libros
 

George Orwell: “Down and out in Paris and London”

Sobre la pobreza.

 

Leí por primera vez esta obra hace ya unos años, durante un verano en que devoré todas las existencias de Orwell que encontré en la biblioteca pública, con desigual aprovechamiento; no la olvidé por completo, pero tampoco estaba precisamente presente en mis oraciones diarias. Volví a dar con ella de la forma más curiosa, tanto que merece la pena contarla aquí:

Un día, por motivos que no vienen al caso, estaba buscando en Internet la receta de la caipirinha; gracias a Google, la búsqueda se vio recompensada con éxito inmediato. Me entretuve recorriendo las páginas del sitio, Rogov's Ramblings, una colección de artículos sobre el buen comer y mejor beber. Más tarde me enteré de que Rogov es crítico gastronómico en el diario Ha'aretz de Tel Aviv, y que, además del Burdeos, la langosta y la Guiness, recomienda leer Down and out in Paris and London a todo aquel interesado en la gastronomía.

El efecto en mi corrupta base de datos fue inmediato: recordando que alguna vez lo había leído, y que pocos libros en el mundo habrá más alejados de las glosas del buen Rogov, me lancé a leerlo.

Descubrí un librillo muy bien escrito y de completa actualidad, a pesar de haber transcurrido casi 70 años desde su aparición. Se nos cuentan las peripecias del autor durante varios meses, peripecias divertidas a veces, amargas otras, pero todas relacionadas con el verdadero Leitmotiv del libro: la pobreza.

La narración comienza en el momento en que el autor, por entonces habitante de una pensión muy cutre en un sórdido barrio parisino, constata que le queda muy poco dinero y que tiene que arreglárselas con el equivalente a un par de euros al día. Junto con su amigo Boris busca trabajo desesperadamente, empeñando todas sus posesiones, hasta que se ocupa como plongeur, una especie de pinche, en un hotel de lujo. Luego pasa a desempeñar tareas similares en un restaurante de reciente apertura, donde el nivel de explotación es tal que, ayudado por un amigo, Orwell viaja (huye) a Londres, donde tiene que esperar un mes hasta poder incorporarse al trabajo prometido. Sin dinero, vive de la caridad pública, y es víctima de las leyes británicas que le obligan a vagabundear de un albergue al siguiente, sujeto a todo tipo de humillaciones.


Paris pour Munch

París a principios del siglo XX, por Edvard Munch.

Orwell emplea un estilo ágil, ameno, con capítulos incluso divertidos; pero, acertadamente, evita el enfoque “bohemio”, de alabanza de la vida al margen de la sociedad, libre de la tiranía de los bienes materiales, etcétera. Todo lo contrario: la pobreza es dura y brutal. Supone ausencia de futuro, porque pasarse todo el día buscando cuatro cuartos para comer impide planificar o preparar nada; aburrimiento, falta de alternativas, embrutecimiento, expulsión real de la sociedad… es imposible encontrar nada positivo en la miseria.

Pueden distinguirse claramente dos partes en Down and out…: en la primera, mientras Orwell vive en París, abundan los episodios divertidos. Son inolvidables las páginas en que describe el funcionamiento del lujoso hotel en que trabaja, las condiciones laborales extraordinariamente duras, la higiene inexistente y el riguroso sistema de castas que rige entre los empleados. En cambio, tras la llegada a su patria, el tono del libro se hace más amargo. Los personajes y ambientes que describe son más sórdidos si cabe, pues carecen del más mínimo rasgo positivo y se les trata como a verdaderos criminales. Aquí se encuentran los únicos pasajes que se hacen un poco pesados, dedicados a analizar la germanía de los bajos fondos londinenses.

Publicado en 1933, es fácil reconocer la situación de desempleo masivo posterior al crash de 1929. Podemos pensar que hoy en día, en la rica Europa de la protección social, estamos a salvo de todo eso; los pocos que tuvimos la suerte de nacer con derechos, que por otra parte cada vez están menos de moda. Para los menos afortunados, la vida sigue siendo muy parecida a la del plongeur o, aún peor, la del tramp.

Una vez más, como en la receta de la caipirinha, hay que seguir el consejo de Rogov y leer este libro. Esta vez, a diferencia de los restaurantes que recomienda, está al alcance de cualquiera.

ir al índice

 

Última actualización: 9-03-2002

Ponte en contacto conmigo