La intensidad jadeante

La intensidad jadeante
El bordoneo indecible de los nervios
El cajón de los días manchado de tristezas penetrantes
Sólo basta el invisible espejo
y descubrir que soy el único viajero que visita mis escombros
El último desgarro entre tus sueños
El indómito relincho que despierta los tres brillos de tu cuerpo
En fin : el fósforo y la puerta
el tránsito y la senda en que retorno a mí
en que regreso a ti por todo el curso de tu ausencia.