UNA MAGDALENA POR EL 11 S

 

Blancas como las panzas de las ranas

en la charca azul cielo,

las pecheras en cruz de los aviones.

 

Oh, my God! –repetían

llevándose las manos a la boca.

Dios mío, no el dolor

en abstracto: el dolor

que viene a la oficina

con legañas y un donuts y café.

 

Croan las ranas dentro de la charca.

La primavera trenza el terciopelo

del ruiseñor con el croar de ranas.

 

Llamando a Dios. Cambio.

Todas las unidades a Dios. Cambio.

Toda América llamando a Dios. Cambio.

Todo el mundo llamando a Dios. Cambio.