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Disección de una decepcionante
grabadora de CD

Apenas dos meses de haber finalizado su plazo de garantía, la grabadora Hewlett-Packard modelo hp cd-writer 9150 dejó no sólo de grabar, sino también de reconocer los discos que su amo, desesperado, le entregaba. Tan prestigiosa marca, por la que buen sobreprecio pagué, no sirvió de nada. Creo que han perdido un cliente más.

 

Siguiendo el ejemplo de la destrucción y despiece del añorado walkman, me puse manos a la obra. Agradecimientos: a José Carlos, por prestarme su inigualable colección de destornilladores de extrañas puntas hexagonales.

Un pequeño retrato al fiasco, antes de convertirse en docenas de piezas:

Carcasa

Una sencilla caja de metal, eso parece al principio. Dos piezas de chapa unidas por tornillos de endiablada forma, lo justo para poderse arreglar algún día. Muchas pegatinas de avisos legales.
Hace su aparición el servicial céntimo de euro - ¡la escala!

Chasis

Dentro de la caja de chapa, empieza el plástico. Varias piezas sirven de apoyo y sostén a todo el aparato, sobre todo la de la primera imagen.

 

Frontal

Lo que veía el sufrido usuario: mucho logotipo, una puertecita para la bandeja, botón azul para expulsar el disco y un par de piezas de plástico translúcido para guiar la luz de los indicadores.

El circuito impreso

No decepciona. Placa multicapa con componentes por ambos lados, los circuitos integrados de la cara inferior estaban untados de materia pringosa, supongo que para hacer buen contacto térmico con la carcasa.

Unas pequeñas ampliaciones para adivinar quién fue el verdadero fabricante:

Bandeja porta CD

La bandeja lleva el CD hasta las profundidades del bicho, done, ayudadas por un imán, las piezas de la izquierda lo aprisionan salvajemente.

Motores

El de arriba, con una construcción muy peculiar (el rotor, magnético, es la carcasa), realizaba proezas de velocidad, haciendo girar el disco a muchas revoluciones por minuto.
El del centro, con su controlador incorporado, movía el bloque del lector láser: precisión total.
Por último, el del lío de cables es el hermano tonto: tan sólo sacaba y metía la bandeja.

Bloque del lector láser

El corazón del bicho. Un bloque de electrónica, del que sobresale una diminuta lente, montado sobre dos barras en un bloque de aluminio fundido con encastres para los motores. Una pequeña maravilla que me dio pena destrozar :-(

Engranajes, poleas y demás

Salvo los dos más pequeños de la esquina inferior izquierda, todos son para mover la bandeja. El motor que gira el disco tiene una especie de "transmisión directa", aprisionando el disco entre un imán y una chapa.

Chapitas

Para que todo esté en su sitio...

Para sujetar a las piezas díscolas...

Para hacer contacto...

Para apantallar ciertos componentes...

Para que nada se mueva

Podemos sujetarlo con una serie de tacos de goma.

 

Ejes y muelle

Tan pocos y tan pequeños que no tiene sentido separarlos.

Pequeñas piezas auxiliares de plástico

Tacos para frenar la bandeja, el jumper para elegir entre maestro/esclavo... Nota: este maldito bicho siempre fue maestro.

Tornillería

Humildes pero imprescindibles, los malajes de HP usaron toda su mala idea usando el diseño más raro de todo el universo tornillil: una estrella hexagonal.

Resumen Final
Hagamos recuento del botín:

Carcasa
2
Chasis
4
Frontal
4
Circuito impreso
1
Bandeja porta-CD
3
Motores
5
Bloque lector láser
>10
Chapitas
9
Tacos de goma
5
Ejes y muelles
3
Piezas auxiliares
8
Tornillos
19
Total
>80

Si hubiera despedazado el bloque del láser, tendría unas cuantas más cosas, pero esa maravilla merece un respeto.

Conclusión
Ahora soy el feliz propietario de una grabadora de una marca tan rara que ni viene en la carcasa (Lite-on), el más barato de la tienda, que me costó la mitad que el hp, venía con mejor software (Nero, nada menos) y graba 4 veces más rápido. Ahí queda eso.

Publicación: 5-10-2002

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