NO HAY DUDA . . . . .

 

Es mejor, que disimule que lo quiero,

para que nadie sepa lo que estoy sintiendo,

así, cuando me vean mirar al cielo

pensarán que estoy las estrellas viendo.

 

Mas, si llegará el día en que disimular no pueda,

entonces se enterará el mundo entero!

de todo lo que mi corazón guarda

y del nombre, del hombre que quiero.

 

Pero, mientras pueda disimularlo,

callaré su nombre y apeido,

lo mantendré bien guardado

hasta que pueda decirlo.

 

Lo importante, es que él sabe que lo quiero!

No hay duda, que este sentimiento,

es tan inmenso como el cielo

y definitivo . . . como el tiempo!.