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Descripción detallada del itinerario.
Comenzamos a andar desde Prádena de la Sierra, saliendo del pueblo por la carretera que va hacia Segovia. Al terminarse las casas salimos a la carretera general, que pasa por fuera del pueblo. Cruzar al otro lado de la misma, avanzar unos cien metros hacia la derecha y tomar una pista de tierra que empieza allí mismo (10 min. desde la plaza Mayor del pueblo).
Dejamos a nuestra derecha una zona recreativa del ICONA (El Bardal), delimitada por una cerca de malla metálica. Sin entrar en esta zona, seguimos por el camino que va junto a la cerca, manteniendo un arroyo unos metros a la izquierda. Avanzamos por una vaguada suave entre dos alturas, siguiendo un camino ancho y cómodo.
Llegamos a una bifurcación (25 min.). Sin tomar el ramal de la derecha, cerrado por un portillo, que entra en el cercado, seguimos por el camino principal, que, enseguida, cruza sobre el arroyo. Unos metros más allá el camino gira a la izquierda, remonta un breve repecho y sale a una amplia zona empradizada (30 min. desde el inicio).
El camino se va hacia la izquierda, mientras que la ladera de la sierra se levanta a nuestra derecha. Vemos bosquetes de pinos aislados a uno y otro lado. Avanzar un poco más por el camino y, antes de llegar a un bosquete espeso que vemos tras una valla de piedras, girar en ángulo recto a la derecha y dirigirse directamente hacia la sierra (36 min. desde el inicio). Comenzamos a subir con pendiente suave por un caminillo poco marcado. Hacia delante, algo a la derecha, vemos brillar las hojas del bosque de acebos hacia el que nos dirigimos.
Atravesamos un portillo habitualmente abierto. El camino sigue hacia la izquierda, pero nosotros lo abandonamos, para seguir casi horizontalmente hacia la derecha, cerca de una valla de piedras que hay en este lado. Se cruza un pequeño arroyo (45 min.) y al otro lado subimos hacia la izquierda por la ladera, siguiendo un caminillo impreciso, que toma más pendiente. El terreno es bastante abierto y no ofrece problema alguno. Además, poco más arriba y a la derecha vemos ya muy cerca el bosquete de acebos, hacia el que subimos.
En menos de una hora desde el inicio llegamos a la altura de los primeros acebos, de buen porte, que quedan a nuestra derecha. Seguimos subiendo junto al bosquecillo de acebos, hasta sobrepasarlo (1 hora). Ahora seguimos subiendo en línea recta por la ladera, algo más pendiente, por una zona cubierta de almohadillones de matorral ralo, escaramujos y enebros rastreros, entre los que se encuentra fácilmente paso.
Superamos un primer repecho y pocos minutos después de dejar atrás los acebos llegamos a una pista forestal (1 hora 15 min. desde el inicio). Subir por esta pista en diagonal hacia la izquierda. Tras hacer una curva cerrada, vuelve hacia la derecha y sigue subiendo. Unos metros más allá de esta primera curva, se ve un pequeño monumento funerario con forma de obelisco de piedra pulida, en memoria de un difunto cuyas cenizas se depositaron en este lugar.
Algo más adelante es posible salirse de la pista y seguir subiendo por la ladera de la izquierda, atajando la siguiente curva, para volver a encontrar la misma pista más arriba. Otros cinco o seis minutos de subida y volvemos a encontrar la pista. Seguir ganando altura por ella, que de nuevo hace otra curva cerrada hacia la derecha y sigue subiendo a media ladera
Nos encontramos a bastante altura en la ladera, con estupendas vistas sobre la llanura castellana. Continuamos subiendo por la pista en larga diagonal hacia la derecha. Se cruza un portillo franqueable que corta el camino, y bastante más arriba, la pista gira a la izquierda y llega a la parte alta del cordal, divisoria de aguas, bastante llana (1 hora 50 min.), encontrando lun cerca de alambre de espino que recorre toda la divisoria; vemos los pinos que asoman al otro lado de la misma, por la vertiente madrileña.
Como el puerto de la Acebeda queda unos metros a la izquierda, giramos en esta dirección y recorremos un corto trecho junto a la cerca de alambre, hasta llegar al portillo franqueable por donde pasa la pista (2 horas; 1.686 m.). Hasta aquí hemos superado los 560 metros de desnivel que constituyen la subida principal de nuestra excursión.
Pasado el portillo, que dejaremos cerrado después, bajamos por la pista un corto tramo hasta alcanzar otra pista transversal, llamada la horizontal larga (7 minutos desde el puerto). Desde aquí se puede bajar directamente a la Acebeda en una hora, pero si estamos dispuestos a completar el recorrido hasta Braojos, hay que seguir desde este cruce por la pista horizontal hacia la derecha. La pista discurre a media ladera entre hermoso pinar, que hace muy agradable y descansado este tramo.
A los diez minutos cruzamos una puerta canadiense dispuesta en el suelo para impedir el paso del ganado (2 h. 20 min.). Poco más adelante, avanzamos
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por una zona abierta, sin arbolado, hasta llegar a otra puerta canadiense y, pasada ésta, comienza de nuevo el pinar. Justo en este punto, se separa por la izquierda otra pista que no tomaremos.
En una ancha curva a la izquierda, dejamos un depósito de agua junto a la pista y diez minutos después encontramos una tercera puerta o barrera canadiense en el suelo (2 h. 42 min.). Estamos al pie de Peña Quemada, y las laderas aparecen desnudas de árboles tanto hacia la montaña como hacia el valle.
Avanzamos por la pista y encontramos un cartelón de la Comunidad de Madrid con el rótulo de PERIMETRO DE LA ACEBEDA. Cincuenta metros más allá pasamos la cuarta barrera canadiense, iniciándose una ligera subida.
En pocos minutos más, la pista llega a un cortafuegos muy ancho que baja de derecha a izquierda. No se ve claramente la continuación de la pista al otro lado, pero subiendo unos cincuenta metros por este cortafuegos hacia la derecha, volveremos a encontrar la continuación de la pista por el otro lado, bastante clara (2 h. 55 min.).
Comienza una subida, que, después de tanto rato de cómoda horizontal, se hace pesada. En diez o doce minutos termina la subida y de nuevo la pista queda horizontal. Pasamos por un trecho despejado y después se inicia un tramo en descenso, de nuevo entre pinar.
Al terminar la bajada llegamos a una zona despejada. A nuestra derecha volvemos a ver el cercado de alambre de espino y la escotadura del puerto de Peña Quemada o de Arcones (de 3 horas a 3 h. 30 de andar desde Prádena). Estupendas vistas sobre el lado segoviano.
Pasando de largo el collado del puerto, hay una pequeña subida y enseguida la pista queda horizontal de nuevo. Dejamos a la derecha un portillo, en la cerca de alambre de la divisoria, por donde pasa el camino que va hacia Arcones. Nuestra pista hace una pequeñísima bajada y pocos minutos después llegamos a una bifurcación en Y muy cerrada (3 h. 40 min.). En este punto abandonamos la horizontal, tomando el ramal de la izquierda, por el que bajaremos a Braojos.
Los primeros metros de este ramal son también horizontales, por terreno despejado. A los cinco minutos dejamos a nuestra izquierda un ancho cortafuegos, a modo de calle; y la pista comienza a bajar, entrando de nuevo en zona de arbolado. También es posible seguir este cortafuegos, para reencontrar la pista más abajo.
Perdemos altura haciendo varias curvas, hasta llegar a unas praderas, que quedan a la derecha, donde se levanta el refugio de Santuil, pequeña construcción bien conservada, casi siempre cerrado (4 horas a 4 h. 15 min.).
La pista por la que hemos bajado llega a otra pista transversal, justamente al lado de la pradera donde está el refugio. Esta otra pista presenta dos opciones: por la derecha, se mete en otro valle y va a terminar junto a la estación-apeadero de Villavieja; por la izquierda pierde altura por el valle que sale a Braojos.
Pero hay una tercera posibilidad, que vamos a utilizar en esta ocasión. Al otro lado de esta pista transversal, casi enfrente del punto en el que termina la pista por la que hemos bajado, se inicia un buen camino entre el arbolado, que baja haciendo breves curvas, para salir a la pista de Braojos más abajo, en el punto en el que se termina el pinar.
Bajar por este camino, sin pérdida posible, hasta salir a la pista ancha, que ahora tomaremos hacia la derecha (10 minutos). A los pocos metros encontramos una barrera metálica que impide el paso a los vehículos de motor. Salimos del límite inferior del pinar.
Seguir bajando por esta pista, dando vista al valle por cuyo fondo corre el arroyo de la Ciguiñuela. En la salida del valle, se divisa Braojos. Esta pista llega a rodear totalmente las alturas de la Suela, punto dominante del pequeño cordal a nuestra derecha, para salir hacia Villavieja. Pero antes de rodear esta altura, encontraremos una bifurcación hacia la izquierda (35 min. desde el Santuil), muy clara, que tenemos que tomar, para descender por ella al fondo del valle.
Llegamos al fondo del valle y cruzamos sobre el arroyo por un puentecillo. Al otro lado, giramos a la derecha y, subiendo ligeramente, alcanzamos la carretera de gravilla que veíamos durante la bajada por la pista. Seguirla en dirección al pueblo, que no se ve todavía.
Tras salvar una suave loma, se inicia una bajada hacia las vías del tren. Dejamos a la derecha un chalet aislado (Cortijo VISTA HERMOSA), poco más allá queda a la izquierda de la carretera un cargadero de ganado, y llegamos al amplio túnel por el que pasamos por debajo de las vías del tren (5 h. 30 min.).
Cruzamos por el túnel, muy corto, y subimos por la calle del Viento, entrando en el pueblo. Pasamos junto al frontón y la iglesia y alcanzamos el centro de Braojos, dando por terminada esta larga excursión (5 h. a 5 horas y media de andar desde Prádena, que con las paradas habituales puede llegar a algo más de 6 horas para completar el itinerario).
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