DESCRIPCIÓN

Rodalquilar es un pequeño pueblo, situado en el centro del Parque Natural del Cabo de Gata -Níjar, a unos 4 kilómetros del mar.

La famosa mina de oro de Rodalquilar, conocida desde los tiempos de los romanos, fue explotada hasta hace unos 50 años, cuando fue abandonada por su elevado coste y escasa producción. En la actualidad el pueblo vive del turismo y de las oficinas del Parque, ubicadas en las antiguas instalaciones de la mina.
La excursión que proponemos se inicia en el mismo centro de Rodalquilar y, tras subir por las pistas de la antigua mina, nos conduce al cortijo del Fraile.
La vuelta se hace bajando por el camino de la Escarihuela para salir al barranco del Granadillo y desde aquí continuar hasta el Playazo, lugar donde podremos darnos un relajante baño en el mar.

      No hay agua en todo el recorrido, lo que nos obligará a llevar una suficiente provisión de líquido, teniendo en cuenta el calor y las necesidades individuales de cada uno.



LA ESCARIHUELA
Desde el centro de Rodalquilar recorremos toda la calle principal que discurre junto a la rambla y subimos hasta los edificios de la mina (15 min.), pasando junto a la iglesia y el vivero. A la derecha se encuentra el estupendo jardín botánico de "El Albardinal", especializado en las plantas autóctonas de estos terrenos secos. Destacan las antiguas construcciones de hormigón, las tolvas y las cubetas gigantes donde se procesaba el material arrancado a la montaña para extraer, por diversas técnicas, el oro de la mina Transacción.
Continuamos por la enorme pista de tierra que sube hacia el cerro del Cinto y por la que cabían hasta tres camiones, según describe Goytisolo en sus "Campos de Níjar". La pista asciende progresivamente hasta encontrar el cruce de los Albaricoques a unos 25 min. (tres cuartos de hora desde el inicio); la bifurcación de la derecha se dirige hacia la mina a cielo abierto, donde se extraía la piedra que luego se trituraba y trataba químicamente (y desde aquí también podemos llegar directamente al cortijo del Fraile) y el ramal de la izquierda es el que va al Campillo de Doña Francisca y los Albaricoques.
Elegimos este último camino y en 10 minutos llegamos al cruce de Requena, frente a un pequeño aljibe blanco y a cinco minutos del cortijo del mismo nombre; a la izquierda y subiendo la rellana podríamos salir directamente hacia la Isleta y los Escullos en una hora y cuarto, aproximadamente.
En esta ocasión nos dirigimos a la derecha, hacia el cortijo del Fraile, por una pista horizontal flanqueada por pitacos y rodeada por la hermosa tierra roja de los campos de cultivo. El cortijo del Fraile es una soberbia construcción de la que ya hemos hablado en otras ocasiones; en la actualidad únicamente se utiliza para guardar el ganado y sus construcciones, incluida una capilla con su cripta de enterramiento, se caen a pedazos.
El drama del cortijo del Fraile inspiró a García Lorca su famosa obra de las "Bodas de sangre", según los hechos acaecidos en 1928. Se trata de la muerte de Francisco Montes a manos de la familia de su prima Francisca Cañada, apodada "la Coja", con la que huyo el día previo a su boda de conveniencia con Casimiro Pérez. José, hermano de Casimiro y casado con Carmen, hermana de "la Coja", al sorprender a Francisco escapado con "la Coja", le mató de un tiro cerca de la cortijada de los Martínez. El triste final de la historia fue un Casimiro sin novia, José en la cárcel, Francisco en el cementerio y "la Coja" sin novio y sin amante.
Desde el cortijo del Fraile, seguimos por la pista que se dirige al norte, hacia el cortijo de Montano y el collado de la Escarihuela, que se abre en los cerros de nuestra derecha.
Alcanzamos este collado en poco menos de media hora, una vez que abandonamos por la derecha la pista de tierra.
La bajada por el otro lado, bien marcada en la roca, lleva en poco tiempo a las ruinas del antiguo cortijo de la Escarihuela, rodeado de bancales de piedra, higueras, olivos, granados y almendros. Se conoce que debe ser una zona húmeda, por los carrizos y las matas de adelfas que crecen en el fondo de la rambla. Continuando por todo el barranco del Granadillo hasta su final, encontramos las ruinas de una noria con un par de palmeras y un par de granados, a la izquierda del cauce y muy cerca de la carretera comarcal que une Rodalquilar y Las Negras. Salimos a la altura del cruce del Playazo.