ESE DIA, AMOR . . . . . . . . .

 

Cuando llegue el momento

en que y yo compartamos el mismo techo,

y cansado de la jornada diaria

te derrumbes en mis brazos,

ese día habré de llenarte de las caricias y los mimos

que hasta ahora por la distancia

no he podido darte;

ese día amor, se llenará de luz, de alegría y sonrisas

y descansando sobre mi pecho como un niño temeroso

de la noche y el silencio que lo acompaña,

te protegeré besando tus cabellos

con ternura, con suavidad, y con ese

profundo amor que por ti,

chiquito, siento.

Tranquilo entre mis brazos, dormirás

nadie perturbará tu sueño

ni inquietará tu despertar.

Ese momento amor, será nuestro!

y cada día que en mis brazos refugiado estés,

será igual!

Porque yo,

ahí estaré junto a ti,

atenta, esperando, pendiente,

para darte absolutamente,

todito

lo mejor . . . de !