TE REGALO . . . . .

 

Te regalo mis ojos,

para que puedas mirar el amanecer,

y los rayos del sol rojos

con la misma alegría que yo los he podido ver.

 

Te regalo mi boca,

para que siempre estés sonriendo,

y si una pena tu corazón toca

no sientas miedo.

 

Te regalo mis manos,

para que con ella suavices con amor,

el dolor de tus hermanos

sin pedirles un favor.

 

Te regalo mi alma,

para que la llenes de cosas transparentes,

y puedas sentir calma

cuando se avecinen tempestades.

 

También, te regalo mi corazón,

yo, ya no lo necesito!

pero, házme un favor . . .

quiérelo!, aunque sea un poquito.