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PARA
QUE . . . . . No
voy a pedirte que
me regales la luna, para
qué!, si yo prefiero el
brillo de tus ojos. Tampoco
voy a pedirte que
me regales el sol, para
qué!, si yo prefiero el
calor de tu piel. No,
no voy a pedirte, que
me regales las estrellas, para
qué!, si yo prefiero, los
destellos de tu amor. Jamás,
te pediré cosas
fuera de tu alcance, para
qué!, si yo prefiero las
que están a mi alcance, Como
tomar tus manos, besar
tus labios, abrazarte,
mirar tus ojos, escuchar
tus latidos, velar
tus sueños, llenarte
de caricias, satisfacer
tus fantasías; en
fin!, hacer contigo . .
. maravillas! |