| Ah, el
spam. Qué gran invento. Gracias a él, mi buzón
electrónico rebosa de invitaciones a forrarme ayudando a inconsolables
viudas de dictadores africanos, a adquirir copias de Rolex (la última
moda), conseguir Viagra al por mayor y con descuento mayorista, software
pirata, y una lista interminable de ofertas que prefiero no mencionar.
Por no hablar de los virus, cuyos autores sí que son majos.
Aunque los filtros de mi cliente
de correo favorito funcionan francamente bien a la hora de separar
el grano de la paja, dejando en la bandeja de entrada sólo lo bueno,
el spam sigue siendo francamente inconveniente.
Una de las mejores formas de atraerlo es publicando direcciones de correo
directamente en la web, tal y como yo lo hacía hasta la fecha,
con un link de tipo mailto:.
Por tanto, les ruego que utilicen la siguiente dirección, pero
copiándola en su programa de correo, yahoo, hotmail o gmail favoritos:

Mil gracias. Prometo contestar. |