VIAJE POETICO
Ajeno a los discursos era inconfundible su aroma ventanilla abierta a los campos margaritas silvestres un tren a toda marcha el mar saludando a lo lejos diminutos animales frente a una proyección extraña mientras sus lenguas rozaban el pastizal. Con un chasquido de dedos los dejábamos atrás y luego otra vez así hasta llegar a destino. Pero cuando todo parecía estar en calma el tren aceleraba, como ahora y nos transmutamos en diminutos animales e imaginamos proyecciones extrañas que nos miran a través del vidrio y un cuaderno a medio escribir. |