|
HIEREME . . . . . Hiéreme
con una caricia, que
deje marcada mi piel el
resto de mi vida. Hiéreme
con un beso, que
queme mis labios con
candor y embeleso. Hiéreme
el alma con
tu amor y
házla agonizar!, que
de placer será el dolor. Hiéreme
el corazón, con
esa delicada sutileza que
provoca tu pasión!. Hiéreme
la piel!, hasta
hacerme estremecer por
dentro y por fuera. Hiéreme
con tu mirada, esa! penetrante
y apasionada, que
yo estaré encantada que con amor, me hayas herido . .
. piel, corazón y alma. |