LA LUZ TAMBIÉN HABITA LA NOCHE

(de Caos. Ed. Libertarias, 1.998)

 

La luz también habita la noche,
hay perceptibles brillos en los filos,
existen confines desconocidos,
unos sueños sustituyen a otros.

 

La noche llegó de puntillas, bella,
extendió sus alas inmensas, negras,
cuajó de estrellas los desnudos cielos
y pobló los árboles de misterio.

 

El vacío de las húmedas sombras
crece dentro del cuerpo como vértigo
pasajero, sentir el universo
y la lucidez de pensarse uno.
En un papel, el poeta escribe:
"La luz también habita la noche..."