MUY CERCA DEL ANHELO DE QUEVEDO

(de Poemas a Cózar. Ed. Corona del Sur, 1.998)

Muy cerca del anhelo de Quevedo,

un típico pueblo manchego: Cózar,

donde los dorados son campos cálidos

en los que la luz juega con sus brillos.

En la paz del canto de la perdiz,

los olivos esculpidos dormitan,

y en la línea recta del horizonte,

una iglesia quiebra el paisaje.

Con las manos, el campanario toca

el azul del cielo, vuela cual pájaro

y se eleva cual monte majestuoso,

con más ambición que cualquier sueño.

Es casi el mar, en la Cabezuela,

y son casi esmeraldas las viñas,

casi rubíes, las tierras de Montiel,

en los ojos asombrados que miran

la belleza de un confín singular:

el dulce gozo de la quietud,

aún la pureza de lo rural

y la bondad de la naturaleza.

Es la magia de lo indescriptible,

aún sencillas casas solariegas,

un típico pueblo manchego: Cózar,

muy cerca del anhelo de Quevedo.