Fanzine "El Planeta Amarillo" (nº9 Marzo 2007). Por Rafa Skam
Crítica "Only one love song inside" (nov/2006)

Por fin obtiene el premio merecido uno de los grupos que reivindicábamos desde este fanzine, y que conocimos en su etapa maquetera. El cuarteto madrileño formado por Concha, Cárol, Olloqui y Nanín, ha sabido plasmar en los 50 minutos que dura su álbum de debut, ese gusto exquisito por la electrónica elegante mezclada con el pop cristalino. 

Doce canciones que reivindican a AIR, GOLDFRAPP, PORTISHEAD y DAFT PUNK, compuestas a base de programaciones, y adornadas con sutiles bajos, teclados y guitarras, sobre los que Concha teje deliciosas melodías pop, con el complemento atmosférico que le ofrece Cárol a los teclados y coros, ofreciendo como resultado la solución a la incógnita que encierra la ecuación de Electrónica + Soul + Bandas Sonoras + Pop, que ellos mismos proponen. 

Rescatan temas de su maqueta, como "Robot", "Bokonijien Beach", "Portrait in Prague", "Girls just want to have fun" y "Estrellas de Moscú". Todos los temas del álbum son propios, a excepción de "Girls just want to have fun", de Robert Hazard, y que tantos grupos han versioneado, desde Cindy Lauper a The Dandy Warhols.



  Metrópoli (Marzo 2007). Por Jesús Rodríguez Lenin
Crítica "Only one love song inside" (nov/2006)

Moscú son tres quintas partes de una banda previa, Criaturas Celestiales, a quienes se ha incorporado una nueva teclista. Si los Celestiales eran 'tontipop' menos ñoño que Niza, la nueva formación destaca por su melancolía de cabaré (berlinés, no moscovita), aderezada con ribetes de tecno a lo años 80. Ellos aluden al soul y se desmarcan de Presuntos Implicados, pero sus referencias les sitúan más cerca de Marlango, hasta en la voz de Concha, a la que se le puede reprochar, tan sólo, esa misma monotonía impostada. 




  Mondosonoro (Febrero 2007). Por Yago García
Entrevista

Tensión en el mundo occidental

Formado por veteranos de un grupo de culto (Criaturas Celestiales), Moscú es un proyecto que atraerá a los buscadores de sonidos etéreos y tirará de espaldas a los más duros del barrio. Eso sí, son lo bastante bromistas para titular "Only one love song inside" a un Lp donde casi todas las canciones llevan la palabra "amor" en el título. Aunque de románticas tengan lo justo.

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  Pause (Diciembre 2006)
Crítica "Only one love song inside" (nov/2006)

La escena de la música independiente sigue más viva que nunca. El infatigable sello Junk Records lanza Only one love song inside, el disco de debut de los madrileños Moscú. Presentan un álbum denso y envolvente, al norte de Ella Fitzgerald y al este de Kraftwerk, donde el pasado y el futuro se confunden, donde la nostalgia por el jazz y el soul adquieren el magnetismo de la más avanzada música electrónica. Todo ello con unos arreglos cuidados y elegantes, propios de cualquier film de James Bond.

Los rincones más insospechados del Viejo Continente, los carnavales de Nueva Orleans, los night club más exclusivos, el ambiente de films como Blade Runner, son evocados por Moscú de forma ceremoniosa, sin prisas, en un álbum intimista que deja cierto sabor a melancolía y que invita a ser degustado poco a poco.
Si te gustan Depeche Mode, Portishead, Lalo Schifrin o John Barry, tienes una cita obligada con Moscú.


  Computer Music (Octubre 2006). Por Héctor Esteban
Crítica "Outside", tema incluido en "Only one love song inside" (nov/2006)

Protagonizado por una tersa voz femenina, Outside es un tema emotivo hecho con instrumentos reales: bajo, guitarra y batería electrónica. Esa combinación aporta un magnífico ambiente, así como un sonido que encaja a la perfección con la voz. La mezcla general no está mal, aunque quizá el bajo destaque por su ausencia.

Las influencias de Moscú muestran la procedencia y el destino de este tema, marcado por la naturalidad de Red Snapper, los colchones de Moby, y las baterías de Ruby.



  Fanzine "El Planeta Amarillo" (nº8 Marzo 2006). Por Rafa Skam
Crítica demo "Moscú" (oct/2004)

Moscú es una sorprendente banda de los alrededores de Madrid. En sus canciones conviven en perfecta armonía el pop y la electrónica, las voces negras del soul clásico y la tecnología del cut'n'paste, constituyendo el sonido un cruce imposible entre Nina Simone y Kraftwerk, o entre Portishead y Air, y me recuerdan también a otros grupos de aquí que también coquetean elegantemente con la electrónica, como Galáctica. 

Para construir sus canciones aprovechan los recursos y samples del dance y del hip hop, pero también de las bandas sonoras de espías, bases programadas por Olloqui sobre las que Concha dibuja cristalinas y pulcras melodías, unas veces en castellano, otras (la mayoría), en inglés, y que Nanín se encarga de rellenar muy sutilmente con guitarras, pianos, bajos, teclados, etc... de forma que en conjunto nos ofrecen casi media hora de pop electrónico y brillante.


  RockdeLux (Octubre 2005). Por Dimas Rodríguez
Crítica demo "Moscú" (oct/2004)

Cómodos en su formato de trío, los madrileños Moscú echan mano de su gusto por las bandas sonoras y los arreglos cuidados para entregar unas cuantas rodajas de pop electrónico. Su mirada es suave y detallista, sin ganas de alzar la voz con estridencias o salidas de tono. Además, consiguen mantener su estilo en dos trabajadas versiones de The Cure ("Subway song") y Cyndi Lauper ("Girls just want to have fun"). Saben moverse con tacto dentro de sus márgenes estilísticos.




  Mondosonoro (Mayo 2005). Por José M. Gallardo
Crítica demo "Moscú" (oct/2004)

Ambientes de más allá del Cantábrico eminentemente ochenteros. Una idea que podría haber llegado a ser más personal, porque en "Robot" le quitan toda la cafeína a Siouxsie and The Banshees, para luego, en "Estrellas de Moscú" -a ritmo del "Sexy Boy" de Air- realizar un grabado en realce de Mecano con formas más oscuras que los Cano. De ahí hasta el final, nos toparemos con diferentes texturas: del vertiginoso tecno-pop  comercial en la versión del "Girls just want to have fun" que hiciera famosa a Cyndi Lauper, al "Subway song" de The Cure, donde no les ruboriza abusar de la brillantina y la laca. La escasa conexión contemporánea la encontramos en "Sad Storm", con ecos a Saint Etienne. El día que no se embelesen tanto con lo que les gusta serán mucho más que un buen grupo de recreación de ambientes.