Relatos - La página de MillerNov




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La Estrella de los Tiempos ~ Varios Autores ~ Fantasía
 ~ Capítulo XXX ~ por Hugos ~
Cuando Danae levanto la vista encontró frente a ella las tres figuras que observaban mudos el cuerpo de Yan completamente cristalizado. Danae se apresuro a decir - ¡ Padre ..., Shàsera no dijo ...! ¡ Padre debes salvarlo!. Las palabras salían entrecortadas de su garganta, mezcladas con grandes suspiros. Pero Armwood ya no miraba a Danae, su mirada recorría la sombría mazmorra buscando a su otra hija, - ¿y Roxana? ¿Dónde esta?,- Shàsera se la ha llevado - contestó Danae sin levantar la vista.

Armwood se acercó y le tomó ambas manos. Con un solo gesto la puso de pie, muy cerca de él. - Ya no hay solución para Yan, no existe en el mundo antídoto para el veneno de las gárgolas -, sentenció el mago casi en un susurro. - Ahora Danae, debes escuchar muy bien lo que voy a decirte, es muy importante que sigas al pie de la letra mis indicaciones. Está claro que tu hermana no pudo cumplir la misión que le encomendé - Armwood no comprendía por qué Shàsera tenia aún todos sus poderes -. Debes realizarla tú-. Ella hizo un gesto para que su padre le soltara la mano que aún mantenía apretada, la abrió mostrándole el frasco que minutos antes le había entregado Yan. - ¿ Esto es ...? -se apresuró a decir el mago -. Si, rompimos la estrella pero no destruimos su contenido -. ¡ INSENSATAS ! ¡ Nos habéis puesto a todos en peligro, vuestra irresponsabilidad se ha cobrado la vida de Yan y casi se cobra la de Rowina .

A Danae poco le importaba la vida de Rowina pero en lo que respetaba a la de Yan las palabras del mago habían hecho mas profunda la herida que en estos momentos había en su corazón.
-¿Dime qué debo hacer para terminar de una vez con esto?.
-Muy bien, escúchame, Ilùn te sacará de aquí.
-Y ¿quién es él?
-Él es, ... fue mi amado Kiria, nuestro amado Kiria. Destruido y renacido como un fénix. Pero presta atención. Cerca está el lago. Una vez allí él te dirá como hacer para destruir este maldito elixir. Rowina y yo nos encargaremos de la bruja, pero sólo en el momento en que lo destruyas seremos más fuertes que ella. De ti dependerán nuestras vidas.

Diciendo esto Armwood se giró clavando su mirada en Ilùn, el caballero, su fiel amigo, pensó.

-Cuida de ella - pero sus labios no se despegaron, hizo un gesto de cabeza a Rowina y al momento los dos salieron apresurados de la sombría mazmorra.

* * *

Shàsera se detuvo ante una gran puerta de madera, tras dar tres vueltas de llave en la cerradura la pesada puerta se abrió.

-Entra - ordenó la bruja. Roxana intentó ofrecer resistencia, pero la bruja con una sola mirada la elevó varios centímetros del suelo y con la fuerza de un huracán la empujó dentro de la sala. Sólo apartar los ojos de ella, Roxana cayó de bruces en el suelo. En ese mismo instante la puerta se cerró con gran estruendo dejándola sola.

La bruja subió de dos en dos los peldaños que conducían a la parte más alta de la torre. Sacando de nuevo las llaves de su bolsillo abrió la única puerta que había al final de la escalera. En el habitáculo completamente a oscuras unos ojos amarillos brillaron. ¡ Ahora ! gritó la bruja y de la oscuridad comenzó a salir con paso cansado un neagy, un ser de piel negra y ojos amarillos, una mezcla entre hombre y pantera. ¡ Sígueme ! ordenó. De nuevo ante la puerta donde había dejado a Roxana dio su última orden.

-Nadie debe atravesar esta puerta, ¿entiendes? nadie, o responderás con tu vida.- Shàsera cerró tras de sí la puerta, encontrando a Roxana frente al gran balcón. - ¿ Estás pensando en saltar ? - , Roxana no se movió, - Seria una lástima que un cuerpo tan joven y hermoso se hiciera en pedazos al caer desde esta altura.-Viendo que la muchacha seguía sin inmutarse y perdiendo ya la paciencia, sacó de su bolsillo unas hojas secas, las deshizo entre sus dedos y las lanzó sobre la joven. Roxana se dio cuenta demasiado tarde del conjuro que le acababa de lanzar y comenzó a notar que perdía el conocimiento. Sintió cómo Shàsera le ayudaba a sentarse y comenzaba a atarle las manos a los brazos del sillón, perdiendo por completo, segundos después, el conocimiento.
-Siento tener que haber utilizado este hechizo, me hubiera gustado que estuvieras despierta para poder explicarte yo misma cual es tu destino, pero .....

Tomó una copa de oro que había sobre la mesa. Con una sonrisa malévola sacó de su cinturón una pequeña daga de empuñadura dorada, se acercó de nuevo a la joven y muy suavemente, como si temiera despertarla cortó una de las venas de la muñeca de Roxana, de la cual comenzó a fluir rápidamente la sangre, Shàsera calculó dónde dejar la copa y la primera gota cayó dentro, al tiempo que limpiaba su daga se acercó al gran balcón. El sol estaba a punto de esconderse.

-En pocos minutos el sol se esconderá completamente por el horizonte y habrá llegado el momento de realizar mi mayor hechizo. Nada ni nadie podrá vencerme, todos los magos del mundo se rendirán a mis pies .

 Capítulo XXIX    Capítulo XXXI