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TE DETIENES
(de Psicalgia. Ed. Betania, 1.994)
Te detienes
como si todo hubiera muerto,
un paisaje de hojas caídas
alrededor,
aún el murmullo de la fuente
dentro del latido de tu pecho,
cuando el tiempo es recuerdo.
Casi el silencio en el sepulcro de la
niebla, hoy, que estás solo,
y así, en el olvido,
parecieras, tú, el otoño
de un parque abandonado
que ya nadie pisará.
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