el capital industrial y el capital comercial y por consiguiente entre el capitalista industrial y el comerciante. Puesto que el comerciante, en cuanto mero agente de la circulación, no produce valor ni plusvalor [...] también es imposible que los trabajadores de comercio a los que ocupa en las mismas funciones puedan crear directamente plusvalor para él.
397Veamos por último cuál es la dinámica de desarrollo de esta fracción del proletariado, a medida que se reproducen en forma ampliada el modo de producción capitalista:
El trabajador [obrero] comercial propiamente dicho pertenece a la clase de asalariados mejor remunerados, a aquellos cuyo trabajo es trabajo calificado, que se halla por encima del trabajo medio. No obstante, e! Salario tiene la tendencia a disminuir, incluso en proporción con el trabajo medio, en la medida en que progresa e! modo capitalista de producción. En parte, ello ocurre por división del trabajo dentro de la oficina [...] En segundo lugar, [...] la generalización de la instrucción pública permite reclutar esta especie de trabajadores entre clases que antes se hallaban excluidas de ello, estando habituadas a modos peores de vida. De esta suerte aumenta el flujo de trabajadores y con él la competencia [...] El capitalista incrementa el número de estos obreros cuando hay más valor y ganancias para realizar. El aumento de este trabajo es siempre un efecto, y
nunca una causa, del aumento del plusvalor.
398Tanto en esta cita como en la anterior hemos puesto la palabra obrero entre corchetes porque en la traducción de Siglo XXI esta palabra fue remplazada por "trabajador". Quizá sea interesante que el lector sepa que nuestras investigaciones acerca del concepto de clase obrera se iniciaron estimuladas por problemas de traducción. Estudiamos El capital en su versión francesa. Allí se habla de travailleur du commerce para referirse a lo que la edición española de Fondo de Cultura Económica denomina "obrero comercial". Sin embargo, en el texto alemán de El capital se utiliza la palabra arbeiter tanto para el trabajador industrial como para el trabajador del comercio. Esta palabra sería sinónimo de obrero. A veces en El capital Marx se refiere al trabajador del comercio con dos adjetivos: kommerziellen Lohnarbeiter, "obrero asalariado comercial", así lo traduce Fondo de Cultura. Siglo XXI, en cambio, cuando la palabra arbeiter va acompañada de comercial no le traduce por obrero sino por "trabajador". ¿Por qué una misma palabra se traduce en un lugar como obrero y en otro como trabajador? No se trata de problemas de estilo porque sintomáticamente esto sólo se hace cuando la palabra se refiere al trabajador del comercio. Nos parece que este es un caso concreto de cómo ejerce su influencia la concepción ideológica del traductor sobre su trabajo. Comúnmente se ha tendido a separar a la clase obrera industrial del resto de los trabajadores, los primeros son calificados de "obreros" y los segundos de "empleados" o genéricamente "asalariados". Los primeros reciben generalmente su salario semanalmente, los segundos mensual. Sería importante investigar dónde surge esta separación y por qué razones. (Véase el texto alemán de Dietz Verlag, Berlín, 1966, libro In, pp. 303, 305, 384; la traducción francesa de Éditions Sociales, París, 1957, en 8 tomos, tomo primero del libro nI, pp. 302, 304, 309; la traducción al español de Fondo de Cultura, México, 1946, libro nI, pp. 286, 287, 293.)
Aceptar nuestro planteamiento anterior implica criticar la utilidad teórica que algunos marxistas han dado al concepto de trabajo productivo en la definición de las clases sociales. Si se emplea este concepto en el sentido en que Marx lo utiliza en algunos análisis, se llega al absurdo de incluir en el concepto de proletariado industrial desde el obrero no calificado hasta el gerente de una industria, es decir, desde los trabajadores directos que sufren en carne propia la explotación, hasta todos esos trabajadores no directos que no son sino los representantes del capitalista en el proceso de extracción del plusvalor.
Sin embargo, si el concepto de trabajo productivo no es adecuado para definir las dos clases antagónicas del modo de producción capitalista, es útil, en el nivel político, para determinar cuál es la clase y la fracción de clase capaz de realizar y dirigir la revolución socialista. Es el proletariado productivo, el proletariado industrial propio de un capitalismo avanzado, el que por su situación en la producción (organización propia del trabajo colectivo, complejo, nivel de educación, etc.) es la fracción del proletariado más preparada para dirigir la revolución socialista, es la vanguardia del proletariado.
6. INTERÉS DE CLASE
Antes de pasar a un nivel de análisis más concreto, al nivel de una formación social históricamente determinada, y estudiar, en este nivel, las nuevas determinaciones que tiene el concepto de clase social, examinaremos dos conceptos empleados frecuentemente, pero muy pocas veces definidos: el concepto de interés de clase y el de conciencia de clase.
¿Es el interés de clase el conjunto de aspiraciones espontáneas de determinada clase social? Una huelga que se limita a expresar aspiraciones reivindicativas, sin poner nunca en cuestión el sistema capitalista, ¿puede ser considerada como la expresión del interés de clase del proletariado?
Para responder a estas preguntas debemos distinguir primeramente dos tipos de intereses: los intereses espontáneos inmediatos y los intereses estratégicos a largo plazo.
Los INTERESES ESPONTÁNEOS INMEDIATOS son las aspiraciones que manifiestan las clases o grupos sociales motivados por problemas actuales de su existencia. Tienen generalmente por objetivo lograr un mayor bienestar inmediato, una mejor participación en el reparto de la riqueza social. Por ejemplo: el interés espontáneo inmediato de un grupo de obreros de bajos salarios es lograr el aumento de sus entradas para poder hacer frente al alza del costo de la vida. El interés inmediato de un grupo de campesinos es que se compren sus productos a un precio conveniente. En ambos casos se pretende lograr una solución a un mal actual, sin buscar la causa profunda de este mal. Es importante tener en cuenta que estos intereses espontáneos inmediatos se encuentran siempre influidos por la ideología dominante, por ello no llegan nunca a poner en cuestión el sistema.
De ahí que el proletariado abandonado a sus intereses espontáneos inmediatos no logre ir más allá de una lucha puramente reformista: lucha por mejores salarios, mayor asignación familiar, más horas de descanso, etc., aspiraciones que en sí no están mal, pero no pueden transformarse en la meta final de la lucha de clases del proletariado, ya que no ponen en cuestión el sistema mismo de explotación.
La historia de todos los países demuestra que la clase obrera, exclusivamente con sus propias fuerzas, sólo puede elaborar una conciencia sindical, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar del gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros, etcétera.
399Por lo tanto:
...todo lo que sea prosternarse ante la espontaneidad del movimiento obrero [...] equivale -con absoluta independencia de la voluntad de quien lo hace- a fortalecer la influencia de la ideología burguesa sobre los obreros.
400Por consiguiente, los intereses espontáneos inmediatos no pueden ser considerados, en sentido riguroso, como intereses de clase.
¿Qué se entiende, entonces, por interés de clase?
Veamos lo que dice Marx en La Sagrada Familia:
No se trata de lo que se plantea ocasionalmente como objetivo este o aquel proletariado, o incluso el proletariado en su totalidad. Su objetivo y su acción histórica están manifiesta e irrevocablemente trazados por su propia situación vital, como por toda la organización de la sociedad burguesa actual.
Por lo tanto, los intereses estratégicos a largo plazo son los intereses que surgen de la situación propia de cada clase en la estructura económica de la sociedad.
El interés estratégico a largo plazo de la clase dominante es perpetuar su dominación, el de la clase dominada es destruir el sistema de dominación. El interés estratégico del proletariado, por ejemplo, es destruir el sistema de producción capitalista, origen de su condición de explotado, destruyendo aquello que es su fundamento: la propiedad privada de los medios de producción.
Es importante señalar que, debido a la influencia deformante de la ideología dominante, estos intereses estratégicos a largo plazo no pueden surgir en forma espontánea; es necesario que los miembros de las clases explotadas aprendan a conocerlos. La necesidad de la penetración de la teoría marxista-leninista en el movimiento obrero se debe, precisamente, a la incapacidad del proletariado para conocer en forma inmediata sus intereses estratégicos a largo plazo.
La socialdemocracia es la unión del movimiento obrero con el socialismo. Su tarea no es servir pasivamente al movimiento obrero en cada una de sus fases, sino representar los intereses de todo el movimiento en su conjunto, señalar a este movimiento su objetivo final, sus tareas políticas, y salvaguardar su independencia política e ideológica. Desligado de la socialdemocracia, el movimiento obrero se empequeñece y se transforma por fuerza en un movimiento burgués.
401Entre los intereses espontáneos inmediatos y los intereses estratégicos a largo plazo que reflejan la dualidad dialéctica del objetivo parcial y el objetivo final pueden existir contradicciones. Por ejemplo, el logro de salarios altos, si no va acompañado de una correcta educación ideológica, puede servir para adormecer al proletariado, quitándole energías para luchar por sus intereses estratégicos a largo plazo, es decir, la lucha por la destrucción del sistema capitalista y la implantación del sistema socialista. Las clases dominantes saben utilizar en forma muy inteligente estas contradicciones para perpetuar su dominación.
De lo dicho anteriormente se desprende que, en sentido riguroso, sólo los intereses estratégicos a largo plazo representan los verdaderos INTERESES DE CLASE.
Por otra parte, no es sino partiendo de los intereses inmediatos como se puede llegar a hacer comprender al proletariado sus verdaderos intereses de clase.
Lenin fue muy claro y severo respecto a este punto.
Para conducir al proletariado a la lucha política contra los servidores del capital, [ ] es necesario ligar esa lucha con determinados intereses de la vida cotidiana [...] Pero si se diluyen estos distintos intereses nada más que con reivindicaciones políticas, comprensibles únicamente para la intelectualidad, ¿no significa esto retroceder de nuevo, limitarse de nuevo a la lucha de la sola intelectualidad, cuya impotencia acaba de ser reconocida?
402Por lo tanto, es necesario combatir dos errores:
1. Considerar como interés de clase las aspiraciones espontáneas inmediatas de una clase.
2. Olvidar que es necesario partir de los intereses inmediatos de una clase para conducida a comprender sus verdaderos intereses de clase.
7. CONCIENCIA DE CLASE E INSTINTO DE CLASE
Otro término que debemos definir es el de CONCIENCIA DE CLASE.
No se debe confundir la conciencia de clase con la conciencia psicológica de los individuos que forman parte de una clase determinada. Ella no es ni la suma ni la media de lo que piensan, sienten, etc., los individuos de una clase determinada en un momento determinado.
La conciencia de clase está directamente ligada al concepto de interés de clase.
Un individuo o grupo social tiene conciencia de clase cuando está consciente de sus verdaderos intereses de clase.
La conciencia de clase es, por lo tanto, un dato objetivo relacionado con una situación objetiva: la situación que cada clase ocupa en la producción social. Ello la distingue absolutamente de los pensamientos empíricos, de los pensamientos psicológicamente descriptibles y explicables que los hombres se hacen de su situación de vida.
Ahora nos cabe hacemos una última pregunta. ¿Es la conciencia de clase algo que nace espontáneamente?
Para responder a esta pregunta debemos distinguir previamente entre conciencia de clase e instinto de clase.
Toda clase social, por su situación objetiva dentro de la producción social, tiende a reaccionar de una manera típica. Llamaremos INSTINTO DE CLASE precisamente a esos esquemas inconscientes de reacción, productos de la situación de clase, que se encuentran en la base de todas las manifestaciones espontáneas de clase. El instinto de clase es subjetivo y espontáneo, la conciencia de clase es objetiva y racional.
Lenin es quien más frecuentemente emplea este término de instinto de clase: "El campesinado tiene 'instinto' de proletario...". "Los obreros aspiran instintivamente al socialismo...", "es el instinto de los explotados lo que los llevó a realizar la fratemización en el frente"..., etcétera.
Ahora bien, ¿existe un paso directo de lo instintivo a lo consciente? Es evidente que no, por lo menos en lo que se refiere a las clases explotadas de todo modo de producción.
Entre el instinto y la conciencia se interpone la ideología dominante, que desnaturaliza el instinto limitándolo a expresiones que no pongan en cuestión el sistema, y por ello la conciencia de clase del proletariado no es nunca la mera expresión de su situación en la estructura económica de la sociedad.
Si el proletariado de un determinado país no tiene CONCIENCIA DE CLASE sino una conciencia puramente reivindica ti va, no se puede culpar de ello, exclusivamente, a la inmadurez de las condiciones objetivas. Las condiciones no estarán nunca lo suficientemente maduras como para que el proletariado adquiera por sí solo su CONCIENCIA DE CLASE. La tarea del partido obrero consiste precisamente en "introducir" la conciencia de clase en el proletariado, es decir, en mostrarle y ayudado a ser consecuente con sus verdaderos intereses de clase.
8. CLASES SOCIALES Y FORMACIÓN SOCIAL
403Llamamos ESTRUCTURA DE CLASES a la articulación de las diferentes clases y fracciones de clase en los diferentes niveles (económico, político, ideológico), de una formación social. |
Esta estructura de clases no constituye una simple yuxtaposición de las clases típicas de cada una de las relaciones de producción que se encuentran presentes en ella, sino una articulación original de estas clases.
En esta articulación de un cierto número de clases en una formación social determinada encontramos siempre: una clase o fracción de clase dominante y clases o fracciones de clases dominadas.
La estructura de clases en el nivel de la formación social implica, además de las determinaciones propias de la combinación de las diferentes relaciones de producción que sirven de soporte a las diferentes clases antagós1cas propias de cada modo de producción, otras determinaciones que explican el surgimiento de nuevas clases que tienen carácter transitorio, por ejemplo, el campesinado (pequeño productor agrícola) que surge al suprimirse el régimen de producción basado en la servidumbre y que tiende a desaparecer a medida que se desarrolla el capitalismo en el campo, convirtiéndose en su mayor parte en proletariado agrícola o emigrando a la ciudad.
Por lo tanto, para realizar un análisis completo de la estructura de clases de una formación social determinada debemos considerar, además de las clases típicas de las relaciones de producción presentes, las clases de transición. Por otra parte, no debemos olvidar que cada una de estas clases sufre modificaciones al estar articulada a todas las demás y desempeñar un papel dominante o subordinado en esta articulación.
Apliquemos lo dicho hasta aquí a una formación social a dominante capitalista, es decir, a una formación social en la que, en el nivel de la producción de bienes materiales, domina el sistema capitalista de producción, subordinando de una u otra manera a los otros modos de producción de bienes materiales que coexisten con él y sirviendo de base a una estructura ideológica y política.
La clase dominante en el modo de producción capitalista pasa a ser la clase que domina en la formación social. Ella hace que sus intereses de clase prevalezcan sobre los intereses de todas las otras clases. El carácter mismo de dominante la hace adquirir nuevas determinaciones que se encontraban ausentes en el nivel del modo de producción puro. Ella deberá, en efecto, mantener relaciones de explotación, de colaboración, de lucha política, etc., no sólo con el proletariado sino también con las otras clases de la formación social. Esto implica que tenga, en el seno mismo de la estructura de clases, instrumentos nuevos (económicos, políticos e ideológicos) que le permitan asegurar y perpetuar su dominación.
En una formación social a dominante capitalista, la clase capitalista dominante debe:
* reproducir las relaciones de explotación original (capitalista / proletariado)
* extender esta dominación a otras clases o capas de la estructura de clases (capitalista / pequeño productores)
* impedir toda injerencia o hacer alianzas con la antigua clase dominante (terratenientes / capitalistas).
Es este conjunto de relaciones lo que le permite reproducirse como clase dominante y desarrollar su
dominación.
Veamos cómo se manifiestan estas relaciones en los tres niveles de la formación social:
En el nivel económico, como efecto de la economía de mercado y del desarrollo de las fuerzas productivas en el interior de las empresas capitalistas, el artesanado tiende, por ejemplo, a desaparecer habiendo permitido al capitalista una sobreexplotación previa. El campesinado, salvo algunas escasas excepciones, tiende a transformarse en proletariado agrícola o a emigrar a la ciudad, ya que su pequeña explotación deja de ser rentable frente a la gran explotación capitalista, etcétera.
En el nivel político, por ejemplo, surge la necesidad de la intervención política para reproducir las
condiciones de explotación, cosa que formalmente, en el nivel del modo de producción puro, parecía no ser necesaria.
La burguesía naciente necesita y usa el poder del estado para "regular" el salario, esto es, para comprimido dentro de los límites gratos a la producción de plus valor, para prolongar la jornada laboral y mantener al trabajador mismo en el grado normal de dependencia.
404Por otra parte, no siempre la dominación de una clase en la estructura de clase implica que sea esta misma clase la que domine políticamente. A veces pueden producirse desplazamientos. Una clase que, por su situación en la estructura económica, domina en la estructura de clases de una formación social determinada puede abandonar el poder político a otra clase para conservar el dominio en la estructura económica, lo que a su vez determina su dominio en la estructura social.
Por último, en el nivel ideológico, la ideología de la clase dominante tiende a defender el orden social, que no es sino el orden que ella ha establecido para reproducir su dominación. No es extraño observar a través de la historia que ideas que han sido rechazadas en una época determinada por la burguesía, como la del control de la natalidad, sean aceptadas, y fomentadas años después, para evitar la explosión demográfica, que aumentando la cantidad de insatisfechos con el régimen llegaría incluso hasta a ponerlo en peligro.
9. CLASES DE TRANSICIÓN
Llamaremos CLASES DE TRANSICION a las clases que sólo aparecen a nivel de una formación social como efecto de la desintegración de antiguas relaciones de producción y que tienden a descomponerse a medida que se desarrollan nuevas relaciones de producción. |
La pequeña burguesía, es decir, el pequeño productor independiente (artesano o campesino) es un caso típico de clase de transición.
Veamos primeramente la pequeña burguesía agraria o CAMPESINADO en sentido estricto.
Donde ha existido históricamente un régimen de producción basado en la servidumbre, la abolición de los lazos de servidumbre ha liberado a los antiguos siervos convirtiéndolos en pequeños productores más o menos independientes. Pero la desaparición de la servidumbre no se debe al azar o a la buena voluntad de los "señores", sino a la presión ejercida por el capitalismo incipiente, que después de un cierto desarrollo urbano comienza a penetrar en el campo.
La penetración del capitalismo en el campo produce un efecto desintegrador de esta clase, la que poco a poco se va descomponiendo en proletariado rural y burguesía rural. EL CAMPESINADO como clase tiende, por lo tanto, a desaparecer. Incapaz de competir con la producción capitalista en el mercado, debido a sus costos de producción más altos, va arruinándose y convirtiéndose en proletariado rural o emigrando a la ciudad, salvo algunos raros casos que lo gran afirmarse y convertirse en campesinos ricos pasando a las filas de la burguesía rural.
Esta descomposición del campesinado es un proceso irreversible mientras dominan las leyes de la producción capitalista. Ningún "deseo" de mantener la pequeña producción puede detener este proceso; sí pueden tomarse medidas para disminuir su velocidad.
Lo mismo ocurre con los pequeños productores independientes, es decir, con aquellos productores que son al mismo tiempo dueños de sus medios de producción. La imposibilidad de competir con las empresas capitalistas en el mercado los reduce, poco a poco, a la condición de proletarios.
Por lo tanto, la pequeña burguesía (pequeños productores campesinos y artesanos que producen en un régimen de economía mercantil) no existe como clase al nivel de modo de producción puro, sino que aparece como tal a nivel de la formación social, como clase de transición que surge de la desintegración de las relaciones de producción basadas en la servidumbre y tiende a desaparecer a medida que se extienden las relaciones capitalistas de producción.
El aislamiento de sus miembros debido a la forma independiente de producir, su carácter transitorio, su carácter intermedio entre el proletariado y la burguesía determinan sus características en los distintos niveles de la formación social.
Desde el punto de vista de la economía, la pequeña burguesía es una clase explotada y subordinada al sistema capitalista dominante, pero justamente debido a su aislamiento, provocado por sus mismas condiciones de producción, apegado a un lugar y a una explotación determinada, no está en condiciones de comprender el carácter de clase de esta explotación y de esta opresión, de las que sufre a veces no menos que el proletario, no está en condiciones de comprender que tampoco el estado en la sociedad burguesa puede dejar de ser un estado de clase.
405Desde el punto de vista ideológico, debido a su situación de transición, d pequeño productor está en una doble situación; es, a la vez, un elemento de progreso en cuanto representa una liberación del régimen anterior de dependencia, y un elemento reaccionario en cuanto lucha por mantener su situación de pequeño productor independiente, poniendo obstáculos al desarrollo económico.
La situación intermedia que ocupa, entre los patronos y los obreros, lo lleva a fluctuar entre los intereses de la burguesía y del proletariado.
Además, es la clase más permeable a la ideología dominante, con la que establece relaciones tales que le impiden percibir las condiciones objetivas de su servidumbre y de su futura destrucción.
Para terminar, citemos este excelente texto de Lukács sobre la pequeña burguesía:
Esta cuestión de la consciencia de clase puede manifestarse como forma de la posición de fines y de la acción, según ocurre, por ejemplo, en la pequeña burguesía, la cual, al vivir, por lo menos en parte, en la gran ciudad capitalista, directamente sometida en todas sus manifestaciones vitales a las influencias del capitalismo, no puede ignorar totalmente el hecho de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado. Pero "como clase de transición, en la cual se [atenúan recíprocamente] los intereses de dos clases", se sentirá "por encima de la contraposición de clases" (K. Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte). Consiguientemente, buscará algún camino, "no para superar los dos extremos, el capital y el trabajo asalariado, sino para debilitar esa contraposición y transformada en una armonía". Por eso rehuirá todas las decisiones importantes de la sociedad y se verá obligada a luchar, siempre sin consciencia, por ambas tendencias de la lucha de clases alternativamente.
406
10. SITUACIÓN DE CLASE
En las páginas anteriores hemos examinado el concepto de clase social a dos niveles diferentes: al nivel de modo de producción y al nivel de la formación social, es decir, de una sociedad históricamente determinada.
A ambos niveles las clases se definen por su SITUACIÓN en la estructura social, situación que depende de las relaciones específicas que los grupos sociales mantienen con los medios de producción.
La situación de clase está, por lo tanto, determinada por el lugar que ocupan los individuos en el proceso de producción social.
Este concepto no debe confundirse con el concepto de ORIGEN DE CLASE, que no se refiere a la situación actual del individuo en la estructura social, sino a la situación de clase en la cual el individuo se formó; por ejemplo, la situación de clase de sus padres.
Tampoco debe confundirse con el concepto de conciencia de clase. Ya hemos visto cómo la clase obrera, a pesar de su situación de clase explotada en el modo de producción capitalista, no logra adquirir por sí sola conciencia de clase. En relación con esto debemos recordar la distinción que hace Marx entre "clase en sí" y "clase para sí".
407Llamaremos SITUACIÓN DE CLASE a la situación que tienen los individuos en la estructura social, la que está determinada, en última instancia, por el papel que desempeñan en el proceso de producción social. |
La situación del proletariado en la producción crea intereses comunes, opone el proletariado como clase a la burguesía, la transforma en "clase en sí", pero sólo cuando esta clase comprende cuáles son sus verdaderos intereses de clase se transforma en lo que Marx denomina "una clase para sí".
Por último, este concepto de SITUACIÓN DE CLASE no debe confundirse con el concepto de POSICIÓN DE CLASE, que desarrollaremos en el siguiente punto.
11. CLASES SOCIALES Y COYUNTURA POLÍTICA
Nuestra primera etapa fue definir las clases en el nivel de modo de producción, luego las definimos en el nivel de formación social. Ahora debemos pasar al nivel más concreto, al nivel de la COYUNTURA POLÍTICA o "momento actual", que constituye la síntesis de todas las contradicciones de una sociedad determinada en un momento determinado de su desarrollo. A este nivel nuevas determinaciones entran en juego sobredeterminando las clases anteriormente definidas.
Analizaremos dos de estas determinaciones: el problema de la POSICIÓN DE CLASE y la diferencia entre clase y FUERZA SOCIAL.
a] Posición de clase
Cuando estudiamos las clases sociales a nivel de modo de producción vimos que en una sociedad no todos los individuos pertenecen a una de las dos clases antagónicas, que existen grupos sociales que no pueden definirse como clases sociales sea por representar grupos intermedios entre las dos clases antagónicas a nivel de la producción, sea por no participar directamente en la producción al estar al servicio de instituciones de la superestructura. Estos grupos no constituyen clases propiamente tales, pero tienden a adoptar posiciones que favorezcan a una u otra de las clases antagónicas.
Por otra parte, no todos los miembros de una clase defienden los intereses de su clase en una coyuntura política determinada. Por ejemplo, la aristocracia obrera, sector privilegiado de la clase obrera de los países capitalistas imperialistas, en numerosas coyunturas políticas no ha defendido los intereses de la clase obrera sino los intereses de la burguesía.
408Por lo tanto, no basta ser miembro de una clase, tener una determinada situación de clase, para adoptar actitudes políticas consecuentes con esa situación de clase.
Llamaremos POSICIÓN DE CLASE a la "toma de partido" por una clase en una coyuntura política determinada. ellas.412 |
Esta "toma de partido" por una clase determinada implica defender y luchar por sus intereses de clase, adoptar "su punto de vista", "pasar a integrar sus filas", "representar sus intereses".
Refiriéndose, por ejemplo, a "los estamentos medios
409 -el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesano, el campesino"-, Marx afirma que "son revolucionarios únicamente por cuanto tienen ante sí la perspectiva de su tránsito inminente al proletariado"; ellos defienden entonces "no sus intereses presentes, sino sus intereses futuros", abandonan "sus propios puntos de vista, para adoptar los del proletariado".410Lenin dice, por otra parte, que no es imposible que en ciertas condiciones talo cual capa de trabajadores se sitúe al lado del proletariado. Luego señala que todo el problema reside en determinar estas condiciones y considera que las palabras "colocarse en el punto de vista del proletariado" expresan en forma precisa estas condiciones; que estas palabras trazan, en forma muy neta, una línea de demarcación entre los verdaderos marxistas y todos los otros grupos que se pretenden socialistas.
411En otro texto, refiriéndose a los intelectuales, dice que todo intelectual, a pesar de trabajar en un análisis objetivo de la realidad, no puede dejar de tomar partido por una u otra clase, no puede "colocarse al margen" de ellas.412
En un texto sobre "las tareas de la juventud revolucionaria" hace ver cómo los estudiantes no pueden ser considerados como un todo homogéneo, ya que tienden a reflejar los intereses de todas las clases y grupos políticos de la sociedad. Entre ellos, sólo algunos "adoptan una posición revolucionaria", es decir, consagran sus fuerzas a la lucha por los intereses de la clase obrera.
413En El 18 Brumario de Luis Bonaparte Marx nos habla de los "representantes" de la pequeña burguesía que "pueden estar a un mundo de distancia de ellos, por su cultura y su situación individual. Lo que los hace representantes de la pequeña burguesía es que no van más allá, en cuanto a mentalidad, de donde van los pequeñoburgueses en modo de vida; que, por tanto, se ven teóricamente impulsados a los mismos problemas y a las mismas soluciones a que impulsan a aquéllos, prácticamente, el interés material y la situación social. Tal es en general la relación que existe entre los representantes políticos y literarios de una clase y la clase por ellos representada".
414Por lo tanto, la posición de clase es un concepto que pertenece al análisis de la coyuntura política. Es en el "momento actual" de la lucha política cuando los individuos se agrupan en posiciones de clase definidas. La base de esta posición de clase es, evidentemente, la situación de clase, pero no se restringe a ella. Elementos aislados o grupos pertenecientes a otras clases pueden adherirse y luchar por una clase que no es la suya.
La situación de clase crea, como hemos visto, un instinto de clase que hace que los miembros de esa clase tiendan a tomar partido por la clase a la cual pertenecen.
Para pasar a una posición de clase proletaria, el instinto de clase del proletariado sólo necesita ser educado; por el contrario, para que los intelectuales pequeñoburgueses logren pasar a una posición de clase proletaria, su instinto de clase debe revolucionarse.
415Y para que esto se logre en forma definitiva se requiere un largo proceso. Muchas veces, intelectuales pequeñoburgueses adhieren al partido del proletariado porque han llegado a convencerse de la verdad y eficacia política de los análisis marxistas, pero en coyunturas políticas difíciles caen en posiciones pequeñoburguesas. Esta es la razón profunda de la importancia que da el marxismo a la constitución social del partido del proletariado. Mientras mayor sea la cantidad de miembros del partido que tenga una situación de clase proletaria, más fácilmente se evitarán las desviaciones izquierdistas o derechistas que surgen como expresión de la ideología pequeñoburguesa en las filas del proletariado.
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b] Fuerzas sociales
Muchas confusiones acerca del concepto de clase provienen de ciertos textos de Marx que han sido interpretados en el sentido de negar el carácter de clase a un grupo social que, a pesar de esta¡; en una determinada situación en la estructura económica de una formación social, no ha participado todavía en forma unificada en la lucha política.
En otros textos Marx no niega su carácter de clase a un grupo, que no ha participado en la lucha política, pero se refiere a él con los términos de "clase en sí", oponiéndolo a lo que denomina "clase para sí", es decir, a la clase que participa en la lucha política.
Las condiciones económicas transformaron primero a la masa de la población del país en trabajadores. La dominación del capital ha creado a esta masa una situación común, intereses comunes. Así, pues, esta masa es ya una clase con respecto al capital, pero aún no es una clase para sí.
417Nos parece más adecuada la terminología empleada por Lenin, que habla de clase social cuando se sitúa a nivel de modo de producción y de formación social, y que introduce el término FUERZA SOCIAL para analizar la acción de estas clases a nivel de la coyuntura política.
Un grupo social puede constituir una clase y no una fuerza social, como por ejemplo, los pequeños productores campesinos de ciertos países.
Por el contrario, algunos grupos sociales pueden constituir una fuerza social sin pertenecer a una de las tantas clases de una formación social, como por ejemplo, los intelectuales revolucionarios.
Para que una clase o grupo social se constituya en fuerza social, no necesita estar organizada en partido político propio, como parece desprenderse de algunos textos de Marx. Basta con que su existencia se refleje de alguna manera en la correlación de fuerzas a nivel de la coyuntura, es decir, que produzca "efectos pertinentes", para utilizar la terminología de Poulantzas.
418 Éste es el caso del campesinado parcelario analizado por Marx en El 18 Brumario. En la coyuntura concreta del bonapartismo, Marx reconoce el papel que han desempeñado los campesinos parcelarios a pesar de no tener ni organización ni ideología propias.Ellos constituyen una fuerza social debido a que su existencia como clase se refleja en esa coyuntura concreta por el fenómeno histórico del bonapartismo, que no habría existido sin los campesinos parcelarios.
Luis Bonaparte se considera el representante de los campesinos parcelarías aunque en realidad sea el "representante" de los intereses de la burguesía. No por eso deja de ser cierto que la existencia económica de los campesinos parcelarías se refleja, en el nivel político, por "efectos pertinentes" que son la forma particular de estado del bonapartismo como fenómeno histórico. Se trata aquí de un elemento nuevo, fácilmente perceptible, que es la forma particular de estado del Segundo Imperio, y que no puede insertarse en el marco del estado parlamentario que la precedió.
419Si esto no hubiera ocurrido, si la existencia del campesinado como clase no se hubiera reflejado en el fenómeno del bonapartismo, esta clase habría tenido, sin duda, algún tipo de presencia en el nivel político aunque no fuese más que por el simple hecho de que la organización política de otras clases, así como las instituciones del estado, deberían haber tenido en cuenta la existencia de los campesinos parcelarios, por ejemplo, en el caso del sufragio. Sin embargo, en este caso, esta presencia no habría constituido un elemento nuevo, no habría tenido "efectos pertinentes", sino que solamente se habría insertado, como variación, en los límites circunscritos por los efectos pertinentes de otros elementos, por ejemplo, en el marco de la democracia constitucional.
Ahora bien, en un proceso revolucionario es necesario distinguir cuatro tipos de fuerzas:
- fuerzas revolucionarias
- fuerzas motrices
- fuerza principal
- fuerza dirigente
Fuerzas revolucionarias son todas las fuerzas que participan en forma activa en el derrocamiento del
régimen en el poder.
Fuerzas motrices son las fuerzas capaces de llevar la revolución a su victoria definitiva, es decir, a la plena realización de las tareas que se plantean en esa etapa del proceso revolucionario.
Estos dos conceptos suelen confundirse. Un ejemplo nos permitirá ilustrar mejor su contenido. En Vietnam, la "burguesía nacional" formó parte de las fuerzas revolucionarias que contribuyeron al triunfo de la revolución democrático-antiimperialista, a diferencia de la "burguesía compradora" que fue siempre una fracción aliada al imperialismo, pero esa clase no puede considerarse como una de sus fuerzas motrices. Éstas estuvieron conformadas por el proletariado, el campesinado y la pequeña burguesía.
420Fuerza principal es la fuerza motriz numéricamente más significativa.
Fuerza dirigente es la fuerza que conduce y arrastra tras de sí al resto de las fuerzas revolucionarias. Para dirigir el proceso revolucionario no necesita ser la fuerza motriz más numerosa. Lo que la constituye como fuerza dirigente no es su número sino su papel político, es decir, su capacidad de tomar la iniciativa, formular metas adecuadas a cada etapa y encontrar formas justas de dirección. De esta manera, se gana la confianza de las masas revolucionarias que siguen, sin vacilar, sus directivas.
Es muy importante no confundir la fuerza principal con la fuerza dirigente de la revolución.
En algunos países de América Latina, por ejemplo, las condiciones de extrema miseria del campesinado, su gran potencial revolucionario y su gran peso específico dentro de la población global del país, lo constituyen, sin duda, en la fuerza principal de la revolución. Pero afirmar esto no implica negar a la vanguardia, que representa los intereses de proletariado,
421 su papel dirigente en el proceso revolucionario ya que el proletariado es objetivamente la única clase que por su situación de clase, es decir, por su situación en la producción social, es capaz de conducir el proceso revolucionario hasta el fin, hasta la supresión de todo tipo de explotación.
12. CONCLUSION: LAS CLASES SOCIALES COMO PORTADORAS DE DETERMINADAS ESTRUCTURAS
Después de todo lo dicho en los puntos anteriores podemos comprender qué tipo de relación existe entre la estructura social y las clases sociales.
Las clases sociales no son los sujetos creadores de las estructuras sociales. Son, por el contrario, como dice Marx, los "portadores" [Träger] de determinadas estructuras, los actores de un drama que no han construido.
Detengámonos un momento en este concepto de "portador" que es el que Marx emplea en El capital para dar cuenta de la relación que aquí pretendemos estudiar.
En primer lugar, debemos advertir que la palabra alemana Träger tiene en español (y en francés) dos significados muy diferentes: "soporte" y "portador". El primer término (soporte) indica la idea de sostener, de ser la base de algo, de servir de apoyo a algo y en este sentido la utiliza Marx cuando afirma que "las condiciones materiales son los soportes [Träger] de las relaciones sociales".
El segundo término (portador) significa, por el contrario, tomar sobre sí, llevar consigo, y en este sentido lo utiliza Marx cuando afirma que "el capitalista sólo es el capital personificado", que "sólo funciona en el proceso de producción como portador [Träger] del capital".
422Al afirmar el marxismo que las clases son los portadores de determinadas estructuras está rechazando toda concepción voluntarista acerca de las clases sociales.
No son las clases las que crean las estructuras. No basta, por ejemplo, que una clase se proponga cambiar una estructura social para que pueda hacerlo. Aunque el proletariado quisiera implantar el comunismo inmediatamente después de haber destruido el capitalismo, no podría hacerlo, ya que este régimen social necesita como condición previa para su implantación un desarrollo muy avanzado de las fuerzas productivas.
Pero afirmar que no son las clases las que crean las estructuras no implica negar que ellas puedan actuar sobre las estructuras modificándolas dentro de ciertos límites. Estos límites dependen de ciertas condiciones materiales, fundamentales del grado de desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas. Sin la participación activa de las clases, las estructuras sociales tienden a reproducirse superando las crisis provocadas por sus contradicciones internas. Los cambios radicales de las estructuras sociales sólo se producen cuando las clases revolucionarias son capaces de aprovecharse de las crisis del sistema para producir cambios estructurales profundos, es decir, cambios revolucionarios. Esto es lo que explica el papel fundamental que el marxismo atribuye a la lucha de clases como motor de la historia.
Volviendo ahora a nuestra definición, decir que las clases son portadoras de determinadas estructuras es lo mismo que decir que ellas son los efectos de estas estructuras.
Podemos llegar así a definir las clases sociales como los efectos de la estructura social global sobre los individuos que participan de una u otra manera en la producción social.
¿Hemos abandonado por ello el concepto de relaciones de producción para definir las clases?
Pensamos que éste sería el caso si concibiéramos la estructura social global como una simple articulación de niveles (económico, ideológico y político), como lo hace Poulantzas.
423 En este caso se cae en la imposibilidad teórica de estudiar este efecto como un efecto de la estructura global y uno se ve obligado a analizarlo como una serie de efectos parciales a nivel de cada estructura regional.En cambio, si se piensala articulación de los distintos niveles de la estructura social a partir de las relaciones de producción, todo cambia. Para Marx son estas relaciones las que sirven de centro estructurador b de matriz del conjunto social, como lo hemos visto al estudiar el concepto de modo de producción. Y, por ello, son estas relaciones las que sirven de fundamento para la constitución de las clases sociales. Negar esto, calificándolo de desviación economista, es negar el aporte fundamental del marxismo al estudio de las clases sociales, y es, por lo tanto, un retroceso respecto al pensamiento marxista.
424Por último queremos aclarar que una cosa es hablar de las clases como efectos de la estructura social global, lo que finalmente no significa sino que ellas son fundamentalmente el efecto de las relaciones de producción, y otra cosa es hablar de los efectos que las clases pueden producir en los distintos niveles de la sociedad: efectos ideológicos, efectos políticos o efectos económicos. Cuando nos referimos a estos efectos nos estamos refiriendo a la práctica concreta que realizan estas clases. Esta práctica será estudiada en el próximo capítulo.
RESUMEN
En este capitulo nos hemos referido al concepto marxista de clase social. Lo hemos definido primeramente a nivel de modo de producción para luego examinar las nuevas determinaciones que adquiere a nivel de la formación social y de la coyuntura política. Por último, hemos precisado la definición de las clases como "portadoras" de determinadas estructuras.
Hemos visto los siguientes conceptos: clase social - fracción de clase interés de clase - conciencia de clase - instinto de clase - estructura de clases - clases de transición - situación de clase - posición de clase - fuerza social - fuerzas revolucionarias - fuerzas motrices - fuerza principal fuerza dirigente.
CUESTIONARIO
1. ¿Cuando usted estratifica la sociedad de acuerdo con el nivel de ingresos de la población está usando el concepto marxista de clase social? Fundamente su respuesta.
2. ¿Qué conocimientos previos se necesitan para poder hacer un análisis de las clases sociales en su país?
3. Clasifique grosso modo la población de su país de acuerdo con el concepto marxista de clase social.
¿Debe incluir a todos los habitantes o sólo a un sector de ellos en esta clasificación? Si es así, ¿quiénes quedarían fuera de ella?
4. ¿Qué datos estadísticos debe utilizar para un análisis del peso cuantitativo de cada una de estas clases? Y si las estadísticas burguesas no le sirven, ¿con qué datos puede usted elaborar su propio cuadro estadístico?
5. ¿Cuáles son los efectos de la acción del imperialismo en la estructura de clases latinoamericana?
6. ¿Por qué el criterio de mayor o menor explotación no es un criterio marxista para definir las posibilidades revolucionarias de una clase? ¿Podría poner ejemplos que ilustren su respuesta?
7. Hemos dicho que la pequeña burguesía es una clase de transición, una clase que vacila entre la burguesía y el proletariado. Dadas las características actuales de su país y la coyuntura mundial, ¿hacia dónde tiende más la pequeña burguesía de su país? ¿Se puede hablar en bloque de pequeña burguesía o se debe hacer una diferenciación de sectores? Si es así, ¿cuál es el comportamiento de cada sector?
8. ¿Podría poner ejemplos históricos en que la clase obrera de su país, al menos sus sectores políticos más activos, han adoptado posiciones burguesas? ¿O esto no ha ocurrido nunca?
9. ¿Podría dar ejemplos de pequeña burguesía que ha adoptado posiciones proletarias?
10. ¿Todo partido del proletariado por ser tal defiende necesariamente los intereses de clase del proletariado? Ponga ejemplos de su país.
11. ¿Cuáles son los intereses espontáneos inmediatos del campesinado en la actual coyuntura política en su país? ¿Puede contestar directamente a esta pregunta o debe hacer una diferenciación dentro del campesinado? De acuerdo con su análisis, ¿cuál sería la forma más correcta de movilizar al campesinado en pro de objetivos revolucionarios?
12. ¿Cuáles son los intereses espontáneos inmediatos del proletariado en la actual coyuntura de su país?
13. ¿Cuáles son los intereses inmediatos comunes a todos los trabajadores de su país en la actual coyuntura política?
14. Ponga ejemplos históricos de luchas de proletariado por sus intereses inmediatos y por sus intereses de clase.
15. ¿Cuáles son las fuerzas sociales que, por su situación objetiva, deben desempeñar el papel de fuerzas motrices en la futura revolución? ¿Cuál de ellas es la fuerza principal? ¿Cuál la fuerza dirigente?
16. ¿Qué papel podría desempeñar la burguesía en el caso de una revolución en su país? ¿Toda ella formaría parte del bloque de fuerzas contrarrevolucionarias o una parte podría ser rescatada para la revolución?
BIBLIOGRAFIA
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MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN ESTA EDICION
Este capítulo se ha mantenido sin modificaciones. Sólo se ha introducido el concepto de fuerzas revolucionarias diferenciándolo de fuerzas motrices.