|
NO
ME ARREPIENTO . .
. . No
me pediste nada y
sin embargo, poco
a poquito te
lo fui dando todo!. Primero,
fue mi afecto junto
con mi atención, después
pasó el tiempo y te
fui dando mi corazón. Tú
te lo merecías! mi
alma me lo decía, y
como el tuyo lo cuidarías de
cualquier injusticia. Y no
me arrepiento! de
habértelo entregado, porque
en ti por fin encuentro todo
lo que tanto!, tanto había deseado. |