VIAJE  POETICO

 

Ajeno a los discursos

era inconfundible su aroma

ventanilla abierta a los campos

margaritas silvestres

un tren a toda marcha

el mar saludando a lo lejos

diminutos animales frente a una proyección

extraña

mientras sus lenguas rozaban el pastizal.

 

Con un chasquido de dedos

los dejábamos atrás

y luego otra vez

así hasta llegar a destino.

 

Pero cuando todo parecía estar en calma

el tren aceleraba, como ahora

y nos transmutamos en diminutos animales

e imaginamos proyecciones

extrañas

que nos miran a través del vidrio

y un cuaderno a medio escribir.