Photo España
2005
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Bernd & Hilla Becher, Water Towers
Fundación Telefónica, centro cultural
Conde Duque, Centro Cultural de la Villa y otros lugares.
Del 1 de junio al 17 de julio de 2005. |
Llega el tiempo de renovar mi intermitente pero no menos devoto compromiso
con la fotografía.
Como todos los años, al llegar junio Madrid se llena de exposiciones
de este arte, y cómo no, el que esto escribe se administra gozoso
una buena sobredosis. Un resumen de las que he visitado:
Bernd & Hilla Becher (Fundación
Telefónica)
Tipologías de edificios industriales es una exposición
agotadora, original y que puede gustarte mucho... o nada. De calidad técnica
impecable, agrupan las fotos en grandes murales de 16, todos referidos
al mismo tipo de construcción industrial: silos, depósitos
de agua, altos hornos, castilletes de minas... normalmente sin ningún
contexto al que referirnos. A mí, a pesar de la sobredosis de castilletes
(probablemente más de cien), me gustó: un catálogo
del ingenio humano, del valor estético de construcciones puramente
prácticas. De lo que se pierde cuando ocultamos todo tras horrendas
pantallas de metal pintado o plástico para que no nos acordemos
del músculo de los tubos que rodean al alto horno.
Walter
Rosenblum, Bill Owens, Stephen Shore
(Centro Cultural de la Villa) Calle Mayor. Fotografía urbana
en América. Son tres exposiciones en una, con muy poca relación
entre sí: estampas callejeras en blanco y negro, de Nueva York,
de los años 30, 50 y 70; paisajes horizontales de gasolineras y
centros comerciales decrépitos a lo largo y ancho del país,
en enorme formato y en color; y por último, la alegre vida en los
suburbios de chalecitos con jardín de California.
Vale la pena visitarlas, aunque habría sido mucho mejor separarlos
en tres muestras diferentes, en lugar de en semejante maratón,
pues, salvo el país, tienen muy poco en común y dos de ellas
ni siquiera son urbanas.
William
Klein
(Centro cultural Conde Duque) Las ciudades de Klein. Fotografías
de gran formato, la mayoría de la década de los 50, cuyo
tema son unas pocas ciudades: Nueva York, Roma, París, Moscú,
Tokio, Madrid. La más deprimente, Madrid, los tipos que pululan
en torno a la plaza de toros dan ganas de vomitar. La que transmite un
optimismo casi inocente es el Moscú de principios de los 60: niños
muy abrigados que juegan en la nieve y pintan en la pared los mismos monigotes
que un servidor en la escuela primaria.
Klein retrata como nadie a la gente que pasa por la calle, captando lo
más parecido al espíritu de una ciudad y de una época.
Mass
Observation (Centro cultural Conde Duque) presenta una colección
de fotografías de pequeño formato, casi todas de Humphrey
Spender, dentro de un movimiento que pretendía retratar la vida
diaria en la sociedad de su tiempo: finales de la década de 1930.
Si esa fecha no fuera suficiente para poner los pelos de punta al respetable,
bastará decir los lugares retratados: Bolton (ciudad industrial
de Lancashire) y Blackpool. Sí, es tan deprimente como puede esperarse,
pero no por eso carece de interés.
20/6/2005
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Juan Gris.
Pinturas y dibujos 1910-1927 |
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Museo Reina Sofía. Del 23 de junio al
19 de septiembre de 2005. |
Había una vez una máquina de descomponer
escenas. Los objetos, con sus meras tres dimensiones y sus relaciones
espaciales, tapándose y dándose sombra unos a otros
según unas reglas dictadas por la perspectiva y la iluminación,
pasaron a enseñarlo todo: distintos puntos de vista, algunos
inverosímiles; pasan a ser el fondo y el primer plano simultáneamente,
a ser cóncavos y convexos a la vez, mostrando su interior
sin que dejemos de ver lo de fuera. También son capaces de
tener distintos materiales, con diferentes propiedades ópticas,
y distintas calidades de luz, sol y sombra al tiempo. Incluso se
sabe de algunos que lograron presentarse en negativo —a medias,
pues la otra mitad seguía estando como siempre.
El hábil operador de esta máquina maravillosa, Juan
Gris, también era un maestro de la composición, y
un genio combinando colores. Tras practicar descomponiendo botellas,
vasos y guitarras, se atrevió con arlequines, paisajes e
incluso algún retrato, donde lo más descompuesto era
la zona de mayor interés: el pequeño cuadrado delimitado
por las cejas y la barbilla.
Durante este verano, hay una enorme exposición de su obra
en Madrid. Es tanto, y tan bueno, que tendré que pasarme
otro día a terminar de verlo.
9/7/2005 |
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Medio siglo de la Fundación
Juan March |
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Fundación Juan March. Del 7 de octubre
de 2005 al 15 de septiembre de 2006. |
De entre las muchas y beneficiosas fundaciones con sede en Madrid,
tengo singular aprecio a la Juan March. Especializada en arte del
siglo XX, organiza por lo menos una exposición de gran calado
al año, trayendo obras destacadas de algún pintor de
las principales vanguardias del siglo pasado, solucionando
ausencias en las colecciones de los museos de la ciudad. Gracias
a esta fundación, tuve la oportunidad de conocer de primera mano
la obra de Emil Nolde, Der
Blaue Reiter, Chagall, Kandinsky, Léger y Turner (que se me
vienen ahora a la memoria), y, si me hubiera molestado en coger el
metro, habría podido disfrutar de Malevich, los fauvistas, Mondrian,
Cartier-Bresson y Klee, entre muchos otros que me habría gustado
contemplar.
La presente exposición parece uno de esos discos de "grandes éxitos":
selecciona una obra de cada muestra, y así podemos percibir la
magnitud del esfuerzo de la fundación por acercarnos el arte moderno.
Un servidor hizo el experimento de marcar en el folleto las pinturas
que más le gustaron: 1917 (Kokoscha), 1924 (Léger), 1914-18 (Chagall).
Quitando una de 1948 (Nolde), me temo que mi gusto se está quedando
un tanto atrás... 30/10/2005 |
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Transformaciones. La
España de los años 20 |
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Fundación Telefónica. Del 6 de
octubre de 2005 al 20 de enero de 2006. |
Ante el lamentable estado de la telefonía en España
-multitud de compañías diminutas, la mayor parte muy
cercanas a la quiebra-, en 1924 la Dictadura de Primo de Rivera decidió crear
un monopolio de teléfonos,
para modernizar las comunicaciones urbanas y extender el servicio
por todo el país, estableciendo líneas interurbanas.
La nueva y flamante Compañía Telefónica quiso
inmortalizar tan magna inversión,
contratando para ello a los más famosos fotógrafos
del país: Alfonso,
Marín, Gaspar, etc.
La presente exposición, una selección de fotografías del archivo
de Telefónica, documenta magníficamente los primeros años de la compañía:
cuadrillas alzando postes y tendiendo cable a lo largo y ancho del
país, escuelas para las nuevas telefonistas, celadores e instaladores,
la sustitución del caos urbano (predominaban instalaciones como la
"jaula" de la foto a la que llegaban cientos de hilos, dos por casa)
por cable subterráneo o adosado a las fachadas, las nuevas centrales
automáticas, alojadas en los primeros rascacielos construidos en
el país, como la propia sede de la exposición...
Y de fondo, lo retratado es España: campos y aldeas atravesados
por hileras de postes con grandes crucetas, ciudades en una época
de expansión en la que el asfalto era un material ignorado en las
carreteras, mantenidas por peones camineros y bordeadas de árboles.
Obreros con boina y alpargatas, levantando el país a fuerza de músculos,
que no de máquinas, y niñas muy flacas que saltan a la comba.
El material presentado es especialmente valioso porque procede de
una época en que no se prodigaba la fotografía de
paisajes urbanos o de la vida corriente. Claro que no nos libramos
de los retratos oficiales: el Dictador, el Rey, el Marqués
de X, obispos bendiciendo centrales automáticas... y unos
señores gordos, de nombre siempre precedido por "Míster",
para no olvidar que todo aquel esfuerzo inversor era el típico
de un país subdesarrollado: dirigido por una compañía
extranjera de infausta
memoria, la ITT, que colocaba así sus productos. 9/11/2005 |
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