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SUICIDIO . . . .
Qué difícil es aceptarlo,
cuando nos toca de muy cerca,
cuando se trata de un ser querido,
quien escapó por la puerta falsa.
Los motivos de un suicidio pueden ser varios,
pero ni por Dios, ni la humanidad,
podrán jamás ser aceptados,
para solucionar un problema.
Un suicidio sin duda alguna,
es un acto de cobardía,
que requiere mucha valentía,
y también de sangre fría.
Y después ... quedan las preguntas sin respuestas,
muchas lágrimas derramadas,
un dolor callado que se lleva a cuestas,
y un recuerdo amargo que nubla nuestras almas.
Es verdad!, que no somos nadie para juzgar,
pero un suicidio duele profundamente,
y nunca!, nunca me voy a perdonar,
no haber estado ahí, para detenerte.
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