DESNUDAME EL ALMA . . . . . .

Desnúdame el alma,
 no tengas miedo,
que no encontrarás nada
de lo que estás temiendo.

Hazlo con tu mirada,
profunda y delicada,
sin decir una palabra,
. . . absolutamente nada!.

Desnúdame el alma,
y comprueba lo que en ella guardo,
que nada te detenga,
vamos!, no tengas miedo.

Desnúdala con detenimiento,
hasta el último rincón,
sólo así verás, que este sentimiento,
es tan verdadero como el sol!.