IMAGINÁNDONOS

 

Si caminamos vidas paralelas

y la tuya fue más lenta que la mía,

no hubo esquina

ni encuentro escondido

en las nocturnales danzas del placer,

ni siquiera roces furtivos e imprecisos de las manos

que entrecruzan los senderos.

Sólo hubo el intento de crearnos en la imaginación

de las tardes de sulky

y paseo por las calles de tierra,

de sonrisas y halos de frescura con perfume

a amor en nuestras prendas.

Simplemente nos pensamos sin saberlo

y no hubo punto de encuentro...

que pena habernos soñado

en tantos atardeceres melancólicos

y no haberse topado nunca nuestros cuerpos.