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POR SIEMPRE. . . . . Conserva en tus manos el calor de las mías, y no permitas! que otras
manos, borren de tu cuerpo mis caricias. Que perpetuo quede el sabor de mis labios en los tuyos y su
elixir te eleve, a flotar por los cielos. Inolvidables que sean tus besos y mis caricias, y al recordar todo, a ti vuelvan como a mí,
las sensaciones vividas. Encadenados a ti
que queden mis suspiros, como ha quedado
el eco en mí de todos tus te quieros. Y así, decididos
a estar unidos por siempre el uno al otro, no habrá nada! ni nadie!
que pueda separar estos corazones que saben al amarse, darse todo! |