UN TORMENTO DULCE . . . . .

Que por qué pasó, no lo sé,
sólo sé que ese sentimiento ahí está,
 necio!, empeñado!, un tormento dulce!!,
y razones no escucha.

Sé que no debo,
pero no pude evitarlo,
 y a éste corazón no puedo,
a no sentir obligarlo.

He querido arrancar ese sentimiento,
pero ha sido en vano, no he podido,
y no por miedo al sufrimiento,
sino porque de mi ser se ha apoderado.

Ya lo he intentado todo,
he tratado de ser indiferente,
de voltiar mi mirada a otro lado,
pero todo ha sido inútilmente.

Apareció, creció y sigue ahí,
aunque debió antes de crecer... morir!,
 ... ahora ese sentimiento se ha aferrado a mí,
y con muchas más ganas de existir!.