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La Estrella de los Tiempos ~ Varios Autores ~ Fantasía |
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~ Capítulo XVI ~ por Markkki ~ |
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El vuelo de Kiria, tal vez un poco demasiado alto para un dragón de semejantes dimensiones, estaba dominado por una violencia brutal en el alabeo de sus alas. Armwood no era el único en darse cuenta de ello, detrás de él, Roxana también era consciente de la irascibilidad que el dragón exteriorizada en su vuelo. Por la cabeza del experimentado y ladino Mago Rojo, no cesaban de cruzarse entre sí maléficos presentimientos inminentes.
En los bigotes de Kiria, tuvo lugar una reacción tanto demasiado fuera de lugar como desconcertante.
Todo su cuerpo experimentó una especie de instinto entre sexual y oscuro que no supo interpretar... sus bigotes habían detectado algo que no le pasó desapercibido. Su error fue entregarse por completo a sus imperiosos instintos....no dejaba de tener en mente a la recién fallecida hembra, de tal manera incluso que la idea misma de su desaparición, todavía le suponía un misterio y dejó obrar la dejadez.
Una sombra titánica cubrió la luz del sol de aquel día brillante y gélido en cuestión de segundos y la continuidad se rompió.
Encima de ellos, vieron aparecer a una gigantesca Manta que extendida como estaba en pleno vuelo, eclipsó por completo la silueta del sol. La manta emitió una especie de aullido perturbado que puso incluso la piel de gallina al mismísimo mago Rojo que había visto el límite del mundo en aquella cascada cósmica... el ruido sonó inquietantemente definitivo y más inquietante fue el hedor de un mundo muerto que salió de las entrañas de aquel animal de la perpetuidad...
-.Crick gronch...crick gronch...crick gronch...
Los tres colosos Comerrocas de las cuevas de Darktree estaban también en camino.
Por todos los lugares se había corrido la noticia de la guerra que estaba llevándose a cabo contra la bruja Shàsera y los habitantes de aquel amenazado mundo, estaban reuniéndose con los del bando en donde querían luchar.
Los Comerrocas eran criaturas entre la vida y la muerte.
No poseían por así decirlo un halo de vida como cualquier otra criatura del mundo. La ciudad de Quetas se había erigido con la piedra de las cuevas de Darktree, hacía muchos siglos. La piedra con la que estaba construido el Templo de Ornoi, había sido extraída igualmente de dichas cuevas bajo el mando del Sacerdote Yan. Aquella labor había resultado muy compleja porque la gran característica de la piedra de las cuevas de Darktree era la potente cohesión entre toda ella y prácticamente resultaba imposible separar un gran fragmento de otro. Para ello el gran Sacerdote se había valido de sus poderes, poniendo en manos de sus constructores la magia que obraba en los explosivos que creaba con un aire viciado y raro que extraía de las entrañas del mundo. Sus constructores utilizaban para hacer efectivo el poder latente del artefacto, una llama de luz que al contacto con cualquier miembro del cuerpo, producía un dolor lacerante. Era el fuego que por aquel entonces estaba en manos de unos pocos y que maravillaba a muchos.
En cierta ocasión, los dos principales miembros de la extracción de la roca, junto con un
penitente, habían topado con una bolsa del letal gas que para su desconocimiento, también era mortal y ellos mismos, fueron portadores de su muerte. Se volatilizaron en una explosión tan grande que hizo estremecer la cordillera entera y aquellos tres personajes, quedaron sepultados en las raíces de la montaña por toneladas de piedra. Con aquella explosión se obtuvo suficiente materia transformada para construir el gran templo de Ornoi y reconstruir gran parte de los principales edificios de Quetas. El sacerdote Yan, desgranándose para que la muerte de sus fieles tributarios no fuese en vano, llevó a cabo un conjuro mágico por el que las vidas perdidas en la explosión, no saliesen de la cueva hermética donde se habían
perdido. De esa manera, tres rocas antinaturales cobraron vida haciendo efectivo el hechizo del Gran Sacerdote.
-eees laaa priiimeeera veeez queee seee nooos
peeermiiiteee saaaliiir deee nuuueeestraaa moooraaadaaa....cooonteeempleeemooos eeesteee muuundooo yyy lleeeveeemooos aaa caaabooo laaas ooordeeeneees queee nooos haaan siiidooo iiimpuuueeestaaas....
Era la cerval voz del súper mole Rocker, uno de los Comerrocas y un auténtico ídolo de piedra para muchos. El gran Sacerdote Yan les había transmitido la necesidad de su ayuda contra la maléfica bruja. Partir hacia Odlon con la prioridad de encontrar a la maga roja y a la asesina y detenerlas en su avance.
La gran manta pronto iba a crecer un poco lejos de allí...
Primero se amplió todo lo que pudo, y poco a poco, a medida que ganaba velocidad y precisión, fue abarcando al dragón desconcertado por instintos equivocados.
-¡¡Noooooo!!....-el rostro de Armwood era un auténtico laberinto de arrugas y contradicciones- ¡¡¡no puede ser........!!!
Tan rápido como su cerebro pudo permitírselo, amarró a Roxana por uno de sus brazos y tiró de ella, saltando ambos de los lomos de Kiria. Tuvieron el tiempo justo para evitar el abrazo
mortal de la manta y a medida que se precipitaban, Armwood obró con rapidez suficiente como para cubrirse con su capa y hacer más suave su caída al suelo. La capa no iba a resultar de mucha ayuda pero si todo salía bien, incluso podían salvar la vida.
A medida que descendían vertiginosamente, vieron cómo la manta envolvía a Kiria, el cual todavía no era muy consciente de lo que estaba sucediendo. En su corazón resonaba un himno entrañable y afligido ... el último pensamiento consciente que tuvo fue dirigido a la dragona que nunca pudo poseer y a la que creía amar, por la que también sentía ahora una pena lejana y sorda. La manta lo envolvió por completo haciéndolo suyo en un abrazo mortal.
Una vez cubierto por completo, quedó suspendida en el aire, como enquistada ... necesitaba tiempo, tal vez mucho, para metabolizar a un dragón tan grande.
En su caída sobre un árbol muy poblado, Armwood y Roxana tuvieron tiempo incluso de sentir el último gemido de vida del dragón y el susurro de las hojas que habían sido también testigos de su muerte.
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