ESPERANZA
Máquina a vapor veinte siglos con un retorno ausente lupa agrandando monumentos en un callejón abandonado. Buenos Aires, embarazo territorial y testigos mitad sensual pálida lengua creyendo ser obra completa del recuerdo perdido. Vasto espacio, paraje de cualquier andariego el viento sopla, me escondo de los succionadores y del centro de desesperación hay cables balanceándose en busca de un pescado extrañamente mudo. Cierta sequía debilitó al amor pero están nuestras manos. |