Relatos - La página de MillerNov




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La Estrella de los Tiempos ~ Varios Autores ~ Fantasía
 ~ Capítulo VIII ~ por Esdrás ~
El verano estaba llegando a su final en las regiones del norte y como si de una venganza se tratase contra las frías temperaturas que habrían de llegar en unas pocas semanas, la noche se había visto sorprendida por una brisa tórrida y húmeda que hacía irrespirable el mismo aire. Danae no podía dormir y tendida sobre su espalda sentía correr hilillos de sudor por su cuerpo. Se sentía frustrada. Su viaje parecía haber sido inútil, pues por decisión del consejo el trío inicial que había partido de su casa sería el que finalmente se enfrentaría en solitario a Shàsera. Con un áspero bufido se levantó del camastro. Si no podía dormir lo mejor sería dedicarse al estudio. Sin embargo, le era imposible concentrarse. Los hechizos bailaban escapando a sus esfuerzos por retenerlos. Desesperada fue a arrojar el libro cuando oyó un débil ruido en su puerta que empezó a abrirse suavemente. Silenciosa y rápidamente se puso tras la misma, con la intención de sorprender a su misterioso visitante. La magia vibraba en su cuerpo y pequeños puntos de luz brillaban sobre las yemas de sus dedos como si de estática se tratase.

-Danae – oyó susurrar.
Reconoció la voz de inmediato. Era su hermana Roxana. Por un momento sus dedos brillaron con una luz intensa y el hechizo empezó a formarse en sus labios, pero pronto dejó caer su mano y se limitó a decir a espaldas de ella:
-¿Sí hermana?¿Qué quieres?
-Por los dioses, casi me matas del susto – exclamó sobresaltada -. ¿Qué pasa, ahora duermes de pie tras las puertas? Aunque no sé de qué me extraño. Siempre fuiste algo ... rarita.
-No seas estúpida y dime a qué has venido. Y sé breve, estoy muy ocupada.
-Oh sí, ya veo. Ocupadísima. Pero si ni siquiera tienes un amante en tu cama, que es lo que cualquier mujer decente hubiera hecho. Pero claro, mi virginal hermana enamorada de su Yan, cómo se ...

Una rápida bofetada cortó en seco su perorata. Roxana se llevó la mano a la cara, más sorprendida que dolorida.

-Bueno, supongo que me lo merecía – comentó con humor -. Y por fin has demostrado que por tus venas corre algo más que agua. Sentémonos - le dijo tomándola de la mano -, quiero que me comentes lo que ha ocurrido en el consejo y la decisión que se ha tomado.

Los siguientes minutos sirvieron para que Danae pusiera en antecedentes, de forma concisa, a su hermana.

-Dónde se ha visto semejante sandez – comentó furiosa Roxana-. Permitir que padre, acompañado de un dragón medio ciego y una niñata con pretensiones de asesina, se enfrente a Shàsera. Eso es enviarlo a una muerte segura. Y dónde estabas tú, para no protestar. Valiente mequetrefe estás hecha.
-Y quién te dice que no lo hiciera – se defendió Danae -. Pero padre fue el primero en rechazar mis argumentaciones y el consejo consideró que él tenía razón. De nada valieron mis protestas y finalmente tuve que callar. Seré una maga, pero sigo siendo una mujer en un mundo dominado por los hombres.
-Estúpidos machistas. Bien que nos buscan cuando quieren algo de calor en sus camas. Perdóname por mis palabras. Pensé que ...
-No te preocupes. Es lógico que lo pensaras y yo soy la primera en culparme por no haber sido más sutil, inteligente o convincente.
-No te recrimines, querida. Ellos son los que han demostrado escasa inteligencia. Pero no voy a permitir que esto quede así.
-Y ¿qué vas a hacer?
-No lo sé. Lo primero ir a ver a Yan y después ya veremos.
-¿Ya veremos? ¿Quieres decir las dos?
-Mira, te acabo de decir que eres inteligente. No hagas que me arrepienta de ello. Claro que las dos. Si tú me acompañas, Yan se mostrará más ... receptivo.
-¿Por qué? – preguntó Danae con un ligero rubor.
-Danae, tú realmente eres boba ¿verdad? – le espetó con un bufido -. Anda vístete y hazme el favor de no abrocharte la túnica demasiado. Un poco de carne es un magnífico complemento a la inteligencia, especialmente cuando se va a hablar con un hombre.

Poco después ambas se encontraban ante Yan en el Templo de Ornoi.

-Yan esto es inaceptable. Y tú deberías hacer algo. Le debes mucho a nuestro padre y sabes que esta decisión lo pondrá en la picota. Es una sentencia de muerte.
-Roxana, por favor, no seas tan melodramática. Pareces menospreciar las habilidades de Armwood, por no hablar de las de Kiria. No soy yo a quien le gustaría estar frente a ellos. La decisión no se ha tomado arbitrariamente y, sinceramente, creo que es la mejor. Un equipo reducido llamará menos la atención de nuestros enemigos y contamos además con el factor sorpresa. Shàsera jamás imaginaría que nadie fuera a atacarla en su propia fortaleza.
-Pero pueden morir, Yan – dijo Danae.
-Todos hemos de hacerlo, tarde o temprano. La muerte es un riesgo que debemos asumir si con ello logramos vencer a Shàsera, incluso la de tu padre Danae.

Su réplica murió en sus labios. Uno de los sacerdotes irrumpió en la sala con rostro de preocupación. Se acercó con rapidez hasta Yan y tras una reverencia, le susurró algo al oído.

-Está bien, hazlo pasar – indicó. Una sombra parecía haber caído sobre su rostro. Le acababan de anunciar la presencia de un Caballero del Dragón, un heraldo de malas noticias según su propia experiencia -. Queridas, aquí se acaba nuestra discusión. Una visita inesperada me obliga a zanjar este asunto aquí y ahora. Pero no os retiréis. Quedaos junto a mí. Mucho me temo que se trate de malas noticias y algo me dice que seguramente nos afecten a todos.

Instantes después el Caballero del Dragón se personaba ante ellos y como bien había predicho Yan, traía malos augurios. Hombre de decisiones rápidas dispuso toda una serie de medidas, que pronto serían ejecutadas por sus acólitos Ornoi. Ahora era el turno de acudir a Armwood.

Yan junto al Caballero, seguidos por Roxana y Danae, fueron a las habitaciones del mago rojo al que sorprendieron preparando junto a sus compañeros el equipaje. Tras unos momentos de tensión, Yan impuso orden:

-¡Tranquilizaos amigos! El Caballero sólo ha venido a traer un mensaje urgente, nada tiene que ver con Kiria, sino con la misión a la que nos enfrentamos. Vais camino de una trampa. La Orden del Dragón, por medios que ahora no vienen al caso, ha sabido que Risnailint, jefe de la casa blanca, se ha vendido a Shàsera. Ella os está esperando. El miedo de tus hijas se ha hecho realidad.

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