|
COMO UN ROMPECABEZAS
Como un rompecabezas,
ahora tengo el corazón,
por haberlo entregado,
sin ninguna precaución.
Me lo hicieron mil pedazos,
ya no es igual su palpitar,
y aunque hay bellos recuerdos,
ya ha empezando a agonizar.
Lo entregué sin medida,
confié ciegamente en el amor,
pero de amarlo no estoy arrepentida,
aunque digan que eso sí que es un error.
Ya me habían dicho,
que mi corazón debía cuidar,
porque amando así se sufre mucho,
y después se sufre más tratando de olvidar.
|